La rotulación de las calles de Melilla (II)


           Pasear por las calles de Melilla y toparse con estas placas chapuceras, produce un efecto deplorable, sobre todo cuando se piensa que se gastaron 600.000€ en rotularlas (algo absolutamente necesario). El efecto es más devastador cuando se sabe que hay un contrato anual de 74.000€ para el mantenimiento de las mismas. Yo trabajo en la calle con las encuestas y me son muy útiles las placas con sus nombres, pero es que cuando más me fijo, más errores descubro y no sólo es eso, es la bajísima calidad de las chapas. Esto no es un trabajo bien hecho. Se han olvidado los acentos en todas:

      Consideraciones generales (wikipedia)

Siempre que se escriba con mayúscula, habrá de tener en cuenta las consideraciones siguientes: El empleo de la mayúscula no exime de poner tilde cuando así lo exijan las reglas de acentuación . Ejemplos: Álvaro, SÁNCHEZ.

          Luego está el descuadramiento del texto ( o falta o texto o sobra placa), las «ces» volantes que sobrevuelan la línea de texto, letras que parecen chorrear. Lo malo es que siempre hay algo peor y es que se taparan placas anteriores de cerámica, en perfecto estado, para colocar esos chapones, o  que se mantengan otras en estado birrioso, como el de la calle Churruca.

      A esto se añade  el que se coloquen nombres a voleo o a capricho, como el de la plaza Adolfo Suárez, rompiendo la unidad visual y la continuidad de la calle Gral. Ordóñez, que empezaba en la intersección con Carlos V. Si no se quiere homenajear al Presidente Adolfo Suárez, que no se haga, pero que no se tire una placa en medio de una esquina pretendiendo ser un homenaje, porque ese tramo, físicamente no es ninguna plaza. Cuando se paga esa cantidad de dinero, hay derecho a exigir una calidad mínima y esto no la cumple, se mire por donde se mire. De este tema  de las placas, hay hasta aburrirse y lo vamos a hacer.

La colonia del cernícalo primilla


Un cernícalo en las murallas de Melilla

    La asociación ecologista Guelaya nos sorprendía hoy con un desagradable y triste comunicado, en el que nos daba cuenta de la desaparición de la colonia de cernícalos primilla, que anidaba en los huecos centerarios de las murallas de Melilla.

     Enseguida me vino a la memoria que en octubre de 2010, se hizo una ampliación de presupuesto de 200.000€, para la rehabilitación falsificadora de las murrallas de Melilla, en la zona de la Batería Real y en la del Baluarte de La Concepción, siendo este último lugar la zona en la que habitaba el cernícalo, la única ave rapaz que convive con el hombre en el entorno urbano. Sorprendió la abultada cifra, 200.000€, destinada a comprar nidos y proteger así su anidamiento, cuando según fuentes de la citada asociación ecologista melillense, cada nido cuesta solamente 20€, con lo que con esa desproporcionada cifra se deberían haber comprado unos 10.ooo nidos. La asociación ecologista informaba también, que bastaría haber respetado su época de anidación y mantener sus huecos naturales, para haber mantenido esta colonia de aves rapaces.

            El 11 de octubre de 2010, y en la contraportada de El Faro, manifesté mis dudas sobre el carácter mixtificador de esta rehabilitación y también sobre la extraña excusa para incrementar en 200.000 su coste.  En aquellos días se aludió a la necesidad de proteger a los cernícalos primilla y se informaba de que se iban a comprar esos nidales para proteger esa colonia.

                   Al final, ni se ha protegido la colonia de rapaces, ni tampoco la muralla. Una doble desgracia. Contemplen y guarden esta foto del Baluarte de La Concepción, porque así no lo volverán a ver nunca. Ahora está completamente mixtificado y ese bonito acantilado está lleno de escombros.

