La capilla de Cristo Rey de Melilla


Crónica del abandono de un Bien de Interés Cultural

Hoy se conmemora la festividad litúrgica de Cristo Rey, en cuyo honor está dedicada la capilla del hospital militar del Docker o de Fidel Pagés, que ya no existe. Con anterioridad, en el recinto existía otra pequeña capilla en la que se oficiaban los servicios religiosos hasta 1942, fecha en la que fue inaugurada esta iglesia, último de los templos cristianos melillenses en ser erigido. Tiene pues 81 años, aunque ya no se trata de un templo religioso. No hay constancia de cuándo fue la última celebración religiosa allí celebrada. Permanece cerrada y abandonada desde el año 2010, cuando la Administración Militar enajenó la propiedad del hospital militar. Sabemos eso sí, que se celebró allí una boda antes de cerrarse definitivamente.

En ese año y antes del abandono de la totalidad de las instalaciones, entramos en la capilla acompañados por un suboficial de las Fuerzas Armadas e hicimos las últimas fotos existentes. Nos dijo muy claramente que: «Hemos hecho un inventario, pero del estado en que lo dejamos. Lo que hubiera con anterioridad lo desconocemos». Las obras del nuevo hospital universitario habían comenzado en el año 2009, y se abandonaron definitivamente en 2012, momento en que toda el área queda abandonada. A pesar de la vigilancia permanente, las entradas en los antiguos barracones y pabellones eran constantes, incluida la propia capilla. En febrero de 2012 se notificó el primer robo en su interior, pero no se dio noticia de qué cosas podía haberse sustraído.

La paralización de la obras acrecentó el abandono de todo el entorno, que fue vandalizado en su totalidad. En 2016 todo el mobiliario de la capilla estaba en su interior, en el mes de junio. Los vigilantes del recinto nos llevaron hasta allí, para mostrarnos en qué situación de abandono se encontraba todo, y lo volvimos a relatar. ¿Cuándo, quién y hacia dónde se llevó todo el mobiliario que se aprecia en las fotografías de 2016? Es un enigma como muchas cosas en Melilla. Esta iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural en julio de 2003 y transferida a la Ciudad Autónoma de Melilla en el año 2010, cuando el Ministerio de Defensa comunicó la renuncia a la propiedad de estas instalaciones. Es esta la raíz del mal, que los mismos que recibe el inmueble en 2010, son los que abandonan o se desentienden de ella hasta el año 2019, incluido el «gobierno del cambio» que les relevó entre 2019 y 2023. Hay por tanto una acumulación de responsabilidades y de desidias hasta el momento presente, en el que parece que se intentará revertir esta lamentable situación. Sin embargo, son casi todos los mismos, todo el tiempo.

La historia de esta capilla está suficientemente documentada por los cronistas de Melilla ( Fernández de Castro, Bravo Nieto), por cronistas religiosos como Moya Casals, Blasco López, o por historiadores como Francisco Saro, a los que se añade el propio Alminar de Melilla y su autor. No vamos pues a redundar en lo que ya está escrito, salvo la propia y obligada mención de esos autores.

Queda pues la constancia escrita de un abandono ininterrumpido desde el año 2012, de un expolio continuado en todo ese tiempo, en los que se constatan al menos 4 robos, y del arrumbamiento de unas imágenes de las que nadie se quiso hacer cargo, puesto que dejaba de ser un templo religioso. ¿Qué pasó en su interior hasta el presente año 2023, casi en su mes final? ¿ Si ya era un BIC cedido a la Ciudad Autónoma de Melilla, porqué se retiró el mobiliario a un almacén militar y cuándo? ¿ Dónde están los inventarios de lo que había en su interior?

Resulta curioso que el escándalo de su situación estalle justo el día litúrgico dedicado a la advocación de Cristo Rey. Hay cosas que reclaman su reparación histórica en un día determinado, tras una larga década de constatado abandono. Y no hemos mencionado los 200 m2 de cubierta de uralita que deberán ser retirados antes de tocar cualquier muro o tabique.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/11/20/la-basilica-del-hospital-militar-de-melilla/

El arrumbado Cristo del Docker


Hace ya casi tres meses que estuvimos aquí, y negaron tres veces estas fotografías de la imagen arrumbada, que en su estado actual, que se mantiene a lo largo de una década, ejemplifica y representa la plenitud de todas las acepciones de la palabra. Porque en el principio fue la palabra, que se tornó en imagen y que finalmente fue abandonada. Corren tiempos en los que se refutan los hechos, se niegan las pruebas e incluso no se reconocen las propias acciones, aunque todo el mundo lo vea. Se prefiere la interpretación a la realidad. Por eso solo vale mostrar.

