Monseñor Ángel Suquía en Melilla


        Ángel Suquía nació un 2 de octubre de 1916 en la localidad guipuzconana de Zaldivia, hijo de José Ignacio y Justa. Era el tercer hijo de una familia de 18 hermanos, de los que 13 sobrevivieron. Su primer nombramiento como obispo se producirá en mayo de 1996, tras el nombramiento otorgado por Pablo VI, que debería recibir el placet del General Franco, quien se había subrogado el privilegio real  de sancionar los nombramientos por encima  y detrás del Papa. En Almería estará como obispo hasta el mes de enero de 1970, en el que será designado como obispo de la Diócesis de Málaga, en donde se mantendrá como obispo hasta 1973.

    A Melilla llegará por primera vez en 1971, siendo recibido por el entonces Alcalde Francisco Mir Berlanga. En sus tres años en la diócesis malacitana visitará varias veces la ciudad, dejando como legado físico la iglesia de Nuestra Sra. de La Asunción, hoy ya cerrada al culto, y que tiene como función la de ropero y delegación de Cáritas en el barrio del Tesorillo. La iglesia de La Asunción fue bendecida y puesta en marcha el día 1 de mayo de 1972.

         En abril de 1973 será nombrado obispo de Santiago de Compostela en donde recibirá como obispo Auxiliar a Antonio María Rouco Varela, recibiendo ambos al Papa Juan Pablo II en noviembre de 1982. Desde aquí, las carreras de ambos prelados seguirán líneas paralelas aunque distanciadas en el tiempo: arzobispado de Madrid y cardenalato en 1985, presidencia de la Conferencia Episcopal en 1987. Monseñor Suquía reiniciará las obras de la catedral matritense de La Almudena, que acabará el también cardenal Antonio María Rouco.  Ángel Suquía Goicoechea falleció en San Sebastián el 13 de julio de 2006.

                                             La Iglesia de La Asunción  

              A las 10h 20 de la mañana del día 1 de mayo de 1972 y bajo una persistente lluvia, llegó a las puertas del templo el prelado guipuzcoano Ángel Suquía y obispo de la diócesis de Málaga, acompañado por el párroco José Escalona, el representante pastoral Francisco Oses, el Vicario Antonio Segovia y el resto del clero melillense.

            Les esperaban en la puerta del Templo el alcalde Eduardo León Sola, el Comandante General accidental y el resto de las autoridades de la ciudad. La bendición no pudo realizarse en la puerta, sino desde el altar, debido a la lluvia. En la calle esperaban más de un millar de personas.

       Ya en el templo y en una misa concelebrada, monseñor Suquía se dirigió a los fieles diciendo que:  “No hay tarea más sacerdotal que la de contribuir a la extensión del Reino del Señor. La bendición de este templo, lugar acotado, recogido y escogido por los creyentes para las reuniones sagradas, sirve para orar a dios, nuestro Padre celestial”, alabando seguidamente “la dedicación del templo a la santísima Virgen, en su advocación de La Asunción, gloriosa en cuerpo y alma a los cielos. Nada mejor que poner como intercesora a la Virgen María, para crecer en el amor a nuestra Madre”. 

           Monseñor Suquía quiso mostrar su agradecimiento a «Todos los que han contribuido a que Dios tenga una nueva casa en Melilla, que también es suya, del pueblo y de los creyentes». En la entonces festividad de San José Obrero, enalteció la dignidad del trabajo y del trabajador, para acabar diciendo que como obispo: «Espero mucho de Melilla, del barrio del Tesorillo, de los sacerdotes, de los religiosos y religiosas de la ciudad», en lo que calificaba como «una nueva etapa en el catolicismo de la ciudad».

           Los vientos del Concilio Vaticano II todavía no se había abatido ni sobre la Iglesia, ni sobre la ciudad, provocando la mayor ola histórica de sacerdotes secularizados. Monseñor Suquía fue sustituido en la Diócesis de Málaga por D. Ramón Buxarraís, quien vio como durante su labor episcopal, más de 60 sacerdotes colgaron los hábitos, incluido el vicario arciprestal de nuestra ciudad.

