El olvidado caso de La Ciudad del Fútbol de Melilla


 

         2,5 millones de euros en una infraestructura infrautilizada

         Fue inaugurada el 13 de septiembre de 2007, dentro de la presente legislatura, como el producto estrella de una gestión, mas que cuestionable, y que ha merecido la renovación por parte de la ciudadanía melillense en las elecciones del pasado mes de mayo. Quizá el secreto esté en que aquello de  lo que no se quiere hablar, como es el caso de «la ciudad del futbol», desaparece de las crónicas y de los anales. Al quedar sumida en el olvido, la gente ya no recuerda, porque no se quiere que se recuerde, que esta es la infraestructura más cara, más inutil y peor gestionada de la historia de la ciudad.

            Tras ser inaugurada y presentada a la opinión pública, empezaron los problemas geotécnicos, pues al estar edificada sobre el antiguo vertedero de basuras de los Altos del Real, el terreno cedía constantemente y se hundía, lo que la dejaba en condiciones de unutilidad durante meses. En esos cuatro años ha sufrido tres hundimientos, con las consiguientes reparaciones y sólo ha empezado a utilizarse en los últimos meses.

         Las crónicas de la época hablan de la grandilocuencia de la realización: «Destinada a dar satisfacción a las expectativas de los cientos de aficionados al fútbol de Melilla». Pero no sucedió nada de eso, sino todo lo contrario, pues ha sido la mayor frustración de la historia deportiva de Melilla. No sólo han sido los tres años en los que no ha podido utilizarse, sino que la zona es una auténtico erial, sin carreteras de acceso, con una pequeña zona de  aparcamiento.

         Consta de dos campos de futbol y uno de fútbol siete y una zona de vestuarios y duchas que fue inaugurada em 2009, dos años después que el resto de la instalación, pues los hundimientos del terreno fueron constantes en esos dos años y la hicieron impracticable. En 2010 volvión a hundirse el terreno pues lo que fue presentado como un gran logro técnicó, la instalación sobre el antiguo vertedero, ha sido realemente la causa de todos los problemas.

      A la inauguración acudieron el Presidente de La Ciudad Juan José Imbroda y los Consejeros de Deportes y Medio Ambiente Francisco Robles y Ramón Gavilán respectivamente. Se dijo entonces que se instalaba sobre un «vertedero incontrolado» queriendo dar la idea de que este gobierno convertía la basura en magnificencia, pero el vertedero no era incontrolado, sino controladísimo, pues fue el vertedero de Melilla durante los años de contrucción de la Planta Incineradora. Los residuos de materia orgánica urbana fermentan al estar tapados y siguen un proceso parecido al de la conversión de los vegetales en petroleo. Lo que era sólido se convierte en líquido, desprende gases,  y crea huecos para posteriores hundimientos. Cuando caen fuertes lluvias el terreno absorve el agua y hace el resto del trabajo para el próximo hundimiento. Su final será el colapso completo y el abandono total de la infraestructura, porque la inversión de 2,5 millones de euros ya está perdida. Eran los años en los que no importaba nada, ni el coste, ni la utilidad, ni la necesidad de hacer las cosas.

       El paraje sobre el que está instalada la Ciudad del Futbol es inhóspito y   salvaje. Allí no se puede ir a nada durante el día, pues el calor es intenso y cuando azota el viento no hay protección alguna. A día de hoy sólo acuden, o los llevan, los niños de los programas de las Escuelas de Fútbol» y alguno que otro grupo que reserva alguno de los campos para jugar algún partido de aficionados.

 PD: Al año de inaugurarse, en 2008, el blog de El informal de Fran, le dedicó un reportaje sobre su accesibilidad. http://www.elinformaldefran.com/2008/12/la-ciudad-del-ftbol-como-llegar.html

Melilla, 700.000€* en intereses de demora


 

       Medidas para una Administración sin despilfarro

      Melilla es la 8ª ciudad de España que más deuda tiene por habitante, la 2ª es Ceuta y la 1ª Madrid. El Gobierno de Melilla tiene contraídos con los bancos préstamos por un importe de 94. 345.978€, lo que supone 1/3 de su presupuesto anual. Anualmente paga a los bancos la cantidad de 15.127.194€, que es la suma del capital más los intereses. La amortización de la mayor parte de estos préstamos superará con creces la presente legislatura, que todavía no ha empezado, y el final de algunos de esos créditos solicitados finalizarán en 2026, o sea, cuando ninguno de los concejales hoy presentes se dedique ya a la política, y cuando la mayor parte de esos nombres ya ni siquiera sean recordados, la deuda contraída por ellos seguirá existiendo.

        No estaría mal si los préstamos se pidiesen para infraestructuras que acaben disfrutando las generaciones venideras, pero lo que debería cuidarse es que esa «obra pública» o esas infraestructuras, fuesen lo menos onerosa posible, porque la que se está realizando, está saliendo  a «precio de oro», con lo cual, el beneficio del préstamo ya no es tanto, porque esas infraestructura ya caras, tienen luego un mantenimiento mas caro aún y al final el endeudamiento aumenta de modo considerable. La obra pública está resultando demasiado cara en Melilla.

    Lo peor, lo verdaderamente malo es que parece que La Tesorería Municipal no anda tan fina como dicen, o como nos quieren hacer creer y resulta que en los presupuestos de este año, del 2011, hay dedicados nada menos que 700.000€  para pagar los  intereses de demora.

     Osea, que el Ayuntamiento no tiene siempre a punto el dinero «contante y sonante» necesario para pagar los préstamos que pide, se retrasa en algunos o bastantes plazos y tiene que renegociarlos, cosa a la que los bancos se prestan  amablemente, siempre y cuando se les paguen «los intereses de demora»fijados. Esto si es dinero perdido para los ciudadanos de Melilla. Esto sí es tirar el dinero de todos.

        Es por aquí por donde hay que empezar a ahorrar y a realizar una gestión eficaz, y no suprimiendo el sueldo de la Vicepresidencia 2ª de La Asamblea y quitarle a la oposición un «auxiliar de grupo».

     Hay una cosa clara, si hay que hacerlo se hace, pero hay un mínimo de cien áreas , de las que el Gobierno de Melilla podría recortar gastos y hacer una gestión austera y eficaz, antes que recortar esos «tres sueldos». Porque se van a reducir 3 Consejerías, pero ya veremos cuantos «altos cargos» se verán afectados por ese recorte de nombres. Mucho nos tememos, que los «altos cargos» recortados sean menos que  las tres Consejerías reducidas.

    PD: He rectificado la cifra anterior (600.000€). La correcta es la que aparece ahora