Martín Vigil, el sacerdote oscuro


           Pecados tras el confesionario

  Cuando en la década de 1970, aunque el fenómeno venía de antes, los libros del sacerdote de Oviedo, Martín Vigil, inundaban las librerías con sus numerosas ediciones, empezamos a prestarle atención. Sobre todo cuando muchas amigas y compañeras de la escuela y del Instituto, los leían con asiduidad. No nos gustaban los títulos de los libros, ni tampoco su modo de plantear los supuestos temas que preocupaban a los adolescentes de la época. Los libros llegaron sin problemas a la década de 1980. Nos recordaba a los curas preguntones, esos que con rodeos, nunca de modo directo, te preguntaban en las confesiones que si tenías el vicio (siempre respondíamos con otra pregunta ¿el del tabaco?, que si salías con chicas, que si realizábais tocamientos, que si llegabas hasta el final (sin saber en qué consistía eso, porquedesconocíamos hasta el principio). Tal era nuestra inocencia.

No nos gustaba este sacerdote escritor. Su omnipresencia, su influencia, que ya presumíamos como malévola, sobre las adolescentes que conocíamos. En sus novelas, muy sórdidas, se intuía algo maligno. Así pues, iniciamos una particular campaña de liberación, que consistía en buscar sus libros entre amigas, amigos, pedírselos y pegarles fuego en una chimenéa natural que llamábamos «el hornillo Vigil». La idea gustó y tuvimos bastante trabajo.

  El asunto quedó como una anécdota adolescente mas, pero siempre nos estremecía ver sus libros en estantes olvidados, en librerías o bibliotecas, hasta que desaparecieron completamente, e incluso su nombre, que fue borrado de cualquier recuerdo público. Murió en 2011 y no se publicó casi ninguna necrológica suya. Algo había pasado.

          Acusaciones de pedofilia y abusos

  El 5 de abril de 2023, apareció en El País el artículo «Citas y abusos en el piso del cura escritor Martín Vigil». El estremecimiento provocado por el artículo traía también la confirmación de que aquella sospechas adolescentes eran también ciertas. Como alumnos de colegios religiosos (Maristas) estábamos acostumbrado a esquivar las confesiones más escrutadoras, y a los hermanos con «manos largas». Por eso los largas series de preguntas que aparecen en las novelas de Vigil: ¿Sabes qué es la fornicación? ¿Haces el coito? nos impactaban, porque eran esas las preguntas que hasta 1975 oíamos en las confesiones, sin saber qué era una cosa ni la otra. En una de las novelas, uno de los adolescentes pregunta que qué cosa era eso a su madre, porque se lo había escuchado en el colegio como advertencia: «Guardaos de la fornicación«, como si fuese un monstruo que acechaba en las esquinas.

  Que se sepa, al menos se verificaron 12 denuncias por abusos sexuales contra él, pero en Los Jesuitas, su comunidad de origen, existieron sospechas o certezas de esa actividad de depredador sexual, lo que motivo su expulsión de la Orden. Según relata Iñigo Domínguez, sus libros estan llenos de referencias sobre dónde y cómo localizarle en Madrid, o en otras ciudades, como Oviedo. Comprobado esto en unos libros viejos suyos. localizados en los intercambiadores de libros, podemos certificar que sin ningún pudor, en la novela: Y ahora qué Señor Fiscal, ofrece en la última página su dirección exacta, con nombre y apellidos, en el nº 75 de la calle Velázquez, del barrio de Salamanca de Madrid. Sus preferencias se inclinaban hacia los varones (sus descripciones eran claramente sexualidas) , pero tambíen abusó de mujeres adolescentes, a las que identificaba en sus novelas con nombres absurdos, como Totoni.

  Pero el pecado y la conciencia del pecado deja rastro, y en sus libros recrea sus modelos de confesión, o su predilección por la mortificación de la carne, como método de penitencia. Esto aparece claramente en Sexta Galería, un novela ambientada en la minería asturiana. Sus páginas están llenas de posibles localizaciones para encontrarle en Madrid (Paseo de la Castellana, parque del Retiro, sótanos de Granvía) y otras muchas, pero la que se repite de modo incansable es la del «piso de la abuela en Velázquez, que no se te olvide». Hay 12 casos documentados, pero pudieron ser centenas. Su depravación pudo extenderse a lo largo de décadas. Su más de 40 novelas y cientos de ediciones, le permitieron comprarse pisos en diversas partes de España. Tambíen había sido ingeniero naval, además de jesuita y escritor.

