Catilinarias y Filípicas


  La clase, y decimos clase en el concepto marxista del término,  no solo quiere parecer honesta,  sino también serlo. Parecerlo, depende de los medios de comunicación afines; serlo,  de ellos mismos. La clase política española es «la verdadera generación de cristal», al menos la actual. No soportan las críticas. En cuanto se dice lo más mínimo,  llegan las lamentaciones y el victimismo y la obsesión con las campañas difamatorias.

  Si hubiesen tenido a Tácito o Suetonio encima, ninguna estaría muy lejos de Nerón, Tibero o de Calígula, en cuanto a imagen pública.

    Nunca ha habido en la historia historiadores más parciales,  más de partido,  y los estudiamos como a clásicos. ¿Por qué?  Pues porque a los políticos hay que enfrentarlos a la realidad que ellos promueven. No puede prometerse una cosa, hacer lo contrario y luego pretender salir indemnes.  Una biografía justa pero implacable,  es a lo que debe aspirar cualquiera que se dedique a la política.  El rigor debe ser mayor conforme más alto se está en la escalera del Estado. Augusto paso a la historia como modelo de gobernante  y fundador del Imperio por sus hechos,  y no por sus dichos. En realidad fue el enterrador de la República romana, aunque se proclamara su custodio. Toda una obra de magia política,  en la que contó con la ayuda inestimable de su esposa, Livia Drusila.

  Demóstenes dedicó media vida a hundir la fama de Filipo II. Cicerón abrasó públicamente la carrera política de Lucio Sergio Catilina y sus modos dictatoriales, para el resto de la historia de humana. Catón el Censor, se enfrentó sin tregua a la élite política de Roma, representada por la familia de los Escipiones.  Aguantar durante años, que cualquier discurso parlamentario acabase con la frase «Cartago esse delemdam» (Cartago debe ser destruida), no está a la altura de la política actual.  Esa célebre frase puede considerarse la versión salvaje del  «váyase señor González» de José Mª Aznar.

   Todos lloraban, todos se lamentaban, remedando la frase de Salustio: Todos robaban, Todos saqueaban, el uno ambicionaba una casa,  el otro unas tierras y la ambición llevó a muchos hombres a hacerse falsos. Tales son las costumbres, ser compasivos con los ladrones del erario público.

Cala de la Virgen de Trápana


      La pista italiana de Trápani (Enrique Delgado)

  Los nombres salen de algún lugar, o son traídos o llevados por alguien. Trápana es un nombre de origen italiano, que nada tiene que ver con la geografía ni la historia de la zona de Guelaya. Trápani es una localidad de Sicilia, en donde existe una advocación dedicada a la Madonna  di Trápani. Trápana es el nombre de la cala más emblemática de Melilla, a la que se accede desde las Cuevas del Conventico.

  Todo tiene que ver con los misteriosos Frailes Mínimos, procedentes de Italia, que proporcionan a Fernando el Católico la imagen de la Virgen de la Victoria, que resultará trascendental para la conquista de Málaga en 1487, en un momento en el que la desesperación empezaba a abrirse camino, por la tenaz defensa musulmana de la ciudad. Fundados en la mitad del siglo XV por el eremita Francisco de Paula, estarán ya presentes en el episodio más importante de ese final de siglo, la conquista del Reino Nazarí de Granada, iniciada en 1482.

La vía italiana en la historia de Melilla había sido apuntada por el historiador y Cronista de Melilla Antonio Bravo Nieto, y por el historiador religioso José Luis Blasco López, en el número 1 de la revista Trápana, de la Asociación de Estudios Melillenses. El profesor Antonio Bravo, junto con el también historiador Sergio Ramírez González, rematarán la importancia del vínculo italiano, al descubrir los orígenes manieristas de la iglesia de La Purísima, templo patronal melillense, y su relación con el arquitecto italiano Gian Giacomo Palearo. En el citado número de la revista, Nieto destacará la vertebración de la historia de la ciudad con la presencia de órdenes religiosas, y Blasco relatará la historia de la orden más presente y destacada de nuestra historia, la de los Capuchinos. Todos pertenecientes a la Orden mayor de los Franciscanos.