      PD: Para saber más sobre este ave: http://javiermilla.es/

     Para saber el precio de los nidales: http://www.demaprimilla.org/

             

Isla de Talleres


                 Isla de Talleres

     En atención al comentario de SinRumbo, incluyo esta otra fotografía del solar de Isla de Talleres, en el que ya ha empezado la excavación en serio. En la zona marcada con una línea amarilla en el lado izquierdo, la perforadora en forma de pinza de cangrejo sigue culminando el muro pantalla a 20 mts. de profundidad, y en la zona más próxima a nosotros, marcada con una linea verde, ha empezado el desmontaje de la zapata de hormigón que servía de cimientos a la zona de talleres, del poliddeportivo y las áreas de ocio. Una vez retirada la losa de hormigón, deberán excavar hasta los referidos 20mts, una profundidad nunca vista en Melilla y la orden será no detenerse ante nada, no mirar al suelo cuando se mete la pala excavadora.

          Una obra de estas características y con la cantidad de dinero que hay comprometida, no se va a parar porque aparezca un molino romano (calle Vilegas,1984), o restos humanos y cerámicas islámicas ( cerro de San Lorenzo, 1986 y 1988). Si están; como dice SinRumbo, los restos humanos de los soldados del Sultán Sidi Mohamed Ben Abdalah, puedo asegurar que volverán al mismo vertedero en el que estaban. Otra cosa sería que apareciesen los restos de La Atlántida o incluso de Tartessos, solo en estos casos, creo que podrían detenerse la obras. Una vez marcado el objetivo, mi capacidad de seguimiento excede lo que vaya a ocurrir en esa zona y si los que debían estar interesados y obligados a ello no pueden controlarlo, entonces creo que no vamos a detener nada.

             Aun así, auguro enormes problemas en la zona, porque ahí hay siglos de sedimentos tanto de las cuencas fluviales como del posible estuário de San Lorenzo y más allá de una determinada profundidad, no pueden saber qué es lo que se van a encontrar. Quizá coincidan los niveles freáticos de la zona y una posible filtración procedente del mar, con lo que Isla de Talleres puede acabar convertida en el mayor lago artificial de Melilla. Es una obra muy arriesgada, que curiosamente ya descartaron llevarla a cabo la primera vez que lo intentaron, allá por el año  1998. Ñarucola que se hizo con los terrenos por esa fecha, siendo presidente de Melilla Enrique Palacios, descartó profundizar demasiado en ese terreno, precisamente por ese riesgo y por eso vendieron a su vez el solar, aunque ahora vuelva a participar en el proyecto.

                            ¡¡ Recuerden esta profecía !!

Playas de Melilla. ¿Bandera azul?


    

           Playas en deplorable aspecto medio ambiental

             La presentación de la playas de Melilla ante la apertura de la temporada de baños de 2011 no ha podido ser más deficiente, porque tanto el estado de la arena, como el de los servicios (duchas, lavapies, vesturarios, aseos), no es ni con mucho el deseable. La realidad es que no tienen un sólo euro y por eso este año no ha habido ni limpieza de playas, ni de arena, ni renovación de los servicios al bañista. Las playas de Melilla son casi la única posibilidad de ocio de los melillenses y por ello, la inauguración de la temporada de baños debería ser un acontecimiento brillante, cosa que no lo es por dos razones. La primera ya se ha mencionado, no tienen dinero para nada y este año no hay «vigilantes de playa», lo que lleva como consecuencia que se instalen tenderetes playeros  o jaimas y se lleven a cabo barbacoas diárias, o que personas saquen a sus animales de compañia a orinar y defecar en las arenas de la playa, sin el menor riesgo de ser sancionados. No hay dinero, pero tampoco gestión.

        El asunto del agua es caso aparte, pese a los reiterados análisis que ofrece la Consejería de Medio Ambiente, que mediran los niveles legales y recomendados, pero que la realidad y el contacto con el agua no ratifica. Siempre se ha dicho que cuando en una playa hay residuos sólidos, burbujas, manchas de fuel, bolsas, jabón, objetos extraños, etc, etc, esa playa está contaminada y toda esa lista mencionada, se ve en las playas de Melilla todos los días.

        Las 6 fotos corresponden a todo el área de la playa de La Hípica y han sido obtenidas con una semana de diferencia ( 28 de junio y 2 de julio). Las fotos marcan tanto el agua llena de restos sólidos, como en otras áreas en donde el agua aparentemente estaba más limpias. Sin embargo, en las zonas con mayor plataforma arenosa, la turbieza del agua es claramente apreciable, lo que indica que está llena de partículas en suspensión. Un biólogo amigo me contó que a un metro de profundidad, los pies de una persona deben ser claramente visibles. Si eso no sucede, es que ese agua no ofrece garantías saludables. En las playas de Melilla, a poco más de 1/2 m de profundidad, los pies ya ni siquiera se aprecian.