Nubes de polvo en suspensión recorren la nave vacía, lo que dificulta la observación y la fotografía. El interior solo puede ser observado a traves de rendijas, de alguna lama de madera ya desvencijada o de algún cristal roto. Esas son y serán siempre las puertas del Alminar. En apenas este tiempo ya ha habido varias intrusiones en el interior abandonado del barracón, antaño iglesia de Cristo Rey del Universo. Ya lo dijo un pontífice romano: el humo del diablo se cuela por cualquier rendija. Su humo es muy fino, tanto como es polvo que se levanta y anula los intentos de hacer fotografías nítidas.

El Sol vigila esta fachada, la Oeste. La capilla, que nunca basílica menor, tiene una orientación Sur-Norte en su eje, justo la opuesta que la de San Agustín del Real, En Melilla las iglesias se levantaba sobre los solares que cedían los gobernadores militares, que no solían estar al tanto de las normas canónicas. La única orientada hacia levante, aunque no de modo perfecto, es la capilla castrense, que ahora conmemora su centenario. El templo del Sagrado Corazón buscó la orientación Norte; la preferida por los jesuitas.

Estas imágenes arrumbadas y que ya no reciben culto, son el testimonio mudo de un mundo que ya no es. No conectan con nosotros, o nosotros con ellas. Son, en el mejor de los casos, objeto de atención cultural o turística. Tampoco se merecen acabar así, ésta al menos, que debería ser alojada en el «Museo de Arte Sacro», para poder ser contemplada. Hay otras en la vacía nave, pero son imágenes de serie, de lo talleres de Olot.

Desnuda de todo ornamento, cubierta de polvo y plástico, aunque no sea una talla, transmite mucha serenidad. Está resignada a su suerte, del mismo modo que aquel a quien representa. Se conecta fácilmente con ella, sigue intentando estar presente y no arrinconada en su tiempo pasado. Hace ya 20 años estuvimos frente a ella, ahora solo se la puede ver a través de una rendija. La útima foto que existe es del Alminar. Hubo que esperar a que la luz solar entrara de la manera adecuada e iluminara la estancia, rasgando el velo del invisible polvazo y apartando las tinieblas dominantes. Solo entonces la imagen se mostró de manera diáfana, potente, espléndida; ajena a todo lo que sucede a su alrededor. Ahora ya no se podrán negar estas fotos, pero se podrá apartar la mirada. Eso siempre es posible.

Nota: De Cristo, Fernando R. de la Flor. Abada editores, 2011

A Julio Álvarez, compañero y exégeta


 

  El INE, Instituto Nacional de Estadística, es un organismo independiente, aunque integrado en la Administración. Vendría a ser como La Legión a las Fuerzas Armadas. Una vez que llegas al INE a nadie le importa tu vida anterior. Y al no existir movilidad paralela, pertenecemos a él desde el mismo Génesis. Al final no somos solo compañeros de trabajo, sino también amigos y hasta casi familia. En época electoral los turnos de trabajo alcanzan las 12 horas. Todos somos, todo el tiempo.

   Julio Pedro Álvarez Delgado llegó al INE primigenio en 1987, al proto INE, cuando estábamos en la calle Villegas. Pertenecias al consejo de redacción del Alminar. Tú leías cada artículo con deleite y me llamabas para comentarme cada palabra o expresión de doble filo y de triple intención. Por eso te ganaste ese papel, el de exégeta, que es el averigua cosas del propio texto , que  el propio autor ha escrito no ha reparado en ellas.

   En el INE existe una cadena de mando que nos esforzamos en mantener, pero eso no impedía que el delegado pudiera hacer paquetes, o cualquiera de nosotros actuar en otras atribuciones, como las casi dos décadas en las que te encargaste de la «gestión del censo electoral», porque no teníamos técnicos estadísticos suficientes en plantilla.

