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La ruina metálica de la Torres V Centenario


 

                          Torres del V Centenario, el camino hacia el fin

            Toda la estructura metálica de las Torres del V Centenario de Melilla están corroídas. En el verano de 2014 se tuvo que desmontar todo el armazón metálico del ascensor panorámico. Desde 2016 está prohibido el acceso a los balcones, al desprenderse en la Torre norte una de las barandillas metálicas. En no mucho tiempo se prohibirá el paso por los intercambiadores internos y se deberá abandonar el piso superior del platillo, en donde están los juzgados de lo Contencioso-administrativo.  La historia de la degradación paulatina de las Torres del V Centenario están suficientemente reflejadas en El Alminar.

               En enero de 2012 escribíamos lo siguiente*: En una obra pública importan tres cosas, la primera el cómo se acaba, la segunda si sirve a los fines para lo que se construyó, y la tercera es la que relaciona la utilidad y el dinero invertidoAsí pues, si evaluamos individualmente los tres conceptos que debe cumplir una obra pública, el suspenso total a esta obra es inapelable. Es un lugar inhóspito. El envejecimiento de los materiales es extremo para solo los 15 años que lleva construida. Mi vaticinio es que en no mucho más de ese plazo, (25 años) deberá ser abandonada y finalmente “demolida”.

                Nos encontramos a finales de 2017, con un deterioro irreversible, a tan solo 20 años de su construcción. Las Torres del V Centenario son la peor obra pública de la historia de Melilla. Este es el legado de una gestión ininterrumpida, cuya característica son las obras faraónicas y de alto coste. No le pueden echar la culpa a los agentes meteóricos. Las mismas condiciones de salinidad y humedad rigen para las Torres Petronas de Kuala-Lumpur y sus 485 metros de altura. La diferencia es que estas últimas sobrevivirán varios siglos, y  las de Melilla no tiene ya más de 5 o 10 años de existencia útil.

                   Desmontaje de los paneles metálicos de las emblemáticas Torres

         El pasado 20 de noviembre comenzó el desmontado de los paneles metálicos de las Torres del V Centenario. Los paneles cumplían una triple función, por un lado estética y por otro de protección de la superficie de cristal. Además aportaban sombra al interior y tenían una función de seguridad a la hora de limpiar los cristales y en las labores de conservación y mantenimiento. Sin embargo, el alto estado de oxidación de los paneles ha llevado a la Junta de propietarios, todos organismos administrativos, a llevar a cabo su desmontado completo, sin previsión de que sean sustituidos por ningún otro recubrimiento alternativo.

             Las Torres V Centenario se cimientan sobre pilotes, y los edificios se aligeraron todo lo posible en su carga, evitando tabiques interiores y exteriores, debido a la zona en donde fueron ubicadas. Cuando las cargas transmitidas por el edificio no se pueden distribuir adecuadamente en una cimentación superficial excediendo la capacidad portante del suelo. La cimentación sobre pilotes es obligada sobre suelos de baja calidad portante o  cuando la edificación está situada sobre agua o con la capa freática muy cerca del nivel de suelo y  en edificios de altura expuestos a fuertes vientos. como es el caso. Sin embargo no hablamos sobre las Petronas, sino de nuestras modestas Torres V Centenario.

             Un problema que está apareciendo es la fragmentación de las placas de embellecimiento al nivel de suelo, lo que podría indicar que el peso de edificio, pese a estar cimentados sobre pilotes, podría estar ejerciendo una presión superior a la prevista, o el suelo ofreciendo una menor resistencia de la calculada.

 

Nota:(1)https://elalminardemelilla.com/2012/01/17/torres-del-v-centerario-de-melilla/;(2)https://elalminardemelilla.com/2014/09/29/el-fin-del-ascensor-panoramico/

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El tránsito de edificio a ruina


 

                  Lo que hoy está en pie, puede caer mañana o pasado.Esto es una máxima que vale para todo. La ruina tiene diversas categorías. En una ciudad sin suelo como Melilla, la gestión de lo arruinado es la gran industria de la ciudad. recalificaciones  y aumentos de edificabilidad son los dos grandes motores de la actividad económica y de la recaudación pública. Poco hay que objetar a esto, porque son actividades y calificaciones perfectamente legales. La única consideración a tener en cuenta es la despersonalización de los barrios y de su carácter, algo muy notorio en los barrios del Real, Tesorillo y Monte de la Libertad, en donde se construye una caja detrás de otra.

