Entrevista con Monseñor Buxarrais


  Religión Digital  publica una entrevista con Monseñor Buxarrais

Monseñor Buxarrais no suele conceder entrevistas, pues él habla a través de sus artículos o de sus libros. Ha concedido entrevistas, pero no demasiadas. Huye de ese tipo de protagonismo. Intenta pasar los más desapercibido posible, pero algunas cosas, como su renuncia al episcopado de Málaga en 1991, han cobrado una mayor dimensión con el tiempo. La mayor parte de las obras y cosas que vemos, incluso de muchos nombres, no significarán nada dentro de unos pocos años. Nadie puede por sí mismo o por sus actos, decidir si pasará a la historia, o si alcanzará la inmortalidad.

            ¿ Qué dirán de nosotros los que no nos conocieron, cuando ya no estemos?. ¿Recordarán nuestros nombres?. El hombre vive  dominado por la obsesión de lo eterno.

La noticia de que monseñor Buxarrais se había quedado solo en el Centro Asistencial de Melilla y que ahora oficiaba misa diariamente abierta al público, tuvo el suficiente interés como para que fuese recogida por Religión Digital, el suplemento que dirige José Manuel Vidal, dentro de Periodista Digital. Dentro del mundo religioso, es el apartado con mayor volumen de lectores y que cuenta entre sus colaboradores a las más importante firmas del mundo católico español.

Tras esa publicación, recibí el encargo de entrevistarle, a lo que accedió monseñor Buxarrais. El cuestionario preparado por José Manuel Vidal fue respondido íntegramente por el obispo emérito de Málaga y hoy, es publicado en  la portada de Religión Digital. Es un éxito indudable, para el suplemento digital, para El Alminar, pero sobretodo, para la figura, el ejemplo y el trabajo de monseñor Buxarrais.

Al concluir la entrevista, monseñor, al despedirme me dijo: » Ya has conseguido lo que buscabas». Me fui de allí dándole vueltas a esa frase, pensando en: ¿ Quién consigue lo que busca?. ¿ Tiene monseñor Buxarrais lo que buscaba, ha hallado en Melilla aquello que iba buscando?. Pienso que sí, al menos es esa la sensación que transmite, una sensación de paz consigo mismo y con los demás, al alcance de muy pocas personas. No tiene nada, no posee nada.

Sin embargo vemos a muchos a los que nada les satisface y eso que tienen todo o casi todo lo que se considera indispensable en nuestro mundo. Monseñor Buxarrais atravesará el tiempo, realmente ya lo ha conseguido. Es el mayor ejemplo vivo de la máxima del Evangelio: » Si quieres seguirme, deja todo lo que tienes». Muy pocos podrían vivir con lo que él tiene, con nada. ¿ Y nosotros, qué buscamos, qué tenemos ?.

PD: http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2011/12/26/ramon-buxarrais-iglesia-religion-obispo-melilla-residencia-musulmanes-marruecos.shtml

Reflexiones desde el barril


Acerca del obispo Buxarrais

         Hay acciones cuyo valor y alcance solo llegan a apreciarse con el paso del tiempo, y hay hechos cuyo significado solo puede ser interpretado y entendido con la distancia y la perspectiva, pero para ambas cosas es necesario estar fuera, verlo desde fuera.

El mérito del obispo emérito Ramón Buxarrais


           Periodista Digital recoge una noticia de El Alminar

        La prestigiosa publicación digital: Periodista Digital, que dirige Alfonso Rojo, ha recogido en su no menos conocido suplemento Religión Digital, una noticia relacionada con Ramón Buxarrais, publicada en El Alminar de Melilla en días pasados.

    En la noticia se daba cuenta de que el obispo emérito de Málaga monseñor Buxarrais, se ha hecho cargo de la misa diaria de la capilla del Centro Asistencial de Melilla y que además, la oficia de modo abierto para el público la feligresía cristiana de Melilla y para los residentes en el  Centro de Caridad .

    Tiene un mérito indudable, pues se trata de un hombre de 82 años (cumplidos el pasado día 12) y que además la oficia en completa soledad. Carece de asistentes y de acólitos que le ayuden en las tareas propias del oficio religiosoL as monjas abandonaron el Centro Asitencial el pasado día 27 de noviembre, y ya carece de cualquier apoyo religioso. Podría no hacerlo, pero monseñor Buxarrais ha decidido llevarlo a cabo, como sacrificio personal y como ejemplo de entrega a su labor sacerdotal. Se le ve cansado y moviéndose con ciertas dificultades.