En los primeros años de la conquista, tras la iglesia de San Miguel, la siguiente en ser mencionada es la ermita de La Victoria, mucho antes de la llegada de los frailes capuchinos. No es especular demasiado el decir que aunque no exista constancia documental, de momento, los misteriosos Mínimos debieron deambular junto con las tropas de Medina Sidonia, en los primeros meses y momentos de la conquista de Melilla en 1497. Parte de las tropas, incluso los propios oficiales al mando, serían los mismos que conquistaron las tres últimas capitales de la España musulmana. No es de extrañar que trajeran consigo las mismas imágenes que ampararon esos últimos hechos. El descubrimiento de una aldea llamada Melilla en la región de Calabria, reafirma la idea de la procedencia de esa advocación, que quedaría fijada bajo el nombre de Trápana, en la costa melillense.

Todo hubiese dormido ahí, de no haber encontrado una postal religiosa de la Virgen de Trápana, que se encuentra en el monasterio de las Mercedarias, en la localidad hispalense de Osuna. La comparación de las imágenes, la hace muy similar a la virgen titular de Málaga, la de La Victoria, que guarda a su vez relación directa con la imagen siciliana, de la iglesia de La Anunciación. La característica vinculante, además del alabastro, es que la madre y el niño se miran, no ambos hacia el frente, como suele ser habitual. En el caso de Melilla, lo que no puede asegurarse es que se trate de la imagen primitiva, que debió ser de menor tamaño. La virgen de Trápana es copatrona de la localidad turolense de Cuencabuena, y su festividad se celebra entre el 8 y 10 de septiembre. En San Cristobal de La Laguna (Tenerife) existe también esta advocación.

La pista italiana sigue presente y pendiente de transitar por ella. La hipótesis es clara. La Victoria parece una versión hispana de la de Trápani. La relación con los Mínimos es estrecha y la procedencia italiana casi innegable, junto con la de los frailes Mínimos.

CPM: Auto de terminación


Fue el filólogo Jon Juaristi el que ideó este sutil juego de palabras con el concepto «autodeterminación», empleado-por la izquierda abertzale. El Auto de procesamiento del Juzgado Penal 2 de Melilla, supone la liquidación de la formación localista Coalición Por Melilla, fundada en 1995, y sin que haya llegado a conformarse como partido político. La coalición formada por anteriores agrupaciones políticas como el PI-HB (Partido Independiente Hispano Bereber) está prácticamente disuelta, tras 3 décadas de ajetreado tránsito por las procelosas aguas de la política melillense. Nunca se había detenido y procesado a la totalidad de una lista política electa, en la Asamblea de Melilla. Nadie había cometido y acumulado tantos errores en tan poco espacio de tiempo, ni tampoco se habían saltado tantas líneas rojas, en la administración de la gestión pública. La falta de control y freno en la toma de decisiones, en la gestión de la contratación, y en cualquier otro orden posible, era total.

Ser un partido no garantiza nada, porque la vida militante apenas existe, y la falta de control sobre las ejecutivas es total. El carnet de afiliación a una formación política equivale a tener una sola acción participativa de una entidad bancaria, o de un club de fútbol. El Poder y su control, no se regala a nadie. Podemos demostró que el proceso de primarias puede ser tan manipulable y falto de garantías, como la designación directa del presidente nacional, de una formación política del viejo estilo. En estos 10 últimos hemos asistido al surgimiento y descomposición de dos formaciones que iban a renovar el viciado aire del bipartidismo, con propuestas nuevas y necesarias (los centristas de Ciudadanos y Podemos, que nunca fueron comunistas). Aunque haya sido un recurso genérico para descalificar, el comunismo ya no es ni siquiera una alternativa teórica, y mucho menos práctica.

La ciudadanía al no sentirse ya representada por las formaciones estatalistas, y la propia incapacidad de estas, ha generado o propiciado la identidad independentista, la provincial, o la localista. Aquí estaba encuadrada CPM, y sus intentos políticos de unión y afinidad con otras formaciones regionalistas, aunque el resultado haya sido la implosión de la coalición.

¿Melilla con 20 concejales?

