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Egon Krenz: Carta de un preso político


            Reflexiones y notas sobre la antigua Alemania del Este (DDR)

        Egon Krenz fue el último Jefe de Estado de la DDR o República Democrática de Alemania o del Este, Estado surgido tras la derrota del III Reich alemán en la II Guerra Mundial. Ya empiezan a contarnos las cosas como no fueron nunca, por eso es necesaria la labor del rescate de la memoria. Tras la capitulación, Alemania fue dividida entre las potencias vencedoras (Estados Unidos, Unión Soviética, Inglaterra y Francia). Con el inicio de la denominada como Guerra Fría, en realidad el acceso de Rusia al armamento militar nuclear, las llamadas potencial occidentales unificaron sus zonas  bajo las siglas BRD o República Federal de Alemania.

                         Helmut Kohl y la unificación de las dos Alemanias

          Helmut Kohl, enterrado con grandísimos honores en el Parlamento Europeo, fue un Canciller alemán implacable, al que se consideró responsable político de la división violenta de Yugoslavia, al reconocer de modo unilateral a las repúblicas de Eslovenia y Croacia, sin el acuerdo europeo y sin aceptar la negociación con Belgrado. Consciente de su potencial político y económico, el canciller Kohl tampoco aceptó condiciones de la Unión Soviética de Mijail Gorbachov, ni de su homólogo Egon Krenz, último Jefe de Estado de la Alemania del Este. No hizo concesiones ni siquiera a los alemanes del Este, a los que casi trató como población rendida y no como hermanos. Tanto en el aspecto económico como en el político, la poderosísima Alemania Occidental se tragó a la Alemania Oriental. No son cosas que guste recordar ni que se escriban de esta forma. Interesa solo la versión idílica y por supuesto falsa.

                     Juicio y encarcelamiento de los dirigentes de la DDR

         Si dos Estados con historias paralelas se unifican, lo hacen bajo las mismas condiciones y empezando desde cero. En este caso no sucedió así y la nueva y definitiva Alemania juzgó y condenó a los dirigentes del Este alemán, empezando por su Jefe de Estado, Egon Krenz. Así pues la RDA recibió un doble castigo tras la guerra, primero bajo el Estado totalitario socialista, y luego con la absorción inmisericorde por parte de la Alemania unificada. Fueron “juicios políticos” porque los dirigentes finales de la DDR, no eran responsable directos de los “crímenes” bajo los que fueron juzgados: las muertes producidas en las fronteras entre las dos Alemanias, por los disparos de los guardias fronterizos o “Vopos”.

                                           La carta de Egon Krenz

           Nos las dirigió desde la Prisión Federal de Berlín, tras escribir al Parlamento Alemán en protesta y desacuerdo por este juicio y encarcelamiento. Hay que decir que la actitud de la Administración Alemana fue impecable. Primero nos comunicaron que el Parlamento Federal no era el competente en ese juicio, pero que remitían la carta a las autoridades del Länder o Estado federado en el que fue juzgado. Le remitieron la carta, ya traducida al alemán, se la entregaron al ex dirigente de la DDR y éste nos contestó. Todo esto sería imposible en España, incluso hoy, en donde las administraciones tienen por costumbre no contestar.

             Berlín, 11 de julio de 2000

   Querido amigo: Le doy las gracias por su carta, de ella emanaba un profundo sentido de la solidaridad. Como usted ya sabe, ahora soy un “freigänger”, andador libre (forma en jerga de los prisioneros en régimen abierto)

    Claro que es un alivio no tener que estar 23 horas sentado en una celda. Para cualquier preso común, el régimen abierto es seguramente una generosa gratificación. Pero para todos los de la DDR que están encerrados por su pasado político, sigue siendo una humillación.

    Mi arresto carcelario, con o sin régimen abierto, lo sigo viendo como una privación de libertad por motivos políticos. Sé que a la justicia alemana no le agradará oír esto. Tampoco me ayudará a conseguir “puntos” para una posible reducción de condena. Pese a todo no me dejaré doblegar.  

    Yo soy por naturaleza optimista, pero cada vez se acrecienta más en mí la opinión de que todos los esfuerzos por hacer borrón y cuenta nueva en la persecución de los antiguos responsables de la DDR. se hacen cada vez más difíciles. En lo que a mí respecta, sigo con lo mismo: Quiero conseguir justicia antes que clemencia, por eso he interpuesto una apelación al Tribunal Europeo.

    Personalmente me encuentro bastante bien, dadas las circunstancias. me mantengo físicamente en forma, con 30 ó 60 min, diarios de jogging, moralmente por la alegría que me produce la cantidad de correo que recibo en la cárcel (han llegado unas 8000 cartas y postales) y espiritualmente leyendo y escribiendo mucho.

     Le mando un cordial saludo con los mejores deseos. Suyo: Egon Krenz

   La unificación alemana se produjo en julio de 1990, apenas un año después de la caída del muro de Berlín. Cuando se van a cumplir 30 años del fin de la división alemana, crece el descontento y el resentimiento en la antigua Alemania del Este, que se está materializando en forma de votos hacia el partido de ultraderecha AfD (Alternativa para Alemania), que podría hacer volcar la estabilidad política del país más poderoso y poblado de Europa.