El ave y la fuente herrumbrosa


 

  Una fuente en el Barrio de La Victoria

            Era una fuente de mil colores y mil chorros de agua. La veo todos los días una o dos veces. Está junto al mercado del Barrio de La Victoria. Nunca había imaginado en qué estado se encontraba. En realidad estaba persiguiendo a una garcilla, para observarla en vuelo y fotografiar su arranque desde el suelo. Son bastantes las aves que acuden a diario  atraídas por el olor de las pescaderías del mercado. Los pescaderos les ofrecen los despojos que éstas atrapan solícitas. La garcilla no quiso levantar el vuelo y se refugió en la fuente cercana, entonces pude ver en qué estado se encuentra.

                La gestión no es solo inaugurar, ni realizar una obra detrás de otra. La gestión es mantener lo realizado en estado óptimo.  En caso contrario, por más dinero que se invierta en una ciudad, no luce nada. Melilla ofrece una sensación de abandono generalizada. La realidad es que se pagan cifras muy altas de dinero a empresas de mantenimiento y de servicios. Si las cosas se cuidasen de manera adecuada y la vigilancia fuese constante, todo resultaría más barato y también más vistoso. El estado visual de la ciudad no se corresponde con el dinero que se invierte en ella. Lo que está fallando es el modelo de gestión. Si no se pueden mantener las cosas, lo mejor es no llevarlas a cabo; pero una vez hechas, lo que no se puede es abandonarlas, y dejarlas en este herrumbroso estado.

9 comentarios en “El ave y la fuente herrumbrosa

  1. Siempre es bueno observar y fijarse en las pequeñas cosas, algunas aparentemente insignificantes, porque al final son las que nos llevan a descubrir aquello realmente trascendente.

  2. A veces se encuentran esas pequeñas cosas cuando se buscan y se está atento, y otras aparecen cuando se está detrás de otras, como es este caso. Fue el ave la que me llevó hasta la fuente.

  3. Esa pequeña ave, que en ningún momento manifestó desconfianza, levantó el vuelo brevemente, solo para cambiar de lugar. Una vez que me llevó hasta la fuente, retornó al punto de partido. Levantar el vuelo, esa es la señal que nos estaba enviando. Y quizá la hagamos caso. Esta noche reflexionaré sobre eso.

  4. Lo mismo ocurre con la fuente (pedazo bañera) de la plaza del Tesorillo…. ocupa bastante espacio, no funciona….. ya se podría quitar la fuente y colocar un pequeño parque infantil para los críos de ese barrio.

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