  Pero lo más impactante es esta última confesión suya: «Sé que aunque sea yo el diablo en persona, ya encontrará Él la manera de salvarme». Está claro que su lugar de destino era el averno. Este mal, el de los abusos es insondable. Se extiende a cualquier actividad social y profesional, y efectivamente hunde sus raíces en el mismísimo infierno.
Nota:https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20120111/muerte-olvidada-martin-vigil-1315323

Conspiración contra la Reina


   Los Borbones en Pelota

 El silencio y el alejamiento son necesarios, pero hay que ponerle fin cuando puede llegar a confundirse con la aquiescencia total sobre el estado de lo que nos rodea, o cuando la gravedad de algunos asuntos requiere un posicionamiento sobre ellos. Un gobierno no necesita defensa externa porque cuenta con suficientes medios para ello, pero con las personas que integran o constituyen la Jefatura del Estado, la cuestión es distinta. No pueden salir a defenderse de modo público de cuestiones particulares o personales. Cuanto más alto se está en el Estado, menos errores deben cometerse y más expuesto se está. La cuestión es compleja, porque la ausencia de respuesta aumenta la impunidad.

  En 1868 se publicó en España la mayor sátira política posible contra una Reina de España, en concreto Isabel II. Eran viñetas obscenas y pornográficas contra la Reina, en las que se la representaba de la manera más indigna posible. Tanto a ella como a toda la familia Real y sus colaboradores más cercanos. La bajeza en España puede ser realmente extrema, y la manera más fácil es cuestionar la sexualidad o las relaciones de la reina. Aunque sigue sin saberse quien o quienes propiciaron aquella acción infame, se atribuyó siempre a los hermanos Becquer y a su imprenta sevillana, y se tuvo al general Narváez, «el espadón de Loja», como su inductor o propiciador. La consecuencia de todo ello fue la caída irremediable de la Reina Isabel II; «la mil veces traicionada«.

  La intención queda meridianamente clara en el excelente estudio de Pilar Burdiel, sobre esta etapa y estas publicaciones denigratorias: La fijación crítica en el cuerpo y la sexualidad de la reina– para deslegitimar a la monarquía isabelina; para lograr la pérdida de respeto entre sectores amplios de la población y, en último término, para crear el ambiente propicio y también la justificación moral de la revolución que la destronó en 1868. Algo similar sucedió en Francia con Mª Antonieta, dice la autora del estudio Los Borbones en Pelota, en el que se llegaba a dibujar a la Reina de España «copulando con un asno»: ¿Actuó la personalidad de Isabel II (considerada tan peculiar) como caja de resonancia y caleidoscopio de las contradicciones de su época respecto a qué cosa debía ser la monarquía constitucional y qué cosa debían ser las mujeres?

  ¿Qué molesta, la monarquía o las mujeres? preguntamos desde el Alminar, en el que no vamos a defender a nadie, pero sí señalar que quienes deben y tienen capacidad para ello, no lo hacen. En el diseño de Estado que se configura tras las presentes turbulencias territoriales, no caben ni el actual modelo de la jefatura del Estado, ni la redacción constitucional en vigor. El camino más fácil para crear una crisis profunda, es abatir la imagen pública de la Reina, tanto da si es consorte como titular. Sigue siendo así de machista la historia. Y en eso se está, sin que nadie sepa como atajar ese despropósito, en los que las supuestas intimidades de la Reina Letizia salen a la luz, sin ningún criterio de verificación posible. Las ambiciones personales no se detienen ante nada, ni nadie. No reconocen lealtades de ningún tipo, y ya hay muchos sectores interesados en los microestados autonómicos. En las anteriores constituciones españolas, salvo las dos republicanas, solo se pretendía seguir el modelo inicial de la Revolución Francesa (1789), que no era otra que la proclamación de una monarquía constitucional

      Acoso y destrucción de la imagen de la Reina

  Francia destruyó la imagen pública de la Reina y luego la decapitó en un una plaza pública, lo que constituyó un crimen de Estado que sigue dividiendo a la sociedad francesa, después de haber hecho lo mismo con el Rey. España ha abatido dos veces a su monarquía, y ha contado con innumerables guerras dinásticas y reposiciones. Otra Reina tratada con crueldad fue María Victoria del Pozo, esposa de Amadeo de Saboya, a la que llamaban «la reina de las lavanderas». La memoria y biografía de esta reina ha sido rescatada por Carmen Gallardo. Nadie cuestiona la calidad democrática de las monarquías constitucionales europeas (Inglaterra, Holanda, Bélgica, Dinamarca, Suecia y Noruega), pero sí se puede poner en solfa a todas las repúblicas procedentes de los antiguos países socialistas. La cuestión no es pues la forma, sino el contenido y el fondo. Pilar Burdiel lo borda en su estudio: «Desde el principio, Isabel II quedaba excluida del formato de representaciones asociadas al monarca heroico, masculino. Sus virtudes (y sus vicios) habrían de ser esencialmente femeninos. Desde el ángel de inocencia de su niñez, pasando por la imagen de la madre cristiana desprendida y piadosa, hasta la Eva lasciva, la mujer caprichosa, esclava de sus pasiones, del final del reinado». Se repite el mismo esquema, da igual el siglo.

