Hallazgo de nuevos tramos de muralla en Ceuta


                Arqueología en Ceuta, la diferencia

         En los últimos días saltó la noticia desde Ceuta, del hallazgo de nuevos tramos de muralla, y de dos torres de época mariní del siglo XIII. En Ceuta se están haciendo excavaciones sistemáticas desde hace varios años, en donde en una sola campaña (dos años) se excavó todo el área de Pasaje Fernández, una superficie diez veces mayor que la del Gobernador (2002-2012).

          No juzgamos ni lo haremos nunca, la labor de los profesionales. Quien sea capaz de decir que desde El Alminar, o en mis propios artículos hay una sola línea de descalificación hacia esa labor, la arqueológica, miente, realmente es la única labor que defiendo. Todas las críticas que he realizado y que seguiré haciendo, son hacia la «gestión de la cultura» en Melilla, que es pésima y nada atenta con el patrimonio de Melilla. Para empezar, se ha permitido que una empresa privada, de la que nunca mencionaré el nombre, se haya apropiado de la gestión arqueológica de Melilla, de su divulgación y de su investigación.

           En Ceuta hay un área de Cultura, hay un arqueólogo municipal y cualquier noticia se difunde, se permite la visita, la publicación de fotografías, la difusión, y sobre todo, la investigación con otras universidades (Málaga, Sevilla, Cádiz). Por ese motivo Ceuta consiguió un convenio de casi dos millones de euros para excavaciones y Melilla no tiene nada. Por eso Ceuta hoy en día, es alguien dentro del mundo arqueológico nacional y Melilla no es nada. La diferencia es notabilisima y todavía hay quien sigue defendiendo este modelo, pero allá cada uno y su responsabilidad en todo esto.

        En Ceuta, quien difunde y comunica cualquier hallazgo es el  Gabinete de Comunicación y análisis de la Consejería de Cultura. Aquí ni siquiera saben qué es eso. No tienen humildad para nada.

Nota: Las fotos y el comunicado de la Consejería de Cultura de Ceuta, me han sido proporcionados por la periodista y adjunta a la Dirección de El Pueblo de Ceuta, Tamara Crespo, que también fuera directora de El Faro de Melilla.

PD: http://www.canalpatrimonio.com/es/noticias/?iddoc=62495

Inmigrantes frente al Gobierno, en Melilla


      Congoleños y saharauis  frente a La Delegación del Gobierno

      Manifestarse es un derecho constitucional, hacerlo frente a la Administración, ya sea local o estatal es la vía más rápida para dar a conocer los problemas de un colectivo. Es también lógico. En los primeros años de la década de 1990, Melilla empezó a ser destino de la inmigración centroafricana. España se dio a conocer ante el mundo con la Expo de Sevilla y las Olimpiadas de Barcelona y se quiera o no, Melilla es la una de los dos posibles puertas de entrada a Europa.

          El primer impacto de la inmigración lo recibió el entonces Delegado del Gobierno, el socialista Manuel Céspedes, en una ciudad que se encontraba frente a un problema inédito y sin medios para resolverlo. La expulsión de los inmigrantes centroafricanos a la  » tierra de nadie», convirtió un problema local, en un escándalo europeo. Parecía que nadie iba a poder superar una acción semejante y sin embargo, el nuevo Delegado del PP en Melilla, Enrique Beamud, en junio de 1996, recién estrenado en el cargo, deportaba, en una acción espectacular, a 90 inmigrnates, previamente adormecidos con «haloperidol». La frase del entonces Presidente José Mª Aznar: «Teníamos un problema y lo hemos solucionado», en referencia a Melilla, dió la vuelta completa al Planeta Tierra.

            Parecía que las dificultades del anterior Delegado del Gobierno, el socialista Gregorio Escobar (2007-2010), tampoco iban a tener parangón, sin embargo, el nuevo Delegado en Melilla, Abdelmalik El Barkani, empieza su labor condicionado por los mismos problemas que sus antecesores, unos problemas que son inherentes a la difícil situación  de la Delegación del Gobierno en Melilla.

            Lo que sí hay que reprochar y mucho al PP, es su actitud desestabilizadora cuando está en la oposición, frente a los gobiernos socialistas. La visita de 2010 de José María Aznar a la frontera de Melilla, que llenó de orgullo al Presidente Imbroda, fue institucionalmente injustificable, por que se trataba de un ex presidente del Gobierno de España, y debería haber solicitado la autorización, o haberla comunicado al entonces Presidente Rodríguez Zapatero.