         No hay gloria sin sacrificio, ni virtud sin pecado y de todos es sabido, que Dios templa las almas de quienes han decidido servirle, en el crisol de las adversidades, pero la prueba más dura de todas es la soledad y ahora, aunque acompañado por todos/as los/as internas del Centro y por los trabajadores, ya se encuentra solo en su labor religiosa y pastoral. Es un ejemplo inmenso para quien en 1991, renunció a la dignidad episcopal activa y a todo lo que ello conlleva.

         Es muy importante que Religión Digital, apartado que dirige el muy conocido José Manuel Vidal, se haya hecho eco de esta noticia, porque hay sacrificios y luchas que no deben pasar desapercibidas y que merecen ser conocidos y reconocidos, aunque él no busque eso.

Nota: http://www.periodistadigital.com/religion/diocesis/2011/12/19/religion-iglesia-misa-obispo-buxarrais-emerito-melilla-capilla.shtml

En la misa del obispo Ramón Buxarrais


           Monseñor Buxarrais cumplio 82 años el pasado 12 de diciembre

             Todo obispo, cardenal o incluso Papa, es antes que nada un sacerdote y como tal, tiene la obligación canónica de decir misa al menos una vez al día. Es muy raro ver a obispos oficiando la misa diaria, pues generalmente lo hacen en pequeñas capillas, de las residencias de sacerdotes en las que viven o en las capillas de los palacios episcopales. Como máximo, se le puede ver los domingos, en las catedrales, oficiando misas concelebradas, esto es, en compañía de otros sacerdotes, o en ocasiones muy especiales.

      El obispo emérito de Málaga, Monseñor Ramón Buxarrais, fue el titular del episcopado malacitano entre 1973 y 1991, año en el que renunció a la dignidad episcopal para ser capellán de las Hijas de La Caridad en Melilla. En esta situación de simple párroco ha estado 20 años, hasta el intempestivo abandono de Melilla, por parte de las hijas de La Caridad, cumpliendo una orden de sus jerarquías. Hasta ese momento y durante 20 años, el obispo emérito Buxarrais cumplió con su obligación de celebrar una misa diaria, con las hermanas, a las que impartía la misa a las 06h 30 de la mañana, en su ya extinta capilla privada.. Los domingos oficiaba la misa, abierta al público y  para todos aquellos internos que quisieran asistir, en la capilla del Centro Asistencial.

     Tras la marcha de Melilla de la comunidad de monjas, monseñor Buxarrais se ha hecho cargo de la capilla y oficia misa, desde el día siguiente a su partida, a las 10h 00 de la mañana, diariamente, para todos aquellos que quieran asistir. Realmente es un privilegio raro, para la comunidad católica melillense, el poder asistir a una misa oficiada por un obispo, y además con fama de santo. No lo decimos nosotros (El Alminar), sino un blogero de Málaga y que lo ha dejado escrito:   » Conocer a Buxarrais es todo un privilegio. Tratarle, para muchos, lo más parecido a tutear a un santo. Que se lo digan a los presos de la cárcel de Melilla, donde preside la pastoral penitenciaria, y que se dirigen a él como Santo Padre o Papa Ramón. Carismático, afable y de gran lucidez, el sacerdote maneja una personalidad arrolladora y un excelente sentido del humor. Don Ramón Buxarrais merece la pena». El enlace al texto completo lo dejo en la nota (3 ).          

     Informado El Alminar de Melilla,  por un trabajador del Centro, asistimos a una misa de Monseñor Buxarrais, para dejar constancia histórica del hecho y cumplir con aquella frase de: «París bien vale una misa».

   (1)http://www.conferenciaepiscopal.nom.es/baseobispos/Fichaobispo.asp?IdObispo=29

(2) http://www.diocesismalaga.es/index.php?mod=content&secc=view&id=2010111202&idobis=9

(3) http://jlmartinezhens.blogspot.com/2008/04/batallitas-don-ramn-buxarrais.html

 PD: En Málaga no se le ha olvidado y creo que son más sus admiradores que sus detractores. La web de la Diócesis de Málaga ofrece una cuidada biografía y su foto, nota (2). Roma tampoco ha olvidado su renuncia contundente, casi sin esperar el permiso Papal y por eso, la web de La Conferencia Episcopal Española (nota 1), ofrece una muy sucinta y escueta biografía y ninguna foto.

