El largo brazo de Rabat


 

                  La mayor afrenta a la historia de Melilla

      Se trata , se mire como se mire, de la mayor afrenta política a la historia de Melilla.  No es lo mismo que ciudadanos españoles y melillenses digan que no es oportuno conmemorar el 17 de septiembre, o que manifiesten dudas sobre si Estopiñán conquistó o no, la ciudad de Melilla en 1497, y otra muy distinta que activistas marroquíes de un comité para la liberación de las ciudades norteafricanas, se introduzcan en la ciudad, le sierren el brazo a la estatua de Pedro de Estopiñán, en el corazón de la ciudad vieja, y luego exhiban «la reliquia» por todo Marruecos, para befa y mofa de las autoridades españolas, que siguen sin reaccionar.

      Lo último que nos quedaba por ver, era el brazo en Rabat, capital del Estado de Marruecos, ofrecido como un estandarte al Ministro de Cultura marroquí, por los dos activista que han reivindicado la acción, el senador marroquí, ex residente en Melilla, Yahia Yahia y a Said Chramti, «el gigante».

    Si después de que el brazo de Estopiñán sea mostrado ante el mundo, en la capital marroquí, las autoridades españolas no reaccionan, de las melillenses ya no esperamos nada, entonces es que la burla y el escarnio es mayor del previsto, y el panorama más negro del que nos imaginamos.

      Se quedarán con el brazo en un museo marroquí, hasta el día en que puedan unirlo al resto de la estatua. Esa es su intención.

     Notas: http://blogs.elpais.com/orilla-sur/2012/12/la-provocacion-de-un-celebre-senador-de-marruecos-1.html.

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El árbol gordiano


             Cuentan que en el año 333 aC.,  Alejandro Magno  atravesaba la actual Turquía para enfrentarse al Imperio Persa, cuando se enfrentó al problema del «nudo gordiano», que era un tipo de lazo especial con el que un campesino de Gordion (Anatolia), ataba a sus bueyes y que nadie más podía desatar. Temeroso por no solucionar la atadura y no pudiendo perder más tiempo en solucionar el enredo, el gran Alejandro desenvainó su espada y cortó el nudo por la mitad, deshaciendo para siempre el enigma. Desde entonces, cuando alguien adopta una decisión semejante para soslayar un problema real, se le dice que ha deshecho el nudo gordiano.

         Algo parecido ha sucedido en la calle Mar Chica y la intersección con la calle Valencia, en donde unos operarios llevan varios días llevan varios días trabajando para adaptar las esquinas a la accesibilidad de personas discapacitadas.  La empresa concesionaria de la obra tenía que enfrentarse a tres problemas; la accesibilidad de los bordillos, dejar sitio para la ubicación de contenedores  y el árbol.  La complejidad de la operación, con tres factores a tener en cuenta, les llevó a arrancar el árbol de cuajo, o sea, una solución gordiana, la que menos esperaban los vecinos de la zona, la más sencilla, que es agresión medio ambiental. Hace no mucho tiempo, en unas obras de adecuación del jardín trasero del tanatorio de la ciudad, se adoptó una solución similar y se podaron de raíz varios eucaliptos con muchas décadas de existencia. La denuncia partió, como siempre, de un ciudadano.

                                 Sin respeto al calendario laboral

           El calendario laboral es una norma de obligado cumplimiento pactada entre los representantes de los trabajadores y de las empresas. Esta obra no se detuvo ni el día 6 de diciembre (festivo), ni el día 8, también festivo, pese a que eran días no hábiles en el calendario laboral del presente año. Llevan dos semanas alterando la paz del vecindario, cortando las losas con las radiales a partir de les tres de la tarde, o con el generador eléctrico constantemente encendido. Los trabajadores no son responsables de nada. Debería existir una vigilancia por parte de las Consejerías encargadas de las obras y de la Inspección de Trabajo, que es la encargada de velar por el cumplimiento del calendario laboral.