El ayuntamiento es la entidad básica de la administración ciudadana, por lo que no puede ser disueltos ni desaparecer. La Asamblea de Melilla se rige conforme a lo dispuesto por la Ley de Bases de Régimen Local. Por tanto y como dictaminan algunas sentencias del Tribunal Constitucional, la sustitución de concejales que renuncien a su acta (es seguro que los 5 imputados renuncien a las suyas), y aunque ya no exista el partido o agrupación política matriz, la sustitución es automática en la lista presentada a las elecciones. Lo que también es probable, es que nadie quiera sustituir a los posibles renunciantes, por lo que podría darse la situación de que la Ciudad Autónoma de Melilla no puede cubrir esas 5 bajas. Ahora mismo nadie se pronuncia sobre cómo hacerlo, y si sería posible hacerlo mediante unas elecciones parciales, o una repetición completa. Estamos ante una situación jurídica y política nunca vivida en la ciudad, y que crea mucha inquietud social.

Sedes vacantes

En el año anterior a las elecciones de mayo de 2023, con un índice de voto por correo equivalente al de Estados Unidos, fueron las más escandalosas de la historia democrática de Melilla. La sede de Correos estuvo permanentemente custodiada por la Policia Nacional y la confrontación política alcanzó su extremo máximo. Decisiones judiciales en el límite de la Ley, evitaron el más grande asalto al tren, que se pensaba blindado, del voto electoral en España. Melilla lleva concentrando la atención nacional desde el pasado mes de abril. Sin embargo, la descomposición del gobierno tripartito era ya percibida por todos, cuyos integrantes ni siquiera se soportaban. Las guerras intestinas lo equiparaban a la política balcánica. Ninguno de los líderes de las formaciones integrantes del tripartito ha sobrevivido a la desaparición del «gobierno del cambio» y cada uno soporta la cruz de sus desaciertos, algunos con perfil judicial, porque eso es lo que se está viviendo en esta semana. La entrada a saco y auto, de la Justicia en el campo político, algo ya habitual.

Un siglo de escándalos

En 1908 y la crisis del Barranco del Lobo, Melilla y su área de influencia hicieron saltar la política española, activando la bomba del descontento social en Cataluña, y dando inicio a la Semana Trágica. Lo que no se resuelve busca su segunda oportunidad y apenas 13 años después, en 1921, el Desastre de Annual resquebrajó la monarquía de Alfonso XIII . Ya nada fue igual. El rescoldo del incendio quedó cubierto y aparentemente dormido. Esas brasas eran custodiadas por el Ejército de África, pero la cuestión de fondo distaba de estar resuelta.

El Estado republicano desapareció en la sublevación golpista de 1936, y la dictadura franquista tapó el debate sobre la forma de Estado. Las tensiones nacionalistas quedaron en un estado de obligado letargo, pero han vuelto a resurgir con renovada fuerza. La cuestión catalana, la ley de amnistía, los nacionalismos, buscan una nueva oportunidad, frente a un modelo monárquico que ha gobernado en España, casi sin interrupciones, en los últimos 5 siglos de historia común. Melilla y sus escándalos reclaman de nuevo su posición. Parece que esta ciudad norteafricana enciende siempre la mecha de las grandes transformaciones nacionales. Hay demasiadas sedes vacantes. No será la ultima formación política que vemos desaparecer, pero nos quedamos cada vez con menos, o casi ninguna alternativa.

Historia de un quiosco de la ONCE


¿Sirve de algo escribir? La observación atenta nos dice que sí, y algunas de las reacciones posteriores parecen confirmarlo, aunque la resistencia a los cambios o a reconoceros los errores, sea una tendencia irreductible en España, o en Melilla.  Han pasado cuatro años desde la peatonalización de la calle del General Pareja, primitivo emplazamiento del quiosco de venta de cupones y loterías de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), y del primer traslado del quiosco hasta la calle del General Chacel. Posteriormente fue llevado a la plaza de Héroes de España.

¿Cómo puede una organización como la ONCE desatender la situación de una trabajadora, e incumplir la normativa de Seguridad e Higiene en el Trabajo? No podemos responder a estas cuestiones, pero sabemos que conocen todo el expediente y la situación. La ONCE es una organización a la que nadie le va a negar nada.

Tras la peatonalización, el quiosco no volvió a su lugar de origen, en donde contaba con iluminación eléctrica, y fue instalado en uno de los emplazamientos más fríos y húmedos del centro, la esquina de la plaza, en donde según la estación del año, la humedad y el calor son extremos, o a veces ambas circunstancias.