Fotos temporales


     El de levante es un viento brutal. No podía cerrarse el mes de febrero sin uno de sus clásicos temporales de levante. Es un viento para el que no hay defensa, gris,sucio e implacable. Caen los árboles, todo se agita, la fuerza del viento es inmensa, imparable. No hay manera de librarse del levante. Las olas se abalanzan sobre la playa con la constancia de un martillo.Eso sí, como su propio nombre indica, los temporales solo son eso. Todo pasa y todo acabará pasando.Ha y un hueso en el cráneo que se llama así.

Videncia y astrología


 

                                        El caso de la vidente Laura

       Resulta imposible predecir acontecimientos propios o ajenos, ya sean a corto, medio o largo plazo. Sin embargo, y pese a todo, las actividad de videntes, adivinos, nigromantes, supercheros, sanadores, tarotistas y cualquier otra categoría, prosigue sin cesar. ¿Determinan los astros nuestro destino, influye nuestro nombre o el signo del zodiaco en nuestros carácter?.

                   Sobre la astrología decía Umberto Eco que: Los hombres de negocios y los jefes de Estado recurren a los astrólogos para saber qué hacer. Por lo tanto, la astrología no es una ciencia, exacta o equivocada, sino una religión (o una superstición, siendo siempre las supersticiones las religiones de los demás), y como tal no puede demostrarse si es verdadera ni que es falsa; es solo cuestión fe, y en las cuestiones de fe es mejor no inmiscuirse. Esto es absolutamente cierto. Gran parte de los poderosos del planeta, de una y otra época, tenían siempre cerca suya como consejeros a astrólogos, caso de Felipe II, que confiaba mucho en un astrólogo andalusí, que por cierto, disciplina en la que llegó a alcanzar gran fama los árabes hispanos.

           El presente caso que comentamos es el de la vidente Laura, que inició una gran campaña de promoción en el mes de diciembre de 2016. Resultó especialmente llamativa porque en pocos días inundó con su publicidad casi toda la ciudad. Llamaba la atención también la gran amplitud de temas y casos sobre los que prometía actuar. El que apenas un mes después se produjera una denuncia por presunta estafa, resultó aún más rocambolesco. Todo fue demasiado rápido, tanto el ascenso como la caída. Las denuncias parece que fueron muy numerosas.

             El Papa León III, elaboró un enchiridión o compendio de conjuros para tener fortuna personal y suerte en los diversos avatares de la vida, y evitar así la melévola influencia del diablo. Le remitió una copia del libro nada menos que al emperador Carlomagno: «Si creéis firmemente en la eficacia de las oraciones que os remito, y las recitáis con devoción, vuestra influencia alcanzará las más altas cumbres de la espiritualidad y vuestro poder sobre la tierra será ilimitado». Fue uno de los libros más codiciados durante siglos.

                La necesidad de saber qué ocurrirá, o de evitarnos males, mantiene viva esta extensa industria o  actividad adivinatoria. A pesar de que los horóscopos están hechos con cálculo de probabilidades, y con series repetidas de consejos por ordenador, no hay revista o periódico que se atreva a prescindir de ellos.  Melilla es tierra de creencias, de hechizos, de mal de ojo, de morabitos, de sincretismo religioso.

         Nota:http://www.europapress.es/ceuta-y-melilla/noticia-investigan-supuesta-vidente-melilla-estafa-varias-denuncias-clientes-20170126232647.html

En busca de la catedral del Real


           Fue un proyecto grandioso, para el barrio más extremo de Melilla, el del Real. Se inició en 1952 con fondos del Protectora Español en Marruecos. Tras la independencia de Marruecos en 1956, todo quedó paralizado. Era un mito en el barrio. Los niños la conocían como la «iglesia rota» y jugaban en sus sótanos. Los mayores la llamaban «la catedral del Real», por sus dimensiones.

             Se edificaron los cimientos y los muros laterales. Tenía alzados ya a las cuatro calles que delimitaban su contorno. La entrada estaba dirigida hacia la calle 9 de julio y el ábside y el cimborrio hacia la calle de Mar Chica, que también estaban delimitados y alzados.