       El cortesano resentido y el amigo traidor

   ¡Cuidado no nos acontezca esa ignorancia rayana en la demencia, no infrecuente, que llega a tomar a un enemigo por amigo y viceversa! San Agustín

 La traición personal, política, siempre anida cerca. El entorno sevillano era el feudo del mayor enemigo de Isabel II, el duque de Montpensier, cuñado de la Reina, y que jamás apareció en las sátiras, como señala Burdiel. Aquí tenemos pues otro elemento importante, el resentimiento cortesano, las ambiciones familiares, y cualquier otra maldad humana, disfrazada de falsas razones de fidelidad, pureza dinástica y supuesta lealtad a la institución. Ninguna buena intención existe en el libro del antiguo y todopoderoso director de Hola, aunque pretenda estar cargado de ellas. Es una repetición de ripios, lugares comunes, material de relleno, cascajos y juicios de valor trasnochados, con un propósito escondido que hemos explicado.

 Señalaremos los nombres para que queden asociados con la villanía, afirmando que no creemos nada de lo afirmado en un libro infame: Yo y Letizia de Jaime Peñafiel (Peñainfiel, como también se le apoda), que quedará ligado a una obra infame y absurda. Cualquier persona tiene un pasado, salvo que esa afirmación pretenda referirse a algo más medieval. El resentimiento de este personaje es infinito y no decae con el tiempo, además de que conceptualmente resulta decimonónico. Ni vale nada lo que escribe y publica, ni valor alguno tiene lo que supuestamente calla. Eso sí, el daño es inmenso, pero no por lo que dice, sino por la intención. Alguien ha querido cerrar una vida de escritura pobre, con una acumulación de cieno y guano. Solo un medio digital, http://www.elnacional.cat, está aventando este pretendido escándalo, aunque real.

  Distinta y aún peor consideración merece el amigo traidor, Jaime del Burgo. Inversor privado, abogado, empresario, amigo personal de la periodista Leticia Ortiz, y del círculo de confianza ya como Reina. Hijo del diputado del Partido Popular del mismo nombre, y que fuera ex presidente de la Comunidad Foral de Navarra. Testigo de las capitulaciones matrimoniales y de la boda de Letizia Ortíz. Probablemente obsesionado con ella, volvió a entrar en el círculo íntimo y familiar, al contraer matrimonio con su hermana Telma Ortíz Rocasolano. Su condición navarra podría situarle en la órbita del carlismo, tradicional y secular enemigo de la actual familia borbónica en la Jefatura del Estado. Cuanto menos se diga de él, mejor.

  Todo lo que insinúan, mencionan y juzgan es incomprobable, y por tanto no puede refutarse ni afirmarse. Tampoco se puede calibrar la intencionalidad, aunque se adivina. El final de esta campaña no puede estimarse tampoco.

Nota: Fotografías, Casa Real de España.

  

  

La «tierra firme» de Pedro Sánchez


   La Larga Marcha es el proceso de retirada estratégica de Mao Zedong y Zhu Enlai y sus «guardias rojos» a través del territorio de China, entre 1934 y 1935, tras el cual se hicieron con el control de parte del territorio chino, y que a la postre les daría el triunfo sobre los nacionalistas de Chiang Kai-Sheck.

 La Larga Marcha de Pedro Sánchez se inicia en 2016, cuando los dueños del partido, entre los que se encontraba Rodríguez Zapatero (que hoy grita airado en los mítines) dirigen una auténtica caza del hombre político contra Pedro Sánchez, al que responsabilizaban de la cosecha de los peores resultados del partido socialista en toda su historia desde la restauración de la Democracia en España. Todo está muy bien descrito en «Había partido: de las primarias a la Moncloa«, de José Félix Tezanos. El Comité Federal del PSOE liquidó a Sánchez a la vista de todos, con pucherazos, con personas escondidas tras las cortinas, con traiciones y deslealtades diversas, y fue arrojado a las tinieblas. Y allí, en un ambiente denso, pronunció su más célebre frase: «Esto no se ha acabado«, versión adaptada del «Volveré» del Terminator. Todos los que le traicionaron iban a pagarlo caro (o están fuera, o mendigan los aplausos de la derecha, como Joaquín Leguina), mientras que los que le fueron leales conforman su núcleo duro, esos en los que siempre confía, y en nadie más.