El Obispado cubre la marcha de los Paúles


    Fundación Sta. Mª de La Victoria

      Las órdenes religiosas y congregaciones que forman la tupida red de La Santa Madre Iglesia, son completamente autónomas. Por este motivo, Monseñor Catalá Ibáñez, Obispo de Málaga, no ha tenido responsabilidad alguna en el repentino abandono Paul de lo que hasta ahora habían sido sus centros más emblemáticos (parroquia de San Agustín, Centro Asistencial y guardería de Las Damas y Luisas de Marillac). Las Hijas de la Caridad dependen de los Paúles.

         Los superiores de la Congregación de los Padres Paúles comunicaron al Obispado de Málaga sus intenciones de abandonar los mencionados centros, en el pasado mes de junio. Esos cuatro meses son los que ha tenido Monseñor Catalá Ibañez, para solucionar esta crisis en el seno de la iglesia melillense. Se vio salir humo, pero no se sabía de qué importancia era el fuego. En los últimos c meses el Obispo de Málaga ha visitado dos veces la ciudad. En teoría era visitas protocolarias, con agenda marcada y pública, sin embargo, detrás de ellas está claro que se necesitaba evaluar el alcance de «la rebelión Paúl» en Melilla. Eran demasiados centros y muy emblemáticos, para resolver la situación en un solo golpe de timón.

       El principal problema era como iniciar el curso en la guardería de Las Damas y Luisas del Bario del Real, pues no se podía iniciar el curso y cambiar la dirección en el primer trimestre. Así, sin hacer ruido, el Obispado malagueño encargó a la Fundación de Santa Mª de la Victoria que se hiciera cargo de la dirección del Centro en la calle del General Villalba. Luego había que sustituir la dirección Paúl de la parroquia de San Agustín por otra diocesana y como último acto, el más trascendente, el cerrar la página histórica de la presencia de Las Hijas de La Caridad en Melilla.

      Ahora hemos conocido las dimensiones de la crisis, pero probablemente, nunca conozcamos ni sus fundamentos ni sus causas. La Santa Iglesia actúa así desde hace dos milenios. Cuando la feligresía huele y ve el humo, es porque ya han apagado el fuego. Por esta y otras muchas razones, al Iglesia sobrevive como Institución y de las herejías que se enfrentaron a ellas ya solo queda un nombre en los libros de historia. Con la Orden del Templo de Jerusalén, acabaron en un solo día, con un solo golpe de maza.

                       Como almas que lleva el diablo

     Así han salido esta mañana, a las 7h00, las cinco últimas Hijas de la Caridad de la historia de Melilla. No se han dado cuenta ni los trabajadores , ni los residentes. Han sido despedidas únicamente por Monseñor Ramón Buxarrais, que se levanta todos los días a las cinco de la mañana. El trance ha debido ser muy doloroso y no han querido exponerse a las despedidas de los ancianos. En cualquier caso, no se merecía acabar así la presencia de estas hermanas en Melilla, tras 87 años de duro trabajo y entrega absoluta a los desfavorecidos. Algunos dirán que esto ha sido la voluntad de Dios, pero yo afirmo que por todos lados, se ve la voluntad de los hombres.

Nota: http://www.fdevictoria.es/

Hijas de La Caridad, adiós a Melilla


              Las últimas Hijas de la Caridad de Melilla

              Son las cinco últimas Hijas de la Caridad  de Melilla: Sor Elisa, Sor María José, Sor Mª Dolores, Sor Ceferina y Sor Antonia, y por ese hecho entrarán en la historia de la ciudad por la puerta grande. Le han dado rostro a un hecho histórico que nunca debió producirse, esto es, su marcha del Centro Asistencial de Melilla, porque la historia de ese centro no se entiende sin las hermanas de La Caridad. A lo largo de 87 años, desde su llegada en 1924, han sido el elemento cohesionador de toda la asistencia social de Melilla.