             Todo el conjunto permaneció abandonado hasta el año 1981, en el que el  primer Ayuntamiento democrático de Melilla, el presidido por Rafael Ginel Cañamaque, decidió edificar allí el primer pabellón deportivo de la ciudad. La profundidad del pabellón, a dos metros del nivel de la calle se debe a que se aprovechó lo ya edificado. Se juega sobre lo que era el sótano y la cimentación de lo que hubiera sido la gran iglesia del barrio.

               Tras años de búsqueda y de remover los recuerdos, hemos localizado lo planos de lo que ya estaba edificado, y que se realizaron para acometer la obra de construcción del pabellón Lázaro Fernández. La colaboración del Archivo Central de Melilla ha sido fundamental para rescatar esta pequeña parte de la historia perdida dela ciudad.

Marcando el paso


     Hay que ir siempre por donde ellos quieren. Salirse de las sendas marcadas es siempre complicado y entraña riesgos. Esto es lo que ocurre en las obras que se están realizando en la mitad del paso de peatones que comunica la Delegación del Gobierno con la plaza de España. Al principio pareció una reparación menor, pero la cosa se ha ido complicando y la zanja va cada vez a más. Ya son dos semanas de paso interrumpido.

    El problema es que ese paso más próximo no existe, o si existe no está próximo. Obliga a un gran rodeo o a desviarse del camino. Así que lo mejor es sortear la señal y pasar por donde se ha hecho siempre, a pesar de que se corre un poquito de riesgo, no en la calzada, porque se sigue cruzando por el paso de peatones. El pequeño riesgo consiste en sortear el pequeño bordillo, y caminar apenas unos metros junto a la línea de coches aparcados.

      Es preferible eso, que ir hasta ese no próximo paso de peatones, y acabar dando la vuelta al ruedo. Lo disculpamos todo, pero nos molestan demasiado, continuamente.

Podemos en Vistalegre


    

         ¿Son camaradas las ratas?, se preguntaban los animales tras haber derrocado a los humanos en la antigua Granja de Manor, y a la que en adelante llamarían Animal Farm. El éxito inesperado sobre el granjero Jones trajo grandes problemas a los animales. Lo mismo ocurrió en 1917 y el gobierno provisional de Aleksander Kerenski, que se derrumbó demasiado rápido. El mismo paralelismo se puede realizar con el triunfo de Podemos en las elecciones generales de diciembre de 2015, en las que alcanzaron la cifra de 69 diputados. Esa enorme masa de poder, que a Pablo Iglesias no le pareció suficiente, les otorgó dos fuerzas opuestas, una centrífuga y otra centrípeta. Aquí solo hablamos del modo y el método en la dirección de un partido de izquierdas. Comparamos actitudes políticas y no a personas.

                 La fuerza revolucionaria de 1917, de la que se cumplirán ahora 100 años, era un complejo cosmos de ideales, visiones diferenciadas y muy plural en su formación. Mientras Lenin vivió, no hubo problemas, pero tras su ataque cerebral surgieron las dentro del movimiento bolchevique por hacerse con el control del partido. Todos consideraban, hasta el mismo Stalin, que no podía caerse en el error de la dirección única, ni en la creación de un solo líder. Iósif Stalin, el antiguo seminarista del que nunca se podrá decir la última palabra, ideó sin embargo un lema excepcional, rigurosamente revolucionario: El personal lo decide todo. El modelo en un partido de izquierdas era y es algo esencial, los otros ya sabemos como son. En un principio todo fue un debate democrático de ideas y visiones del mundo y de la revolución. Eso sí, la agresión del Sistema capitalista contra la Revolución triunfante fue total, sin tregua y desde el principio. Esa agresión provocó importantes cambios en la propia trayectoria de los revolucionarios rusos, y probablemente ayudó más que ninguna otra causa, al triunfo democrático de Stalin, sobre el partido comunista ruso.

