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Tiempo de profecías y de profetas


                       Propone Miguel, un integrante de la comunidad del Alminar, que seleccionemos un texto procedente de la “Biblia prohibida” o Reina-Valera, y hay recursos que nunca fallan: El profeta Isaías y el Apocalipsis de Juan. Hacemos esta selección previa y luego damos la opción al azar para que nos proponga los textos adecuados.

          Isaías 24. Juicio del Señor sobre la tierra

        4 La tierra estuvo de luto y se marchitó, enfermó, se amustió el mundo; se marchitaron los nobles del pueblo de la tierra. 5 Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque transgredieron las leyes, violaron el estatuto, quebrantaron el Pacto sempiterno. Por esta causa la maldición consumió la tierra. 10 Quebrantada está la ciudad desolada, toda casa se ha cerrado para que no entre nadie.

        Juan 6. Apocalipsis

      1 Y vi cuando el Cordero abrió uno de sus sellos. Ven y mira. 2 Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una “corona”, y salió venciendo y para vencer.

        Poco hay que añadir a la selección del texto de Isaías. El Pacto sempiterno es el que relaciona al ser humano con la naturaleza, que es su origen y habitat. Se han violado todas las leyes y todas las reglas de la relación humana con su entorno natural, y en solo un mes, el covid-19, la peste del siglo XXI, ha devastado toda la economía mundial, acumulando cientos de miles de enfermos y de víctimas mortales. Ni un solo día antes, nadie era capaz de predecir semejante desastre planetario. Toda la economía de consumo, todo el sistema del capitalismo depredador, ha sido puesto en estado de alarma, por algo que ni siquiera puede verse. Es una amenaza que está en cualquier lado, que cambiará nuestro modo de relacionarnos y de vivir, a partir del primer día que salgamos a la calle.

          El segundo texto, el de Juan, es siempre más enigmático, pero menciona una palabra clave, la corona, que el es ofrecida al primer jinete, y que le fue dada para vencer. ¿Se vencerá al virus de la corona?. Parece que sí, aunque reaparecerá una y otra vez. Este es el motivo por el que cambiará nuestro modo de vivir y nuestra economía. Los virus no son seres vivos, pero mutan y se transforman, reapareciendo como nuevas amenazas de modo periódico. Los recursos de los países ya deberán prepararse para enfrentar estas oleadas. Se vencerá esta vez, y por ello el día 1 de abril apareció el arco en el cielo. La naturaleza, de momento nos avisa. En un solo mes, la salud del Planeta ha mejorado más que en toda la última década, de medidas y acuerdos contra el Calentamiento Global. El impacto de la vida humana sobre el clima es un hecho irrefutable. La alteración de la naturaleza solo trae estas consecuencias, el envenenamiento universal.

El día del Sol de Justicia


 

                       Tiempo de profetas y de Justicia

                                   Hubo un tiempo de profetas, antes de que el becerro de oro y el culto al dinero se asentara en medio del mundo. Era un tiempo en que los justos eran odiados y en que los impíos razonaban de este manera: no hay consuelo en el fin del hombre, ni se ha conocido a nadie que haya vuelto de los infiernos o del otro mundo. Caerá en olvido nuestros  nombre, sin que quede memoria de nuestras obras. Venid pues y gocemos de los bienes presentes. Dejemos por todas partes vestigios de nuestro regocijo (1).

                                 Llegaron los profetas y les fue mal porque nadie les creyó: La maldición y la mentira, el homicidio y el robo lo han inundado todo. Y  una maldad alcanza a la otra. Sin embargo, ninguno se ponga a reprender a nadie, ni corregir a nadie. Mas tú perecerás y contigo tus falsos profetas (2).

                                   Es verdad que todo está lleno de falsos profetas y que los verdaderos no son creídos, sin embargo, éstos sí gozan de una especial protección del Altísimo. Cualquiera que arroje una piedra contra el que profetiza por mandato de Dios, sufrirá calamidades. Herodes padeció pesadillas y desasosiego tras la ejecución del Bautista. Lo mismo ocurrió con Poncio Pilato, aunque en este caso las visiones le fueron enviadas a su esposa, Claudia Prócula.

                             Y en el origen fue la corrupción            

               La corrupción acechó al mundo desde su inicio, tanto que el mismísimo Dios reflexionaba de este manera: Viendo, pues, Dios ser mucha la malicia de los hombres en la Tierra, y que todos sus pensamientos se dirigían al mal continuamente, le pesó haberlo creado. Dijo pues el Señor: el clamor de Sodoma y de Gomorra se aumenta más y más , y la gravedad de su pecado ha subido hasta lo sumo. Quiero ir y ver si sus obras igualan el clamor que ha llegado a mis oídos, para saber si es así o no (3).

              El mismísimo Dios dudaba que la corrupción fuese tanta y desde el principio y ni siquiera Él mismo pudo abatirla. Los profetas y los justos (las gentes sencillas), denunciaban y veían todas estas cosas y se hacían diversas preguntas: ¿Destruirás Señor al justo con el impío?, ¿Qué beneficio puede reportarnos el cumplir con las leyes y tus preceptos,  si el soberbio y el malvado nunca reciben su castigo?. y todo quedaba sin respuesta.

                                          El cansancio de Dios

              Ante Isaías, el más grande de los profetas, el Altísimo se expresó con claridad, en la noche oscura de Dios: No me ofrezcáis ya más sacrificios inútilmente, pues abomino del incienso, del novilunio, del sábado y las demás fiestas vuestras. No puedo ya sufrirlas por más tiempo, porque en vuestras asambleas reina la iniquidad. Vuestras calendas y solemnidades son odiosas a mi alma. Las tengo ya aborrecidas. Cansado estoy de aguantarlas (4).

                                              Ira contra los justos

              Los profetas seguían clamando en el desierto y denunciando a los impíos y soberbios, y éstos los aborrecían: Armemos pues, lazos al justo, visto que no es de provecho para nosotros, y que es contrario a nuestras obras, y nos echa en cara los pecados contra La ley, y nos critica divulgando nuestra depravada conducta (5).

                                       El Sol de Justicia

              Es o fue la última esperanza ante la iniquidad, la llegada de ese día. Dice el Señor:  Ellos edificarán y yo destruiré, y será llamado país impío, pueblo contra el cual estaré indignado para siempre. El bíblico profeta Malaquías apretó un poco al Altísimo y obtuvo de Él, la promesa del día del Sol de Justicia: Porque he aquí que llegará un día  semejante a un horno encendido, y todos los soberbios, y todos los impíos, serán como estopa; y aquel día que debe venir los abrasará, sin dejar de ellos raíz ni renuevo alguno. Mas para vosotros los que teméis mi nombre: Nacerá el Sol de Justicia (6).

Notas: (1) Libro de La Sabiduría; (2) Oseas; (3) Génesis; (4) Isaías; (5) Libro de La Sabiduría; (6) Malaquías.