Cúpula del Sagrario (Granada)Almería Mar esperado (Málaga)El ángel protector Lámpara encendida (San Juan de Dios)
Una Nochebuena más, y ya son 14 desde 2011, año en el que emergió este blog, porque como hemos escrito en otras ocasiones; «antes de que existiera El Alminar, ya era», la versión propia de la gran frase de Jesús ante el Sanedrín: Antes de que existiera Abraham, yo soy. Ahora ya desvelamos esa sutil coincidencia y el porqué de esa frase, un tanto enigmática. Porqué es cierto que el nombre del alminar ya existía y estaba pensado, mucho antes de la aparición física del blog.
Cada Navidad es diferente y lo importante es estar en ellas, con el espíritu de las navidades, de las pasadas, de las presentes y de las que estar por venir. Con el ánimo que corresponda a cada persona y al momento en el que se halle inmersa. Hay muchos que ya no están, que vieron e incluso promovieron en alguna manera el surgimiento del Alminar, que colaboraron como comentaristas, como lectores, como el apoyo oculto. Da igual el modo, porque sus comentarios están aquí y permanecerán siempre. A todos ellos les estaremos siempre agradecidos.
Y a todas y todos los que siguen fieles a este espacio común, que entran y leen, aunque estén casi desaparecidos los comentarios, les deseamos mucha felicidad y ánimo para seguir haciendo frente a las diversas vicisitudes y circunstancias de la vida. A todos los que siguen con nosotros y que componen y forman la gran familia alminarense, a todas las personas de buena voluntad, les deseamos: Feliz Nochebuena y Navidad.
Y no hay una única Navidad, hay otras, al fin y al cabo se conmemora también el solsticio de invierno, el triunfo de la luz renovada, claro que solo en el hemisferio Norte. Toda esa cosmologia se construyó desde el pensamiento de que la luz salía para todos y a la vez. Nadie pensaba que en la otra mitad del mundo, están en pleno verano, o que en el Ecuador terrestre tanto da un cosa, como otra.
Y esta es la moraleja o axioma constante del Alminar. Siempre hay otro modo de ver las cosas. Nuestra verdad nunca es ni puede ser absoluta. Hay lugares geográficos en donde el Sol no se pone, y otros en donde no sale.
Son madrileños, del distrito de Usera. Es un equipo profesional, de barrio, con cantera propia y presidido por un ex jugador del club, que hoy ha actuado como entrenador en la banda del Álvarez Claro, Javier Artero. ¿Qué puede llevar a un club a seguir utilizando el nombre de Moscardó? Con el nombre de Usera serían vinculados directamente con Madrid, con el de Moscardó hay que indagar, buscar datos y sacar concluiones. El club de fútbol estuvo sumido en una grave crisis y al borde de la desaparición en 2019, año en el que fue rescatado, por su hoy presidente-entrenador -director deportivo, en Melilla.
Marcelo Usera (1874-1955) era un militar, empresario urbanista, propietario de terrenos en las zonas de ensanche de Madrid, en Carabanchel, y promotor inmobiliario. Como tal, llevó a cabo «las colonias de viviendas sociales» denominadas como de Salud y Ahorro. Iniciadas en 1929, quedaron interrumpidas por la Guerra Civil. La reanudación de las obras y su finalización en 1943, llevaban ya aparejado el nombre del general Moscardó, defensor y sitiado en el Alcazar del Toledo. Fue el gran hecho bélico y propagandístico de la sublevación militar de 1936, contra el gobierno de La República. Los distritos históricos de Madrid son tan grandes, que están presididos por un concejal del Ayuntamien tomadrileño. El concejal presidente del distrito de Usera es Borja Fanjul. Con el sobrenombre de «los de Usera», estarían mucho mejor identificados.