              George Orwell no pudo publicar su Animal Farm (Granja Animal) hasta 1945, tras la victoria aliada en la II Guerra Mundial, porque la Comunidad Internacional no quería disgustar a Stalin, al que consideraban como un gran estadista amigo y el principal artífice de esa victoria, esto último absolutamente cierto. Orwell reconoció varios errores, en un prólogo que nunca insertó en el libro. Uno que identificó demasiado claramente a los bolcheviques con la victoria de los cerdos en la Granja de Manor, otro el haber escogido ese animal como metáfora, y el tercero el haber ridiculizado en demasía las capacidades del propio dirigente revolucionario, Napoleón (Stalin), frente a Snowald (Trotsky). Esto también le llevó a considerar que los que consideramos como libertad de expresión y pensamiento varía según las circunstancias reinantes. Lo que hoy es considerado como bueno, puede ser malo una década después o viceversa. Los revolucionarios franceses y sus indudables e incuestionables valores, organizaron un baño de sangre, durante un periodo que es conocido como El Terror (Terreur).

           Stalin insistía en la necesidad de hacerse con todo el poder y todos los resortes del Estado, mientras que Trotsky pensaba en la necesidad de buscar alianzas y exportar la revolución para poder sobrevivir. Esto último es  lo que hoy llamaríamos transversalidad, concepto defendido por Iñigo Errejón, frente al hegemonismo pretendido por Pablo Iglesias, quien defiende la  necesidad de la destrucción política de los partidos de La Casta (PSOE y PP), para poder alcanzar el Poder e iniciar los cambios y transformaciones sociales necesarias. Tras la caída de Trotsky, por sus propios méritos y deméritos, ya solo quedó barrer la segunda línea, la de Kamenev, Bujarin y Zinoiev. Es esta segunda línea la que parece haber caído en Vistalegre II, con el respaldo del 90% al modelo de líder único, frente a la siempre difícil dirección colegiada. Esta es la interpretación fácil, la más directa. El modelo de Podemos es mucho más complejo y es difícil pronunciarse sobre qué concepto de partido y dirección ha triunfado. Habrá que estar atentos a si se camina hacia la dirección colegiada o comienza la purga.

       Lo que queda claro siempre, como dijera el propio Engels, es la capacidad de transformación de la burguesía, la clase más revolucionaria que existe. Frente al modelo de Estados socialistas, ofrecieron el «Estado del bienestar. Desaparecido, sin posibilidad de recuperación, el modelo antagonista, procede ahora al desmantelamiento del Estado protector. Todas las propuestas iniciales de Podemos, que parecieron tan atractivas y novedosas, ahora son ya asumidos por el sistema, pero sin haber producido una solo modificación legislativa para acabar con la corrupción y los privilegios de la clase política.

            La aparición de Podemos transformó actitudes y provocó cambios en la mentalidad con la que se enfocaba y toleraba la corrupción. Podemos es el partido de la gente que no estaba representada, o que ya no se sentía representada por los partidos de «la casta». ¿Se convertirá en un partido más del sistema, o éste asimilará sus propuestas más osadas y las acabará convirtiendo en algo propio?. Pero toda la gente, la del PP, la del PSOE, la de Ciudadanos, sale de la misma sociedad. O se transforma la sociedad y las mentalidades dominantes o los cambios tardarán en materializarse. Lo ocurrido ha resultado decepcionante.

La máquina y los árboles


      La devastación de los árboles, antiguos cinamomos, que la rodean es tal, que la máquina metálica parece perfectamente integrada en el paisaje. La desolación es tan completa, que árboles, farolas y máquina  componen un conjunto de naturaleza muerta. los árboles secos, rodeados y sostenidos por ceñidores, junto a la máquina que lo mismo está allí para arreglar la acera, que para abrir una zanja, o arrancar de cuajo esos árboles y enviarlos al infierno arbóreo. El color del purgatorio debe ser gris, el color espeso de los días nublados de levante en la ciudad. El gris del cemento. El gris del espanto arbóreo al que tiene sometida a Melilla y a sus calles. Esta es la del General Villalba, en el Barrio del Real.