   Hemos pasado 36 años juntos, empezabamos a pensar en nuestras jubilaciones a medio plazo, si es que nos dejan. Pensábamos ya en las cosas que íbamos a decirnos, teníamos elaborado un calendario y de repente te has marchado sin que nos haya dado tiempo de despedirnos.

  ¿Qué será de nuestros desayunos de trabajo, de las mil cosas que rebuscaba para El Alminar, de tus chistes, de tu sentido del humor, de tus ganas de vivir que compartías con todos, de tus bromas? Ahora mismo no es posible recordar tanto acumulado en más de tres décadas de convivencia.

   Los años pasados en el edificio Parque, con Salvador, con Fernando, mi padre, con Pedro, con Begoña, con Jacinto y Bernardo. Y siempre el mismo grupo, el de los laborales, los obreros del Estado, los Clasificadores y los Encuestadores (Tú, Marga, Felipe, Carlos, Delia y yo)

   Cuando hicimos nuestro el himno del colegio de Arriba Hazaña, al que solo añadimos una palabra, la nuestra: INE amado, el hogar segundo, con afán alado de aspirar al cielo y dominar el mar.. Porque habíamos creado una realidad mágica. Vivíamos por y para el INE, sobre todo en elecciones.

  No, no pensábamos en despedirte así, sino en una de nuestras comidas navideñas o de jubilación, en las que ninguna era igual a otra, y que no se olvidaban nunca. Nos faltaba recorrer un tramo, el último, el decisivo. Prepararnos para los más grandes homenajes de despedida que hubiesen visto los tiempos, en esa frase que tanto nos gustaba: Hagamos una obra tal, que los que la vean nos tengan por locos.

  El final fue el traslado a la torre prometida, con las nuevas y nuevos: Api, Mar, Teresa, José, Manolo, Antonio, Anabel y los nuevos laborales, obreros administrativos: Elena, Carmen, Khalid, Matilde, Feliciana, Toni y Geles . Todos hemos dejado sangre, sudor y lágrimas en el INE

  Siempre vas a estar con nosotros, pero siempre te vamos a echar de menos. Al final todos somos contingentes. Que descanses en paz, Julio.

  

Nostradamus y las profecías sobre España


La centuria X alude a la coronación de una Reina, que podría ser Leonor

Michel de Nostradamus vivió entre 1503 y 1566. Era médico y profeta. Escribió sus célebre centurias en la década final de su vida. La redacción de las 10 centurias no se corresponden con un orden cronológico, por lo que la interpretación y su atribución a determinados hechos históricos queda muy abierta. No marcan un final claro, como las del monje Malaquías y el último Papa Pedro Romano.

En la primera mitad del siglo XVI, el mundo eran la luchas entre Francia, España, Italia, Inglaterra y Alemania, por lo que casi todas los cuartetos de las centurias hacen referencia a localizaciones de estos países. Cada centuria tiene 100 cuartetas, muchas de las cuales no han sido atribuidas aún, por ser demasiado oscuras. En aquel tiempo la idea de un posible fin del mundo, impregnaba todavía la literatura y los escritos. El convencimiento en este hecho marcaba un límite a cualquier intento profético. Hoy todo queda reducido al ámbito esotérico y especulativo. Los misterios van desapareciendo poco a poco, aunque persiste el interés sobre qué va a ocurrir en un futuro próximo y en el porvenir de nuestras naciones. En estos días se habla del fin de España y en esa centuria final de Nostradamus, se alude mucho a ella.

Leonor y la centuria X

Cuarteta 19 El día que se coronada reina. El día despues de la salvación, la plegaria: La cuenta hecha razón y balbuceada. Antes, cuando era humilde, nunca se sintió tan orgullosa. Una mujer será coronada como reina (en ciernes solo está la princesa Leonor), y será después de la salvación, se supone que del país al que pertenezca. Tras la coronación será la plegaria. La alusión a su condición humilde, podría hacer alusión a sus origenes.

Cada centuria debe leerse como una unidad literaria independiente, con lo que cobra más sentido la propia atribución, y la interpretación del hilo conductor interno. De este modo, una cuarteta anterior o posterior aclara o completa su significado. El número 25 es clave.

