Cuestiones sobre los barcos


 

Motril defiende su línea y Melilla en riesgo con  las suyas

          Solo a los efectos de la gestión de un gobierno, el ver cómo entra y sale del puerto de Beni Enzar el buque rápido de Acciona, es la mayor humillación posible para las Consejerías correspondientes ( Fomento y Turismo). Si el Presidente de ese gobierno conservase alguna capacidad de maniobra, habría cesado inmediatamente a los responsables de ambas áreas, el mismo día en el que el buque de Acciona entró por primera vez en el puerto marroquí.

          El gran problema de Melilla es cómo regresar a ella, o incluso cómo salir. Motril, municipio similar al nuestro, defendió y consiguió su línea marítima entre su puerto y el de las dos ciudades norteafricanas (Melilla y Nador), con lo que ha conseguido una parte de la cuota del Paso del Estrecho. Esta afluencia de viajeros en tránsito ha supuesto una importante reactivación de la zona colindante al puerto, e incluso el de la propia ciudad, a la que se acercan todos los que esperan la salida del barco. Es lógico que el municipio motrileño, puerta de entrada de Granada y ciudad equidistante entre Málaga y Almería, defienda con «uñas y dientes» la presencia de la naviera Armas en su costa, a la que ha revitalizado económicamente.

        Sin estación marítima, sin gastos multimillonarios, sin la petulancia de nuestra Autoridad Portuaria, Motril tiene  muy bien organizado el tránsito de los barcos, con abundante personal y señalización para encontrar desde la autovía, el camino hasta el puerto sin perderse.  Esto no sucede en Melilla.

            Sin la línea de Motril, la situación del transporte marítimo hubiese sido catastrófica en nuestra ciudad, en donde ya ha habido problemas para conseguir billetes y hay muchos días sin billetaje para las próximas fechas.

              Las bofetadas de Acciona al gobierno de Melilla

            Un amigo, entendido en los asuntos marítimos y en las peculiaridades de las navieras, me contó que estas compañías no suelen pisarse las zonas de navegación. Trasmediterránea lleva más de un siglo transitando el mar entre el sur de España y el Norte de Marruecos y la naviera Armas está muy asentada en Canarias. Las navieras pertenecen a familias inménsamente ricas y son difícilmente presionables.

            Las navieras tienen catálogos con los barcos disponibles y realizar un pliego de condiciones de transporte marítimo, en el que ninguna de las dos compañías tenían los barcos requeridos, muestra un alto grado de irresponsabilidad. Alguien, no sabemos quién, quiso jugar fuerte contra Acciona, pero lo hizo de farol y sin cartas que le respaldasen. Al final se han estrellado y a toda Melilla con ellos.

             Acciona ha dejado dos veces el pliego de condiciones vacío, y eso son dos bofetadas. Armas, como ni le iba ni le venía el asunto, ni siquiera tuvo intenciones de presentarse al concurso. Como no hay dos sin tres, Acciona lanzó la tercera bofetada al Ejecutivo melillense, que ya reconoce no saber qué hacer, paseando el barco rápido a lo largo del verano por delante de nuestras narices y en dirección a Nador.

              Es verdad que el Ejecutivo socialista consiguió un contrato de mínimos con la familia Entrecanales, propietaria de Acciona, pero es que este gobierno no ha conseguido ni siquiera eso.

         Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2013/04/21/el-contrato-maritimo-de-melilla/

                   (2)  https://elalminardemelilla.com/2014/01/30/las-verdades-del-barquero/

 

Regreso al hogar melillense


 La oleada de las medusas

      Hasta bien entrado en mes de junio, o incluso los primeros días de julio, las playas melillenses distaron mucho de estar en estado óptimo. Antes de marcharme de vacaciones pudo vivir un día de banderas rojas. En todas la ciudades y pueblos de costa hay problemas de gestión. En Melilla lo que no hay es gestión. Muchos melillenses no pueden salir de la ciudad y solo tienen las playas. Si pudiesen salir y comparar, simplemente con las de ciudades y pueblos pequeños, podrían ver que lo que se nos ofrece a los melillenses es casi nada, pese a las ingentes y desmesuradas cantidades presupuestarias que maneja nuestro Ayuntamiento/Ciudad Autónoma.

     Tras la primera toma de contacto con nuestras turísticas y publicitadas playas, la sensación es desoladora, aunque se vuelva con el ánimo sereno y dispuesto a reconciliarse con nuestra ciudad. La comparación resulta lamentable y siempre en nuestra contra. El mobiliario urbano playero lleva sin renovarse demasiados años. La arena de la playa está cada vez más sucia, llena de anzuelos y todo presenta un aspecto muy deteriorado.

