Semana científica de la JIM


González Ferrín y la Semana Científica de la Junta Islámica de Melilla

Sobrevivir frente a un concepto dominante de la cultura o de la religión es muy difícil. Esto es lo que está ocurriendo con la Junta Islámica de Melilla (JIM), que ha celebrado en estos días su 1ª Semana Científica Islámica. Han realizado talleres de diversas materias como matemáticas, ingeniería, arquitectura, dirigidos a los niños/as. Sin distinciones. Dar a conocer las aportaciones de la cultura islámica a la Historia de la Humanidad es un intento loable, pero parece que va en contra de algunas de las tendencias dominantes en la ciudad. La JIM sobrevive solo con las aportaciones de sus socios/as. El precio a pagar por esta actitud independiente, es el apagón informativo, y la ausencia de reconocimiento oficial y probablemente de subvenciones.

El sábado 20 de noviembre, se produjo la clausura de las Jornadas en la capilla del Colegio de la Salle, y asistieron todas las consejeras socialistas, la Delegada del Gobierno, y la sola presencia del consejero Abderrahim Mohamed, por la parte cepemista del gobierno de coalición que rige los destinos de Melilla. En realidad es como si nada de esto hubiera existido, porque no hay fotografías ni noticias de lo sucedido. Nos recuerdan otros comportamientos de otros tiempos, cuando el melillense más insigne de todos los tiempos, Fernando Arrabal, era un proscrito para el gobierno anterior, aunque ahora lo reivindiquen.

El viernes se produjo una conferencia del profesor del departamento de Estudios Árabes de la Universidad de Sevilla, Emilio González Ferrín, y no hay una sola fotografía o noticia del acto, salvo una entrevista previa en el diario El Faro. Está claro que de lo que se trata aquí es de no mencionar ni hablar de la JIM. No conocemos el alcance ni el origen de las directrices. Además del profesor Ferrín, se encontraban la Consejera de Cultura en Ejercicio, Elena Fernández, y la anterior y amiga personal del autor de la novela El Túnel de Ezequías, y hoy diputada de la Asamblea Fadela Mohatar. Pese a la importancia de los nombres, no existe una sola fotografía. El problema quizá esté en que el islamólogo González Ferrín, vino invitado por la JIM.

Emilio González Ferrín: ¿el nuevo proscrito?

A González Ferrín se le acusa de ser un negacionista de la invasión musulmana de 711, por su libro Cuando Fuimos Árabes, publicado en 2018, y contestado duramente desde el mundo académico. En realidad dice que no solo hubo una «invasión», sino muchas, y por contingentes diferentes a lo largo de casi todo el siglo VIII. Pero, objeta el profesor Ferrín: «No se puede denominar musulmanes a los que ni siquiera se reconocían bajo ese nombre«, cuando en realidad es que en las crónicas, escritas con mucha posterioridad, algunas de siglos, se les denominaba de muy diversas maneras; sarracenos, agarenos, ismaelitas, caldeos o incluso árabes.

«Somos la última generación que utilizará el término invasión de modo científico», o incluso el de reconquista. Lo que sí califica claramente como «meme histórico» es todo lo relacionado con Pelayo, la escaramuza de Covadonga o la fundación del Reino de Asturias. Es una línea de investigación opuesta de modo frontal al arabista Serafín Fanjul, y a su amplia escuela de defensores de la invasión y del hundimiento de la Hispania visigoda, en lo que califican como la mayor involución política y cultural de la historia de España.

Eso sí, González Ferrín traza dos líneas rojas: la primera es que el islam actual nada tiene que ver con el esplendor de la civilización omeya y andalusí. Lo que se ha producido es una ideologización de la religión, a un lado y otro. Quizá también, esto lo añadimos desde El Alminar, a la apropiación de la cultura islámica por parte de la religión, en lo que constituyó una de las etapas más luminosas de la historia hispana, al menos hasta el hundimiento del califato de Córdoba. Al-Ándalus nos libró de las tinieblas feudales que se adueñaron de toda Europa.

Este parece ser el empeño de la Junta Islámica de Melilla, reivindicar la cultura y la ciencia. Las jornadas y la clausura, no dejó bellas imágenes de verdadera interculturalidad, como el estreno del Coro islámico de las Voces del Paraíso, dentro de una capilla cristiana. Además, en la clausura intervinieron el profesor de arquitectura de la Universidad de Granada José Manuel López Osorio, y la cardióloga Nasiba Abseselam Mohamed, que actualmente integra la plantilla del Hospital Comarcal.

Aulas Culturales y la torre de Babel


Aulas Culturales para Mayores ya existe, desde hace más de 40 años, aunque sus actuales responsables la quieran presentar casi como una novedad propia. Con anterioridad se las conocía como «De la 3ª Edad», pero esa denominación quedó obsoleta. Las Aulas para Mayores de Melilla son las últimas que han reiniciado su actividad en toda España. En una detenida búsqueda por la red se puede comprobar que todas han reanudado sus programaciones en tiempo y forma, o sea, en el mes de septiembre u octubre del año anterior. En algunos casos de modo presencial y con reducción del aforo presencial al 50 %, y en otros con clases virtuales. La plataforma digital de Aulas en Melilla se empezó a poner en marcha en el mes de enero, desconociéndose el alcance y el número de alumnos inscritos. Tampoco existe página web propia del Centro, en donde se informe de los proyectos, calendarios y/o actividades y cursos disponibles. El Aula abierta de Mayores, Pablo de Olavide, de Sevilla, ofrece incorporarse a sus cursos telemáticos, desde cualquier lugar de España.