       Éste era su Centro y su hogar y son centenares las hermanas que han pasado por su diferentes edificios, dejando para la posteridad apenas un nombre, sin apellidos, para el recuerdo. Queda y permanecerá siempre la estela de un trabajo inmenso e inigualable. Nada volverá a ser lo mismo sin «las hermanas», porque no solo realizaban el trabajo físico, al igual que el resto de trabajadoras del Centro, sino que además llevaban a cabo la labor de consuelo espiritual, la labor de asistencia religiosa.

      Resulta curioso el nulo celo de las hermanas por distinguirse unas de otras a lo largo de décadas, y contrastar esa actitud con las placas que abundan en el complejo asistencial, recordado que tal edificio fue inaugurado por este alcalde y aquel otro por el anterior aquel. En ese detalle se aprecia claramente la vanidad mundana, el querer ser recordado a toda costa.

            Carpo, carpsi, carpitum (separar arrancando)

       Casi todo el mundo conoce o ha oído la manida frase del Carpe Diem ( goza de este día), que insta a aprovechar cada momento, porque el mañana puede traer instantes nada agradables. Eso es una cosa y otra es acabar adoptando la actitud de la cigarra y no preocuparse en lo más mínimo por lo que el futuro pueda depararnos. Sin embargo, muy pocos saben que el verbo latino «carpo», significa en su primera acepción: Separar o separar arrancando, que es claramente una acción o suceso que provoca un desgarro, tanto físico como interior y no visible.

           Lo que se ha producido en Melilla y concretamente en el Centro Asistencial, se ajusta a este significado del verbo latino. Las Hijas de la Caridad están divididas en nueve provincias canónicas, la de Melilla pertenece a Granada, y a su vez, éstas están integradas dentro de La Congregación Religiosa de San Vicente de Paul.

           Esto ha sido una decisión interna de esta Congregación religiosa, adoptado en el pasado verano, que no sólo ha renunciado al Centro Asistencial, sino también a la parroquia de San Agustín, a la guardería de Damas y Luisas de Marillac y a la capellanía del Hospital Comarcal. La Congregación Paul no ha explicado nada, probablemente no lo hagan, sin embargo, una decisión de este calado, esta trascendencia y de esta repercusión, merecería una explicación y no esconderse tras el recurrente «falta de vocaciones». Melilla, los ancianos del centro asistencial, que son a los que más afecta esta decisión, merecerían que se justificase una acción, que ha supuesto un abrupto e inmerecido final a las Hijas de La Caridad en Melilla.

          La Congregación de San Vicente de Paul, ha dado un duro golpe a su vocación asistencial en Melilla. Ahora, moseñor Buxarrais se queda en soledad religiosa en el Centro Asistencial. Nada de esta decisión puede comprenderse.

Nota: http://hijascaridad.org/granada/index.shtml

PD: Hoy las Hijas de la Caridad estarán solas en El Alminar. Nada ni nadie está a su altura. Nada debe distraer el protagonismo y el reconocimiento que merecen.

Las Hijas de La Caridad se van de Melilla


                       Breve historia de sus 87 años en Melilla (1924-2011)

             Nadie discute hoy la preponderancia de Las Hijas de La Caridad en Melilla, llamadas también hijas de San Vicente de Paul o de Santa Luisa de Marillac  y de su virgen protectora, la Virgen de La Medalla Milagrosa,  y que está presente en todas las Iglesias de Melilla, pero en un principio La Asociación General de La Caridad o “Gota de Leche”,  fue fundada en Melilla el 21 de enero de 1915, lo hizo bajo la protección de Ntra. Sra. de Los Desamparados, advocación bajo la que estaban acogidas las monjas de la orden Mercedaria a cuyo cargo se encontraba la Asociación de La Caridad.

           Las monjas mercedarias en Melilla

              La Virgen de los Desamparados es la patrona de Valencia y su festividad se celebra el 2º domingo del mes de mayo. Del paso de las religiosas mercedarias por Melilla apenas queda un leve recuerdo pues en 1924 fueron sustituidas en La Gota de Leche por las Hijas de La Caridad de San Vicente de Paul. De su antigua capilla no queda nada, pero sí se conservó la imagen de Ntra. Sra. de los Desamparados que trajeron consigo y que data de principios del siglo XX y que es la imagen más antigua en una iglesia de Melilla, fuera de La Iglesia del Patronal del Pueblo.