  En el nuevo emplazamiento lleva ya dos años y está sostenido con trozos de ladrillos y tacos de madera, sin anclaje o fijación alguna. Tampoco tiene luz eléctrica y el trabajador o trabajadora debe iluminarse con una lámpara o linterna. Ya no se utiliza como punto de venta, porque incumple cualquier normativa de seguridad. Como dato, decir que la Delegación de Seguridad e Higiene en el trabajo  está a apenas 50 metros del artefacto.

  La trabajadora de la ONCE, una de las más antiguas de la ciudad, cumplió con todos los traslados, pero reclamó la reposición del quiosco en su primitivo lugar, algo que no ha sucedido pasado un lustro. Tampoco ha conseguido que sea instalada la conexión a la red eléctrica.

  En una de las ocasiones pudimos fotografiar al delegado actual de ña ONCE, hablándolo con la trabajadora afectada , y tomando nota de la falta de condiciones laborales del quiosco. La trabajadora titular,  y otros nuevos,  tienen sus puestos de trabajo en plena calle, expuestos a todos los rigores de la climatología melillense, sin protección alguna, o sea, a la intemperie. Todavía no está explicado el motivo del segundo traslado, desde la calle Chacel a la plaza de Héroes de España.

  La situación es incomprensible. Es una historia propia de un 29 de febrero, de esas en las que solo pueden escribirse cada cuatros años.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2021/11/08/la-historia-del-quiosco-errabundo/

  

El primer círculo


Lo que nos sirve no lo sabemos. Lo que sabemos no nos sirve. A. Solzhenitsyn

El Infierno se compone de círculos, el Poder también. El infierno en el Poder consiste en quedar fuera de él, por eso se evita de cualquier modo. En La Divina Comedia de Dante, el primer círculo es el exterior. En el Primer Círculo de Alexander Solzhenitsyn, ese primer círculo son los Gulags, los campos de trabajo de Stalin, porque para el Nobel ruso, prisionero en esos campos, eran el mismísimo infierno, el infierno helado, como también se le conocía. Pero «el primer círculo» o círculo íntimo, es también el grupo de personas que rodean al líder, aquellos en quienes confía, porque el Poder es así. No hay amigos en el Poder, cualquiera del que se tenga que prescindir, se prescinde de él. Lo hemos visto suficientes veces, desde el regreso de La Democracia. Ninguna pareja política de amigos ha sobrevivido: Adolfo Suárez y Abril Martorell; Felipe González y Alfonso Guerra, José Mª Aznar y Mariano Rajoy; Pedro Sánchez y José Luis Ábalos.

Alexander Solzhenitsyn describe a los grandes nombres del círculo íntimo del stalinismo, casi todos ya olvidados, como el juez de jueces Abakumov, Poskrebischev, y tantos otros. Él, el camarada Stalin, el padrecito, no escribió nada personal por su propia mano, pero afortunadamente Solzhenitsyn sí, y de modo magistral. Sus obras tienen esa característica de las obras inmortales, la intemporalidad. Sus relatos, sus descripciones, no solo son rigurosamente exactas, sino que además conservan la actualidad. Seguimos viendo esos comportamientos en los personajes del Poder. Teniendo en cuenta que casi todos sus relatos fueron escritos en los periodos de reclusión en el Gulag, asombra la calidad de la narración y la precisión de los datos y hechos narrados. Nadie es insustituible en el primer círculo. Los servicios prestados no sirven de nada. No existe lazo o nudo que no pueda ser destado. No hay gratitud. El elogio es gratuito, pero la lealtad no. Todo se paga, en todos los sentidos.

El caldo gordo, la sopa de neutrones

En un núcleo (de según qué materia) la densidad es mayor, también la presión y las distancias son mínimas. El colapso de un átomo provoca alteraciones que en el exterior. El Parlamento es el núcleo de La Democracia, y las organizaciones políticas son sus elementos constitutivos, por eso las turbulencias parecen mayores vistas desde fuera, pero no ocurre nada que no haya pasado antes, pero con otros nombres. Lo que asombra en Solzhenitsyn, además de la potente ironía, es el sentido del humor, pese a escribir desde el mismo infierno. Sobran analistas airados y la crispación partidista.

Todo lo contrario de los autores actuales, los más leídos y escuchados, en los que todo es crispación, virulencia y antagonismo. Esto invalidará esos libros, esos testimonios, para el futuro, porque no podrán ser separados del contexto en el que fueron emitidos. José Mª Aznar sigue siendo un personaje hosco y airado, del que se duda que tenga amigos, o leales.

