Profecía sobre el fin de las Torres V Centenario


En enero de 2012, en el Alminar primigenio, escribíamos esto:  «Así pues, si evaluamos individualmente los tres conceptos que debe cumplir una obra pública, el suspenso total a esta obra es inapelable. Es un lugar inhóspito. El envejecimiento de los materiales es extremo para solo los 15 años que lleva construida. Mi vaticinio es que en no mucho más de ese plazo, deberá ser abandonada y finalmente «demolida»».

Las Torres V Centenario se ocuparon y abrieron al público en el año 2000, lo que sitúa el plazo de esta profecía en un entorno comprendido entre los años 2027 y 2030. Escribíamos aquel artículo porque la primera borrasca del año 2012, provocó inundaciones en el «platillo», o sede del Tribunal de lo Contencioso, y en los pasadizos que conectan las Torres Norte y Sur. En la actualidad, la comunicación entre las Torres ya no está permitida, ni para el público, ni para los funcionarios que trabajan en ellas. El deterioro de las estructuras metálicas es ya irreversible, tras no haber realizado trabajos de mantenimiento desde su puesta en servicio en el primera año del siglo XXI.

El entorno de trabajo ya no es seguro, y está fuera de los criterios actualmente vigentes sobre «seguridad e higiene en el entorno laboral». En 2017 se retiró toda la estructura metálica de los embellecedores o quitamiedos, que cubrían todo la parte acristalada de cada una de las 11 plantas del edificio, tanto en una como en otra torre. Esto quiere decir que las cristaleras está ya expuestas a los agentes erosivos, agua, viento y salitre. El aumento en la fuerza de los vientos y el incremento e intensidad de los fenómenos atmosféricos costeros, convierten estos edificios en muy vulnerables. La caída no deseable, cualquier día, de uno de los cristales, obligará a desalojar los Torres de modo íntegro. Salvo los cristales, nada más protege a los trabajadores y usuarios que las visitan y habitan de una circunstancia adversa.

En 2014 se desmontó toda la estructura del ascensor panorámico sin que se llegara a utilizar jamás. Sus márgenes de seguridad operativa no cubrían, ni alcanzaban, los estándares mínimos. El platillo superior, pensada como zona recreativa y panorámica nunca cumplió esa función. La verdad es que nada en las Torres cumplió la función para la que estaban previstas. En ellas se llegaron a proyectar la presencia de hoteles y de alquiler de apartamentos, o lo que es lo mismo, un uso residencial combinado con otro administrativo.

Más allá de proyectos neo faraónicos o de huidas especulativas inmobiliarias, las Instituciones Públicas Estatales y Locales, deberían tener en el primer lugar de la agenda, el cómo sacar a los organismos de la Administración de las Torres, en un plazo no superior a 5 años. Una zona ideal para instalar una sede única para la Administración del Estado y la de Justicia, sería el acuartelamiento de Primo de Rivera. Y esto constituye una necesidad obligada. Las Torres V Centenario ya no tienen más recorrido. La eficiencia energética de estos edificios es igual a 0, no tienen aislamiento adecuado. Son muy frías en invierno y muy calurosas en verano, y su única posibilidad de climatización adecuada es mediante el consumo eléctrico desproporcionado. La ventilación natural resulta un recurso limitado, porque se enfrentan a los vientos dominantes en Melilla, por lo que la mitad de los días del año, las ventanas que pueden abrirse son las menos, y durante un tiempo escaso.

Además, porque siempre hay algo más, tras la retirada de los protectores metálicos en 2017, está prohibido el acceso a los balcones laterales, por el riesgo de caídas o derrumbe. Las Torres no son seguras, no lo han sido nunca. Ahora se acaba de sanear «el platillo» de estructuras metálicas corroídas.

Hasta 2025 no se construyó una entrada de acceso común, que protegerá a ciudadanos y trabajadores  de las inclemencias meteorológicas.

Notas: (1) https://elalminardemelilla.com/2017/11/26/la-ruina-metalica-de-la-torres-v-centenario/; (2) https://elalminardemelilla.com/2012/01/17/torres-del-v-centerario-de-melilla/

Al rescate del cernícalo


Un cernícalo común se ha caído desde su nido en el platillo de las Torres V Centenario. El pájaro se quedó quieta y muy confiada en la pequeña cornisa del pasillo existente entre la dos torres de la Administración. Anidan entre el amasijo metálico que nunca llegó a funcionar y que hoy sirve de sede al Juzgado de lo Contencioso y al Decanato de la Justicia.

El rescate ha sido muy sencillo, Abdesellam, uno de los operarios de mantenimiento lo ha atrapado con gran facilidad. El ave era pequeña y muy tranquila. Observaba atenta la presencia de humanos en torno a ella, a los que probablemente nunca ha visto a esa distancia.

