Depósito de agua de la Granja Agrícola


                 Ignoro quién y porqué decidió conservar este depósito de agua, estéticamente atractivo y atrevido desde el punto de vista arquitectónico. Tampoco recuerdo si hubo debate previo sobre tirarlo o conservarlo, en una zona histórica y llena de historia, la Granja Agrícola, en donde se ha tirado absolutamente todo. La explanación fue del 99%, salvo este depósito de agua.

             Indudablemente acertaron conservándolo, porque se ha convertido en un icono del Parque decorado Forestal y a quien corresponda el mérito de haberlo mantenido en su lugar, en medio de la orgía de destrucción que supuso la modificación de  esta histórica zona verde de Melilla, solo cabe el reconocimiento por parte de El Alminar. El autor de este depósito fue el ingeniero Julio de Castro Nuñez, que dejó un variado legado en la ciudad y tuvo una desigual suerte, pues el primitivo techo voladizo del estadio álvarez Claro, hubo de ser derribado por algunos problemas en su estructura.

             Recupero un artículo de otro investigador heterodoxo de Melilla, Ginés Adán, en donde publicó la historia de este depósito y el catálogo de las obras más conocidas de este ingeniero. No se sabe por qué razón, algunos periódicos están blindando sus hemerotecas, o poniéndoles un coto temporal, con lo que dificultan o impiden la labor de investigación, aunque quizá la intención sea esa. Un día trataremos el tema del blindaje de los periódicos y de sus hemerotecas. Los analizaremos uno a uno.

                   

La magnesita de Almeria


             La inclinación de una chimenea condenada

      En la carretera de salida de Almería en dirección Granada, se puede observar una alta chimenea de una antigua refineria de azufre, conocida en la ciudad como «la magnesita», que ha dado su nombre tanto a una calle como a una urbanización próxima. Es la última y única chimenea industrial existente en la capital almeriense. Hasta hace no muchos  años existía otra, conocida como La Térmica, que pertenecía a una central eléctrica, que era de una gran altura y bella factura. El desarrollo urbanístico del Paseo Marítimo de Almería provocó el derribo de ese gran  ejemplar de chimenea industrial de ladrillo.

         El azufre fue un producto muy común y muy usado en la España de la postguerra, por lo que proliferaron este tipo de refinerías. En aquella época era muy facil comprar azufre en cualquier droguería de España, un tipo de establecimiento que ya es casi inexistente. El uso doméstico mayor era su utilización como  desinfectante. Todavía se sigue viendo en los bajos de los edificios para luchar contra insectos y para evitar que los perros orinen. Su fuerte olor, asociado con los vapores que exhala el diablo, sirve como repelente.

       La chimenea es muy alta, obligada por la toxicidad de los gases procedentes del refinado. A mayor toxicidad, mayor altura. Pese a todo, la expansión de las ciudades obligó al cierre de estas industrias, dada la toxicidad tanto de los gases emitidos, como del de la manipulación y almacenamiento del mismo. El tratamiento del azufre tiene efectos muy nocivos para la salud y para el Medio Ambiente.

        La antigua refinería ya está completamente desmantelada. solo queda en pie esta chimenea, pero no por mucho tiempo, dada la gran inclinación del fuste, que se mantiene en pie gracias a los ceñidores de acero instalados a lo largo de toda su longitud.

La mezquita y la alcazaba de Farhana


            Enrique Delgado

   La actual villa de Farhana está situada a tres kilómetros de de Melilla y surgió como consecuencia de los acuerdos de Demarcación de Territorio firmados entre España y Marruecos en Wad el Ras en 1863.

             La alcazaba musulmana existente en el cerro de Santiago en Melilla, sería trasladada a la actual Farhana por el príncipe marroquí Muley el  Abbas tras los acuerdos de 1863 con España. La construida en Farhana era más pequeña, de tan solo media Ha., que la existente en el cerro de Santiago. Los restos de las murallas de adobe de la alcazaba de Farhana todavía pueden verse junto al río.  En 1903 la sitiarían las fuerzas rebeldes del El Rohgui y la volarían con dinamita, con lo que se inició su inexorable ruina. En adelante, las fuerzas partidarias del Sultán de Marruecos, se acantonarían en la más segura y amplia de Zeluán n, que data de la época merinida.