La más clara victoria de la UD. Melilla
El equipo titular melillense inició el partido muy concentrado, aguantando el vendaval que el Colonia Moscardó impuso en la etapa inicial del encuentro. La prisa era tal, que apenas dieron tiempo a compener el equipo para las fotografías. En apenas unos segundos ya estaban disueltos y dispuestos a enfrentarse a «los Unionistas». Pero esa misma prisa acabó en desequilibrio para los madrileños, pues en el minuto 26 fue expulsado con roja directa, uno de sus jugadores, Samuel Guillén, muy apresurado desde el inicio. Instantes después recibieron otra tarjeta amarilla y se vieron obligado a frenar. En el minuto 32 y cuando podía pasar cualquier cosa, llegó el primer gol melillense, facturado por Bravo. El alcazar del Moscardó empezaba a presentar novedades.
En la reanudación y antes de que las gradas y tribunas estuviesen compuestas, llegó en segundo gol de la UD.Melilla. En los minutos siguientes, los melillenses pudieron marcar el tercero y dejar el partido finiquitado. No se resignó el «Mosca» con la derrota ya previsible, pero tampoco pudieron evitarla, Los goles que colocaron el marcador en el 3-1 definitivo, la más clara victoria melillense en esta primera vuelta, que concluirá el próximo domingo en Santa Cruz de La Palma, frente al Atlético El Paso, que ocupa el último lugar de la categoría, 2ª RFEF, del grupo 5º.
Mezquita del HabúsMezquita del RealMezquita CentralMezquita del Habús, calle QuerolMezquita Noor, de Cabrerizas
Un decreto, auto, o requerimiento administrativo, «prohibe de modo inmediato», el uso de la megafonía en los alminares de la ciudad, desde las 21h 00 de cada día, hasta las 09h 00 del día siguiente, sin derecho a réplica alguna. La orden administrativa va firmada por los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente. Supone la cancelación de la actividad de los almuédanos por espacio de 12 horas, o lo que es lo mismo, durante la mitad de las 24 horas en las que está dividido el día. El requerimiento administrativo es un despropósito absoluto, porque al citar las ordenanzas municipales contra la contaminación acústica, supondría también cargarse el «estruendo» de los villancicos en la calle O´Donnell, que aturde a los vecinos hasta las 00h 00 de la noche de cada día.
La Comisión Islámica de Melilla (CIM) ha protestado y entendemos con toda la razón del mundo, por la unilateralidad de la medida, y por la homologación de todas las mezquitas melillenses. Que sepamos, solo hay tres enclavadas en el centro de la ciudad, la mezquita central de García Cabrelles, la del Habús en la calle Querol y la del Mantelete. El resto, hasta 13, están ubicadas en los barrios periféricos, de mayoría o casi completa población de confesión musulmana, y en los que sepamos, nadie se ha quejado o protestado nunca, por la llamada a la oración desde los alminares. Salvo la mezquita del barrio del Real, todas las restantes están localizadas en los tres cerros (Cabrerizas, Reina Regente y Mª Cristina), en donde no se conoce queja o reclamación alguna por la llamada a la oración, que por cierto, apenas se prolonga por espacio de un minuto. El resto del día pasan desapercibidas esas llamadas, en medio del tumultuoso tráfico y ruido ambiente de Melilla.
Si lo que se pretendía es regular el volumen de la megafonía en los lugares en los que hay más población (Barrio del Real) se debería haber citado a las comunidades islámicas de la ciudad, y a los propios clérigos de cada mezquita, de modo individual, para estudiar la medición de los decibélios, mezquita por mezquita, número de reclamaciones, y posibles medidas a tomar. En los lugares en donde no existan quejas, no debería tomarse medida alguna. Lo que es imposible es que moleste a alguien la llamada a la oración desde el cerro de la Palma Santa. En los días de poniente, se oyen mucho más las megafonías de la nueva mezquita de Farhana, o la de Mezquita, o las limítrofes, cualquier otra de las melillenses.
La CIM, presidida por Farid Abdel-lah Amar, ha emitido un comunicado rechazando está medida, desproporcionada, a la vez que ha mostrado el párrafo final de un escrito de la Consejería ambiental, en la que prohíbe la actividad de los alminares, en el espacio horario mencionado.