  En la historia de los partidos políticos de la presente etapa democrática, no se ha visto nada igual. Los que han caído en una conspiración, sucumbieron para siempre. Solo se perdonó a Susana Díaz, y se le ofreció un puesto en el Senado por designación Autonómica. El resto del libro presenta la cuestión de la redefinición de la socialdemocracia o la situación de la democracia en los partidos, pero sin resolverlas. El gran empecedor contra Sánchez es Tomás Gómez, en la Federación Socialista Madrileña, al que acusa de «haber tenido secuestrada a la FSM». Este libro y el Manual de Resistencia son casi el mismo, narran el mismo periodo de hechos, pero el último en primera persona.

       El Partido de Pedro Sánchez

  Durante medio año, apoyado por su familia y un grupo de leales, recorre cada federación socialista y las incorpora a su causa. Las que se le unen voluntariamente son recompensadas, las que le son esquivas, como Andalucía o Madrid serán arrasadas. No quedará ninguno de los viejos nombres. Pedro Sánchez recupera y construye un partido socialista a su imagen y semejanza, como hiciera Felipe González en Suresnes en 1974, sin sombra de traiciones, o al menos eso cree él. Lo único que hermana, incluso ideológicamente a ambos dirigentes, son las siglas. Sólo González es su alter ego en el partido, aunque le profesa un gran respeto. Todo lo demás ha cambiado, incluso las definiciones. En 2017 el apoyo popular a Sánchez era inmenso, aunque eso luego no se tradujera en una representación parlamentaria amplia. La aparición de los nuevos experimentos políticos como Podemos y Ciudadanos (ya extintos o en desintegración final), redujo la fuerza del bipartidismo clásico, que quedó muy mermado. El único que decidirá su final será él mismo, o los votos de la ciudadanía, que aunque no le sostienen lo suficiente, tampoco le disminuyen el grado de apoyo. En el presente año y en solo 2 meses, fue capaz de recuperar 1 millón de votos, con el que frenar el acceso de la ultraderecha de VOX, al gobierno de la nación. Este es su principal objetivo y así lo expresa en su más reciente libro Tierra Firme, título homónimo a una novela de la escritora Matilde Asensi. Aquí sus asesores, redactores o colaboradores, se han apuntado un tanto negativo. El título hubiese mejorado solo con la utilización de una preposición ( en, hasta, desde, por) o cualquier otra. 

Investidura fallida, expulsión del PSOE, moción de censura, la cólera y el Manual de Resistencia

 Curiosamente, porque nadie parece leer los libros de los presidentes, el Manual de Resistencia es todo menos eso. No se dan instrucciones para resistir, ni tampoco se justifica el motivo, Hay muchas dosis de suerte en su trayectoria, de «baraka». Entre el 1 y 2 de marzo de 2016, Pedro Sánchez se somete a una investidura fallida tras su acuerdo con Ciudadanos de Albert Rivera. Podemos cometerá un gran error político y auspiciará la caída de Sánchez votando «no» en la sesión de investidura. En realidad solo buscaban vengarse de Pedro Sánchez, por no haber conseguido relegar a los socialistas a la 2ª fuerza política de la izquierda. De haberse dejado formar ese gobierno, Mariano Rajoy no se habría dado una segunda oportunidad a Rajoy para prolongar su agónico gobierno, lastrado por la corrupción y la sombra de la utilización del Poder público para la persecución de personajes públicos. La aparición de VOX se hubiese retardado y su fuerza electoral mermada.

  Los 85 escaños del partido socialista en 2016 son utilizados en su contra por los conspiradores de octubre. Pedro Sánchez se ve obligado a dejar la Secretaría General, y en un arrebato de cólera renunciará a su acta de diputado. Formulará otra de sus frases célebres «No es no», y abandonará el Congreso para no verse obligado a abstenerse en la investidura de Rajoy. En solo medio año habrá reconquistado su Partido, y se convertirá en el primer presidente del gobierno que ni siquiera es diputado, y que accede al cargo por una moción de censura triunfante, la del 1 de junio. El uno siempre presente en sus grandes acontecimientos personales y políticos.