        Por si fuera poco, los problemas para aparcar en la zona de La Hípica (la playa estrella), son tercermundistas, a lo que debe añadirse las obras de saneamiento, que solo podían realizarse en la temporada de baños, para dar mayor  sensación de abandono y falta de gestión ordenada.

        En el agua, que varía según la franja de la playa y las horas, hay zonas de espeluznante suciedad, con el agua muy próxima al estado  de chapaote. Por si faltaba algo en el regreso, llegaron las medusas en oleadas. Las controladoras de playa cumplían con su misión, que es ninguna. No es culpa de los trabajadores.

         Nuestro gobierno, diputado y senadores, regresan poco a poco y ofrecen ruedas de prensa. Por el aspecto broncíneo  y uniforme de su moreno, se nota que ninguno ha pasado en Melilla sus vacaciones, al menos en nuestras playas.

Córdoba cierra su mezquita en domingo


 

  La decisión del Cabildo de Córdoba causa gran incomodidad al turismo

          Cada domingo, desde hace unos años, el Cabildo de Córdoba cierra el acceso a la gran mezquita omeya, entre las 11 de la mañana y las tres de la tarde, y a partir de las seis. Esto quiere decir que uno de los monumentos más atractivos de Europa, solo es visitable en domingo entre las 8 y las 11 de la mañana y entre las 3 y las 6 de la tarde. Esto sucede los domingos, que es el día de mayor afluencia de visitantes. Cualquiera que conozca Córdoba, sabe que visitar la mezquita a partir de las 3 de al tarde, es someter al visitante a un castigo extraordinario en verano, dada las extremas temperaturas del legendario verano cordobés. Hacer eso es invitar a no visitar la mezquita los domingos. La excusa y la causa coinciden en este caso, y es la celebración de 4 misas de culto cristiano en la catedral, que está empotrada dentro de lo que sigue siendo una mezquita, aunque ya sin culto islámico por razones históricas y obvias. Es el revanchismo cristiano del Cabildo Cordobés. A las tres de la tarde cierran la mayor parte de las tiendas de recuerdos de la zona de la judería, por lo que el turista que se arriesgue a deambular por allí en verano, no encontrará casi ningún lugar en donde comprar un recuerdo, pilas paras sus máquinas de fotos o una botellita de agua con la que paliar la deshidratación.

         En todas la catedrales de España, durante las horas de culto no se impide el acceso de los turistas, pero sí se recomienda el no hacer fotos ni ruido. Solo se cierran transitoriamente las zonas de culto. Lo visto en Córdoba supera todas las normas de descortesía. Nadie visita Córdoba para ver su catedral, y todos lo hacen por ver su mezquita. Las catedrales son focos de atracción turística, y gracias a eso La Iglesia española obtiene unos jugosos y pingües beneficios. El caso cordobés es único, pues se trata de un templo cristiano encajado dentro de lo que fuera una de las mezquitas más espléndidas de la España islámica, junto con las de Sevilla y Almería, si hacemos caso de las referencias históricas.

         Hay una anécdota histórica, atribuida al emperador Carlos I, al que se pidió permiso para edificar la catedral cordobesa, que al visitarla y solicitársele su opinión sobre la nueva obra, afirmó: «habéis destruido algo único en el mundo, para hacer algo que pude verse el cualquier lugar». No se puede decir más, con menos palabras, algo muy propio del gran monarca español.

                                                 De monumento público a propiedad privada

         Un educado miembro o colaborador del Cabildo catedralicio, nos explicaba a los turistas presentes, que poco hay por lo que protestar, pues la mezquita-catedral de Córdoba ya no es un monumento turístico público, sino una propiedad privada ( inscrita en el Registro de la Propiedad por 30€ gracias a las reformas legales del Partido Popular gobernante).  Al explicarle que esta situación no había sido así siempre, mi anónimo interlocutor me dijo que tenia razón, pero que el Obispo de Córdoba, no aclaró si el actual o el anterior, había tomado esa decisión por considerar que el ruido y el habla de los turistas, convertía el oficio religioso de la misa en un mercado.

        Lo que sí es un mercado es recaudar 8 millones de euros anuales por las visitas a la mezquita, sin tributación como ingreso, y considerar que los domingos sí es una catedral. Todo un ejemplo de soberbia e intolerancia de los que se proclaman los seguidores de Jesús, el Cristo. ¿Debemos pagar tributo al César?, le preguntó un miembro del sanedrín al rabí Jesús, a lo que respondió: A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. Alguien se ha olvidado ya de esto.