             Se sabe que dentro del nuevo territorio de Melilla existía otra  antigua mezquita, que fue demolida en 1938 para construir allí la Zauía del Cerro de La Palma Santa. Al quedar esta mezquita dentro del territorio español,  los lugareños debieron quedarse sin lugar de culto, por lo que debieron construir otra. En Farhana se habla de que esta mezquita es muy antigua, tanto que hasta el más anciano la recuerda ya edificada, por lo que su antigüedad podría rondar los 120 o 130 años. Su construcción debe situarse a finales del siglo XIX, tras quedar la mezquita de Farhana dentro del campo español. Las mezquitas de la zona norte de Marruecos, pueden evolucionar desde una pequeña instancia, que va extendiéndose en sucesivas ampliaciones, hasta conformar su último aspecto.

            Su tipología no recuerda a ninguna otra, ni de las inmediaciones ni del tipo clásico de la mezquita marroquí, rectangular y con un minarete cuadrado situado en uno de sus laterales. El minarete almenado parece de inspiración almohade y está integrado en la fachada de la mezquita, cuya entrada está porticada, algo inusual en la mayoría de las mezquitas de su entorno. La otra diferencia radica en la división interna, realizada en arcos lobulados, con un patio central en donde se asienta la cúpula y separada de la sala en donde se encuentra la Qibla y el Mihrab. Esta disposición muestra claramente las sucesivas ampliaciones de la mezquita.

            Actualmente está cerrada y no volverá a abrirse. La construcción de una nueva con tres cúpulas y un altísimo alminar, convertirá ésta en solo un recuerdo del pasado.

Sin acuerdo en la mezquita del Buen Acuerdo


             

                    Marruecos en el centro de Melilla

       ¿Qué hace una mezquita de titularidad marroquí en el centro de Melilla ?. La explicación no es fácil ni tiene respuesta, salvo la relacionada con la tortuosa y complicada historia de Melilla. Cuando se llevó a cabo el Acuerdo de Demarcación de Límites con Marruecos en 1863, existía una mezquita dentro del nuevo territorio melillense que fue derribada, la de Lal-La Zurzut o de La Higuera: http://www.webislam.com/articulos/40409-la_mezquita_de_la_higuera_sagrada_147_anos_de_su_demolicion.html.

         Probablemente para compesar aquel hecho, se inició en 1905 la cesión del solar para construir una mezquita que reparase aquel injustificado suceso, propiciado por el temor de los españoles a albergar un santuario islámico dentro de los nuevos  límites territoriales.

            Este edificio, emplazado en los márgenes del Río de Oro, recibe diversas denominaciones, pero yo prefiero llamarla “la mezquita del Habús”,  Institución Marroquí de asuntos religiosos que es  la propietaria del edificio. El suelo pertenece al Ministerio de Asuntos Exteriores como heredero del anterior ‘Ministerio de la Guerra’. Por tanto nos encontramos ante un complicado asunto con posibles derivaciones exteriores. 
                ¿Quién tiene razón en este conflicto?

         En el verano de 2010 el Ayuntamiento quiso iniciar la reparación del edificio por las bravas, llamémosle procedimiento de urgencia, y enquistó de modo irresoluble el problema. Quisieron apuntarse un tanto político y religioso y no tuvieron en cuenta las especificidades del edificio. Es verdad que la asociación cultural «Mezquita de Buen Acuerdo», que administra la mezquita desde el año 2000, ha puesto mucho orden en un edificio en el que no se pagaba ni la luz. Sin embargo, la asociación que preside Mohamed Tieb, se vio superada por una anárquica gestión de más de 20 años, en la que los negocios existente en los laterales de la mezquita, fueron ampliando y haciendo reformas, no consolidadas legalmente. En un principio había tres familias autorizadas a residir dentro del entorno de la mezquita. En  la actualidad solo reside legalmente el «almuédano».