Cuarteta 25 Por el Ebro abrirá el pasaje de Brisanne, bien alejado el Tajo hará muestra. En Pelligouxe se cometerá el ultraje de la gran dama sentada en la orquesta. La gran dama ultrajada solo puede hacer alusión a una de las naciones en conflicto en 1550, o sea España. El camino se abrirá por el Ebro (Cataluña) y el Tajo (Madrid) estará alejado pues del gobierno central. Todo sucederá en Pelligouxe (Périgueux), una localidad de Nueva Aquitania, región en donde nació la noble Leonor, que se convirtió en Reina de Francia tras su matrimonio con Luis VII.

Por tanto, esa mujer ¿Leonor? será coronada y salvará a su nación, que habrá sido ultrajada y se rezará un plegaria. España pues no caerá, pese a los intentos, y nada en Nostradamus hace prever un fin así, aunque vendrá un periodo de turbulencia y angustia generalizada.

Las cuartetas de la centuria X

Trabajamos solo con los versos de las cuartetas que todavía no se han atribuido a un suceso histórico. La primera cuarteta es muy clara: «Lo prometido al enemigo no se cumplirá…El resto se condenará para que ellos sobrevivan«. Lo primero es una constante universal,pues nunca se cumple casi nada de lo prometido. Lo segundo también, pues muchos han pagado con cárcel para que el gran actor quede impune. Lo curioso es que aparece en las centurias, y hasta su huída y el posible lugar de su procedencia.

Cuarteta 9 De Castelló a Figueres en un día de niebla. De una mujer infame nacerá un príncipe soberano. Sobrenombre de calzado, nacido de padre muerto. Nunca hubo peor rey en su provincia. La provincia no puede ser otra que Gerona, en la que Puigdemont fue alcalde. La mujer infame podría aludir a una idea o ideología espúrea.

El lugar de la huida se cita en el Cuarteto 11: Sobre La Jonquera, por un paso peligroso, hará cruzar el póstumo a su ejército. El póstumo, o el presidente depuesto de la Generalitat.

La última alusión a España llega en una de las últimas cuartetas, la 95: Un rey nuy poderoso llegará a España.

Nota: Fotografías Casa Real

Frankenstein y el Espantavox


La Democracia es la suma, que no Sumar. Tenemos a 24 millones de votantes, perfectamente divididos en 2 bloques, completamente legítimos y legitimados para gobernar. Se trata solo de ver quién suma más. Al Partido Popular no le salieron las cuentas con VOX, ni al Partido Socialista con Sumar. El resto, también representado, es la amalgama. ¿Cual de las dos sumas es la más representativa? Evidentemente sería aquella que logre sumar a un mayor número de partidos, aunque muchos sean de tendencias opuestas. La amalgama, que algunos llaman Frankenstein, alcanza 1,5 millones de votantes y agrupa a 6 partidos, aunque algunos de ellos sean tan comprometidos como EH Bildu, Esquerra y Junts siendo el más conflictivo por sus exigencias, el último, que ha impuesto unas condiciones sine qua non (indispensables), que estiran hasta el límite mismo, las costuras constitucionales y legales.

Por gobernar se está dispuesto a pagar cualquier precio, y eso lo hemos visto a lo largo de la actual etapa constitucional española, en los periodos de ausencia de mayorías absolutas. La pregunta es si se debe hacer o si merece la pena. Y aquí ya hay que dejar la respuesta abierta. La sensación es que no hay un plan preconcebido para desactivar el polvorín separatista, salvo el de dejar correr el paso del tiempo. Se van a llevar a cabo una serie de medidas de condonación y de perdón político, sobre el propio borde o de la legalidad vigente, que puede salir bien o mal, pero que solo es una apuesta y no un plan. Esto es lo que causa inquietud a la ciudadanía. Sería una obviedad recalcar que es potestad de un gobierno legislar, y que puede crear un nuevo marco legal si quiere, porque por eso se trata del Poder Ejecutivo. Solo que las puertas se abren para todos, incluidos los gobiernos futuros.