Sin embargo, este hecho casi sin importancia, desvela muchas de las carencias de la ciudad de Melilla, que siguen sin atenderse. En teoría, el pollo de cernícalo debe ser reintegrado a sus progenitores, algo casi imposible, pues no hay modo de subir hasta la estructura metálica del platillo de las Torres. Lo siguiente que se recomienda es acudir al Servicio de Protección de la Naturaleza, SEPRONA, que está a cargo de la Guardia Civil, que tampoco tiene instalaciones y personal dedicados a este fin.

La otra solución es acudir al Centro de Recuperación de Aves y Especies Amenazadas, que tampoco existe, desde el asalto al Centro que existía en el Fuerte de Rostrogordo. Es más, desde aquel extraño asalto, y pese a ser un centro que funcionaba de modo altruista y que atendía Javier, gerente de El Quinto, fueron expulsados del lugar, bien por la Consejería de Infraestructuras o la de Medio Ambiente, de lugar que ocupaban. No está claro quién tomó la decisión. Lo que sí sabemos es que no existía ni un solo euro dedicado a la conservación, protección y recuperación de aves y especies amenazadas. De hecho sigue sin estar adjudicado euro alguno a este fin, y el lugar está completamente desmantelado. Tal es la situación de todo en Melilla, la ciudad del parcheo. El centro El Quinto, se dedica en la actualidad al mantenimiento de las águilas que ahuyentan a las gaviotas de la pista del aeropuerto, durante el despegue y aterrizaje de los aviones.

El único modo de cuidar e intentar sacar adelante a este bello ejemplar de cernícalo común, es recurrir a algún amigo/a que entienda de alimentación de aves rapaces, y que a su vez tenga algún conocido o conocida que disponga de algún lugar adecuado para su estancia y crianza. Y así, con un parchecito allí y otro allá, conseguir que esta ave pueda cumplir su función ornitológica, que es entre otras, hacer frente a la proliferación de gaviotas.

Quemando puentes y torres


                          Las Torres del V Centenario arderán en San Juan

     Las hogueras de san Juan son un gran conjuro, en el día en el que reina la luz y entra en verano en el hemisferio norte. «Santo romero, santo romero, que salga lo malo y entre lo bueno». En las hogueras de san Juan se quema lo malo de cada ciudad, barrio o pueblo. Desde que en 2011, con un Alminar incipiente, el gobierno de Melilla decidiera arder a la oposición, la hoguera oficial ha perdido por completo el sentido. Son más cercanas a su esencia y sus motivos, las hogueras de los barrios

          Cuando esta mañana, entre los trabajadores, funcionarios, empleados y visitantes de las Torres, ha corrido la noticia de que el motivo de la hoguera oficial serán las propias torres, la perplejidad y el estupor han sido completos. Una usuaria de las Torres de la Administraciones  Pública y Judicial ha sido contundente: «que quemen el ayuntamiento, que lo merece más». Un trabajador decía en voz alta: «nos queman», mientras el enseñaba la fotografía obtenida con su móvil a otro, que como Tomás, quería verlo para creerlo. Había alguna persona que ya afirmaba que no acudiría a la quema simbólica de las Torres V Centenario.

          Asombro puro y desconcierto por el motivo designado para «la noche mágica» de san Juan. Nunca ha habido autocrítica en la hoguera melillense, por los malos modos gubernativos, por el tono bronco en el trato con la oposición. Nada de eso. En los últimos, la hoguera de la vanidad melillense solo ha hecho arder motivos estrambóticos.

           Es cierto que lo que se pretendió que fuera la obra emblemática de la conmemoración del V Centenario de Melilla, ha resultado ser un fiasco y la peor obra pública de la historia. Hoy, con el motivo de la quema, recordamos que sólo Mariano Rajoy fue el único ministro asistente a aquella efeméride. Las Torres están desmoronándose solas, no hace faltas lanzarles un maleficio, que es así como se ha interpretado el motivo escogido. Un auténtico mal fario.

                Sin embargo, también puede resulta un auspicio no previsto. Las Torres fueron inauguradas en 1998, tienen pues 20 años de existencia. Es un obra, casi la única infraestructura iniciada y acabada con una administración Popular, tanto en Madrid como en Melilla. ¡Quién sabe lo que puede arder con esta hoguera!

 

La ruina metálica de la Torres V Centenario


 

                          Torres del V Centenario, el camino hacia el fin

            Toda la estructura metálica de las Torres del V Centenario de Melilla están corroídas. En el verano de 2014 se tuvo que desmontar todo el armazón metálico del ascensor panorámico. Desde 2016 está prohibido el acceso a los balcones, al desprenderse en la Torre norte una de las barandillas metálicas. En no mucho tiempo se prohibirá el paso por los intercambiadores internos y se deberá abandonar el piso superior del platillo, en donde están los juzgados de lo Contencioso-administrativo.  La historia de la degradación paulatina de las Torres del V Centenario están suficientemente reflejadas en El Alminar.