          Todos los locales que tienen su sede social en la mezquita pagan el alquiler a Marruecos a través del Habús e incluso los impuestos catastrales anuales son satisfechos por el citado organismo marroquí. El Habús es una Instutición religiosa y benéfica islámica, fundada por el propio profeta Mahoma, que no tiene equivalente en el mundo cristiano. El Habús equivale a «ligar» un patromonio  o una vida a la caridad y al servicio a Dios, sin que ese lazo pueda ser jamás disuelto.  Es una Institución en la que no puede haber cristianos, ni dinero procedente de manos que no sean musulmanas, por lo que la intervención de la Ciudad Autónoma de Melilla, no pudo ser más desacertada.      Por otro lado, el Ministerio de Asuntos Religiosos de Marruecos carece en Melilla de los instrumentos jurídicos necesarios para poner orden en el complicado laberinto de los locales allí asentados.

      El aspecto interior de su sala de rezo es magnífico, pues fue completamente reformado en los finales de los años 80 del pasado siglo, con materiales y técnicas modernas. En los primeros años de esa década un impresionante y potentísimo rayo abatió toda la techumbre del edificio (que estaba realizada en un magnífico artesonado de madera), y lo redujo prácticamente a ruínas y carbones. La reparación consistió en realizar una nueva superficie de rezos, dotarla de columnas de hormigón y  la realización de una doble cúpula, una de ellas de estilo bizantino de gran altura. Es una mezquita muy luminosa y de aspecto muy esbelto.

     Personalmente creo que los funcionarios marroquíes del Habus actuaron conforme a sus derechos al precintar el acceso a lo que es un edificio de su propiedad. Ellos son los encargados de velar por la seguridad de los fieles que allí se congregan y de permitir o no, el paso al edificio, cuya titularidad ostentan. La CIM (Comisión Islámica de Melilla), no actuó correctamente al reventar los candados colocados por los marroquíes. La historia de Melilla es la que es y también la de ese edificio. Además, todo se está llevando a cabo con la vigilancia de la asociación de La Mezquita del Buen Acuerdo, que es la que gestiona y administra legalmente esta mezquita emblemática.

Nota:http://www.elfarodigital.es/melilla/sociedad/9207-la-mezquita-del-habus.html

¿ Quién fue el soldado Bueno Espinosa ?


                        El monumento del soldado desconocido

    Si hay alguna ciudad de España en la que su cementerio esté integrado en la vida de la ciudad, esa es Melilla. Todo melillense cristiano, acude al menos media docena de veces al año al cementerio, por uno u otro motivo. Pero además, están los «viernes» melillenses, en los que se acude al cementerio a recorrer las diferentes rutas de las tumbas milagrosas o de «favores». En esas rutas hay una serie de tumbas que son visitadas por casi todos y otros distintas, según con quien se vaya.   

    Hay un monolito o pequeño mausoleo, que destaca por la gran inclinación de la columna que sirve de recuerdo y conmemoración de la muerte del soldado Fernando Bueno Espinosa. En el callejero de la Asociación de Estudios Melillenses, editado en la etapa de José Luis Blasco como presidente, se pueden recoger los pocos datos que sobre este soldado existen. El monumento o monolito, que consta de una columna partida apoyada sobre un basamento labrado e inclinado, fue costeado por los jefes y compañeros del «Batallón Disciplinario de Melilla», al que pertenecía este soldado.

      En la parte frontal hay una lápida, partida e ilegible en un tercio de la misma, en la que  está inscrito el nombre de Bueno Espinosa y también un poema o largo epitafio como dedicatoria. Debería intentarse recuperar todo el texto antes de que se pierda. Ya ni siquiera puede verse la fecha del fallecimiento, que parece se produjo en el Barranco de Cabrerizas en 1892.