Ocurre que PSOE y PP, los partidos emblemáticos del bipartidismo, están atados irremisiblemente a sus extremos (EH Bildu, Esquerra y Junts en un lado) y VOX en el otro, y aunque no se quiera reconocer, VOX ha dado más miedo al conjunto de la sociedad española, que los separatistas. La respuesta es sencilla y es porque los nacionalismos separatistas actúan o pretenden modificaciones en sus ámbitos autonómicos, mientras que VOX busca implantar su visión en el conjunto de la nación, incluidos los territorios autonómicos. Esta amenaza impidió al Partido Popular llegar a cualquier tipo de acuerdo con el Partido Nacionalista Vasco, y por eso no le supone ninguna dificultad hacerlo al Partido Socialista. No es lo mismo pretender acabar con las Autonomías y sus lenguas, que intentar detener las derivas secesionistas.

Una de las apuestas en impar y negro y la otra par y rojo. Da exactamente lo mismo. Una pasará y la otra no. Nos podemos perder por cualquiera de los dos caminos. Pero también existe la posibilidad de que no salga mal, de que este arriesgado movimiento político resulte bien, que el nacionalismo separatista catalán esté en proceso de reflujo, y que todo el nuevo equilibrio legal de resultado, pese a las muchas dudas que suscita. Existen el Poder Judicial y el Legislativo, que se renueva en elecciones generales cada 4 años. En una Democracia un partido político no puede ser acusado de dar un golpe de Estado, cuando solo está conformando una mayoría política con suma de votos, gusten o no gusten algunos de esos integrantes. En una Democracia una mayoría puede ser revocada en las siguientes elecciones, y eso tampoco sería un golpe de Estado. Si todo es ilegal, hay suficientes controles en el Poder Judicial. En una Democracia la calle no puede ser una alternativa al Parlamento.

La crispación es máxima, y la agitación política y social también. No se puede alentar la crispación ciudadana con concentraciones contra una mayoría que acaba de salir de la urnas. Los votos son los que han sido. No existe diálogo de ninguna clase, sino repetir los propios argumentos con el mayor estruendo posible. Ahora todo el mundo demoniza al grupo enfrentado adjetivándolo como fascista o comunista, sin que en esencia lo sean ni unos ni otros. Pueden identificarse tics autoritarios, intransigentes, totalitarios, pero de ahí a calificarlo todo como fascista o comunista hay un trecho muy largo. En España sigue sobrando mucha casta y muchas nomenclaturas. Hay demasiado populismo disfrazado de vitolas de diversa índole, muchas de ellas efímeras. Algunas ya desaparecidas y otras en proceso.

Lo que se nos viene encima es el liberalismo político y económico, y el desmantelamiento de los Estados clásicos. Este es el verdadero peligro. La Democracia es la que precisa ser defendida, pero el solo hecho de presentarse a unas elecciones no convierte a nada ni a nadie en demócrata. Los hábitos democráticos se ejercitan y se promueven.

En el Frankenstein de Mary Shelley no se le presentaba como una idea mala, es más se le denominaba como «el moderno Prometeo». Sin embargo es el resultado lo que le convirtió en algo malo. En Waterloo se acabó con una ambición desmedida, la de Napoleón, que sin embargo en su Directorio salvó a Francia y a su Revolución de la locura homicida del Terror, la época más sangrienta de Francia. Napoleón acabó convertido en alguien del que hubo que deshacerse por sus propios pasos.

Cuidado con la maldición de Waterloo. España no se ha desintregrado en el periodo 2018-2023, ni lo hará a partir de ahora, pese a que algunos trabajan de modo indudable para ese fin. El resultado no puede saberse cuando todavía no ha empezado la partida. España tiene futuro.

El nudo gordiano


La historia del cruce imposible

El rey Gordias trenzó un nudo que nadie podía desatar. Cuando Alejandro de Macedonia inició su conquista del mundo en el siglo IV a.C., le fue presentado el ya entonces célebre enigma, que resolvió cortándolo con su espada, y acabando de una vez y para siempre, con semejante pérdida de tiempo. Ante las dificultades, siempre debe buscarse cómo salir de ellas lo más rápido posible y con el menor desgaste. Lo normal es deshacer una dificultad y no trenzarla.

Eso es lo que se ha hecho sobre el antiguo cruce de las calles Altos de la Vía, carretera del Docker, Donantes de Sangre y General Astilleros. Sobre un cruce existente y relativamente fluido, que provocaba pocos atascos, se ha trenzado un nudo gordiano que convierte todo en un atasco, y que además provoca el enfrentamiento de sentidos contrarios de tráfico en donde antes no los había, por lo que ha tenido que ser corregido antes de ponerlo en uso, con una señal amarilla. Ahora se corta y enfrenta el tráfico ascendente y el descendente, con el lateral, en una difícil ejercicio de práctica vial. En vez de hacerlo todo más sencillo y rápido, se ha convertido en justo lo contrario.

