El fin de la 2ª salida


          

       Me complace que haya en la Historia alguien que refiera a los espectadores lo que está sucediendo; y que les indique, donde deben poner la vista, o a qué no deben acercarse, como si algunas cosas hubieran de permanecer en el secreto*.  Leone Battista Alberti (Génova-1404, Roma-1472).

      Don Quijote se detuvo en su segunda salida.  No es posible pensar a la vez que se camina, a veces hay que detenerse para pensar. Hay decenas de ejemplos de personas y personajes que se detienen en lo que aparentemente puede ser considerado como la cima, aunque siempre existe otro modo de ver las cosas. Todas las preguntas están ya formuladas, las respuestas deben ser buscadas por cada persona. Nunca habrá un conjunto de máximas, una teoría, una ideología o incluso una religión, que ofrezca respuestas para cada situación o dificultad que pueda encontrarse en la vida. En la mayor parte de los casos nada puede anticiparse, sólo cuando nos encontremos frente al hecho, podremos realizar o no la acción, o atisbar una respuesta. A veces se verá todo claro y en ocasiones no. La explicación  de algo puede demorar su respuesta bien adentrados en el futuro, o incluso no ofrecerla nunca.

          Un viejo amigo, que ya murió, me respondió lo que sigue a mi pregunta sobre qué cosas recordaba de Stalingrado: «Cuando uno está en un frente de guerra, no piensa en cómo va a recordar las cosas, o incluso qué va a recordar, si no en sobrevivir». A veces sobrevivir, recordar o incluso contar, no son cosas compatibles. Hay un tiempo para cada cosa, y una cosa para cada tiempo.

           No vamos a abandonar nada. Vamos a seguir aquí, observandolo  todo. El Alminar se ha elevado a lo largo de un ciclo de 366 días, abarcando un año entero. Es un círculo completo, cerrado y a la vez abierto. Puede ser observado por cualquier lugar y modo, desde cualquier óptica. Podrá haber actividad o no, pero nada será desatendido.  El tiempo de lobos sigue arreciando ahí fuera y la luz del candil será siempre necesaria.

        El mal es fácil, hay una infinidad; el bien es casi único. Pero cierto genero de mal es tan dificil de hallar como lo que se llama bien , y a menudo se hace pasar por bien con esa señal este mal particular*. Pascal, pensamientos.

     * Citas del libro: Conocimiento prohibido de Roger Shattuck

  Nota: ¡ estamos aquí !

Día Mundial de la Libertad de Expresión


       Ayer fue el Día Mundial de la Libertad de Expresión. Nadie se tomó la más mínima molestia en conmemorarlo en nuestras ciudad. Un artículo de difusión múltiple y nada más. El panorama es sombrío. La realidad se impone. Todos vemos todo y eso que no sabemos casi nada de lo que ocurre. Hay un muro de plomo por el que no se filtra nada. Hace muchos años, Gabriel García Márquez escribió un artículo titulado: «El cuento de los generales que se creyeron su propio cuento». Hablaba de los generales paraguayos, que tras décadas de poder absoluto convocaron un referendum para que los ciudadadnos decidieran si querían segur apoyando su régimen. Para sorpresa de los convocantes, el resultado resultó un No clamoroso. Se habían creído su propio cuento.  Algo parecido le sucedió al generalísimo Franco, que en una de sus escasas y últimas entrevistas dijo lo siguiente: «No me puede quejar del modo en que me ha tratado la prensa».  La perplejidad fue absoluta, nadie pensaba que existiese otro modo posible de tratarlo. ¿Para qué decir nada más?. No es necesario. Yo sigo creyendo en la Libertad de Expresión. En Melilla hay profesionales dignísimos. Dentro de poco no nos quedará casi nada. Ya van a por RTVE. Luego se extenderá el silencio, la desconexión——————————————————

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   «La verdad os hará libres», decía alguien, por eso se la teme tanto, y si te la puedes callar, tanto mejor. Ha sido siempre así. Quien hoy la defiende,  antaño la combatía, quien entonces la reclamaba para sí mismo, hoy la tritura. Tampoco este es un tema fácil. El miedo somete y es difícil ir de héroe aislado en un mundo así. El poder represivo de un gobierno es muy grande. Caen los grandes grupos. Tienen dificultades hasta las grandes estrellas de la comunicación. Al final, los periodistas trabajan en grupos de comunicación, en empresas que tienen sus propios intereses y fines, en empresarios que sólo buscan su lucro personal.   