                  Los solares suelen ser pequeños y los constructores se las ven y desean para meter dos viviendas por planta, en donde antes había solo una, del tipo casamata, como esta del Tesorillo ya derribada. Son muchos los nuevos edificios sin ascensores, o con escaleras casi imposibles para personas con movilidad completa. Algunas se dotan de plazas de garaje con maniobrabilidad imposible, que acaban convertidos en trasteros, como sucedió en el Rarrio del Real y en el Monte de la Libertad. Hay muchos garajes en los bajos de los edificios, que no han resuelto el problema de aparcamiento, porque no pueden ser utilizados como tales.

                         Las cuatro categorías de la ruina

    1) La Ruina Económica es cuando el coste de las reparaciones necesarias para dejar el edificio en condiciones de habitabilidad originales, supera el 50% del valor de reposición, (lo que costaría hacer este edificio nuevo hoy). Dentro de este concepto se justifica muchas demoliciones que liquidan mucho patrimonio histórico. Es la categoría más buscada

      2) La Ruina Técnica  es un concepto más que un número,  pues lo que viene a decir es que ,independientemente de la ruina económica, si algún elemento fundamental de la estructura ( en este campo de fundamental entra toda la jurisprudencia del mundo y algunas ordenanzas intentan fijarlo en porcentajes) está en estado ruinoso o ha perdido su capacidad portante, se puede considerar que el edificio está en ruina técnica. y por lo tanto exonera al propietario del deber de conservar, ya que la reparación de tal elemento supera dicho concepto de mantenimiento o conservación.

    3) La Ruina inminente, es fácil de deducir, que es aquella que exige el desalojo inmediato de los ocupantes y el apuntalamiento integral del edificio.

      4) Ruina absoluta, que sería aquel que ha atravesado los tres estados anteriores, sin que la Administración responsable de evitarla se haya dado cuenta de nada, ni conseguido anticiparse a ninguna de las calificaciones de ruina ni sus respectivos saltos cualitativos. También sería aquel estado, en el que el edificio es derribado por el propietario, sin que la Administración lo haya autorizado, en principio, como el caso del Cine Español.

             Esto ya lo escribimos hace mucho, peor no está de más recordarlo de vez en cuando, porque todas las semanas cae un edificio en alguna parte de la ciudad, y muchos otros están esperando entras en alguna de estas categorías. Muchos edificios no tienen valor, pero sí precio..

La Iglesia de Cristo Rey se desmorona


Declara Bien y no rehabilites a quién

             El 21 de julio de 2003, la consejera de Cultura Simi Chocrón, declaró y catalogó la iglesia de Cristo Rey, situada dentro del hospital militar de Melilla, como Bien de Interés Cultural. Transcurridos doce años desde esa declaración, el riesgo de derrumbe de la nave de la iglesia es muy elevado. Desde que se cerrara el hospital militar en 2007, el estado de abandono es absoluto, sufriendo incluso un robo en el mes de febrero del año 2012. Nunca se aclararon las circunstancias del suceso, ni qué objetos se robaron. Al menos existe la constancia de que el Ministerio de Defensa, al que le pertenece por titularidad la iglesia de Cristo Rey, realizó un completo inventario de lo existente en el templo en el momento de su cierre. de lo desaparecido con anterioridad nunca se sabrá nada.

              Tras más de 7 años de abandono, el arbolado que rodea el templo, ya convertido en selva, en todo el terreno del que fuera el complejo hospitalario militar, amenaza con sus raíces y ramas al templo. La cruz trasera y el basamento sobre el que se sustenta se encuentra completamente fracturado, y puede desmoronarse en el próximo temporal o vendaval que azote a la ciudad. El muro sur presenta también grandes grietas y desconchones que se repiten y multiplican por todos lados. La cruz que se eleva sobre la espadaña de la fachada norte, también está agrietada. El estado del edificio, inaugurado y bendecido el 23 de octubre de 1942 está ya muy cercano a la ruina.

                  No podemos decir nada de lo que ocurre en el interior, al que nadie ha tenido acceso desde el año 2007, salvo para una boda que se celebró allí, y para las investigaciones policiales relacionadas con el robo del año 2012. La situación exterior es de ruina y de abandono, como todo en la ciudad.