           Durante  meses y solo con el fin de desgastar y erosionar la imagen de la Delegación del Gobierno socialista, permitieron, auspiciaron y/o ampararon  en algún modo,  una acampada en la Plaza de España y frente a La Delegación, en defensa de dos ciudadanos (uno español y otro belga), reclamados por Marruecos por su presunta colaboración con redes de terrorismo islamista.

      Hoy, el principal y gran problema de La Delegación del Gobierno son el poblado de chabolas del CETI melillense, la larga permanencia en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, y la no admisión como refugiado político, de un inmigrante saharaui. En definitiva, el PP empieza su labor en Melilla, lastrado y condicionado por la actitud que desarrollaron cuando eran oposición. No eran problemas de los socialistas, ni de Zapatero, sino uno inherente a la situación geográfica de Melilla. La diferencia es que antes se ponía altavoz a todos estos incidentes y ahora se utiliza la sordina.

  

El maceterismo en Melilla


                Inversiones en ornamentos y macetas

       El maceterismo es el otro mal que asola las ciudades de España, junto con el rotondismo. En Melilla, la inversión en macetas supera todo lo imaginable, porque una cosa es ornamentar la ciudades, los parterres, las medianas, con plantas que no necesiten más que un cuidado ocasional, un mantenimiento esporádico. Sería una manera de ahorrar el dinero público. La externalización de servicios, la contratación por periodos anuales de empresas dedicadas al cuidado de parques y jardines, a la larga, sale más caro que tener pequeños equipos de trabajadores fijos, como cuando existían los servicios operativos y el específico de «mantenimiento de parques y jardines».   

        Además, las cantidades pagadas por esos servicios externos, no se corresponden con la cantidad de trabajadores que contratan, ni con la calidad de empleo que ofrecen. El problema en España es con los empresarios y no con  los trabajadores. Con la mitad del dinero invertido, se podría contratar al doble de personas. Esos contratos sólo mantienen las vidas de lujo de los consejeros-delegados de las empresas.

      En el pasado mes de mayo, la Ciudad de Melilla firmó un convenio con el Ministerio de Cultura, para el embellecimiento de las zonas turísticas. En colocar macetas como estas, se gastaron 90.000€, todo para poner a la Ciudad Vieja como un patio cordobés. Todo quedó achicharrado por la salinidad de la zona. Ningún residente de Melilla La Vieja coloca macetas en el exterior, porque el Levante, la humedad y la sal, agostan absolutamente todo.

      En Navidad se instalaron miles de pascueros, en una extraña campaña que inundó el centro de la ciudad, incluso con grandes carteles anunciadores y su correspondiente inversión publicitaria. Espero que Uno de Melilla nos de oportuna referencia gráfica de aquella campaña. Fue un gran derroche, en unas acciones a la que parece que no está dispuesto a renunciar nuestro Gobierno, mientras la crisis, el paro y la pobreza asolan Melilla.

           Claro que hay que ornamentar las ciudades, pero racionalmente y sobre todo, con el menor coste económico posible. Todo esto es un dispendio inadmisible. Que pregunten al gobierno de Melilla, cuál ha sido el gasto en macetas en los últimos tres años.

    Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/05/30/maceteros-en-melilla-la-vieja/

  PD: «Melilla en Flor», mayo de 2011. ¿ Cuánto costó ese dispendio ?, ¿ Qué cantidades recibe la empresa Talher y a cuántos trabajadores emplea ?. ¿ Se pueden hacer las cosas de otra forma ?. ¿ Es realmente útil tener a empresas subsidiadas ?. http://www.elfarodigital.es/melilla/sociedad/47825-melilla-es-flor-por-sus-cuatro-rincones.html

Los árboles tapados del Hipódromo


      

          Con las obras en el barrio del Hipódromo, se va más despacio con los coches o directamente  hay que desplazarse andando por el barrio, con lo que da más tiempo a fijarse en cosas curiosas, en las que  antes no daba tiempo a hacerlo. todo el barrio está lleno de baldosas y pequeñas ornacinas con vírgenes, preferentemente la del Carmen, como corresponde a un barrio de antigua tradición marinera cristiana.