           Cuanto más cerca se está del César, mayor es el miedo, se dice en la película: «La delgada línea roja». No estamos tan cerca como para temerle, pero no tan lejos como para estar a salvo de sus rayos.  

Desde los Altos del Real


           

      En su día, la COA (autobuses de Melilla), tenía dos denominaciones para los trayectos que se iniciaban en el centro de la ciudad y acababan en el Barrio del Real. Al trayecto que finalizaba en la calle del general Villalba se le llamaba la COA del Real bajo y a la que seguía hasta el barrio Chino o carretera de Hardú, se le llamaba del Real Alto,  que tomó su nombre de los Altos del Real. Como curiosidad decir que entre el Real tiene una altitud de 12 mts. sobre el nivel del mar en su parte más alta, la de la calle del Gurugú, y asciende hasta los 17 en la zona de la Granja Agrícola. Esta disposición del barrio hace que se puedan tomar imágenes curiosas, como esta del campanario de Stª Mª Micaela, fotografiada desde el extremo Sur de la calle del coronel Cebollinos.

       El trazado rectilíneo del barrio, surgido de la Guerra de 1909 al acampar en él el ejercito español, a cuyo mando estaba el general Villalba; permite que se puedan tomar imágenes como ésta, pese al desordenado crecimiento  urbanistico del barrio, con casas de diferentes estilos y alturas. También han desaparecido muchas de los cerros que rodeaban la Melilla original de fundación española, y algunas de sus denominaciones, como la de Cerro de Camellos que ya está en desuso. El hoy conocido como Bº de La Victoria se eleva 41 mts. sobre el nivel del mar. Sin embargo, los puntos más altos de la ciudad siguen siendo Cabrerizas con 117 mts. de altitud y en algún punto de Los Pinos en donde se alcanzan  hasta los 123 mts.  El Alminar de Melilla proyecta imágenes de la ciudad al mundo entero.            

La playa puede esperar


              Melilla no vive del turismo, eso es una evidencia para Melilla entera. Los únicos usuarios de las playas de la ciudad son los propios melillenses, pero estos no les importan a nadie, al menos al Gobierno de Melilla. Es incomprensible que a día 2 de mayo,  las playas de la ciudad estén en este estado. Ahora, cuando ya sabemos lo que estaba pasando en la Consejería de Medio Ambiente,  entendemos el porqué del estado de las playas.

     En el mes de abril, en la localidad almeriense de Aguadulce, hace exactamente un mes, las playas estaban completamente operativas, en perfecto estado y con los chiringuitos a pleno rendimiento. En Aguadulce tienen un Puerto deportivo, con locales de copas, pizzerías, cafeterías y está en perfecto estado el año entero. No tienen ni de lejos, los problemas que dice tener la Autoridad Portuaria en Melilla. El problema en Melilla es de «esclerosis múltiple» del gobierno. La diferencia es que Aguadulce y Roquetas de Mar (el ayuntamiento matriz) sí viven del Turismo y no representan una farsa como en Melilla.

       Hoy para vergüenza de los melillenses, en un diario local, se suplicaba al gobierno de la ciudad, que tuviese a bien concedernos el que se adelantase en unos días, la temporada de playa. Hay que arrodillarse y postrarse ante esta manifiesta y clamorosa  incapacidad de gestión, incluso hasta para pedir que nos coloquen las sombrillas llenas de chinches, las hamacas viejas y que pongan en estado mínimamente operativo, las duchas , los aseos y los vestuarios playeros.

        No hace falta recordar, o tal vez sí, que el presente año, en FITUR 2012 (Feria Internacional del Turismo) , el producto destinado a ser la imagen de Melilla, era el ofrecer a la ciudad como destino de sol y playa.

       Nota: «Busque, compare y si encuentra algo mejor y puede, váyase allí«. Este sí parece ser nuestro principal lema. El esfuerzo de la Viceconsejería de Turismo, es absolutamente baldío, si lo que se encuentra el visitante es esto. 