Urge pues revisar ese escrito por parte del consejero Ventura, y evaluar las circunstancias de cada mezquita y sus decibelios. Algunos son oratorios, como el del Mantelete, o el de Los Pinares, con una capacidad exigua para los fieles. Se da la circunstancia de que la Comisión Islámica y la consejera de Cultura Fadela Mohatar, habían firmado un convenio de actuación, hace unos pocos meses, por lo que no se entiende este movimiento desde Medio Ambiente.
El recelo sigue prevaleciendo en estas relaciones interreligiosas y culturales, pese a todo lo que se firme y declare de modo público.
Cuevas de CabrerizasEn el barranco Lecho del barranco y restos de muros Artefactos neolíticos Entrada a una cueva
La historia en el barranco de Cabrerizas(Enrique Delgado)
Cazadores, recolectores, nómadas o sedentarios. Durante miles de años la lucha por la supervivencia humana no admitía contemplaciones. Cualquier circunstancia imprevista podía significar la aniquilación individual o colectiva. El asalto a otro grupo o tribu debía ser un procedimiento habitual. Una característica que sorprende en los poblados humanos de la Edad del Bronce, es la gran envergadura de sus murallas de defensa y delimitación. Esa cronología aparece por primera vez en La Ciudad Antigua de Rusadir (1991), obra de Enrique Gozalbes Cravioto: «hace algunos años aparecieron en la barriada melillense de la Constitución restos de cabañas datables en la Edad del Bronce»(3000 AC.). Antes que él, también habían estudiado la zona y escrito sobre ella Paul Pallary, Angelo Ghirelli y Carlos Posac Mon. El eminente profesor Gozalbes reeditará la Prehistoria Norte Marroquí de Ghirelli, en edición del Archivo General de Ceuta en 2018, que se convertirá en su obra póstuma. Todos los autores y estudiosos coinciden en manifestar como evidente la presencia humana antecesora en el entorno del campo de Melilla, así como en la propia ciudad.
Sin embargo, esa evidente presencia coincide con la notable ausencia de restos, salvo las manofacturas de herramientas de silex, el gran material neolítico por excelencia. Solo una notoria presencia humana en la región melillense, explica el establecimiento de una factoría o colonia fenicia hacia el 1000 aC., siendo los primeros de los que dará cuenta la historia, pese a la ausencia de hallazgos significativos. Los fenicios son los inventores de comercio, pero ni escribían ni daban cuenta de sus rutas y localizaciones, para mantenerlas en secreto. ¿Qué cosas podían intercambiar con los nativos melillenses? No hay respuesta posible, según el profesor Gozalbes Cravioto. Podríamos especular con que podrían abastecerse de agua, abundante en la comarca, buscar refugio, productos alimenticios, dada la fertilidad de las tierras circundantes. Todo lo demás, el emplazamiento de Rusadir en el peñón calcáreo de Melilla la Vieja, o de las tribus circundantes no está seguro, salvo una zona, el poblado antiguo de Cabrerizas.
La ciudad y los cerros
Sin embargo, la orografía de la comarca, la tupida vegetación mediterránea, los cerros y los arroyos, favorecerían esa presencia humana, necesaria para el establecimiento del comercio. Al menos la zona de la Constitución, Camellos, San Lorenzo y Cabrerizas sí han aportado vestigios de asentamientos de población. La remoción del terreno por las necesidades de la guerra, y la construcción de líneas de ferrocarril modificaron todo el entorno hasta hacerlo irreconocible. Los hallazgos se iban sucediendo en modo paralelo a su destrucción y laminado. En varias ocasiones han aparecido enterramientos, incluso en los años inmediatamente anteriores, pero seguidos de su ocultación absoluta. No hay informes de datación de los mismos, o fotografías consultables . Supuestamente están en el Museo Arqueológico Nacional, pero no hay información disponible sobre los mismos.