      Sin embargo, en esta ocasión lo más llamativo son «los árboles tapados», y que no se recuerda cuánto tiempo llevan en ese estado. La última vez que se vieron sin tapar, eran árboles, probablemente tropicales, y de hojas muy llamativas y de color azul o rosa. No se sabe porqué están así. Puede ser para protegerlos de los rigores del invierno y de la salinidad del aire de Melilla, o porque hayan sido fumigados para desparasitarlos. Quizá también se trate de un regalo sorpresa, o cualquier otra razón todavía más peregrina.

       Lo que sí obliga a plantear esta extraña acción, la de tapar árboles, es porqué no se plantan e implantan «especies autóctonas», en una campaña que reivindicara Guelaya hace ya mucho tiempo. Se sigue insistiendo en hacer parecer a Melilla como una selva tropical, o un jardín de la huerta valenciana, sin resultado alguno. Se importa lo que haga falta, pero se desdeña lo propio. Melilla está llena de naranjos de frutos podridos que nadie recoge o espurga, incluso la mayor parte de no cuaja y ofrecen una vista esmirriada y lamentable.

        Plantar especies no propias de la zona, obliga a un mayor desembolso, tanto en la propia especie como en su mantenimiento y cuidado. Ahora que se va a poner en marcha la II Fase de la Granja Agrícola, podría aprovecharse para el estudio y desarrollo de la floral local, que es la norte africana y no la de Valencia . 

        Existe  muy interesantes estudios de expertos melillenses, sobre la flora autóctona, tanto contemporáneos, como de la época del Protectorado, que deberían ser aprovechados y dejarse de «experimentos ornamentales multicolores tropicales», que llevan a situaciones absurdas, como las que muestran las fotos. Árboles tapados.

     Nota: «La flora silvestre de Melilla«, Juan Antonio González, Huberto García y José Manuel Cabo».

Agujero en playa paraiso


                   Se hunde la playa melillense de FITUR

           Estamos atentos a todo, y de aquello que no podemos darnos cuenta, nos informan los ciudadanos, como es este caso, el del agujero en «playa paraiso», antes llamada del Hipódromo, pero que tras la espectacualr puesta en escena de la Consejería de Turismo de Melilla en Fitur, la ciudadanía melillense quiere disfrutar de la misma playa que se anuncia y ofrece a los españoles peninsulares.

    No hay nadie en Melilla que no quiera disfrutar de la espectacular playa de FITUR, de los «esculturales» socorristas,  de compañeras de toalla similares a las modelos madrileñas, de esa chiringuito maravilloso chiringuito ofreciendo lo último de  «la nouvelle cousine«.  Todo el mundo quiere eso en Melilla, pero a partir del mes de abril, en cuanto apenas salgamos del invierno. Después de Semana Santa, queremos la playa de Fitur.

       Todo el mundo recuerdo con horror el estado de la playa el último verano, en donde la suciedad y la mugre estuvo a punto de destrozar el verano a los melillenses, sin los servicios ni el acondicionamento adecuado. Es verdad que estaba justificada la demora porque las elecciones fueron en mayo,  y los consejeros autonómicos no podian dedicarse a ganar las elecciones y gestionar al mismo tiempo. Nadie se olvida del inicio del verano de 2010, cuando una equivocación del «hombre del tiempo», impidió que tuvieramos las playas a punto.

            Este año, el 2012, no tiene excusa posible. Todo el mundo tiene ya ganadas las elecciones desde hace tiempo. Han sido previsores y en FITUR han anunciado que Melilla tiene una playa «paradisiaca»  y unos chiringuitos punteros. Todo el mundo va a querer venir a Melilla, incluso los de los cruceros suspendidos. Incluso see podría crear una compañía de cruceros melillenses, la Melilla Sealine, destinada a capturar turistas en playas aborrotadas del litoral europeo y traerlos a Melilla, por la fuerza o con todo pagado, eso da igual, el caso es que vengan.

            Para ello, y para que no nos cojan desprevenidos, y a pesar de que los temporales de levante de febrero todavía no han comenzado, hay que ir anotando los desperfectos, como este agujero en el litoral costero, el posible hundimiento del suelo del paseo marítimo, la inclinación de la ducha y repararlo todo en cuanto sea posible. Si en Madrid, y ante el mundo entero, se ha dicho que Melilla es un destino de Sol y playa, lo único que no podemos permitirnos, es que alguien venga y que la realidad no sea esa. Tiempo hay para cumplir con lo prometido.

