La peste negra


              La peste negra fue una gran pandemia que azotó Europa durante el siglo XIV  y que acabó con gran parte de la población europea. Sus causas fueron atribuidas entonces a males divinos. La peste negra son en la actualidad los derrames de petroleo en los mares y la contaminación, pero acotando aún más el término, quiero referirme al cambio de aceite de automóviles en plena calle, vaciando  el contenido en el primer lugar que se encuentra a mano. Esto que muestro está sucediendo en el llamado polígono industrial de Melilla, un ente desordenado y caótico que dista mucho de ser lo que en un principio se imaginó, o esperó de él. Este derrame de aceite usado sobre las jardineras, se está produciendo detrás del complejo municipal de petanca. Toda esa calle es utilizada como talleral aire libre  por mecánicos free lance, que se buscan la vida de esa forma. Melilla entera está llena de actividades desreguladas. Lo primero es que esa situación no debía producirse, pero claro, uno es muy libre de decir que el aceite del coche se lo está cambiando un amigo, o que le están realizando una reparación de urgencia, por alguien que entiende de eso. No sé que normativa se puede estar infligiendo en esta caso, aparte de la de verter aceites industriales en la vía pública.  Es una situación parecida a la de la venta ilegal de productos perecederos en El Rastro o a la actividad de los taxis piratas. En algunas de sus actividades, Melilla ya se parece  más a la Isla de La Tortuga, que a una ciudad perteneciente a la Unión Europea, pero enclavada en África. A veces se hace difícil distinguir si somos la puerta de Europa o su salida. Son cosas que uno ve cuando pasea por Melilla, o tra sbuscar aparcamiento en la zona para acudir al popular «Rastrillo del Real».

En la tumba de San Juan de La Cruz


                                      San Juan de La Cruz

           El sepulcro de San Juan de La Cruz está en los carmelitas de Segovia, debajo del Alcázar y cerca del santuario  patronal de La Fuencisla.  Siempre ha sido un santo muy recordado, sobre todo por su obra literaria y su gran concepto de «la noche oscura del alma». No hay estudiante del antiguo bachillerato que no haya estudiado sus poemas. Sin embargo, fue la visita del Papa Juan Pablo II a su sepulcro segoviano, en noviembre de 1982,  el que lo puso en un listón todavía más alto de visitas. Yo he vivido en Segovia durante 7 años y regreso a ella cada verano, desde hace 26. Resulta extraño ir como turista a una ciudad en la que uno ha vivido. Se mezclan todo tipo de recuerdos y de sensaciones. Es como haber vivido dos vidas en un mismo lugar o ver lo mismo pero en dos dimensiones diferentes. Una se detuvo en un momento determinado y la otra sigue desarrollándose y creciendo. Este año, decidí  visitar como turista el sepulcro de Juan de La Cruz, y unificar así los recuerdos con los que tenía de visitarlo cuando residía en Segovia.

          Por razones que resultaría complejo explicar, suelo tener especial confianza en aquellos santos o personas, que en algún momento de sus vidas han sido objeto de las sospechas de La Iglesia de Roma. San Juan de La Cruz cuadra en esta descripción, como un sol en el firmamento. Él no murió en Segovia, sino en Úbeda, en donde reposaba tras haber sufrido prisión y la persecución de La Iglesia. La última etapa de su vida se desarrolló en un convento de La Carolina, provincia de Jaén.  Murió en la madrugada del 14 de diciembre de 1591.

              El convento carmelita de Segovia es un lugar tranquilo y aislado, frío incluso en verano. La austeridad es absoluta, pues siguen las rígidas normas impuestas por el fundador y reformador de los carmelitas, Juan de La Cruz. Me sorprendió ver una réplica de la imagen del Cristo de Limpias en la entrada, del que tanto hemos escrito en El Alminar. Las cosas no estaban como yo las recordaba. La verdad es que cuando vi aquel lugar, todavía no había pasado por el mismo «el ciclón Wojtyla», como llamaron en un primer momento al Papa Juan Pablo II.

              Hoy es el día de San Juan de La Cruz y por eso he decidido dar a conocer este lugar y compartirlo con quienes no lo hayan visto o no supieran de su existencia.