José Luis Ábalos pertenece al núcleo, al primer círculo. Esto está escrito y narrado por el propio Pedro Sánchez. Es uno de los cinco del coche, como se describe en Manual de Resistencia, que ni es un manual, ni habla de resistencia. Ya habíamos escrito acerca de este libro, que cobra un nuevo significado en la coyuntura actual. En realidad es la descripción del «círculo íntimo» del Poder, sus relaciones internas, la aparición y formación del propio núcleo, narrada por su elemento constitutivo, esto es, Pedro Sánchez. Eso es lo que diferencia a unos partidos de otros, su composición y su materia. Ábalos es un átomo importante. Deshacerse de él no va a ser fácil. Koldo García fue el custodio de los avales, que no de Ábalos, en la epopeya del retorno de Pedro Sánchez. Estaba en la sopa de neutrones.

Podemos y Ciudadanos desaparecieron cuando se desintegró su núcleo, bien en un proceso lento, caso de los morados, como muy rápido en el caso de los naranjas. Mas lento es el proceso del verde Vox, pero igualmente inevitable. Las dos estrellas masivas del bipartidismo, cual agujeros negros, devoran todo lo que está a su alrededor, el peligro es que colapsen y se desintegren. Los errores son los mismos, las respuestas casi iguales. Alfonso Guerra también sigue siendo un personaje hosco. En el Poder no hay amigos. Hay que resistir,  pero tiene que existir un motivo que no sea el propio Poder.

Barbate, el mar agitado


     La guerra contra el narco es sobre todo y antes que otra cosa, una guerra. Los defensores del Estado tienen medios, pero no los de última generación, ni siquiera se acercan a los utilizados por el ejército del crimen. Antes perder la vida o matar,  que abandonar la carga, ya sea droga o seres humanos. Ese es lema.

  La noticia de los agentes de la Guardia Civil muertos por la embestida homicida de de una narcolancha ha conmocionado a la opinión pública y quizá haya abierto algunos ojos, pero lo que está ocurriendo en la costa de Cádiz,  en las zonas de los Caños, en las desembocaduras de los ríos Guadiana y Guadalquivir es algo que conoce todo el mundo en la zona, y las fuerzas de seguridad relacionadas con la vigilancia del contrabando o del tráfico de drogas.

  En los últimos 5 años las noticias procedentes de la zona son inquietantes: se estrella un helicóptero de Vigilancia Aduanera, el apedreamiento de guardia civiles,  o el de agentes aduaneros atacados con piedras en el Campo de Gibraltar. Las muertes de agentes de servidores del Estado han sido varias. Es una actividad,  la del narcotráfico,  muy violenta. Todas las muertes se pagan o se cobran,  de una manera u otra. El pasado 1 de febrero moría el tripulante de una narco lancha en aguas de Cádiz

  David Pérez y Miguel Ángel Gómez han sido los dos últimos nombres en sumarse a la lista de agentes caídos en acto de servicio. No hace todavía un año del fallecimiento en aguas del Atlántico del oficial de Vigilancia Aduanera Carlos Esquembri, también el la lucha contra el narcotráfico. Ambos cuerpos (Guardia Civil y Aduanas) trabajan coordinada y conjuntamente en la lucha contra el crimen en la costa sur de España. Carlos Esquembri, que comandaba la patrullera Alcas desde su base en Almería hasta la desembocadura del Guadiana. decía que toda esta zona era más peligrosa y violenta que el propio Caribe, asociado desde siempre a la actividad de los piratas.

  La costa de Cádiz o la de Huelva son espléndidas para el verano, y para practicar deportes náuticos o el simple ocio veraniego, pero no son aguas tranquilas. Es normal ver desembarcar en sus aguas pateras con inmigrantes, ver a las lanchas de Salvamento Marítimo, helicópteros de la Armada, o descargar y recoger fardos de hachis y tabaco en las playas. Todo pasa en esta costa, pero desde hace mucho. Lo insólito es que se abran los ojos antes noticias tan tremendas, pero sin marcha atrás posible: la muerte de agentes de los Cuerpos de defensa del Estado. No es inusual ver narcolanchas, no demasiado escondidas, en playas relativamente concurridas. Si se combate al narcotráfico, y se expone a funcionarios a esta arriesgada e ineludible misión, debe hacerse con los mejores medios y dotación.