¿Quién es el responsable del cruce en nudo?

Por lo general se nombra como consejeros respectivos en cada área a personas con nulo o escaso conocimiento en la materia a gestionar (lo decimos sin ningún ánimo de crítica), por lo que dependen de aquellos que suelen ser conocidos bajo el denominador de «técnicos», sin que nadie sepa muy bien quiénes son y qué tipo de conocimientos tienen sobre cada obra en cuestión, seguridad vial en este caso. Especialmente funesta fue la resolución del nudo de comunicación en la parte alta del nuevo Hospital Universitario, con una rotonda plana, totalmente desequilibrada y con giros totalmente descentrados, en la calle Luis de Ostariz.

Se supone, y lo decimos solo con ánimo descriptivo, que el nuevo cruce procede del mismo equipo de asesores. Ambas obras son un legado de los anteriores gestores. Lo importante no es lo que solucionan con este nuevo diseño: nada; sino todo lo que han eliminado: mucho. Pese a todo, se supone que el consejero debe de retener alguna capacidad resolutiva sobre cada actuación urbana.

Melilla es una ciudad diseñada para el ferrocarril, por eso se explanó entera y se eliminaron todas sus pendientes y sinuosidades. Lo primero que se ha eliminado es la posibilidad de ir en línea recta desde el barrio de Real hasta el mismo centro de la ciudad. La ruptura del ramal de Altos de la Vía es imperdonable. El seccionamiento del pequeño y frondoso parque existente, también es una fechoría que ya señalamos en su momento.

Se ha eliminado la entrada directa a la zona militar del hospital, que antes se realizaba de modo directo, por un complejo sistema de carriles y de giros, inhábiles para vehículos de gran tamaño, Ya no se puede girar en sentido descendente desde el ramal del Docker, ni en sentido ascendente desde Altos de la Vía. Es muy peligroso el enfrentar sentidos opuestos del tráfico en la zona de corte con la calle del General Astilleros. Es posible que incluso vaya en contra de los nuevos criterios de la seguridad vial. ¿Se asesoran los técnicos con expertos en cada materia? ¿Por qué un consejero no puede buscar soluciones por sí mismo y asesorarse a su vez por otros asesores? Lo que se ha hecho en esta zona es para analizar en algún master específico. En el mismo periodo de tiempo en el que otras ciudades de nuestro entorno tienen ya hasta Metro, en la nuestra resulta cada vez más difícil ir de un barrio a otro.

Ya no hay manera de salir en línea recta desde el Real, ni de rectificar el giro, ni siquiera existe la posibilidad de tomar otra dirección. La zona de cruce y continuidad de dirección es tan pequeña, que apenas caben dos coches entre paso y paso. Todo se bloquea en cuanto la afluencia de vehículos llega a 10. Lo peor es que se ha empeorado toda la zona para el tránsito peatonal, que ahora es más largo y dominado por la solana. No ha quedado sombra ni refugio en todo el área. Ahora el tráfico rodea y cruza por cualquier lado, hasta por detrás.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2023/04/25/la-ultima-barbarie-de-medio-ambiente/

El Real Monasterio de San Jerónimo


El Gran Capitán y la joya menos conocida de Granada

¿Qué fue del Gran Capitán? Bajo la lápida con su nombre en el Real Monasterio de San Jerónimo en Granada no hay nada, o al menos nada que pertenezca a Gonzalo Fernández de Córdoba, conocido con el apodo o sobrenombre del Gran Capitán.

