Archivo de la etiqueta: bolos en pasos de cebra

El o la picabolos


 

 

                          Socavando el totem

     Entre mayo y noviembre de 2013 registramos casi todas las acciones del o la picabolos en el barrio de La Victoria. Generalmente las etiquetas suelen escribirse en masculino, que se utiliza como genérico, pero nadie dice que estas acciones no puedan estar siendo llevadas a cabo por una mujer. Sus actuaciones se registraron en esos seis meses entre las calles Arapiles, Paseo de Ronda, Pavía, Talavera, Gaeta y Gravelinas. La clarísima forma fálica del bolo delimitador del paso de cebra, nos llevó a pensar que se podría tratar de algún tipo de mensaje concreto. Al ser un objeto fálico, enaltecedor de la cultura machista, se podrían estar demoliendo precisamente por eso. El que siempre se haga de la misma manera, indica también que su autor o autora, podría ya tener discípulos y haber creado un movimiento de resistencia frente al machismo imperante. El mundo está lleno de símbolos subliminales y los totems machistas están instalados por todos los lugares. También pudiera tratarse de personas pudorosas que quieren eliminar un símbolo que les incomoda.

    Hace muchos años, cuando se inauguró el Tanatorio Municipal, se adornaron los jardines con farolas cuyos cuerpo representaban mujeres desnudas, que sostenía el globo de la luz entre sus manos. Se lió un escándalo considerable en la ciudad y las farolas fueron objeto de agresiones casi desde su instalación. El final fue patético, pues de las farolas solo quedó la mitad inferior del tronco.  Algún día recordaremos eso.

     Desde el último artículo (https://elalminardemelilla.com/2013/11/21/el-lento-avance-del-picabolos/), no se había registrado ninguna nueva acción del o la picabolos. Medio año después, ha rebasado el perímetro interior del Barrio de La Victoria, y ha actuado frente a las viviendas de Ciudad de Málaga. Hay también una acción más, registrada en la calle Navas de Tolosa.

El lento avance del picabolos


El avance del picabolos es lento, pero inexorable. Su extraña labor nos llamó la atención por primera vez en el mes de mayo. Su radio de acción se circunscribe al Barrio de La Victoria. El método de trabajo o sello de autor es siempre el mismo, lo que nos permite atribuirle cada acción. Puede tratarse de una sola persona o pertenecer a “una escuela de picabolos”. Estos bolos delimitadores están compuestos de cemento, con una viga de hierro interna que le permite sostenerse sin fragmentarse. En caso contrario resultarían muy frágiles y se partirían con facilidad.

La parte más débil es la de la base, que se agrieta con facilidad. Su fortaleza es aparente, pues tienen un movimiento oscilatorio que le hace sensible a las patadas y golpes. La base se agrieta con facilidad y el siguiente paso es el de conseguir que se desprenda una pequeño fragmento de cemento. Una vez conseguido este objetivo, la labor del picabolos ya resulta sencilla. Volvió a dejar muestras de su trabajo en el mes de septiembre y su labor parecía haberse detenido, sin embargo, hoy hemos detectado su presencia en uno de los pasos de cebra del inicio del Paseo de Ronda, en su intersección con la avenida de La Juventud. En unos días estará completado su trabajo y el bolo aparecerá en su formato clásico, que es el que le está dando fama en el barrio.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2013/09/24/el-regreso-del-picabolos/