Parque destartalado


         Parque infantil de los bloques Ciudad de Málaga

              El contraste entre las gastos realizados en comilonas, ágapes, en publicidad de cualquier cosa (en imprimir carteles y folletos sin casi utilidad y que deberían suprimirse, porque la era del papel ya ha pasado), y las inversiones en parques infantiles o en las zonas de recreo de los barrios es vertiginosa.

              Melilla es la ciudad de los niños y junto con Ceuta son las ciudades con mayor tasa de natalidad de España y pese a esta realidad que muestra el Instituto Nacional de Estadística (INE), resulta que la planificación de zonas para el esparcimiento y los juegos de los niños en los barrios, es inexistente. Todas las zonas de juego del Barrio de La Victoria y los bloques de Ciudad de Málaga, datan del gobierno municipal socialista de Gonzalo Hernández (1983-1991). Desde esa lejana y ya casi olvidada época no se ha renovado ningún área en este barrio y tampoco se han creado nuevas. Esta zona no sirve ni siquiera como área de descanso. No tiene sombra, como toda Melilla, y cuenta con un único banco.

          Todo sigue igual pero absolutamente envejecido y destartalado

Barrio de La Victoria, espacio homeless


            Es comprensible que » los sin techo» (homeless), buscan lugares en donde refugiarse o pasar la noche. Es admisible que pasada una o dos semanas, los vecinos se percaten del asunto y tras dar aviso a la policía, se deshaga ese espacio. Hasta aquí todo entra dentro de la lógica, porque para todo hay unos plazos y unos tiempos. La labor de unos gobernantes es deshacer puntos negros una vez que reciben el aviso, ya sea de los propios ciudadanos( las más de las veces), o de los  propios servicios municipales.

     Lo que no entra en lógica alguna es que un espacio «homeless» se mantenga durante meses, por no decir años y que para mayor gravedad, la zona no solo no esté escondida, sino a la vista de todo el mundo y de modo diario. Esto está ocurriendo desde hace mucho tiempo en las inmediaciones, o en las lindes de un parque infantil, concretamente el del Bº de La Victoria, justo encima del Garaje Estrada. Esta zona es el techo del mencionado garaje. En la parte de atrás, hay una verja rota, por donde entran «malandros» de todo tipo, homeless, adolescentes, bebedores a tiempo completo, e incluso dueños de perros, que los llevan allí a jugar y a defecar. La situación es insólita y a la vista de todo el mundo, de los que juegan en el parque y de los vecinos de las inmediaciones, que para mayor ironía, se llama: «Calle de la salud».

      Pues sí, frente a la calle de la salud, se acumulan basuras incendiadas, basuras recientes y se practican todo tipo de actividades nocivas, precisamente para la salud. El dueño de este garaje, que es el mismo que el de la azotea, debe cerrar las rejas rotas por donde entras las gentes de malas costumbres, limpiar y desinfectar toda la zona y luego mantenerla limpia en el futuro. La Consejería de Medio ambiente, la de Sanidad o la que corresponda, deben exigir al dueño del solar, la limpieza inmediata del solar. Lo que no es lógico es que sean los ciudadanos los que se den cuenta de estas situaciones y tengan que denunciarlas por sus propios medios.

El extraño caso del patio del cura


        El llamado Patio del Cura, amplísimo solar en la parte trasera de la iglesia de Sta. Mª Micaela, finca registral 12252, fue cedida por el Estado a la Ciudad Autónoma en 1996, según RD 339/96 de 26 de febrero.
         Ese inmenso solar consta de un edificio, zona arbolada, patio y campo de deportes. El edificio ha tenido varios usos a lo largo de las décadas. Allí se hacían las fiestas del Barrio de La Victoria, los bailes, competiciones deportivas
         El Estado se lo dio a la Ciudad, a Ignacio Velázquez en 1996.         
         En 1999, Juan José Imbroda (Consejero de Economía del Gobierno cuatripartito), presidido por Enrique Palacios) cede gratuitamente todo el solar, inmueble y zona forestal al Obispado de Málaga.

       Es usual que las Administraciones no suelan saber qué hacer con solares transferidos y menos la de Ignacio Velázquez en 1996, en plena descomposición y muy acosada por entonces la Unión del Pueblo Melillense, que le acusaba de corrupción, de despilfarro, de prepotencia, de excesivos sueldos, de exceso de altos cargos. El solar queda abandonado durante 1996 y 1997. En 1998 Velázquez convoca el “abortado Pleno de la censura”, y cae como presidente de la Ciudad Autónoma.