Los silos de la ciudad musulmana


                          Excavaciones en el Cerro del Cubo

       Me había prometido no volver a escribir sobre este tema, uno de los emblemas del Alminar. Estaba sumido en un silencio arqueológico, pero el «Lisensiado», un extraño colaborador del que solo conozco el nick, me envió un enlace a un programa de Televisión Melilla, en el que el Consejero de Fomento Miguel Marín explicaba parte de lo encontrado. No lo había visto.  En un principio no tenían pensado excavar aquí. La nomenclatura no quería encontrar nada aquí, porque esta es un área rural musulmana. Más tarde excavaron, pero solo un poco y dijeron que no querían excavar nada más, y apareció un fuerte, y titulamos una entrada como: «El misterio del fuerte aparecido». Resulta curioso la precisión con la que excavan, encontrando solo lo que ellos quieren encontrar, y nunca otra cosa que no esté en el guión previsto.  Solo querían despejar el camino que unirá el Fuerte de Victoria Grande con el Parque Lobera. Eso ocurrió en el mes de julio y agosto.

                   Más tarde, dijeron que invertirían 400.000€ en excavar toda la zona, durante el próximo año, y descubrieron «la pólvora». No es guasa, es que descubrieron los restos de los hornillos de pólvora con los que se defendían los españoles de los ataques de los rifeños. Con el descubrimiento de la pólvora hicieron una gran noticia y la divulgaron a los dos vientos de Melilla, el de poniente y el de levante. Afirmaron que iban a cambiar la historia del siglo XVII o del XVIII.  No hice caso porque me había impuesto, como Ulises, no volver a  escuchar  los cantos de sirena de la nomenclatura.  No volvería a hollar suelo arqueológico, aunque descubrieran allí la tumba de «la princesa mora» que está enterrada en Melilla.

            No hice caso y cuando llegó el mail de «lisensiado», tampoco lo abrí y estuve varios días sin ver el contendido, resistiéndome a la llamada de las piedras. Pero el otro día, al igual que Adán, mordí la manzana del conocimiento y aquí me tienen, volviendo a fotografiar suelo arqueológico y a ocuparme de la Melilla musulmana.

                                   Silos musulmanes en el Cerro del Cubo

                 En el enlace enviado por el anónimo colaborador, se puede ver al Consejero de Fomento explicando y mostrando el hallazgo de 4 ó 5 silos, uno de ellos con tapa, de los siglos IX y X. Nunca menciona la palabra, pero está claro que son silos bereberes de la Melilla musulmana, de los que se han encontrado decenas en la Alcazaba, Melilla La Vieja, Parque Lobera, o incluso en Fuerte Camellos, bajo la actual piscina municipal. Sorprenden muchas cosas del reportaje, la primera que sea el Consejero de Fomento el que lo explique, y no alguien relacionado con Cultura o con las excavaciones. Sorprende también que esta noticia, que era la importante, no se dieran a conocer a la prensa, y sin embargo se ofreciera a bombo y platillo el descubrimiento del los hornillos de pólvora. Esta claro que cuando encuentran algo que no estaban buscando, recurren al triple axioma: «Se oculta, se destruye o se tapa». La pasada tarde subí allí y no había rastro de los silos musulmanes.

  Nota: Hacía mucho tiempo que escribimos que era necesario excavar allí.

(1)–  https://elalminardemelilla.com/2012/09/09/el-misterio-del-fuerte-aparecido/

(2)–       https://elalminardemelilla.com/2012/04/15/excavaciones-en-victoria-grande-y-cerro-del-cubo/

PD: El video de «Lisensiado»http://www.tvmelilla.es/video.php?v=54042794

 

El fin del Modernismo en Melilla


 

                        Melilla Modernista, pero menos.

        ¿Ha existido el modernismo en Melilla,  salvo como concepto,  el hecho físico de unos cuantos edificios, y una determinada orientación estética construidos bajo la impronta del llamado discípulo de Gaudí?. ¿Hablamos y escribimos de modernismo o de la influencia ineludible de Enrique Nieto?. Los mejores edificios «modernistas» se tiraron o transformaron hace mucho tiempo ( Casa Paraíso, Teatro Monumental, Hotel Reina Victoria, Cine Nacional, etc).  Si uno ve y se molesta en ir a Barcelona para recrearse en el concepto y desarrollo modernista de Gaudí, y luego superpone todo lo visto con lo construido en Melilla, la diferencia entre ambas cosas, es la misma que puede existir entre un Seat 127 y un Ferrari. ¿Tiene algo que ver el antiguo Cine Nacional con el la sauna finlandesa del Kursaal?. No, por eso es mejor no hablar ya de modernismo. Hay un patrón de construcción de arquitectura militar de tipo civil, muy rígida en las formas y más relajada en los elementos decorativos,  que se denominó como Art Decó.