    En Tierra Firme

  Pedro Sánchez entierra firme a todos sus adversarios, tanto los internos como los externos. Casado, Leguina, Gómez, Iglesias, Rivera, habitan ahora en los círculos del infierno o del purgatorio político. Algunos más esperan engrosar esa lista, como Isabel Díaz Ayuso, a la que accederá en cuanto encuentre un candidato con el que hacerle frente en Madrid. Su línea semi histriónica, empieza a mostrar signos de debilitamioento. La gente prefiere gestión y busca a quienes sean capaces de llevarla a cabo. Lemas como «socialismo o libertad», pueden resultar eficaces, pero no se come, o vive con ellos. Aun así, el caso de Madrid es extraño.

  ¿Qué es Tierra Firme? Son las reflexiones surgidas del susto electoral de las elecciones municipales y autonómicas de Mayo, de 2023. Pedro Sánchez está acostumbrado a vivir en el mismo borde del desfiladero. A formar mayorías de gobierno imposibles, aunque ello le suponga desdecirse o rectificar sus anteriores planteamientos. Esa versatilidad crispa a sus adversarios, entre otras cosas porque no logran su descarrilamiento electoral, ni siquiera en las condiciones más adversas. Uno no debe culpar al otro de variar sus postulados o de ser imprevisible, y esa sí es una de sus principales virtudes, imprescindibles en un político. Su defecto, o el de sus asesores, es no reconocer abiertamente y con prontitud, esos cambios de postulados. Pedro Sánchez apoyó claramente la aplicación del artículo 155 tras el desafío independentista catalán, solo que ahora ha visto la necesidad de aplicar una amnistía política a todos los implicados en la irresponsable acción de Puigdemont (una declaración de independencia que duró un minuto es una charlotada), pero ya la llegará la hora de ajustar esas cuentas.

 Tierra Firme es también la declaración airada contra todas las calumnias de las que se le ha hecho objeto, y de las que sus colaboradores no son capaces de atajar, algo de lo que también se queja. Resulta sorprendente que un Presidente de Gobierno tenga tan poca defensa ante difamaciones gravísimas (traidor a España, sepulturero, asesino, gobierno Frankenstein, relaciones familiares con el narcotráfico, negocios en Marruecos, dictador, golpista, tirano, psicópata, etc). El energumenismo de los gritos en su contra en los actos institucionales es algo que debería ser evitado. No es posible que actos, incluso con la presencia del Jefe del Estado Felipe VI, se vean sometidos y condicionados por esa manifestación de zafiedad extrema. En Manuel de Resistencia manifiesta su sincera sintonía con el Monarca. España puede estar en riesgo, pero por parte de aquellos que intentar desestabilizar incluso el propio entramado constitucional. El primero que escribió sobre la necesidad de una segunda Transición fue José Mª Aznar, y no Podemos, que finalmente acabó participando alegremente del Régimen del 78.

  ¿Qué nos espera? Bronca, la hipérbole y el hipérbaton político (la alteración de los términos y significados). Todo es fascismo o comunismo, golpes de Estado y traiciones a España, la sombra de la liquidación de los Tres Poderes, aunque no sea cierto o muy discutible, o no estén tan separados. El libro es un programa político para el futuro, que se cumplirá o no, dependiendo de los resultados electorales. Tierra Firme no es el libro rojo de Mao. Leídos todos los libros, afirmamos que por lo general, el pueblo sabe muy bien lo que vota, y distingue entre unas elecciones generales, unas autonómicas, europeas o unas municipales. Los partidos suelen plantear una unidad de acción electoral, pero la gente separa perfectamente su voto. Sólo que en un mundo de listas electorales cerradas, los partidos no buscan la eficacia o la competencia personal, sino la adhesión del acólito.

En política no existe la tierra firme. Abunda el lodo fino y las arenas movedizas. En los libros, además del detalle del colchón de Rajoy, y otras anecdotas de bajo calado, no hay detalles que permitan interpretar a la persona.

San Juan de Dios en Granada


La calle de los pobres y los Hermanos Hospitalarios

Siempre habrá pobres entre nosotros, y la evolución económica del mundo indica que las desigualdades seguirán aumentando y que la erradicación de la pobreza está muy lejos de encontrarse entre los objetivos humanos. En los países desarrollados existe una atención a la pobreza y ayudas a personas y familias sin suficientes recursos, o totalmente sin ellos. Sin embargo, todo exige estar registrado en padrones, en domicilios (sean de las características que sean), y una capacidad mínima de gestión, que a menudo no resulta fácil. Los trámites burocráticos necesitan solvencia y es un servicio que deben proporcionar siempre las administraciones públicas (estatales, autonómicas, locales).