      Enrique Palacios se hace cargo del Gobierno más funesto de la historia de Melilla, el llamado “cuatripartito” y las Consejerías se convierten en Taifas, en las que nadie sabía lo que hacía el otro, pero tampoco se preguntaba. En 1999 el Consejero de Economía Imbroda. sorprendió a propios y extraños, presentando un expediente de cesión al Obispado. Tres años después de la cesión del Estado a la Ciudad de Melilla, el terreno es regalado al Obispado de Málaga sin obtener una sólo peseta (era la moneda de la época) de beneficio y los melillenses y el Barrio de La Victoria perdimos una zona de esparcimiento, en la que incluso se podría haber construido un nuevo colegio, una guardería amplia o cualquier otra cosa que sirviese a todos.

       Las fotos son de 2009. Hoy el patio solo se usa para entrar a las zonas en donde se imparte la catequesis. El deterioro, dos años después, debe ser mucho mayor. ¿Todo es extraño y sin explicación lógica en Melilla?. Tras muchos años de seguimiento, de investigación, de colaboración y de aportaciones a la realidad política, cultural y social de nuestra ciudad, empiezo a pensar que sí, que lo inexplicable es intrínseco a las acciones de nuestros gobiernos. Que nada es lo que parece y que siempre hay una razón oculta detrás de decisiones aparentemente transparentes. Esta no tiene explicación alguna once años después.

Parque infantil arcáico


 

            Área infantil de Barrio de La Victoria

   Es el área de juegos infantiles más grande de Melilla, inaugurada en los tiempos de Gonzalo Hernandez hace unos 25 años. Ha recibido escasas renovaciones, los últimos balancines son de 1995. Los toboganes metálicos nos retraen al recuerdo de uno que existía en el Parque Lobera. El concepto de seguridad infantil ha cambiado mucho y hoy ya no hay metal en las zonas infantiles de juego. La vista de los columpios, los más abundantes de toda Melilla, proporciona una imagen antediluviana. El vetusto suelo de goma está muy endurecido y provoca grandes erosiones en los niños, cuando alguno se cae al suelo jugando.

          Sin embargo, la zona admite muchas posibilidades, porque es muy grande y atractiva y con la incorporación de las viviendas VPO de Lo Güeno y las viviendas de lujo colindante, la población infantil del Bº de La Victoria ha aumentado considerablemente. Un nuevo diseño  del espacio, una adecuación de los juegos infantiles y sobre todo, el aprovechamiento del viejo castillo del guardaparques, convertiría esta zona de juegos infantiles en una de las más codiciadas por los niños. También, podría ser una segunda plaza para los residentes en el Barrio, si se readaptase el castillo y aparte de los aseos, se instalase allí un ambigú o una pequeña cafetería.

       La inversión no sería grande y luciría mucho si se hace bién. Realzaría toda la zona y podría convertirse en un área emblemática de la ciudad, porque al estar elevada y aislada, no tiene el peligro ni el ruido del tráfico. Eso sí, instalen un poco de sombra y bancos más cómodos. Los actuales son parte nalgas.

La campana de Sta. María Micaela


 

                  En 1952 era la campana más grande de Málaga

  El campanario es una evolución del alminar. Hasta la llegada de los árabes a Europa, con su nuevo concepto de edificio religioso, las iglesias cristianas no tenían campanarios. Eran edificios muy sólidos  y en las espadañas se instalaban las campanas, algunas tenían torres, pero en principio no estaba destinadas a albergar campanas. El intenso intercambio  entre la cultura islámica oriental  y la occidental cristiana hizo que en las iglesias empezaran a aparecer los campanarios, cada vez más altos y esbeltos, pero netamente diferenciados del resto del edificio. Pienso que los campanarios surgen como consecuencia de los alminares musulmanes y a imitación de éstos, que constituían un cuerpo diferenciado del resto del edificio religioso.

          En Melilla, la única iglesia con un campanario netamente diferenciado del resto del edificio, es la de Santa Mª Micaela, erigida en 1952 y cuya campana, fue en aquel momento, la más grande de toda la diócesis de Málaga, a la que pertenecía y sigue perteneciendo Melilla.

         La instalación de la campana y su bendición, es probablemente el momento más importante de una iglesia, pues la campana está revestida de un carácter sagrado. Es el ruido sagrado y el bronce y su tañido diferencian claramente a unas iglesias de otras. El tañido de las campanas es un cierto ritual  de exorcismo  que ahuyenta la presencia demoníaca.

                » Que esta campana, dice una oración, semejante a la lira de David, atraiga al Espíritu Santo por la dulzura de su armonía…………… Que el sonido de esta campana ahuyente las asechanzas del enemigo, con sus astucias engañosas……..Que ella aplaste las potencias del aire». Jean Hani: «El simbolismo del templo cristiano».