Los cerros ofrecían dos cosas, la primera seguridad, la segunda vigilancia. Cualquier movimiento en el mar era inmediatamente detectado y la población podía esconderse de oleadas no amistosas. Cualquiera que suba a una de ellos y mire en dirección al mar, se dará cuenta de la imposibilidad de acercarse a Melilla sin ser detectado. Además, las formaciones calizas que conforman el territorio melillense ofrecían la posibilidad de ampliar y ocupar las oquedades naturales, que servían de refugio ocasional e incluso de habitat.
El Neolítico en Melilla
El profesor Enrique Gozalbes escribió el único libro sobre historia antigua de Melilla, y en él se lamenta sobre el poco interés en documentar un tiempo todavía desconocido, en la historia de la ciudad. Se trabaja sobre todo lo escrito con anterioridad, sin aportar hallazgos nuevos. Apenas hay nada sobre la parte que más interesa, la ciudad púnica, pero el vacío es enorme en todo los que puedea hacer referencia al «antecesor melillense», que está ahí desde el 4000 AC., sin arriesgarse demasiado. Un hacha de piedra, una lascas, algunas puntas de flechas, unos pocos utensilios y ya está.
Sin embargo, el barranco de Cabrerizas constituye la zona menos batida por la guerra y el urbanismo. Si se le recorre de abajo a arriba, sin mirar la obra moderna, podemos imaginar que vemos un panorama parecido al que vieran los nativos melillenses. Existe en el barranco un elemento fundamental, las cuevas neolíticas, excavadas a lo largo de los siglos. El tallado de las mismas albergan las pruebas de su factura y de su antigüedad. Aparte está la enorme cantidad de material disperso y a simple vista. Con una excavación científica, los datos surgirían por centenas. Incluso existen cuevas ocultas a la vista, y prácticamente sin alterar. Ya en época moderna, José María Tomassetti Guerra, publicó en 1996 un estudio sobre Las industrias líticas de Sidi Guariach, dentro del entorno de Melilla.
Un terreno abierto siempre descubre y muestra sus secretos.El antecesor está ahí, los restos de sus útiles labrado lo indican claramente y señalan en su dirección.
Barranco de CabrerizasRuinas poblado histórico Lecho del barrancoLámina de Francisco de MirandaCuevas de Cabrerizas Escombreras del barranco
Enlosando la naturaleza
Fue el terce artículo de la historia del Alminar, un 8 de mayo de 2011, de hace ya 13 años. La especulación intentaba asaltar uno de los pocos espacios naturales vírgenes del territorio melillense. Quería canalizar el barranco, y construir encima, en medio del entorno natural. El proyecto no se llevó a cabo, pero los constructores nunca se olvidan de las cosas. Ha pasado mucho tiempo, y el asalto actual va en serio, de hecho, ya ha comenzado. Hubiese sido suficiente con evitar que se hubiese convertido en un vertedero ilegal de escombros, como casi todo el entorno natural de la ciudad, lo que se llamaba el campo de Melilla. Desde que podemos dar cuenta de las cosas, la propia existencia del Alminar, el deterioro ha ido en aumento constante. El gran problema del barranco es que por allí no va nadie, y por eso apenas tiene defensores, salvo este blog y algún puñado más, lo que facilita el asalto y destrucción de un entorno natural.
El clima no es algo que se puede controlar. Nunca hace el tiempo que se necesita. Inmersos en el cambio climático, a periodos de sequía extraordinaria le siguen los de abundantes aguaceros. Si los barrancos y torrenteras están urbanizados y enlosados cuando llegan las lluvias torrenciales, las consecuencias serán muchos mayores, o catastróficas. Lo acabamos de padecer en la Comunidad Valencia y en el ya tristemente célebre barranco de Torrent.