Pero hay un número cada vez más creciente de personas y familias que escapan o no llegan a todos esos controles y requisitos administrativos. La paradoja de estas sociedades desarrolladas es que para poder vivir con unas comodidades mínimas, se necesitan un nivel de recursos medios, que a veces ya no se alcanzan, ni siquiera teniendo un trabajo. Pero este sería el umbral de la pobreza, y de lo que queremos hablar es de la pobreza pura, sin recursos.

La calle de San Juan de Dios está en pleno centro de Granada. Es perpendicular a la Gran Vía de Colón, y corre casi paralela, aunque a no gran distancia de la avenida de Los Reyes Católicos. Justo en el centro de esta calle está el hospital de San Rafael, la basílica barroca, y la sede de los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios, que atienden a todas esas personas que están fuera de los márgenes administrativos y sociales. Son los desheredados de la fortuna, auténticas vidas en quiebra. Aumenta la pobreza, pero falla la caridad, sobre todo entre los ricos, entre aquellos que más tienen o más acumulan, que por lo general viven de espaldas a todas estas realidades. Son más caritativos y solidarios aquellos que forman las economías medias.

Las cifras de los Hermanos Hospitalarios

Surgidos desde la voluntad y esfuerzos del mendigo divino, Joao Cidade o san Juan de Dios, en el pasado año han atendido 541 personas en Granada, en el programa de urgencia social. Han ofrecido duchas, ropa, pagado facturas, alquileres y otro tipo de ayudas por importe de 17.738€. La atención a menores para compra de material escolar, gafas, audífonos y ayudas al desplazamiento, han supuesto 3768€, obtenidos todos de aportaciones individuales de quienes colaboran con ellos. La entrega de alimentos a familias y de personas atendidas en el comedor social han alcanzado la cifra de 245.591€. La atención hospitalaria de personas sin seguros medicos u otras coberturas han supuesto un gasto de 142.833€. Son cifras importantes, pero en Granada hay mucho dinero. El mantenimiento de las esplendidas instalaciones de San Rafael necesita recursos económicos muy elevados. El rico no suele distinguirse por su caridad, pese a las excepciones. Esas cifras debería multiplicarse varias veces.

Los Hermanos Hospitalarios cuentan con la ayuda de muchos granadinos/as, que contribuyen como voluntarios, desde la atención directa como cuidadores o auxiliares, hasta en otras misiones. No sabemos si existen otros altos profesionales que contribuyan de modo gratuito prestando sus servicios en el hospital y en otro tipo de colaboraciones.

Veneno en el aire


La lucha contra el amianto

Se intenta relanzar la actividad comercial en el Mercado del Real. Es un lugar muy frío e inhóspito en invierno e igualmente húmedo pero caluroso en verano. Es un lugar difícil, pero tiene una amenaza latente, la enorme extensión de su cubierta de uralita que se proyecta sin protección por todo el espacio.

El amianto se siente y se huele. No es el olor procedente de las cañerías y desagües. Tampoco es el inconfundibles olor de la pescadería y del zonal. Es algo diferente, que pica en los ojos cuando llevas allí más del tiempo recomendable, como en el tejado de Chernobil.

En un día estable, sin viento ni agua, esa cubierta resulta amenazante, oscura, tan oxidada. Un derrumbe allí convertiría todo en una zona infranqueable. En un lugar prohibido. Pero cuando hay viento todo es diferente. La fina película imperceptible que cubre toda la uralita, expulsa miles de pequeñas partículas invisibles pero letales. El veneno se mueve. Igual ocurre con la lluvia, cuando las canaletas reparten el agua por las inmediaciones, en incluso dentro de ña propia superficie del Mercado.

Después de 5 años de lucha en solitario contra el amianto, contra la uralita, desde El Alminar, consideramos una buena noticia que se haya iniciado ña elaboración de un catálogo de este material nocivo, con impacto directo sobre ña salud pública. El siguiente paso debería ser la elaboración de otro plan para su retirada, empezado por aquellos lugares en los que se realiza actividad pública, como este mercado.

Por eso preguntamos, de modo directo, sin margen para la duda, esperando una respuesta directa: ¿ Es seguro seguir manteniendo actividad humana y comercial aquí? Está ahí presente, se le nota, se inhala. Tenemos clara nuestra respuesta. ¡ No !