              Nos acecha de todo:  Afecciones dermatológicas, otitis, afecciones gastro intestinales, enfermedades urinarias, dermatitis. Estremece pensar que esta gestión vaya a ser recompensada con la renovación de cargos que actualmente ostentan sus responsables. Tiempo hay para cambiar las cosas, lo que no sé es si hay voluntad y capacidad para hacerlo.

Las reglas de Melilla La Vieja


                    Si hay algún sitio en donde se puede decir que la presencia española acumula ya cinco siglos ininterrumpidos es en Melilla La Vieja o El Pueblo, como también se la conoce en el resto de la ciudad. Realmente son apenas nueve calles habitadas (Soledad, Alta, Ledesma, San Miguel, San Antón, Horno, Miguel Acosta y Concepción). La población sería exigua de no haber sido porque en los años finales de la década de 1980 el alcalde socialista Gonzalo Hernández, decidiera instalar allí un grupo de viviendas de protección oficial. Gracias a aquella decisión, hoy sigue existiendo un nucleo de población con arraigo en la zona, aunque los vecionos de raigambre sean apenas un centenar.

       La Asociación de Vecinos Acrópolis es la originaria del barrio, aunque en tiempos también existió otra, y ha tenido diversos emplazamientos hasta ocupar el actual, en lo que fuera un antiguo colegio y detrás del edificio de la farmacia militar. Desde la asociación vigilan y bastante bien, cualquier movimiento en el barrio, e incluso defienden al vecindario de acciones un tanto extrañas, como cuando quisiero cubir los contenedores de basura con una obra de ladrillo y piedra en el último solar de la calle del Horno.

      Sin embargo, hasta El Alminar  de Melilla se han dirigido dos vecinos a los que no dejan asociarse en la asociación vecinal del barrio, pese a que cumplen la condición más indispensable de todas, que es residir en el solar fundacional de la Melilla española. Nos comentan que les han dado todo tipo de evasivas, que el cupo está completo, que existe otra asociación, etc, cosa que no entienden, pues lo que quieren es peetenecer a esta, que es la de su barrio.

       Las asociaciones de vecinos son entidades púbicas que reciben subvenciones del Gobierno Local y también locales e inmuebles en usufructo y por tanto parece claro que estas personas tienen todo el derecho a que se les admita como socios o usuarios y en caso contrario, a que se les exprese claramente cual es el motivo por el que se les impide asociarse.

El baluarte de San José


                    Una restauración que sólo dura 5 años

      Entre guerras, terremotos, reconstrucciones, derrumbes, las murallas de Melilla han aguantado, en algunas partes, varios siglos en pie. Sin embargo, las rehabilitaciones a las que se han sometido, no duran mas de 5 años y en algunos sectores ni siquiera eso. Apenas pasados unos años, algunas zonas parecen que no se hubieran rehabilitado nunca. Un ejemplo de esto es el llamado «baluarte de San José bajo», que fue rehabilitado en el año 2006 y reinaugurado por la entonces ministra socialista de Cultura Magdalena Álvarez, y hoy ya no queda ni la placa, porque un conveniente e intencionado golpe hizo añicos el recuerdo rehabilitador que se llevó a cabo con el dinero del «malvado gobierno socialista». Ese es otro tema del que hablaremos proximamente, porque este Gobierno de Melilla, está llevando a cabo las obras más grandes, como dinero del Estado o de Europa.  Ocurre que luego saben vender muy bien esa gestión y convencer a los ciudadanos de lo que hacen, aunque eso sí, cada obra nos cueste como si hubiésemos hecho tres cosas.