      A partir de la década de 1980 se creó la marca modernista, se editaron decenas de libros, que sirvieron para dar  a conocer muchos nombres de arquitectos y edificaciones de Melilla, a la misma vez que se permitía la ruina de todo. Por mucho que la propaganda insista, el modernismo melillense ha cuajado muy poco fuera de nuestras fronteras. Es verdad que el centro de Melilla y alguno de sus barrios, tienen una determinada orientación estética, como el de cualquier otra ciudad , con algunos edificios notables, que también se intentaron tirar. Son ya muy pocos los edificios que se mantienen a salvo en la periferia.

       En estos momentos, la etiqueta modernista es un estorbo que impide el derribo de edificios, los  haya hecho Enrique Nieto o el Papa de Roma. En Melilla, todo lo que está construido es susceptible de ser tirado. Nuestra ciudad no puede crecer en superficie y razones estratégicas de defensa y la existencia de barrancos y torrenteras, impiden convertirla entera en una losa de cemento de 12,5 km², como sería el deseo de algunos.

      Por tanto, solo queda una vía para seguir con la senda del Rey Midas (el que lo convertía todo en oro), y que no es otra que aumentar la edificabilidad, y rebajar las pretensiones modernistas de algunos edificios. En el centro de la ciudad, ya hemos visto como edificios de una sola planta se convertían en otros de tres, por tanto se trata de convertir la excepción en la norma. Esto es lo que nos cuentan hoy en la prensa, el Consejero de Fomento Miguel Marín, y el Cronista de Melilla Antonio Bravo.  Se conservarán unos cuantos edificios, los que llaman joyas y del resto se verá cuáles son modernistas y cuáles no.

    Se relajará la calificación «modernista» y se será más laxo en cuanto a las posibilidades de rehabilitación, para que no recaiga toda la carga onerosa de la rehabilitación sobre el «pobre propietario». Para ello tenemos una comprensiva «Comisión de Patrimonio», que hasta ahora ha dicho sí a todo, a cualquier cosa.

     El modernismo en Melilla está finiquitado. Se le resucitará como a un muerto cada vez que sea necesario, con la charlotada de la representación del «aquelarre» de Enrique Nieto por las calles.

El largo brazo de Rabat


 

                  La mayor afrenta a la historia de Melilla

      Se trata , se mire como se mire, de la mayor afrenta política a la historia de Melilla.  No es lo mismo que ciudadanos españoles y melillenses digan que no es oportuno conmemorar el 17 de septiembre, o que manifiesten dudas sobre si Estopiñán conquistó o no, la ciudad de Melilla en 1497, y otra muy distinta que activistas marroquíes de un comité para la liberación de las ciudades norteafricanas, se introduzcan en la ciudad, le sierren el brazo a la estatua de Pedro de Estopiñán, en el corazón de la ciudad vieja, y luego exhiban «la reliquia» por todo Marruecos, para befa y mofa de las autoridades españolas, que siguen sin reaccionar.

      Lo último que nos quedaba por ver, era el brazo en Rabat, capital del Estado de Marruecos, ofrecido como un estandarte al Ministro de Cultura marroquí, por los dos activista que han reivindicado la acción, el senador marroquí, ex residente en Melilla, Yahia Yahia y a Said Chramti, «el gigante».

    Si después de que el brazo de Estopiñán sea mostrado ante el mundo, en la capital marroquí, las autoridades españolas no reaccionan, de las melillenses ya no esperamos nada, entonces es que la burla y el escarnio es mayor del previsto, y el panorama más negro del que nos imaginamos.

      Se quedarán con el brazo en un museo marroquí, hasta el día en que puedan unirlo al resto de la estatua. Esa es su intención.

     Notas: http://blogs.elpais.com/orilla-sur/2012/12/la-provocacion-de-un-celebre-senador-de-marruecos-1.html.

 http://www.bninsarcity.net

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El árbol gordiano


             Cuentan que en el año 333 aC.,  Alejandro Magno  atravesaba la actual Turquía para enfrentarse al Imperio Persa, cuando se enfrentó al problema del «nudo gordiano», que era un tipo de lazo especial con el que un campesino de Gordion (Anatolia), ataba a sus bueyes y que nadie más podía desatar. Temeroso por no solucionar la atadura y no pudiendo perder más tiempo en solucionar el enredo, el gran Alejandro desenvainó su espada y cortó el nudo por la mitad, deshaciendo para siempre el enigma. Desde entonces, cuando alguien adopta una decisión semejante para soslayar un problema real, se le dice que ha deshecho el nudo gordiano.