El retiro del gran explorador


    Con   Miguel de la Quadra Salcedo en Sotosalbos

                Las cosas siempre suceden en un orden determinado. No siempre lo más interesante es el inicio ni lo peor el final. Todo ocurre cuando ocurre. Hay que evitar la tentación de amplificar solo aquello que nos ha gustado y reducir lo menos atractivo. Todo puede ser escrito, pero en el orden en el que sucedieron, para alterar el recuerdo lo menos posible.

              En Sotosalbos, el lugar en el que puede suceder cualquier cosa, pude encontrarme con Miguel de la Quadra Salcedo, en su merecido y escondido  retiro. Hay un antes y un después de la exploración contemporánea  en España tras la aparición de Miguel de la Quadra.  Su abuelo, José Miguel de la Quadra Salcedo, fue un gran arquitecto, fallecido en 1952, que desarrolló casi toda su obra en el Protectorado Español de Marruecos, concretamente en la ciudad de Tetuán. Según me contaba su nieto en su retiro de Sotosalbos, el mercado de Melilla lleva la firma de su ilustre antepasado. La familia tiene concedido el marquesado de Castillejos.

             Poco hay que decir sobre este hombre, pues su nombre habla por sí solo.  Pocas personas hay en España, de mediana edad, tanto mujeres como hombres, que no recuerden el gran bocado que le lanzó la anaconda en el río Amazonas. De la Quadra Salcedo y Félix Rodríguez de la Fuente revolucionaron el mundo de los documentales y de los viajes en España. Hay unos proverbios que dicen que: uno abre el pozo y mil beben de su agua, y otro muy parecido que afirma: uno abre el muro por el que otros pasan. Ambas afirmaciones describen perfectamente la actividad profesional de este singular periodista y gran persona, a la que la fortuna, me ha permitido conocer y saludar, aunque sea en la época de su retiro, que es cuando más se agradecen y necesitan los reconocimientos, aunque sean así de fugaces.

La Luna de San Lorenzo


 

            Cuando uno viaja, está de vacaciones, o en cualquier otra circunstancia, ve las cosas, vive las experiencias y no piensa en cómo las va a recordar después para luego contarlas. Lo noche de San Lorenzo es el ecuador del verano.  La práctica totalidad de los pueblos y ciudades de España están en fiestas por estas fechas. Entre San Lorenzo y la Virgen de agosto. El diácono Lorenzo fue martirizado en Roma un 10 de agosto de 258. Su figura es muy popular, tanto que el monarca español Felipe II le dedicó el monasterio y la villa de San Lorenzo del Escorial, que reproduce la forma de una parrilla, como en la que fue sometido a tormento San Lorenzo.

             Un 10 de agosto, pero del año 1002, moría en Medinaceli el gran emir de Al-Andalus, Almanzor, después de la gran campaña de razias iniciadas en el año 1000, el año del otro gran cambio de milenio. Cada diez de agosto nuestro planeta, La Tierra,  atraviesa un cinturón de asteroides conocido como Las Perseidas, que al entrar en contacto con la atmósfera se incendian y producen el efecto conocido como «lágrimas de san Lorenzo» en los países de tradición católica. Son cientos de luminarias atravesando el cielo entre los días 10 y 15 de agosto de cada año. El fenómeno solo es visible en el hemisferio norte.

             Este año, sin embargo, se producía otro acontecimiento astronómico que eclipsaba el de Las Perseidas, y es el de la Luna llena de San Lorenzo, que solo se repite cada 33 años. A todo esto, se añadía un singular fenómeno óptico, el efecto lupa, que hace que la Luna parezca más grande y cercana en el momento de su salida. Estar en el momento justo y en el lugar adecuado es una clave para algunas cosas.

            Este año 2014 me encontraba en Sotosalbos, aldea cercana a Segovia, que se encontraba en fiestas. Es un lugar sin contaminación lumínica y con un cielo prístino. Un monte cercano, perteneciente a las estribaciones de la Sierra de Guadarrama, en su vertiente oeste, hizo de telón de fondo para la majestuosa salida de la Luna de San Lorenzo. Anarajanda, grande, hermosa, femenina; la Luna de San Lorenzo.