               En enero de 2012 escribíamos lo siguiente*: En una obra pública importan tres cosas, la primera el cómo se acaba, la segunda si sirve a los fines para lo que se construyó, y la tercera es la que relaciona la utilidad y el dinero invertidoAsí pues, si evaluamos individualmente los tres conceptos que debe cumplir una obra pública, el suspenso total a esta obra es inapelable. Es un lugar inhóspito. El envejecimiento de los materiales es extremo para solo los 15 años que lleva construida. Mi vaticinio es que en no mucho más de ese plazo, (25 años) deberá ser abandonada y finalmente “demolida”.

                Nos encontramos a finales de 2017, con un deterioro irreversible, a tan solo 20 años de su construcción. Las Torres del V Centenario son la peor obra pública de la historia de Melilla. Este es el legado de una gestión ininterrumpida, cuya característica son las obras faraónicas y de alto coste. No le pueden echar la culpa a los agentes meteóricos. Las mismas condiciones de salinidad y humedad rigen para las Torres Petronas de Kuala-Lumpur y sus 485 metros de altura. La diferencia es que estas últimas sobrevivirán varios siglos, y  las de Melilla no tiene ya más de 5 o 10 años de existencia útil.

                   Desmontaje de los paneles metálicos de las emblemáticas Torres

         El pasado 20 de noviembre comenzó el desmontado de los paneles metálicos de las Torres del V Centenario. Los paneles cumplían una triple función, por un lado estética y por otro de protección de la superficie de cristal. Además aportaban sombra al interior y tenían una función de seguridad a la hora de limpiar los cristales y en las labores de conservación y mantenimiento. Sin embargo, el alto estado de oxidación de los paneles ha llevado a la Junta de propietarios, todos organismos administrativos, a llevar a cabo su desmontado completo, sin previsión de que sean sustituidos por ningún otro recubrimiento alternativo.

             Las Torres V Centenario se cimientan sobre pilotes, y los edificios se aligeraron todo lo posible en su carga, evitando tabiques interiores y exteriores, debido a la zona en donde fueron ubicadas. Cuando las cargas transmitidas por el edificio no se pueden distribuir adecuadamente en una cimentación superficial excediendo la capacidad portante del suelo. La cimentación sobre pilotes es obligada sobre suelos de baja calidad portante o  cuando la edificación está situada sobre agua o con la capa freática muy cerca del nivel de suelo y  en edificios de altura expuestos a fuertes vientos. como es el caso. Sin embargo no hablamos sobre las Petronas, sino de nuestras modestas Torres V Centenario.

             Un problema que está apareciendo es la fragmentación de las placas de embellecimiento al nivel de suelo, lo que podría indicar que el peso de edificio, pese a estar cimentados sobre pilotes, podría estar ejerciendo una presión superior a la prevista, o el suelo ofreciendo una menor resistencia de la calculada.

 

Nota:(1)https://elalminardemelilla.com/2012/01/17/torres-del-v-centerario-de-melilla/;(2)https://elalminardemelilla.com/2014/09/29/el-fin-del-ascensor-panoramico/

El deterioro de las Torres V Centenario


La caída de una barandilla, clausura el acceso a los balcones

            El suceso se produjo el pasado viernes y ha pasado desapercibido. La caída de una parte de la barandilla metálica de la segunda planta de la Torre norte, la del Ministerio de Justicia, ha hecho que se clausure e impide el acceso a los balcones de ambas Torres, tanto la referida, como la sur, la que concentra a los servicios de la Administración del Estado, mayoritariamente perteneciente a la Agencia Tributaria y al Ministerio de Hacienda.

                El revestimiento metálico de  ambos edificios está completamente corroído y en muy mal estado. Hace unos meses tuvo que ser desmontado toda la estructura metálica del ascensor panorámico, que nunca llegó a funcionar. Las Torres del V Centenario fueron concebidas como un proyecto faraónico durante el mandato de Ignacio Velázquez (1991_1998), y nunca llegaron a alcanzar el objetivo pretendido. El Consocio V Centenario, encargado de la explotación de los edificios, se salvó de la quiebra gracias  a la venta forzada de las plantas de ambas torres, a los distintos organismo de la Administración del Estado. Toda la estructura metálica está muy dañada y corroída. Las barandillas de los balcones de la Torre norte están en peor estado que los de la sur. Las persianas o parasoles, instaladas sobre la fachada también se han desprendido en algunos sectores. La mayor parte de la techumbre metálica del los aparcamientos también ha tenido que ser desmontada. Se han caído a causa de los vendavales y también por la corrosión de las fijaciones en el suelo.