         El baluarte de San José bajo y todo el frente de Santa Ana y San Fernando, es lo que más recuerda en su aspecto a las antiguas fortificaciones musulmanas, es más, si se compara con otros frentes de la muralla,  éste tiene muy poco que ver  con el resto. Lo primero que lo distingue de otros es su forma trapezoidal procedente de la anterior fortificación musulmana. Lo segundo es que dentro alberga los restos de un antiguo silo de grano, de factura claramente musulmana o bereber, aunque luego está enteramente recorrido por las galerias de comunicación que llevaron a cabo los ingenieros españoles. Para mí es uno de los más llamativos e interesantes. En tiempos, estaba instalada a sus piés la antigua Comisaría de La Policía Nacional, y es una pena que al derribarla, las reformas se tragaran los contrafuertes de ladrillo rojo que lo sustentaban y que procedían, seguramente de la edificación de la Melilla islámica.

            Hoy, cinco años después de aquella obra rehabilitadora, está a punto de derrumbarse el amurallamiento de piedra que rodea el peñon rocoso sobre el que se sustenta, La recosntrucción es del siglo XVIII, pues anteriormente sufrió varios derrumbes por terremotos, aluviones del río y temporales.

Playas de Melilla. ¿ Expuestos a todo ?


          La rotura de un colector contamina las playas de Melilla

         A cualquier gobierno le puede pasar que se le rompa un colector de aguas fecales y contamine las playas o las áreas de baño de una ciudad de costa. Eso es un accidente que le puede pasar a cualquiera. Lo que no es admisible es tanta ineficacia, tanta mala gestión y tanta falta de atención al ciudadano al que supuestamente se sirve.

     Estamos ya como en la época de Franco, en dónde había que leer los comunicados del Gobierno pero al reves. Si se dice o comunica oficialmente que se reabren las playas, es porque antes habían estado cerradas pero no se comunicó. Si se informa a los ciudadanos de que en tal calle «se ha completado y mejorado la señalización vial» (transcribo la frase textual de los comunicados del Gobierno de Melilla), debemos enteder que ya no existía esa señalización o que estaba en tal lamentable estado, que ya no se distinguía. Y así con todo, hasta hacer un catálogo.

       Lo que nadie entiende es que ayer domingo (26 de junio), no se cerraran las playas totalmente y que éstas aparecieran llenas de gente. Lo que no se entiende es que no se suspendiera » la travesía a nado del Puerto», o que los socorristas estuvieran en sus torretas como si tal cosa, y que sólo informaran a la gente cuando se acercaba a preguntar, porque los rumores y las noticias iban creciendo entre los bañistas. No se entiende que se celebrara «La travesía», cuando la «pseudo playa» del Club Marítimo sí prohibe bañarse en unas aguas a las que sí llegaron «los nadadores». No se entiende esta absoluta falta de responsabilidad, y no  se entiende que alguno de estos «eficaces gestores» vayan a ser recompensados con la renovación en sus cargos «sine die», porque este desastre medio ambietal en el que se encuentran las playas de Melilla, nuestro supuesto escaparate turístico, implica a varias áreas.

                 El estado de las aguas y de la arena en el inicio de la temporada de baños era y es mas que deficiente. Tanto en el blog de :»La otra Melilla», como en este mismo, se advertía de que la realidad era muy distinta a la de la propagandística «bandera azul». Este viernes, después del funesto inicio de los fuegos artificiales de 2011, se veía que algo pasaba en la zona de la desembocadura del Río de Oro, porque había allí trabajando máquinas excavadoras. La desembocadura había sido dada por contaminada un día antes, pero comunicándose solamente que había cesado la contaminación.

       Diez, quince, veinte años después no puede seguir esta desembocadura del río en este estado, dadas las cantidades ingentes de dinero que se han dilapidado por toda la ciudad. La propaganda dirá lo que quiera, pero la realidad es absolutamente distinta. Con esta gestión «centrada en nosotros» estamos expuestos a enfermedades epidérmicas, grastrointestinales y sabe Dios cuantas cosas más.

     El domingo tenían que haber estado los «Agentes Medioambientales» dentro de la playa impidiendo el baño de cualquier persona y en el exterior, los «Agentes de Seguridad» repartiendo hojas informativas a los bañistas informándo de qué estaba ocurriendo. Por algún sitio y en primera fila debería haber estado el Consejero del Área, al frente de todo ese despliegue, que sin embargo, nunca se produjo. Eso hubiese sido hacer las cosas bien.