         Algo parecido ha sucedido en la calle Mar Chica y la intersección con la calle Valencia, en donde unos operarios llevan varios días llevan varios días trabajando para adaptar las esquinas a la accesibilidad de personas discapacitadas.  La empresa concesionaria de la obra tenía que enfrentarse a tres problemas; la accesibilidad de los bordillos, dejar sitio para la ubicación de contenedores  y el árbol.  La complejidad de la operación, con tres factores a tener en cuenta, les llevó a arrancar el árbol de cuajo, o sea, una solución gordiana, la que menos esperaban los vecinos de la zona, la más sencilla, que es agresión medio ambiental. Hace no mucho tiempo, en unas obras de adecuación del jardín trasero del tanatorio de la ciudad, se adoptó una solución similar y se podaron de raíz varios eucaliptos con muchas décadas de existencia. La denuncia partió, como siempre, de un ciudadano.

                                 Sin respeto al calendario laboral

           El calendario laboral es una norma de obligado cumplimiento pactada entre los representantes de los trabajadores y de las empresas. Esta obra no se detuvo ni el día 6 de diciembre (festivo), ni el día 8, también festivo, pese a que eran días no hábiles en el calendario laboral del presente año. Llevan dos semanas alterando la paz del vecindario, cortando las losas con las radiales a partir de les tres de la tarde, o con el generador eléctrico constantemente encendido. Los trabajadores no son responsables de nada. Debería existir una vigilancia por parte de las Consejerías encargadas de las obras y de la Inspección de Trabajo, que es la encargada de velar por el cumplimiento del calendario laboral.

Ángel Turrión, siempre en la memoria


              ¡ Que tu reposo sea apacible, querido camarada!

   Ángel Turrión ha fallecido hoy, tras un largo año de intensa batalla contra el cáncer.  Hasta ese momento había sido un infatigable luchador de las causas más nobles de la izquierda. Músico, sindicalista de UGT, siempre leal y afiliado al PSOE, siempre amigo y siempre dispuesto a colaborar. Lo conocía desde hace mucho tiempo, pero mi relación con él se hizo más estrecha cuando iniciamos la lucha contra los símbolos franquistas en Melilla. En nuestra ciudad fuimos los primeros en pintar de malva la estatua de Franco, y luego siguieron las ciudades de Ferrol (rosa) y Madrid (rojo). Melilla inició la lucha contra la esperpéntica simbología franquista.

      Ángel Turrión, «Turri», estuvo con nosotros desde el primer momento.  Es un honor haber compartido con él todos esos momentos por las calles de Melilla. Colocando las pegatinas de: «Fuera de la vista los símbolos franquistas», contabilizando escudos y placas franquistas olvidadas o camufladas, repasando las estatuas pintadas, o recabando apoyos cuando la Ciudad Autónoma nos llevó a los juzgados. Es curioso que nos echaran todo el peso de la Ley y del Gobierno Local encima, por haber pintado una estatua de Franco, y los activistas de Chramti ni siquiera hayan sido condenados, al menos testimonialmente, por aserrarle el brazo a Estopiñán.

     Pasamos momentos muy duros en aquel año de 2001, cuando nos llevaron al juzgado y no exigieron 18.000€ de fianza y un año y medio de prisión a cada integrante del COCISSFRA (Colectiv0 Ciudadano para la Supresión de Símbolos Franquistas), que depositó Carlota Leret O´Neill. También recibimos la ayuda económica de UGT, a través  de su dirigente Dionisio Muñoz, del empresario Armando Gallego, y de José Luis López Belmonte,  que nos ayudaron a pagar los casi 2000€ de costas procesales, incluida la multa.

      Nadie que no estuviera en nuestra piel, o la de nuestras familias, puede imaginarse la inmensa presión a la que nos sometió el Gobierno de la Ciudad de Melilla, pidiendo para nosotros las máximas condenas posibles.  Sin embargo, hubo un gesto que hizo saltar todo en pedazos, y fue el de Dionisio Muñoz Pérez, dirigente de UGT y del PSOE, que citó a la prensa y a los acusados sin decir nada a nadie de sus planes. Delante de todo el mundo, con luz y taquígrafos como testigos, llenó de brochazos color rosa la estatua de Franco. Fue un acto valiente y osado, por el que también fue denunciado por el Gobierno de la Ciudad.  Aquel gesto, que volatilizó la presión del Gobierno y de la Justicia sobre todos nosotros, cambió por completo nuestra suerte judicial, que hasta ese momento era muy negra.

       Como tampoco se extinguirá nunca en mí la eterna sonrisa de «Turri», su buen humor, su optimismo, su actitud colaboradora para todo tipo de causas que protegiesen a los desfavorecidos, o a la memoria de los represaliados. Gracias siempre, camarada Ángel Turrión, compañero, amigo. Fue un honor inmenso haber estado junto a tí, y compartido todos esos momentos, que ya son historia de Melilla, y también historia de nuestras vidas.

                                  ¡ Hasta siempre, Turri !.