        Está colocado en una posición privilegiada que hace que siempre se vea, se vaya a la parte del cementerio a la que se vaya, pues está en el camino central. Está claro que con el paso del tiempo, todo nombre, toda gloria, por muy grande que esta haya sido,  está destinada a perderse y disolverse en el tiempo. Si he traido esta tumba a El Alminar, es porque no se trata de ningún muerto en acción de guerra, ni en batalla heróica alguna. Se trata de un simple soldado peninsular, fallecido en unas circunstancias extrañas, dicen que fue encontrado muerto por apaleamiento en Cabrerizas.

            Según Gabriel de Morales, el más grande historiador que haya tenido Melilla, muerto trágicamente en Annual, Fernando Bueno Espinosa murió al intentar perseguir a dos prisioneros fugados y vigilados por el Batallón Disciplinario. Al parecer rebasó los límites de Melilla en la persecución y fue capturado por los rifeños, que lo mataron por apaleamiento. Su cadáver fue objeto de intercambio entre los cabileños y la plaza de Melilla. Murió el 31/03/1982.

        Está integrado en la ruta de los viernes, y se depositan claveles rojos en su tumba. En un tiempo también se le consideró milagroso. Tiene una calle dedicada en Melilla.

  

El lago del campo de golf de Melilla


         

 

 

         ¿Se pedirá el llenado de la balsa del campo de golf?

       El 12 de agosto de 2009 se inauguró el campo melillense de golf, de nueve hoyos, con la doble finalidad de dar satisfacción a la demanda de este deporte en la ciudad y también con el posible objetivo de atraer el turismo a Melilla. No es hora de valorar todavía cómo un campo de golf puede estar atravesado por una carretera o debajo de un aeropuerto, o de como 2,5 millones de euros de Fondos Europeos de Desarrollo, en una obra semejante. Cuando nos preguntamos el porqué se ha llegado a esta situación, surgen siempre ejemplos como este. Está claro que había que dar satisfacción a los aficionados a este deporte, pero no a costa de consumir Fondos de Desarrollo

     Un lago artificial es casi un humedal, y en una zona seca como Melilla, es algo que atrae a las aves. Las aves debajo de un aeropuerto son algo peligroso, porque pueden interceptar la trayectoria de los aviones, es más, la pista está en línea con la balsa, cuando los aviones aterrizan procedentes de Tres Forcas. Por esta circunstancia, AENA (Agencia Española de Navegación Aérea), pidió el desecado de la balsa.

   Obviamente en su época esto no se vio ni se presentó así. En su momento  se atribuyó la acción, al carácter intrínsecamente  malvado de los socialistas, y a una venganza personal del Gobierno del malvadísimo Rodríguez Zapatero. La trifulca fue considerable en los medios de comunicación, resistiéndose el Gobierno Autonómico hasta el último momento, a desecar el balsón. Se hicieron todo tipo de chanzas sobre el afamado desecado, que fue considerado como una afrenta.

      Hoy, aparte de que el green tenga menos color que el césped del Álvarez Claro, la balsa sigue seca y por eso, puesto que ahora coincide el color político de los gobiernos Central y Autonómico, pregunto si se solicitará el permiso correspondiente para llenar el lago, y restablecer así la justicia y la legalidad, que alteraron los socialistas en el año 20o8, desecando, con mala fe, nuestro balsón.

   Nota: http://www.cadenaser.com/espana/articulo/ultimatum-fomento-campo-golf-melilla-dificultar-trafico-aereo/csrcsrpor/20081013csrcsrnac_9/Tes

Santo Domingo, Málaga, Mena


          El orden en que se coloquen estos tres nombres da igual, porque uno lleva a los otros y viceversa y todos son a la vez Málaga y parte de ella. Pero todo empezó mucho antes, en el verano de 1487, cuando los Reyes Católicos asediaban la capital musulmana de Rayya (Málaga). La ciudad se resistió cien días, tantos que incluso en algún momento pareció que habría que desistir de su conquista. El asedio al que se sometió a Málaga fue durísimo y el cerco  total. Cuando ocurría esto, que se ofrecía resistencia, luego el vencedor era implacable. Se demolía absolutamente todo y los habitantes sobrevivientes eran o muertos, o vendidos como esclavos. En Málaga quedó poco de su pasado musulmán. Lo único que sobrevivía eran las fortificaciones militares (Alcazaba y Gibralfaro), porque eran utilizadas  por los vencedores en idéntico uso. De las mezquitas, baños, y edificaciones civiles no solía quedar nada.