 

Un Consejero con el agua al cuello


    No vamos a eludir el tema, pero tampoco vamos a hacer leña del árbol caído. La Consejería de Medio Ambiente ha quedado reducida a la mitad, aunque este hecho será rápidamente subsanado con un nuevo nombramiento. Gillermo Merino, ex Viceconsejero del Gobierno de Imbroda, ha sido imputado ahora, pero la fase de investigación e instrucción sumarial llevaba ya un año en marcha. La denuncia se interpuso en Almería y allí se inició la investigación judicial. El asunto es gravísimo porque expedir «presuntamente» títulos de buceo falsos, implica que se ha certificado una asistencia a los mismos que presuntamente nunca se ha producido, y que además se han cobrado las cantidades y subvenciones requeridas, también de modo presunto, en una escuela de buceo, de la que no sabemos qué relación tiene con el ex Viceconsejero dimitido.

         Según nuestras fuentes, al menos en el mes de mayo del año pasado, la fase de investigación de la denuncia ya estaba en marcha, y los hechos denunciados podrían haber sido conocidos entonces, tanto por el interesado, como por alguno de los miembros del gobierno de Melilla. Es verdad que sólo es la imputación la que lleva aparejada la dimisión cuando se trata de un cargo público. Si el asunto no ha saltado antes, es debido a al impenetrable muro que ejercen los medios de comunicación de Melilla, bien de manera obligada o de modo cómplice. Cada lector que escoja la opción que más le guste.

            Soprende la rapidez con la que se han aventado los asuntos relacionados con el PSOE, en los que hasta el propio juez anunció la inminencia de novedades ( la macro imputación múltiple), y que este muy grave asunto, solo se haya conocido tras la inminencia del conocimiento público de la imputación.

 Nota: Toda la información que hay disponible, o sea, visada por la censura, es:  http://www.infomelilla.com/noticias/index.php?accion=1&id=32533

La apisonadora de los viernes


                      Principibus velut Vercingetorigi arma ante pedes Caesaris deponenda sunt*.             

        Nunca existió una aldea gala resistente de modo permanente al invasor romano. Nunca nadie defendió con más valor y convicción el futuro de una nación y de un pueblo, como Vercingétorix. El general romano Julio Cesar es uno de los mayores exterminadores sistemáticos de población de la historia, sin embargo, miles de personas se llaman Julio o César, pero no conozco a nadie que se llame como el  caudillo galo. Nadie fue sometido jamás a una humillación semejante a la de Vercingétorix, que fue llevado a Roma y paseado por sus vías principales dentro de una jaula.

              En España tenemos un caso que se le asemeja, aunque de ficción. La lucha del «ingenioso hidalgo Don Quijote» contra los molinos de viento acabó muy mal. Harto de estacazos y de molimientos de huesos, murió renegando de su pasado de «desfacedor de entuertos», despidiendose de su escudero y amigo  con la frase de: «Vamonos poco a poco Sancho, que en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño». Hoy su nombre, el de Cervantes, abandera uno de los más prestigiosos premios literarios que todo escritor desea recibir, pero Miguel de Cervantes, murió casi tan empobrecido como su hidalgo y además sufrió penas de prisión. Para mayor paradoja del destino, el premio Cervantes se entrega en la Universidad de Alcalá de Henares en nombre del Cardenal Cisneros, el mayor quemador de libros de la historia de España.

                    Todo son paradojas y algunas figuras y cosas deberían ser vistas desde otra óptica,  como la historia de Don Quijote. Quizá Cervantes estaba mandando un mensaje distinto con su libro, del que hasta ahora ha sido su interpretación más únanime, la de la necesidad de la defensa de los desfavorecidos, la necesidad de la existencia de personajes como su hidalgo.  Los golpes que más le dolieron al Quijote, fueron los que recibió de aquellos a quienes pretendía defender, y fue del pueblo llano de quiens recibió los mayores escarnios.  Quien acabó con César fue su sobrino y protegido Bruto, de ahí su sorpresa, su incapacidad para defenderse desde algo tan cercano: «Tu quoque Brutus, fili mi» (Tú también, Bruto,  hijo mío).

                        Visto lo que sucede ahora mismo en España, en donde alguien, sin tapujos de ningún tipo, está haciendo justo lo contrario de lo que afirmara en la campaña electoral, me ha venido a la cabeza el simil quijotesco, o incluso el de César.  No hay nadie más peligroso, que aquel que está convencido de lo que es mejor para todos. No sentirá ningún remordimiento ni escrúpulo, aún cuando esté condenando a la pobreza  y a la marginalidad a grandes capas de la población, tanto en el presente como en el futuro. Siempre preferiré a alguien que dude, antes que a aquel que siempre esté seguro de lo que hay que hacer y no pregunte nada.

