Edificios derribados en Melilla


                        El efecto dominó

     El pasado 29 de septiembre, el Pleno de la Asamblea de Melilla ordenaba la paralización de derribos en Melilla, hasta que no se aprobara el nuevo PGOU. Nos hicimos eco de aquella noticia en El Alminar, para escribir que precisamente la sensación era la contraria, osea, que los derribos parecía no detenerse en parte alguna de la ciudad (Real,Tesorillo, Industrial,Cabrerizas). En aquella fecha, el Consejero de Fomento Miguel Marín señalaba que sólo se efectuarían los derribos ya autorizados.

         El lunes se produjo un derribo en la calle Prim, en pleno centro de Melilla y apenas unos días antes se llevó a cabo otro junto al Hipersol, en la calle Polavieja. Una semana antes se había efectuado  uno en la calle Carlos V y anteriormente otro más en el barrio de Héroes de España. Es un tremendo efecto dominó que asola Melilla de parte a parte y por lo que se está viendo, deberían estar autorizadas decenas de demoliciones, porque si se suspendieron las mismas en octubre, no se entiende lo que está pasando. Y esto que ve todo el mundo, está sucediendo en las zonas controladas o más visibles, las que se recorren a diário. En otras zonas de Melilla, como los distritos IV y V,  directamente no se sabe lo que está pasando.

         Lo peor de todo, porque en Melilla hay que acostumbrarse a que siempre hay algo peor, es que la posterior edificación no sigue ningún patrón conocido, no hay una homologación para cada zona de la ciudad. Conviven en un mismo barrio, en una misma calle, todo tipo de edificaciones, cada una de su propia idea o concepción. Los barrios del Real, del Tesorillo o del Monte de La libertad son un claro síntoma del tipo de urbanismo descontrolado que  se está ejecutando en la ciudad.

   Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/10/01/la-piqueta-desfigura-melilla/