El poblado histórico de Cabrerizas
La obra ha comenzado con la alteración del perfil del terreno, para crear bordes y líneas rectas, que habrá que sujetar con muros de piedra y cemento, o lo que es lo mismo, la degradación del terreno. Con el tiempo y las lluvias (que llegarán) se producirán derrumbes y desperfectos, pero eso garantizará el mantenimiento del negocio de las obras. Sin embargo, lo primero que se ha destruido son las ruinas históricas del poblado bereber de Cabrerizas, que por cierto, no le interesan a nadie. Es una zona arqueológica de primer grado, que no tenía catalogación alguna y por lo tanto, estaba desprovista de cualquier protección. Y esto no es algo que nos hayamos inventado, pues está señalado en el diario del capitán Francisco de Miranda, héroe melillense y colaborador posterior del Libertador de América, José de San Martín. Lo normal, en un paseo atento por el barranco, es encontrar en superficie, junto a todo tipo de restos contemporáneos, gran abundancia de fragmentos cerámicos antiguos, trozos de asas, bordes de vasijas, e incluso restos óseos. Alterar todo eso con palas excavadoras, sin miramientos, supone perder decenas de datos del pasado melillense. Además, insitimos que se ha empezado por la zona más sensible, incluída en la cartografía militar de 1970 con la denominación de «ruinas del poblado bereber de Cabrerizas«.
Cabrerizas y su cábila, conformaban uno de los asentamientos históricos de la zona, y era una de las que se alternaba en la guardia y custodia del entramado de Lal-la Zurzut (Higuera sagrada), del que también hemos escrito en este blog. La llegada de los españoles y su potentísima artillería, obligó al refugio de los lugareños tras la loma de Santiago, en denominación castellana. En la zona existe también una abundante presencia de silex tallado, el material neolítico por excelencia, junto con la existencia de cuevas naturales del macizo calcáreo, pero con claros indicios de ampliación y utilización humana. La presencia de poblaciones en el entorno melillense está documentada desde hace al menos 5.000 años (estudios de Bravo, Bellver y Posac). Así pues, al daño ecológico a una zona, que pese a todo se había mantenido casi inalterada, se une el daño a la historia y pasado del entorno de Melilla.
El barranco de Cabrerizas, un entorno natural
En la turbulenta historia melillense, son pocas la zonas que no han sido explanadas y modificadas por las necesidades bélicas, las urbanísticas, o las de extracción de materiales. Melilla, ciudad de colinas y de arroyos, ha visto modificada su orografía por necesidades muy diversas. Normalmente se establecian nuevos barrios sobre las cimas de los cerros (Camellos, Reina Regente, Mª Cristina) y sus laderas, pues el sentido común llevaba a dejar expeditos los cauces de arroyos y torrentes, Este es el motivo por el que permanecía inalterado el de Cabrerizas, que es el acceso a la zona más elevada de la ciudad, la meseta de Rostrogordo. Pese a todo, se ven restos de antiguos pilares de puentes, restos de muros de contención o o de antiguas balsas de agua. Es una zona natural a preservar y así lo escribimos en 2011. Además y lo decimos en 2024, es una zona histórica a conservar y estudiar. Ya no es nada porque la destrucción y la alteración han empezado por ahí. Las fotos de 2011 prueban que la utlización como escombrera y vertedero se ha llevado a cabo en los 10 últimos años. Entonces estaba solo olvidado.
No habíamos escrito nada en todo este tiempo, precisamente para no llamar la atención sobre la zona, confiando en que el olvido la protegería, pero no ha sido así.
Fosas de Paracuellos del JaramaCruz de Paracuellos desde BarajasCruz sobre las tumbas Procedencia de las fosas Explanada del cementerio
Enrique Delgado
Son 7 fosas de gran tamaño, para contener al menos 800 cuerpos cada una. Según los propios registros de las autoridades republicanas, responsables de las Prisiones y de las Juntas de Seguridad y Orden Público de Madrid en 1936, al menos 2400 presos fueron inscritos en los listados de «Chinchilla o Libertad», que equivalían a ser asesinados en la zona llana, bajo los pequeños cerros que dan acceso a Paracuellos del Jarama. Madrid era frente de guerra, y cualquiera que conozca algo de cómo debe conducirse en esas circunstancias, sabe que hasta para mover un simple carro de mulas, se necesitan los permisos de los responsables. Más claramente: cualquier movimiento en un frente de guerra debe estar vigilado y autorizado. Esto equivale a decir que el general José Miaja Menant, debía conocer que entre el 7 de noviembre y el 6 de diciembre, se iban a producir esos traslados de presos, y que algo más de la mitad no llegarían a ningún lado. Los 4000 detenidos del Madrid republicano fueron «evacuados» de las prisiones de Ventas, Modelo, San Antón y Porlier, con destinos a otros penales de la retaguardia, salvo los destinados a «Chinchilla» y a «libertad» inmediata.
