Al rescate del cernícalo


Un cernícalo común se ha caído desde su nido en el platillo de las Torres V Centenario. El pájaro se quedó quieta y muy confiada en la pequeña cornisa del pasillo existente entre la dos torres de la Administración. Anidan entre el amasijo metálico que nunca llegó a funcionar y que hoy sirve de sede al Juzgado de lo Contencioso y al Decanato de la Justicia.

El rescate ha sido muy sencillo, Abdesellam, uno de los operarios de mantenimiento lo ha atrapado con gran facilidad. El ave era pequeña y muy tranquila. Observaba atenta la presencia de humanos en torno a ella, a los que probablemente nunca ha visto a esa distancia.

Sin embargo, este hecho casi sin importancia, desvela muchas de las carencias de la ciudad de Melilla, que siguen sin atenderse. En teoría, el pollo de cernícalo debe ser reintegrado a sus progenitores, algo casi imposible, pues no hay modo de subir hasta la estructura metálica del platillo de las Torres. Lo siguiente que se recomienda es acudir al Servicio de Protección de la Naturaleza, SEPRONA, que está a cargo de la Guardia Civil, que tampoco tiene instalaciones y personal dedicados a este fin.

La otra solución es acudir al Centro de Recuperación de Aves y Especies Amenazadas, que tampoco existe, desde el asalto al Centro que existía en el Fuerte de Rostrogordo. Es más, desde aquel extraño asalto, y pese a ser un centro que funcionaba de modo altruista y que atendía Javier, gerente de El Quinto, fueron expulsados del lugar, bien por la Consejería de Infraestructuras o la de Medio Ambiente, de lugar que ocupaban. No está claro quién tomó la decisión. Lo que sí sabemos es que no existía ni un solo euro dedicado a la conservación, protección y recuperación de aves y especies amenazadas. De hecho sigue sin estar adjudicado euro alguno a este fin, y el lugar está completamente desmantelado. Tal es la situación de todo en Melilla, la ciudad del parcheo. El centro El Quinto, se dedica en la actualidad al mantenimiento de las águilas que ahuyentan a las gaviotas de la pista del aeropuerto, durante el despegue y aterrizaje de los aviones.

El único modo de cuidar e intentar sacar adelante a este bello ejemplar de cernícalo común, es recurrir a algún amigo/a que entienda de alimentación de aves rapaces, y que a su vez tenga algún conocido o conocida que disponga de algún lugar adecuado para su estancia y crianza. Y así, con un parchecito allí y otro allá, conseguir que esta ave pueda cumplir su función ornitológica, que es entre otras, hacer frente a la proliferación de gaviotas.

Alerta amianto


           Restos de amianto en el callejón de La Marina y el Colegio España

           Hace menos de un año era un problema oculto, ahora es una verdad incómoda. La uralita, el fibrocemento, el amianto, envenena nuestro medio ambiente, y está presente en toda la ciudad. Pese a la enorme magnitud del problema, el Gabinete de Seguridad e Higiene ha estado varios años con el puesto de responsable sin cubrir. Se trata de uno de los mayores problemas que tiene la ciudad, en materia medio ambiental.

          La uralita está presente en los grandes edificios, en todos los acuartelamientos, en dos pabellones deportivos, en los garajes de la COA, en la cubierta de algunas zonas de aparcamientos, en el Museo del Automóvil y en todos los bidones de agua de la zona antigua de la ciudad. Son varios miles de m² de amianto que permanecen a la espera de ser retirados. Resulta incomprensible que no exista ni siquiera un plan para hacer frente al problema.

         Lo que ya está identificado no puede ya ser eliminado sin más, como se ha hecho años atrás, pero cada día saltan nuevas sorpresas, o se ven placas de uralita cubriendo casas, o lugares insospechados. Ahora hemos detectado otro peligro, el de la eliminación clandestina de uralita, y los restos olvidados de amianto. Esto nos ha llevado a la puesta en marcha de la «alerta amianto», que consiste en localizar e identificar restos abandonados de uralita.

         En la pasada semana, dos colaboradores del Alminar nos informaron de la existencia de restos fragmentados de amianto en el Colegio España, y en uno de los senderos del callejón de La Marina, siendo estos últimos los de mayor tamaño e importancia. Los del Colegio España consistían en unos restos olvidados de las obras de adecuación del colegio, realizadas allí hace 4 años. En el callejón hay varias placas, situadas en zonas próximas. También hemos visto trozo perdidos de uralita muy diseminados.

            El Servicio de Protección de la Naturaleza, de la Guardia Civil, está muy activo y atento al problema. La actuación a seguir si se localizan restos abandonados de uralita debe ser llamar a este servicio (SEPRONA), identificando correctamente su ubicación, para que su retirada se lleve a cabo con seguridad. Los restos fragmentados son rociados con un líquido que fija las partículas volátiles. Ante la presencia del amianto, se debe portar una mascarilla de protección respiratoria del tipo FFP3.