José Luis Navarro, el escritor y sus palabras


Agradezco sus amables renglones, pero no creo que mi visión sirva de mucho, a usted y a otros ponentes de este muro. Entro en él porque ello me da ocasión de saberme parte de algo; porque es grato vérselas con gente inteligente y concienciada, cual sea su marco y bandera, y porque, como el poeta, pienso que la palabra es un arma cargada de futuro; futuro que se me cierra porque ya no hay tiempo. No hay más, créame. José Luis Navarro en El Alminar (2015)

El que escribe tiene una faceta pública que rebasa el propio ámbito individual y familiar. No se puede silenciar o poner sordina a la desaparición del escritor y militar José Luis Navarro, que aunó en su actividad personal las dos profesiones preferidas de Cervantes: Las armas y las letras. Además de sus dos profesiones, ambas vocacionales, fue un perseverante comentarista del Alminar, en el que dejó un legado de 383 comentarios. No hubo charco al que no saltase y desbordase con su fina ironía, sus medidas y precisas palabras y con su sabiduría. Porque era sobre todo un cuidadoso y meticuloso usuario del lenguaje. Decía exactamente lo que quería decir, aunque a veces se dejase llevar por su propio genio, característico de un escritor talentoso, prolífico, muy galardonado y exiguamente reconocido en la ciudad de sus desvelos, Melilla.

Él descendía hasta el Alminar desde su altura, puesto que estaba en un dimensión distinta, pero lo hacía porque conformaba un espacio, como dice su propia cita, en el que se sentía cómodo y a gusto, pese a que en ocasiones era necesario alternar la tijera de la poda con la pluma, dada la crudeza de algunas opiniones de otros participantes. A un escritor se le despide con sus propias palabras y textos, y ya luego cada uno lo despedirá como padre, esposo, amigo o como quiera y crea adecuado. José Luis Navarro era apreciado en su profesión militar, aunque eso le limitaba mucho, en su vocación literaria. Quizá por ello la primera para de su obra está dirigida hacia los cuentos juveniles, en los que era un maestro, o porque creía que esa es la edad y etapa en la que todavía es posible influir en los espíritus en formación. Tenía también algo de Séneca, y el Nerón al que intentaba educar era el mundo circundante.

De entre todos sus libros, que son muchos, el más ácido, el que condesa toda su crítica, mordacidad y auto afirmación de libertad es Políticos Sans Peine. Siempre pretendió afirmar sus veleidades anarquistas, pero sin sus excesos. Quizá puede ser entendido como un manual de supervivencia en el proceloso mundo de la política, en el que, como dijera la Epístola moral a Fabio: «las esperanzas cortesanas prisiones son do el ambicioso muere y donde al más astuto nacen canas. El que no las limare o las rompiere, ni el nombre de varón ha merecido, ni subir al honor que pretendiere». Ni era santo, ni nunca pretendió la devoción de nadie. En el Alminar nos complace haberle servido de alojamiento durante 5 años, hasta 2016, en el que voluntariamente dejó de escribir, pero nunca de leernos. Así lo afirmó en uno de sus últimos comentarios publicados: Nunca me he ido; allá en las semanas finales de 2015.

¿Mereció una despedida distinta? Quizá sí, algo más vistosa, más acompañada, pero en realidad era un solitario Quijote, papel ccn el que se sentía satisfecho, aunque pareció albergar alguna duda, que es la madre de cualquier sabiduría. En un debate sobre el cementerio de Melilla, dejó este profundo comentario: «Entiendo lo beato, en su acepción popular peyorativa, como un fundamentalismo más, y por ello, reprobable. En cambio, lo devoto, desde la creencia en Dios a las manifestaciones litúrgicas populares, es una piadosa manera de pensar y obrar. Por eso respeto y llego a meter pluma en aquellas entradas y comentarios, como es este, en las que se habla de esencias, presencias y sentimientos religiosos. Suerte tienen los que así piensan y obran porque la oscuridad no acaba con ellos«. Si algo le gustaba, y si a sus ojos era merecedor de ello, no dudaba en decirlo y en participar. Señalaba cualquier defecto, y no escatimaba elogios, o ambas cosas a la vez, como este comentario dirigido al autor de este blog, en un debate pasado sobre la casta y sus privilegios: «Demasiados, sí, visto la forma sesgada con la que abordas el problema. Nunca has sido objetivo en tus exposiciones ni ecuánime en tus respuestas; lo cual, mira, divierte lo suyo y a ti te hace encantador«.

José Luis Navarro Lara era su propio mundo, su propio universo en expansión. No cultivó, ni hay ejemplo que sepamos, de alguna poesía suya, pero ese pecado, de serlo, lo hemos cometido todos, el de escribir poesía. Ahora ya el escritor habita entre nosotros.

Aparte del ya mencionado, la obra literaria que puebla nuestras estanterías es nutrida: El último vuelo de Bill Barnes, Irina y un hombre enorme, El soldado incorrupto y otras soledades, Tavia de los sueños, Ángeles de arena, Un punto más que el diablo, Clotilde (caca de plata caga la vaca), Tragos de vicio.