Los listados republicanos, los que se conservaron, suelen ser exactos, porque los 400 presos que fueron asesinados en una balsa de riego seca junto a Torrejón de Ardoz, al ser exhumados en 1939 por las nuevas autoridades franquistas, se hallaron exactamente 414 cuerpos, que fueron trasladados a una de las fosas del «cementerio de los mártires de Paracuellos«. Según relata el hispanista Ian Gibson en Paracuellos (1982), el diário El Alcazar publicó un listado con los 2800 asesinados y enterrados en las fosas. En ese momento, la década de 1980, ya no había ningún interes en seguir manteniendo las irreales cifras del franquismo, porque la reales eran y aún son, lo suficientemente espantosas. Entre otras cosas, porque esta es una de las cosas que no puede suceder en un Estado democrático y en esos momentos, lo que quedaba de La República todavía lo era. Esto es: «personas retenidas bajo la custodia del Estado, no pueden desaparecer ni acabar así». Es una atrocidad que le costó muy cara al Gobierno republicano, porque tanto Francia como el Reino Unido, si pensaban prestar cualquier tipo de apoyo al gobierno republicano, encontraron la razon o excusa, para no hacerlo. Probablemente las fosas contienen entre cinco mil y seis cuerpos, porque recibieron los de los asesinados por los Comités Populares, o «chekas» de Madrid, y que ya no tenían capacidad en los cementerios de de la capital.
Las fosas de Paracuellos no fueron exhumadas nunca. Las cruces que se ven y los nombres, están situadas al azar, eso sí, sobre las fosas en los que fueron enterrados esos grupos y que estaban en los listados. Cualquier debate sobre cifras es estéril, salvo documentación en contra.
Santiago Carrillo, Ángel Galarza, Serrano Poncela, Manuel Muñoz. Responsabilidades.
Angel Galarza era Ministro de la Gobernación, Manuel Muñoz presidente del Tribunal Supremo, Santiago Carrillo, Consejero de Orden Público, y Serrano Poncela director General de Seguridad. Un reciente libro; Paracuellos, una verdad incómoda, de Julius Ruíz, desvela e indaga en los aspectos olvidados de Paracuellos, mucho más allá de la leyenda, porque mito no es, ya que fue real. El asunto es que la Justicia franquista, en su Causa General, no encontró la cifra de muertos que ellos habían imaginado (más de 10.000), ni la suma total del llamado «terror rojo», que aún alcanzado el extraordinario número de 80.000 víctimas, no completaba el medio millón que se buscaba. Este registro, aún siendo pavoroso, resulta ser solo la mitad, o la tercera parte de la «represión franquista», que se situó en torno a las 200.000 víctimas.
Esta es la segunda verdad que desvela Paracuellos, y que siendo horrenda, no solo resulta incómoda, tampoco sirve de justificación, ni es equiparable, a la inmensidad y extensión de la represión de Franco. Como ejemplo sirva decir que se fusiló al alcalde comunista de Paracuellos en 1936 (Eusebio Aresté), que no solo no tuvo nada que ver en los hechos, sino que acudió a Madrid para protestar y poner en conocimientos de las autoridades republicanas (las que todavía permanecían en Madrid), lo que sucedía por las noches en las inmediaciones de su localidad. Los varones de Paracuellos fueron obligados por los milicianos, a cavar las fosas que luego albergarían los cuerpos de los asesinados.