El retraso de su puesta en marcha en Melilla, solo puede obedecer a dos causas, o a una falta de eficacia de sus actuales responsables, que no han sido capaces de imitar o ponerse en contacto con otros ayuntamientos o autonomías, para completar un regreso ordenado a una actividad, «que las personas mayores necesitan» y que no quieren solo ocio. La otra sensación que ofrecen, es que no saben qué modelo aplicar, el actual, similar al de otros centros, como el de Soria, y que acompañamos al presente comentario, o buscar uno nuevo. del que todavía no han hablado, ni explicado. Nadie sabe nada, porque no ofrecen ningún tipo de explicaciones, requiera quien se lo requiera. En octubre de 2020, un comunicado de los sindicatos municipales afirmó cosas como: «Este gobierno hunde Aulas Culturales para Mayores»*.

En ese comunicado deberían haber dicho que «los actuales responsables», hunden a Aulas para Mayores, porque el Área bajo la que estaban integradas, Cultura, es una de las que mejor funcionan, bajo la dirección de Elena Fernández Treviño, en el gobierno tripartito. Sin embargo, el cambio en el Decreto de Competencias, situó a Aulas bajo la Consejería de Distritos, que funciona de modo autónomo. Aulas Culturales no es un instrumento vecinal, sino una entidad cultural, que debe perseguir un fin, orientado a la formación cultural y social de los mayores. El error del traspaso de área está ya a la vista de todos/as.

Esto evidencia el estrambótico caso del solar de la explanada de San Lorenzo, es que no hay comunicación ni respeto jerárquico, de las viceconsejerías, hacia las Consejerías. La viceconsejera Fatíma Mohamed, ha organizado un embrollo, al no comunicar sus intenciones, ni a la Consejería de Cultura, que ya ha dado su opinión, poniendo en evidencia y solfa el «proyecto fantasma» de la Torre de Aulas, en la que habrá absolutamente de todo lo que uno puede imaginar. La otra Consejería afectada por «el proyecto Torre de Babel», es la de Infraestructuras, que todavía no ha respondido, y que tampoco sabe de donde salió ese proyecto, que no conocia absolutamente nadie, pese a que se le atribuye una antigüedad de «20 años». Falta comunicación jerárquica en el seno del gobierno y también, orden interno y sobre todo exterior. El Consejero de Infraestructuras, debe intervenir y poner cada proyecto en el lugar que le corresponde.

El solar compartido de san Lorenzo

El proyecto «Torre de Aulas», con parque acuático y quizá hasta casino, todo dedicado al ocio, es uno de los mayores despropóitos que se han escuchado en los últimos tiempos, entre otras cosas por su coste, 9.000.000 de euros, que lo iguala a la Estación Marítima del rey Arturo, que resistirá vientos «superiores a las tormentas de Júpiter», según se nos dijo entonces. Ahora se nos promete el equivalente a la afamada Torre de Babel.

Aulas Culturales para Mayores ya tiene un edificio. Es más sensato el proyecto de Fernández Treviño en Cultura, que planea construir un nuevo edificio para la Escuela de Música y Danza y la construcción de una nueva escuela de Educación Infantil, con lo que se crearía una nueva zona educativa, en pleno centro de la ciudad. Todo lo propuesto por la consejera Mohamed Kaddur, ya existe en Centro de Mayores contiguo. Eso sí, cualquier proyecto de esa envergadura, ya no será inaugurado por este gobierno, ni por estos responsables, porque son solo intenciones, como lo de la isla emiral frente a Horcas Coloradas.

Lo más importante de todo, además de los mayores, son los trabajadores y el profesorado municipal de Aulas, que sí llevan ahí dos décadas, y a los que no se les está informando de nada concerniente al futuro de la entidad, ni tampoco su opinión sobre la organización del centro, en la que tienen más experiencia y conocimientos de los que les dirigen. Lo mínimo exigible es el respeto a la dignidad personal y laboral de los trabajadores. Se están produciendo situaciones, que de momento solo calificaremos como de trato irrespetuoso. En cuando al alumnado, de seguir así, conseguirán espantarlo, o que de dejen de sentirse identificados con un proyecto de casi medio siglo, que consideraban como algo propio. El Área de Mayores necesita una redefinición.

La otra circunstancia de estos proyectos superpuestos, en donde solo uno parece real, es que obligaría a replantear el modelo y el lugar de la Feria de Melilla, salvo que la pandemia impida celebrarla mas. Sigue baldío el edificio de la antigua Casa de Socorro, cada día más deteriorada. El consejero Rachid Bussián debe decidir, en Consejo de Gobierno, y ante la presencia del Presidente de la Ciudad. No hay otro lugar.

Nota:aula_de_la_tercera_edad_2020-21_3.pdf (soria.es). Melilla Administración Local – ESTE GOBIERNO HUNDE EL CENTRO AULAS CULTURALES PARA MAYORES | CSIF