           Lo peor de todo es la gran masa de gente, que ante la evidencia de lo que sucede, ante la magnitud de la mentira pergueñada en la campaña electoral de noviembre, sigue empeñada en ver solo el molino y no al gigante amenazador. Empeñados en mirar hacia otro lado, en la absurda creencia de que el aspa del molino no les alcanzará con su manotazo. Además, son y serán los primeros en apedrear al caballero quijotesco que intente hacerles ver la realidad. Ya no es una cuestión de un buen o mal gobierno. Es una lucha entre una clase social privilegiada y monoritaria, que quiere arrancar a otra, mucho más numerosa, cierto grado de igualdad y de estabilidad, conquistados a lo largo de décadas.

                La indignidad moral de algunas cadenas de televisión, de algunos medios de comunicación, de intelectuales y opinadores convertidos en voceros del  capital y la derecha extrema, componen un tapiz sobrecogedor. Justifican día a día las agresiones salvajes a los desfavorecidos, a los trabajadores, sin exigir antes,  aunque sólo fuese como excusa moral, al menos una sola renuncia a los desproporcionados  privilegios que ostenta esa misma clase política a la que defienden, y que es la que  impone los ajustes.

            En nuestra ciudad  vemos  como desde medios de comunicación absolutamente subsidiados, se cuestiona la labor de los sindicatos y los partidos de izquierda, e incluso, se lee como algunos de esos inflacionados empresarios, se atreve a cuestionar los supuestos privilegios de los funcionarios y trabajadores públicos, del Estado. También, algún predicador semanal, defiende la eficiencia empresarial, protegido por un sustancioso sueldo público. Eso sí son contradicciones.

   * Como fueran depuestas las armas ante los pies de César, por el príncipe Vercingétorix.

La aspillera del fuerte de San Miguel


               Decididamente hay algo que nos guía. Un pequeño soplo, una leve sensación de tener que ir a un sitio preciso. La intuición de que hoy era la última oportunidad. Un día festivo. las guardias suelen estar bajas.  No había hecho fotos nuevas desde el pasado 11 de abril, hace casi un mes. Desde aquella incursión toda ha cambiado. Se ha demarcado la zona con valla metálica. Se han colocado los preceptivos carteles de: «Prohibido el paso a toda persona ajena a la obra». Sin embargo, en la zona que alguien indicaba en su comentario, como la del «Rastrillo de Espadas», no habían completado el vallado, entre otras cosas porque están sacando escombros y porque además vive gente, ese es el acceso a una vivienda. No siempre pueden cerrar todo. Están demoliendo un muro y allí existía una  casa que ya derribaron, quizá la expropiada por solo 120.000€, por cierto: ¿A quién se la expropiaron?.

         Sin penetrar en la obra, sin incumplir ningún mandamiento legal, subido a una pequeña montaña de escombros, obtengo las mejores fotografías posibles. Tampoco se puede demorar uno mucho,  porque la red de alerta temprana se activa de modo lento pero total. En cuanto se publiquen las fotografías, el cerrojazo será absoluto. Completarán el vallado, cubrirán con tela la verja para que no se sepa lo que sucede allí dentro. En la parte baja del solar han empezado a colocar pilotes. La obra no se detendrá ante nada. Este muro iba a ser demolido de modo completo, se había declarado de poco o nulo valor histórico. La superposición de materiales no indicaba que existiese un valor específico que indicase el derecho a la protección. Los expertos habían hablado. No esperaban encontrar esa aspillera. Seguimos sin noticias o explicaciones oficiales. En una de las troneras se apreciaba la existencia de una bola de hierro, en la contigüa parecía que también. Las han podido encontrar en los últimos días y las han dejado allí, o quizá ya estaban. 

            Mostramos todo lo que encontramos.   Contamos todo lo que sabemos o nos dejan saber, que no es lo mismo. Tenemos muchas más fotografías. Han destrozado bastante. Mostraremos lo que se hace en otras ciudades. La comparación siempre es en nuestra contra y en detrimento de nuestra historia.