La mantanza en masa tiene complicaciones logísticas, y complicidades muy grandes, para empezar, la selección de las víctimas, era una actividad siniestra de la que se encargaban los CPIP (Comités Populares de Investigación Pública), entre los que se encontraba el Juez del Supremo mencionado. Sin embargo, los que firman, autorizan, conocen y saben, no son los que matan y tirotéan.
La realidad posterior demostró que la «justicia de Franco» no ofrecía más garantías a los detenidos, que los tribunales populares republicanos. La diferencia es que la represión franquista llenó de fosas pequeñas, medianas, y grandes, las cunetas y cementerios de España, y que todavía no están reconocidas, ni por supuesto cuantificadas y dignificadas, como sí sucede en Paracuellos del Jarama. Por supuesto que este cementerio es un espacio de memoria, pero todas las otras también lo son. Pese a todo, este cementerio se mantiene al margen de ayudas públicas, y no tuvo demasiadas durante la dictadura franquista.
Conclusiones
La conspiración militar contra La República se empezó a armar al día siguiente de la Victoria electoral del Frente Popular, por muy cuestionable que fuese. Lo que destruye el Estado y con ello cualquier posibilidad de proteger a los ciudadanos de «las milicias arnadas», es el golpe de Estado del 17 de julio. Todo esto, incluso la actividad chekista, solo se produce tras la eliminación del mismo. Esta es la 1ª cosa que no se puede hacer en un Estado democrático. El golpe suele tener consecuencias desastrosas.
El Estado republicano no se implicó en esas matanzas, ni siquiera organizaciones como el partido comunista o las organizaciones anarquistas lo hicieron en su totalidad. Muchas personas, de esos tres grupos, intentaron evitarlas. También hubo elementos de los tres referidos grupos, organizando y llevándolas a cabo, con la ayuda de delincuentes comunes y de psicópatas , que aparecen en cualquier guerra.
Esto no es así en el caso de la represión franquista (terror blanco), que creó un Paracuellos en cada provincia que caía en sus manos. La represión franquista fue organizada desde arriba, y puesta en marcha con su aparato judicial, del mismo calibre y calado que «los CPIP» , pero extendida a lo largo de dos décadas. Como dijera Alberto Oliart, Ministro de Defensa con Adolfo Suárez: «En España se le perdonó la cárcel a más de 2000 militares», no solo a Carrillo, que es el nombre que todos conocen.
Los demás si son mitos, como la «quinta columna » o la bolchevización de España. Ni Stalin ni la Unión Soviética tenían interés alguno en España, como afirma José Mª Faraldo en Las redes del Terror. En España se ensayó todo (matanzas en masa, bombardeo de ciudades (Guernica), campos de concentración, trabajo esclavo), pero las soluciones que se dieron fueron muy ibéricas. La verdad es así, siempre golpea. No admite escondites, ni disfraces.
Felipe VI, doña Letizia y Pedro Sánchez La destrucción La Reina, el guardaespaldas, y los airados Autoridades del Estado y AutonómicaCristo yacente de Paiporta (HHs. de Stª Ángela de la Cruz)
La política de la crispación
En forma de bolas, en capazos, o en otros diversos proyectiles, lo más fácil de modelar es el barro, el tan aireado fango, ha alcanzado a la Jefatura del Estado y a la Presidencia del Gobierno. Lo de menos es que te alcancen con pelotas de barro, porque el barro se limpia con agua y se seca al aire. Lo grave son las intenciones, la ira y la indignación organizada que hay detrás.
Lo trascendente es que algunos (no señalamos a nadie) están tapando sus errores y sus inacciones, lanzando proyectiles de barro en todas direcciones, con la nada sana intención de que pueda alcanzar a alguien, y una vez todo embarrado, sacar algún beneficio, que no lo hay, en la gran catástrofe de Valencia.
No ha pasado ni una semana desde la devastadora Dana, todavía no se conoce el número total de víctimas y de desaparecidos, las alertas por lluvias torrenciales continúan, y no se ha alcanzado un consenso mínimo sobre dejar al margen de la lucha política, la presente y vigente devastación.