Estación Marítima de Melilla


           

   Sin modelo de explotación en la Estación Marítima

  El pasado mes de diciembre, en una entrevista en la Cadena Ser, el presidente de la Autoridad Portuaria, Arturo Esteban, hablaba de como los melillenses «dábamos la espalda a la Estación Marítima» y explicaba las supuestas bondades de tomarse allí un desayuno, disfrutando de las excelentes vistas que se ofrecen desde  la Estación. Un mes después, la cafetería y el restaurante de la planta alta ya no existen.

   Hace apenas dos semanas, con gran aparataje de medios de propaganda, acudieron todas las autoridades marítimas de la zona de Melilla, a inaugurar la nueva cafetería. Inauguraban la nueva porque habían cerrado la anterior, sin dar mayor explicación, para sustituirla por un macro gimnasio, en una prueba más de ausencia absoluta de modelo de explotación.

        La realidad es que 5 años después de ser inaugurada, un fin de semana como este, repleto de lluvias y parques mojados, la nueva Estación Marítima no ofrece nada al ciudadano melillense, porque está todo cerrado. Realmente, e invirtiendo la frase de Don Arturo Estaban, quien da la espalda al ciudadano de Melilla, es la propia Estación Marítima.  En la planta 1ª no hay ni una sola concesión comercial, en la baja, solo «la nueva micro cafetería escondida», dos ventanillas de coches de alquiler y una tienda de chucherías cerrada.

  En la planta alta o 2ª, no hay nada, salvo la zona de embarque y la promesa de un futuro gimnasio, que nadie entiende muy bien que va a hacer allí, ni a que sector de la población pretende dirigirse. Aparte estarían las obras de acondicionamiento del local, instalación de duchas, lavabos, zona  de taquillas y vestuarios.

   Soñar no cuesta nada, y eso es lo que hicieron en días pasados al presentar e inaugurar la nueva cafetería, cuyo aspecto es bastante decepcionante. uno les oye hablar y se imagina que aquello ya es «una zona comercial» a la altura de los grandes aeropuertos y «estaciones intermodales». Luego se acerca el ciudadano a la supuesta nueva zona de ocio  y resulta que no hay nada, que todo es propaganda, incluidos esos premios grandilocuentes de «excelencia» que conceden no se sabe qué revistas.

         El ejemplo de la Estación Marítima es paradigmático, porque aquí no hay posibilidad de echarle la culpa a un supuesto gobierno anterior. El modelo de gestión, desde que se pusieron los cimientos hasta el día de hoy, corresponde exclusivamente,  al 100%, al mismo gestor, la Autoridad Portuaria de Melilla, que en estos 10 últimos años ha estado gestionada, por alguien designado por el PP de Melilla.

                             La realidad es esta. Nada. Salvo que se utilice para entrar o salir de Melilla. Bonita, eso sí, con vistas excepcionales, pero vacía, hueca, como una cáscara de nuez, pero  al precio de tres.

 

  

Y de repente, el diluvio


         Después de unas mañanas de intenso frío, hoy el día parecía más templado. Las nubes suavizaron los rigores de las temperaturas invernales. Nadie recuerda tanto frío, ni tampoco los días otoñales del primer mes de invierno. Nadie recuerda una climatología tan cambiante. A partir del medio día, la temperatura empezó a bajar, pero seguía siendo una mañana agradable. Sin embargo, a las 13h 30´horas,  la temperatura se desplomó casi diez grados en apenas unos minutos, hasta los 4,5º.

         Todo se oscureció en un momento. Fueron 40 minutos de duro granizo e intenso aguacero. Los ríos de agua recorrían la calles, mientras que las zanjas de las obras quedaron colmadas en un instante. En las zonas altas de la ciudad, como la del barrio de La Victoria, todo fue más intenso. La tormenta estaba justo encima de Melilla, en dirección al Gurugú. Enormes rayos se veían en sus laderas, mientras que el retumbar del trueno parecía producirse directamente sobre nuestras cabezas.

         Nota:  Han caído 30 litros de agua por m². La temperatura mínima la que se ve en la fotografía.