La suerte de los poderosos es distinta a la del común de los mortales. No debemos pues compadecernos o lamentar que se les olvide, ni convertirlos en aquello que no fueron. Ni enaltecerlos en demasía, ni tampoco denigrarlos, salvo que se deba ajustar sus figuras y hechos a la verdad histórica real, y no a la legendaria. En 1503, sus tropas infligieron dos grandes derrotas a las fuerzas francesas en Ceriñola y Garellano, que están directamente relacionadas con el saqueo de su tumba en 1812, por parte del general francés Horace Sebastiani, cuyas tropas usaron como cuartel y caballerizas el Real Monasterio de San Jerónimo, desde la ocupación en 1810. Conocedor de que en su escudo de armas figuraba la leyenda de «vencedor de franceses y turcos», decidió profanar la tumba del Gran Capitán (1453-1515) que había permanecido inalterada desde su enterramiento en la Capilla Mayor, recién iniciada la segunda mitad del siglo XVI, tras ser trasladado desde su primer enterramiento en el convento de San Francisco en 1552.

Las guerras y las revoluciones suponen la mayor amenaza posible para el mundo de Arte, las bibliotecas y los archivos. Todo se quema, se destruye y saquea con fines nada encomiables. Los revolucionaros franceses aniquilaron en Saint-Denis 51 tumbas de Reyes de Francia y redujeron a polvo doce siglos de historia. Esta es la otra gran característica de las guerras revolucionarias, la profanación de tumbas con fines reprobables en casi todos los casos. Aniquilada gran parte del patrimonio cultural y artístico de Francia en 1789, las tropas napoleónicas entraron en España en 1808 con «lista de bienes y tesoros culturales a expropiar». Las tropas era todo lo iconoclastas y crueles que suelen ser las tropas. Sin embargo, los Generales de Francia solían ser cultos e ilustrados por lo general, y eran perfectamente conocedores de lo que «robaban» (Monasterio de San lorenzo de El Escorial) y de lo que destruían, que fue mucho, como el Real Monasterio de San Jerónimo en Granada.

España tampoco es un país parco en guerra civiles, revoluciones y destrucciones de diversa índole, por lo que su patriminio se ha visto sensiblemente destruido y evaporado. La invasión francesa abrió la puerta al saqueo de una de los edificos más espléndidos de Granada, equivalente a la catedral en magnificencia, y digno de una tumba y enterramiento casi real, el del Gonzalo Fernández de Córdoba, cuya gloria y fama estaba solo por debajo de los Reyes Católicos Fernando e Isabel. El Gran Capitán fue Virrey de Nápoles durante una década, e inició su imborrable gloria y fama en la Guerra de Granada (1482-1492)

El triple saqueo de San Jerónimo y del Gran Capitán

La gloria infame del saqueo de su tumba y del monasterio es atribuible en casi su totalidad al general francés Horace Sebastiani en 1812, que abrió su sepulcro, quemó y esparció sus restos y llevándose su «calavera» como trofeo de guerra a Francia. ¿Es posible cotejar archivos franceses y buscar el paradero de esta relíquia?. Sería posible.

En 1835 llegó la Desamortización de Mendizabal, la exclaustración de los monjes y el abandono total del monasterio, que fue expoliado por los granadinos, según afirman todas las crónicas, a lo largo de las décadas siguientes. Si algo sobrevivió al saqueo y destrucción de las tropas napoleónicas, no subsistió al expolio sistemático postertior. Como en toda historia de reliquias sagradas, hoy en día existen 5 espadas auténticas del Gran Capitán, aunque la que más probablemente sea la auténtica, está en manos de la familia, o en una de sus ramas, la de los Duques de Sessa.

El infortunio final de los restos de Gonzalo Fernández de Córdoba llegaría con La Gloriosa, la revolución española de 1868. No se sabe porqué, los saqueadores volvieron a San Jerónimo, en busca de lo que pudiera quedar del Gran Capitán en el semiderruido edificio. Por demoler, los franceses tiraron abajo el torreón original, para construir un puente sobre el Genil con sus piedras.

El inicio del mito

Perdido todo, solo quedaba salvar la leyenda, y a esa labor se aplicaron a partir de 1950. No hay un solo retrato original de Fernández de Córdoba. Al desaparecer el cuerpo ni siquiera se sabe su complexión. Se le erigieron estatuas épicas, se bautizaron con su nombre decenas de calles, se rehabilitó y reconstruyó el monasterio, el más antiguo de los edificios de la Granada cristiana. Pese a todo, resulta ser unos de los más magníficos monumentos de la renovada capital del antiguo Reino Nazarí.

La restauración del actual edificio se debe al empeño de la monja jerónima Cristina de Arteaga, que puso toda su voluntad en esta labor, a partir de 1958.