                 El platillo giratorio de la zona superior, que nunca ha girado,  se diseñó como restaurante y zona de ocio. Nunca tuvo esa función y ahora está ocupado por el Tribunal de lo Contencioso-Administrativo. Tiene fuertes goteras y entradas de agua en época de lluvia. El conjunto de los edificios, diseñados para conmemorar el V Centenario de la conquista de Melilla, y pensados para llegar al menos hasta el próximo centenario (2097), no alcanzará ni siquiera la mitad del presente siglo. En no más de una década habrá que plantearse el abandono total de las Torres, una de las peores obras públcias de la historia de Melilla.

            Nota:https://elalminardemelilla.com/2014/09/29/el-fin-del-ascensor-panoramico/

Balance tras el terremoto de Melilla


 Grietas en las Torres del V Centenario

      Los trabajadores que estaban las Torres de V Centenario el pasado jueves 21, en el terremoto de las  14h 47 (con una magnitud de 5,1), sintieron la violenta oscilación del edificio, tanta que muchos sufrieron mareos y dolores de cabeza. Aquel terremoto fue mas corto. El del día 25 se produjo a las 05h 22´, con una duración de 20 segundos, y con una magnitud de 6,3. A esa hora el edificio está solo habitado por el delegado de Hacienda y su familia y el personal de seguridad. La crudeza del terremoto debió ser considerablemente mayor.

        Hay que tener en cuenta que se trata del edifico más alto de Melilla, y que solo cuenta con muros en los laterales Este y Oeste del edificio, ya que el resto son cristaleras. Los únicos muros que conforman las torres desde el suelo hasta la undécima planta son los de los huecos de las escaleras y los que rodean los ascensores. el resto son cristaleras. Estos muros son de un gran espesor y es ahí en donde han aparecido las grietas.

         Tras recorrer por completo las escaleras de ambas torres se percibe que las grietas han aparecido en las dos, pero con una diferencia sin explicación aparente, y es que las grietas en la torre Sur, que son más acusadas, asciendes desde la planta 6ª hasta la undécima, mientras que en la torre Norte, las grietas son más leves y van desde la planta 5ª hasta la planta baja. La torre Sur presenta sus grietas en ambos laterales de la escalera, en la parte maciza y en la de las puertas. Las grietas de la torre Norte son solo en la zona maciza, siendo más acusadas en las plantas bajas, mientras en que la torre opuesta las grietas son del mismo tamaño, independientemente de la planta en la que se encuentren. ¿Quiere esto decir algo?. Es una respuesta que solo podrán evaluar los técnicos.

                                    Una obra muy polémica

        Las Torres del V Centenario fueron una obra polémica desde su inicio, edificadas en la época del cesarismo conmemorativo, con el que el entonces presidente de Melilla, Ignacio Velázquez, qusio fijar para la historia la efeméride del V Centenario de la conquista de Melilla, llevada a cabo en 1497.

         Fue una obra muy cara, de estilo faraónico y megalómano, concebidas para un fin muy distinto del uso actual, que no es otro que el de almacén de la Administración del Estado. El Consorcio que gestionaba las torres se encontraba en quiebra en el 2002, fecha en la que se obligó a las diferentes instituciones estatales a trasladarse hasta allí. Su estado actual es de deterioro acelerado e irreversible, que obligará a desalojarlas en un periodo no muy largo de tiempo. La estructura metálica está en muy mal estado y el edificio presenta un aspecto muy envejecido, pese a no tener ni siquiera dos décadas de antigüedad.

         La obra en su conjunto presentó problemas de cimentación, un gran retraso en su acabado, y desprendimientos de cristales en su etapa inicial. El platillo superior, concebido como una zona de ocio y de restauración, alberga ahora al Tribunal Contencioso Administrativo. El ascensor panorámico no funcionó nunca, y fue demolido en la mitad del año 2015.

El fin del ascensor panorámico


           La estructura metálica del ascensor panorámico de las Torres del V Centenario, está siendo desmontada desde hace una semana. Un ascensor que no ha funcionado un solo día, y que era un componente estrella de la peor obra pública de la historia de Melilla. La ilusión del V Centenario de la conquista de Melilla en 1497,  quedó atrás. Todo pasó y su eco ya casi no existe. Era la época de los edificios emblemáticos, de la ilusión por la posteridad, por los acontecimientos magnos e inolvidables. ¿Cuál será la mayor sorpresa, que alguien se entere ahora de que se desmonta el ascensor panorámico, o de que alguna vez llegó a existir?.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/07/07/demolicion-del-ascensor-panoramico/