La estrategia del incendio
Santiago Carrillo, político imprescindible en la Transición española (denostada por Podemos como el régimen de 1979, origen de La Casta), señaló la estrategia de la crispación política en España, ya en el año 2008. Sin el Partido Comunista, hoy ya casi inexistente, no se hubiese avalado la Democracia en España, pero para ello renunció al fósil del marxismo-leninismo, aceptando la bandera bicolor y la Monarquía, en beneficio de un bien común, la causa democrática y el consenso. Al renunciar formalmente al comunismo, los últimos comunistas demostraron ser inteligente, según el axioma de Solzthenitsyn, y por ello respetados. Hoy todo esa actitud sería imposible y vuelven a enarbolarse viejas banderas y obsoletas ideologías, desde el comunismo inexistente hasta el irrecuperable falangismo, que era la versión española del fascismo italiano, según relata Stanley G. Payne, en su último trabajo. El parlamentarismo español necesita albergar formas parecidas a lo mejor de lo que fuera Izquierda Unida, en la etapa de Gaspar Llamazares.
Pese a las constantes alusiones al guerracivilismo, Santiago Carrillo insistía en que nada tenía aquella situación con la actual, y que los políticos contemporáneos no eran los de entonces, aunque muchos de los posicionamientos y actitudes, le empezaban a recordar aquellos viejos modos políticos.
Hay partidos políticos crispantes (VOX), medios de comunicación crispados de modo permanente, y agentes mediáticos de la crispación desde hace tanto años, que la sociedad, la gente común, está crispada. Hay incluso un ex presidente de gobierno, ya citado por Carrillo, que es un agente crispado y crispante por sí mismo, Jose María Aznar. Al lado de otros nombres ilustres de la crispación ya evaporados, como Albert Rivera, Pablo Casado y Pablo Iglesias , el diputado Gabriel Rufián solo es un pescador en estas aguas turbias.
El asalto a la Autoridades del Estado
Paiporta es la localidad de la Comunidad Valenciana más afectada por la devastadora Dana que ha asolado Valencia. con casi un centenar de víctimas mortales.. Sin embargo, desde el pasado domingo 3 de noviembre, es ya también el escenario del mayor acoso sufrido por las más altas Instutuciones del Estado. Pedro Sánchez tuve que ser desalojado del lugar, que no huido como afirman los mendaces, por motivos de seguridad tras sufrir una agresión directa. Los Reyes sufrieron el impacto de proyectiles de barro, y algunos de sus escoltas sufrieron heridas visibles. El perímetro de seguridad fue parcialmente vulnerado, situándose indivíduos embozados junto a doña Letizia, o integrantes de grupos ultras afines a VOX, en contacto directo con el Jefe del Estado Felipe VI. La situación fue muy grave, se mire por donde se mire. Fue una emboscada perfecta, en la que individuos violentos, previamente soliviantados en las redes sociales, pudieron provocar una situación altamente incendiaria. Los radicales y violentos se camuflaron entre los vecinos de Paiporta.
Desde El Alminar de Melilla condenamos sin ningún tipo de paliativos y con total contundencia, la agresión, que no intento, sufrida por el Felipe VI y doña Letizia; y por el presidente del Gobierno Pedro Sánchez. Todo esto tiene inductores y cómplices. Lo peor, es que ha retirado por unas horas, el foco de atención sobre las víctimas mortales de las inundaciones de Valencia, y de las localizades duramente devastadas por la Dana. No todo está permitido en la lucha política. Aquí lo único que sigue importando es la localización de las víctimas y desaparecidos, e iniciar la reconstrucción de los devastado. Nuestra solidaridad con las víctimas y afectados es permanente. La desolación y angustia de los valencianos afectados por el desastre, es totalmente comprensible, incluso su enfado y desesperación.
Blog de Julio Alejandre, autor de las novelas Reporte de una boda y un entierro, Las islas de Poniente y La corona del marReporte de una boda y un entierro.