Gaza, la matanza de los inocentes


 

               

               El Rey Herodes pasó a la historia con su matanza de niños inocentes, por mucho menos de lo que está haciendo en la Franja de Gaza, Benjamín Netanyahu y su gobierno, al que no mezclamos con el Estado y el pueblo de Israel, no alcanzarán en la historia semejante categoría. Es un gobierno de halcones y se están comportando de esa manera. Todo Estado tiene derecho a defenderse, pero no a agredir de esta manera. La descompensación de fuerzas en conflicto es descomunal. La cohetería y las bravuconadas de Hamás, no pueden equipararse al infernal despliegue militar puesto en marcha por uno de los ejércitos más poderosos del mundo, que es el israelí. La exhibición de fuerza bruta, aleja al gobierno de Israel de cualquier pretensión justificadora que pudiera alegar. La demolición de infraestructuras, algo habitualmente practicado por los gobiernos israelíes, es un castigo añadido y extendido a una población indefensa e inocente. Siempre hemos defendido el derecho de Israel a su existencia, pero también la necesidad de que se cumplan todas las resoluciones de la ONU, incluidas aquellas que obligan al Estado Israel en sus excesos, y a los Países Árabes en su falta de reconocimiento al Estado israelí, algo que de por sí es un hecho incuestionable. Aún así y pese a todo, hay que evitar cualquier apasionamiento ciego en torno a este conflicto, en el que la tentación del pensamiento antisemita está demasiado cerca. Este es el brutal mundo que han conseguido se ha construido a lo largo de la historia. Triunfa y sale adelante el poderoso, que cuanto menos escrúpulos tenga mejor le irá. La razón es algo que ya no es determinante en nada. La razón que impera es la de Estado, la de Maquiavelo.

En torno al fuego verde


           La llama verde fue una de las mayores sorpresas y descubrimientos del año en curso. Encontrarme con su existencia fue algo completamente inesperado. Nunca antes había pensado en ver y producir llamas verdes. Alguien dijo aquí que era cosa de brujos y de brujas. Sin embargo, lo portan como ornato en una cofradía de Cristo, aunque muy antigua. Quizá tengamos un poco de todo. Contemplar el fuego es  relajante. La palpitación de la llama hipnotiza. No sé quién o por qué se dice que el fuego purifica. El fuego lo consume todo. No se mezcla con nada y se aviva con el aire, del que extrae el oxígeno indispensable para la combustión.  La purificación por el fuego fue un recurso bárbaro de La Inquisición, con el que se quemaron a mujeres y a herejes. Por mucho que se pida perdón por semejante atrocidad, jamás podrá borrarse el daño de haberlo hecho.

               El fuego quema y se asocia indistintamente con el infierno y con el amor. Esto llama también la atención, conceptos antitéticos asociados bajo la misma metáfora. Se nos amenazó durante siglos con las llamas del fuego eterno, pero San Juan de La Cruz, al escribir sobre el amor místico,  hablaba de la llama que consume y no da pena, y Lope unía ambas cosas: creer que un cielo en un infierno cabe. Una vez encendido el fuego, de cualquier clase,  es muy difícil de apagar y exige alimento y cuidado constante.  Cuesta más trabajo mantener el fuego que iniciarlo. Muchos prefieren la segunda labor, la más fácil, nuestro trabajo, de siempre, es el primero, el más dificultoso. Las denominaciones opuestas existen también en botánica, resulta muy llamativo ver las denominaciones comunes de las plantas. En Melilla hubo un árbol, al que no he vuelto a ver florecer, al que se llamaba como árbol del amor o de Judas. Creo que las podas acabaron con él.

            Encontrar la combinación exacta, la mezcla adecuada, el grado de intensidad suficiente para que la llama caliente e ilumine, pero no queme ni nos deje pronto a oscuras, centra ahora nuestra atención. Ahora se entiende el por qué el presidente de aquella cofradía guardaba en celoso secreto la mezcla y composición  del fuego verde. Hay algo más difícil de conseguir que el propio fuego verde y es el silencio en torno a él. Necesitamos el silencio. No oir, no escuchar nada y dejar que únicamente nos ilumine la llama verde.

                El rojo que hay detrás es aparente. Es una combinación buscada para crear un determinado efecto visual. El fuego verde arde con mucha intensidad. Su llama es muy viva y resulta atractiva. El verde es más intenso y puro cuando se acerca a su final y la llama es más débil y su oscilación más pausada. No ha resultado tampoco la imagen buscada, se acerca a lo que pretendemos, pero no estamos cerca de la combinación buscada. La alquimia es un proceso que combina cosas de diversa índole para producir efectos o cosas diferentes. Algo de eso también pretendemos. Combinar lo que es diferente, para buscar y provocar sensaciones distintas. Hay que huir siempre de los caminos marcados. Que nadie nos encuentre en el lugar en el que creen que estamos. El mundo se mueve contantemente y nosotros también. Las cosas fijas son las que guían. Después de esto, el silencio se asentará sobre El Alminar. Llega agosto, el que fríe el rostro. El adormecedor canto de la chicharra se adueña de los campos.