        El eco musulmán quedó apagado en 1487, hasta que otro incendio, en 1931, asoló la Málaga cristiana. Un sector de la población malacitana enloqueció en mayo de 1931 y asoló la capital desde El Palo hasta el Guadalmedina. Se quemaron todas las iglesias y conventos de Málaga. Ardió todo su patrimonio artístico religioso. Las cofradías hacían ostentación de sus riquezas y de su poder frente a un pueblo lleno de miseria y de hambre; y si unos mezclaban lo divino con lo humano, los otros confundieron las imágenes y los templos con los responsables de su desgracia.

                 Santo Domingo y el Cristo de Mena

  Pedro de Mena y Medrano fue un sublime artista religioso del barroco español. sus manos dejaron tallas esplendidas que trasciende el ámbito religioso en el que fueron concebidas. En la iglesia y convento de Santo Domingo estaba la más prodigiosa de todas sus obras, la del Cristo de Mena y a por ellos fueron en la noche pavorosa del 11 de mayo de 1931.

  Ardió Santo Domingo, ardió hasta convertirse en pavesas y carbones, la prodigiosa imagen del Cristo de Mena y en aquel incendio, se descubrió algo, ya olvidado, y es que la iglesia de Santo Domingo había sido antes mezquita de la Málaga musulmana, por lo que el edificio debe estar orientado, ya que  musulmanes y cristianos orientan sus templos de culto en una dirección casi parecida. Dato que estudiaré en la próxima visita que realice a la capital malacitana.

      Este dato aparece en un libro imprescindible, el de «La quema de conventos en Málaga» de José Jiménez Guerrero. José Jiménez es Doctor en Historia por la Universidad de Málaga y también Cronista oficial de la Agrupación de Cofradías  de la Semana Santa de Málaga. Une el apasionamiento del cofrade malagueño por el estudio de la Semana Santa, pero sin abandonar en momento alguno el rigor exigible a un académico y pergeña un libro admirable.

         Actualmente se puede contemplar en una de sus capillas, la talla que realizara el artista Francisco Palma Burgos en sustitución de la desaparecida de Pedro de Mena, y es igualmente admirable. Hay que dejar claro que el Cristo de Mena ya no existe, salvo la pierna que salvara el propio Palma Burgos. El Cristo procesionado actualmente en la tarde del Jueves Santo, es el de Palma Burgos, aunque se le llame o se le conozca con el genérico del Cristo  Mena. Realmente es el Cristo de La Buena Muerte de Palma.

      «La quema de Conventos en Málaga»: En 1933, el académico de San Telmo, Palacios, argumentaba que la destruida iglesia fue primitivamente una mezquita árabe, como lo atestiguaban los múltiples vestigios que el fuego puso al descubierto, tales como los lienzos de muro macizados de arquerías. El académico reclamó la reconstrucción, no en la traza del barroquismo, sino desnudando el ladrillo y rehaciendo la fábrica primitiva, a base de lo árabe, lo que permitiría poseer un edificio distinto a los demás», (ob . pag 96).                 

         Se quejaba también este académico, de que mientras en otras ciudades se exhibía el pasado árabe, en Málaga no se podía porque todo estaba soterrado y oculto bajo nuevas formas. Por supuesto que no se le hizo caso, y se reconstruyó todo en estilo barroco.

Nota: Talla original del Cristo de Mena.

https://elalminardemelilla.com/2011/07/03/la-leyenda-del-cristo-de-pedro-de-mena/