Roberte Saviano, el periodista italiano que mejor conoce las actividades del crimen organizado, ha avisado del traslado al sur de España de algunas de estas actividades. La lenidad de las leyes españolas,la no existencia de un mando único contra el crimen organizado, y la ausencia de un reglamento jurídico duro sobre la incautación de bienes del narcotráfico, nos convierten en un objetivo de las mafias de todo tipo y origen. Honor y recuerdo para los agentes caídos en la lucha contra el narcotráfico.

  

  

Carteles de Semana Santa


  «Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe». San Pablo, Carta a los Corintios

  Desde Sevilla llega una obra que ha ocultado cualquier otro cartel oficial de las semanas santas de todo el país. Si una de las intenciones de cualquier artista es que su obra destaque y se distinga por encima de cualquier otra, Salustiano García lo ha conseguido de pleno. Su nombre es ahora conocido, incluso para aquellos que no habíamos oído hablar de él. Es sevillano, artista, licenciado en Bellas Artes en la Universidad de Sevilla. Conoce pues a su ciudad y a la Semana Santa. Suponemos que fue designado por el Consejo de Hermandades y Cofradías de la capital hispalense como autor del cartel oficial para el presente año 2024. Curiosamente, la cuenta de X del Consejo no pèrmite comentario alguno, imaginamos que para evitar un debate en mil direcciones, que den lugar a todo tipo de opiniones, herejías e incluso de blasmefias, porque de todo eso hay en cualquier semana santa, Hay mucha fe, mucha devoción, y también otras cosas, menos piadosas. Por algo es una semana de pasión, de sentimientos encontrados.

 Cartel de carteles, es la obra de Pablo Córdoba para la semana santa de Granada 2024. En Málaga, el artista antequerano Ángel Sarmiento, en un trabajo tridimensional, le da protagonismo a los monaguillos, que casi ajenos a lo que les rodea, se entretienen en lo que pueden. Sin embargo, hay cosas que solo son posibles en Sevilla, y esto es lo que ha sucedido este año con el resucitado de Salustiano García. Hay igualmente vida y fe en los caminos tradicionales (Granada), en la exploración de nuevas sendas artísticas (Málaga), con una obra en madera y terracota; o incluso en los límites de la fe y del arte, que es lo que representa el cartel de Sevilla. La resurrección es el límite de la fe, más allá no hay nada, y su resucitado (su propio hijo), está en el límite de lo que puede ser representando en un cartel religioso. Más allá tampoco hay nada.

  Es el límite de lo representable, porque su resucitado, como en casi todas las obras de imaginería, está solo cubierto por «el paño de pudor». Se trata de un cuerpo joven, sin signos de sufrimiento, tal y como ha explicado el propio autor. No hay impudicia ninguna, más bien todo lo contrario. ¿Por qué no se reconoce al Cristo resucitado? Pues porque nadie lo reconoció, como se afirma en los evangelios. El cuerpo resucitado es algo que no se reconoce y como nadie lo ha visto, no tenemos otra manera de representarlo que a través de un cuerpo mortal, lo más desposeido de cualquier veleidad corporea. Un cuerpo resucitado no tiene vello, por eso su aspecto barbilampiño. No hay nada más allá, no busquen. ¿Por qué buscáis entre los muertos a aquel que está vivo?

  Así pues, volvemos a la obra de arte, a la creación artística. Es hipnótica, atrapa la mirada en cuanto se le echa la vista encima. Ese rojo salustiano, como denominan en Sevilla tiene una fuerza tremenda. «Es rompedor, muy aniñado, muy limpio», nos comenta una mujer devota en las escaleras de la iglesia arciprestal melillense. Otra feligresa, poco creyente, nos dice que lo que le inspira la figura representada «es belleza y ternura».

  Es el Cristo de Salustiano, así se le puede buscar ya en Google, Edge, Bing. Si te ofrecen una oportunidad así, la de elaborar el carte ofical de la semana santa de Sevilla, no se puede desaprovechar. Es arte, todo es opinable. Y para el que quiera otra respuesta esquiva y sublime, la de un sevillano, también en redes: «juega en el Betis».