Nota: La fotografía es del año 2010. Corresponde a la presentación de su novela El último vuelo de Bill Barnes, que recrea los últimos momentos de Virgilio Leret y Carlota O´Neill en el Atalayón, en julio de 1936. El acto fue organizado por la asociación Ateneo, presentado por su presidenta Mª Ángeles Sánchez, y contó con la participación de Carlota Leret.

La capilla de Cristo Rey de Melilla


Crónica del abandono de un Bien de Interés Cultural

Hoy se conmemora la festividad litúrgica de Cristo Rey, en cuyo honor está dedicada la capilla del hospital militar del Docker o de Fidel Pagés, que ya no existe. Con anterioridad, en el recinto existía otra pequeña capilla en la que se oficiaban los servicios religiosos hasta 1942, fecha en la que fue inaugurada esta iglesia, último de los templos cristianos melillenses en ser erigido. Tiene pues 81 años, aunque ya no se trata de un templo religioso. No hay constancia de cuándo fue la última celebración religiosa allí celebrada. Permanece cerrada y abandonada desde el año 2010, cuando la Administración Militar enajenó la propiedad del hospital militar. Sabemos eso sí, que se celebró allí una boda antes de cerrarse definitivamente.

En ese año y antes del abandono de la totalidad de las instalaciones, entramos en la capilla acompañados por un suboficial de las Fuerzas Armadas e hicimos las últimas fotos existentes. Nos dijo muy claramente que: «Hemos hecho un inventario, pero del estado en que lo dejamos. Lo que hubiera con anterioridad lo desconocemos». Las obras del nuevo hospital universitario habían comenzado en el año 2009, y se abandonaron definitivamente en 2012, momento en que toda el área queda abandonada. A pesar de la vigilancia permanente, las entradas en los antiguos barracones y pabellones eran constantes, incluida la propia capilla. En febrero de 2012 se notificó el primer robo en su interior, pero no se dio noticia de qué cosas podía haberse sustraído.

La paralización de la obras acrecentó el abandono de todo el entorno, que fue vandalizado en su totalidad. En 2016 todo el mobiliario de la capilla estaba en su interior, en el mes de junio. Los vigilantes del recinto nos llevaron hasta allí, para mostrarnos en qué situación de abandono se encontraba todo, y lo volvimos a relatar. ¿Cuándo, quién y hacia dónde se llevó todo el mobiliario que se aprecia en las fotografías de 2016? Es un enigma como muchas cosas en Melilla. Esta iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural en julio de 2003 y transferida a la Ciudad Autónoma de Melilla en el año 2010, cuando el Ministerio de Defensa comunicó la renuncia a la propiedad de estas instalaciones. Es esta la raíz del mal, que los mismos que recibe el inmueble en 2010, son los que abandonan o se desentienden de ella hasta el año 2019, incluido el «gobierno del cambio» que les relevó entre 2019 y 2023. Hay por tanto una acumulación de responsabilidades y de desidias hasta el momento presente, en el que parece que se intentará revertir esta lamentable situación. Sin embargo, son casi todos los mismos, todo el tiempo.

La historia de esta capilla está suficientemente documentada por los cronistas de Melilla ( Fernández de Castro, Bravo Nieto), por cronistas religiosos como Moya Casals, Blasco López, o por historiadores como Francisco Saro, a los que se añade el propio Alminar de Melilla y su autor. No vamos pues a redundar en lo que ya está escrito, salvo la propia y obligada mención de esos autores.

Queda pues la constancia escrita de un abandono ininterrumpido desde el año 2012, de un expolio continuado en todo ese tiempo, en los que se constatan al menos 4 robos, y del arrumbamiento de unas imágenes de las que nadie se quiso hacer cargo, puesto que dejaba de ser un templo religioso. ¿Qué pasó en su interior hasta el presente año 2023, casi en su mes final? ¿ Si ya era un BIC cedido a la Ciudad Autónoma de Melilla, porqué se retiró el mobiliario a un almacén militar y cuándo? ¿ Dónde están los inventarios de lo que había en su interior?

Resulta curioso que el escándalo de su situación estalle justo el día litúrgico dedicado a la advocación de Cristo Rey. Hay cosas que reclaman su reparación histórica en un día determinado, tras una larga década de constatado abandono. Y no hemos mencionado los 200 m2 de cubierta de uralita que deberán ser retirados antes de tocar cualquier muro o tabique.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/11/20/la-basilica-del-hospital-militar-de-melilla/