               El Consistorio y La Gota de Leche fueron inaugurados el 24 de febrero 1918 bajo el patrocinio de La Reina Victoria Eugenia, actuando en su representación las más altas autoridades de la época.

                 Para las religiosas mercedarias se habilitaron unas habitaciones, un refectorio, una sala de visitas  y una pequeña capilla en la que se encontraba la imagen de Los Desamparados. Al frente de la congregación se hallaba en aquel momento Sor Esperanza. A ella se dirigió el general Monteverde, entonces Presidente de La Junta de Arbitrios el día de la inauguración en 1918 para pedirle la protección de la Virgen de los Desamparados, a lo que La Superiora respondió: así sea, así sea, para todos, muchas gracias.

           Así es siempre, de los hombres intervinientes se conoce todo, nombres y apellidos, frases, discursos, acciones, pero de las monjas mercedarias, las que trabajaban las 24 horas del día con los desamparados, niños, ancianos, apenas una breve cita y  casi por obligación. La muy solidaria Melilla es muy olvidadiza para con muchos que realmente hicieron cosas importantes por la ciudad.

        Las mercedarias desaparecieron de la historia de Melilla pese a ser las fundadoras asistenciales de La Gota de Leche dejando tan sólo la imagen de Ntra. Sra. de los Desamparados, la cheperudeta, llamada así por la inclinación del cuerpo y el rostro hacia delante, única virgen en esa postura. Es la patrona de los “inocentes mártires y de los desamparados”, advocación perfecta para los fines originarios y actuales del Centro Asistencial de Melilla.

                    Iglesia de las Hijas de la Caridad

          La primera  piedra se colocó el 3 de enero de 1927, actuando como padrinos Juan y Belén García Aldave y puede considerarse una de las iglesias más bonitas de Melilla, tanto por el emplazamiento como por el cuidado acabado de la misma en estilo neogótico. Se alza sobre una planta de 265 m2 y  tuvo un costo de 55.643 pesetas.

         La iglesia es de muy bella factura, diáfana y luminosa y fue diseñada por el ingeniero José Pérez Reyna. Ninguna placa recuerda estos nombres o hechos, eran tiempos en los que la vanidad mundana quedaba en segundo plano, al contrario que nuestros días en los que es más importante colocar la placa de quién inaugura, que el hecho inaugurado.

         El 5 de febrero de 1928 se bendijo la campana que recibió por nombre “paquita”, por decisión de la Asociación de La Caridad y en honor de Francisca Peré, esposa de Cándido Lobera. En el acto de bendición figuraban como Superiora  de Las Hijas de la Caridad sor Victoria Granja que estuvo acompañada por Sor Pilar.

            La Iglesia se bendijo el 4 de febrero de 1928 y es importante releer la crónica del evento en El Telegrama del Rif porque ahí nos enteramos de la existencia de una barandilla artística que separaba el Altar Mayor de la nave, de unas vidrieras decorativas policromadas y de un púlpito de madera realizado por un artesano cordobés, que ya no existen, imaginamos que al igual que lo sucedido en otras iglesias de Melilla, fueron abatidas por el integrismo iconoclasta postconciliar que asoló las iglesias melillenses en los años finales de la década de los 70.

            En la bendición se repartieron estampas conmemorativas del acto por las niñas Pepita, María Rosa y Pilar Peré, Pilar Cuesta y Finita Segado. Las Hijas de la Caridad estaban representadas por su superiora y la reverenda visitadora Sofía Doménech.    En representación del obispo actuó el Vicario castrense Pedro Rubio, asistido por los sacerdotes Ángel Fernández y Luis Foncillas.

            En 1936 buscó refugio entre sus muros el infortunado alcalde socialista Antonio Díez Martín, pero de nada le valió, pues los que decían actuar en nombre de Dios el sacaron de allí y le abatieron a tiros un 28 de julio de 1936.

            Actualmente aparte de las imágenes titulares se pueden encontrar las del Sagrado Corazón de Jesús, San José, un Vía Crucis en madera policromada y una efigie de San Nicolás, que goza de gran raigambre popular y en cuyo honor se abre la capilla todos los lunes durante todo el día. A la protección del santo se encomiendan decenas de melillenses semanalmente.