La caída del Impero romano del Hornabeque


                      Delenda est Roma  ( Roma está destruida)

            Hace  pocos días hablábamos en El Alminar de la orgullosa guarnición romana del Foso de Hornabeque, de sus modales poco viriles y de sus poses «lujuriosas», como invitando a pasar al interior de la tienda. Hoy, justo una semana después, Eolo (Dios del viento), dueño y señor del Foso, ha vuelto a abatir de modo inmisericorde y por 2º año consecutivo, a gran parte del Belén.

       La peor parte se la ha llevado esta vez la guarnición romana del castillo de Herodes Antipas. Lo que ayer era puro orgullo, filigrana y posado fotográfico, hoy no es más que una guarnición abatida, sin rastro del campamento, y con el centurión romano muerto en el suelo. Cumpliendo con nuestra obligación de ser notarios de los sucesos de Melilla, hemos podido constatar la zozobra y el triste final tanto de la guarnición de Roma, como de los «pobres pastores» que se ganaban la vida en el Belén. Casi nada ha quedado en pie

           El foso del Hornabeque es un túnel de viento y eso lo sabemos todos en Melilla, todos, menos los encargados de montar el Belén, por 2º año consecutivo en el Foso. Lo sucedido es una metáfora del poder y de la vida. Lo que se construye durante un mes, puede ser abatido en un sólo instante,  y el prestigio y el poder aparentemente mas sólido, puede caer entero en un sólo golpe de fortuna.

             Los romanos creían mucho en los augurios, o los auspicios y eran muy supersticiosos. Existía un Colegio de Augures que interpretaba cualquier signo y muchas decisiones políticas, se tomaban o no, dependiendo de los auspicios. Este es el 2º año que el Belén cae abatido por el viento. Como primera medida, yo no lo volvería a instalar de nuevo en ese lugar. Una cosa es no tomar en cuenta los auspicios y otra, mucho más seria, desafiarlos. Como consejo  final, tomaría muy en serio esta 2ª advertencia y empezaría a modificar ciertos hábitos y prácticas referidas al modo en que se están haciendo las cosas.

   Hay algo, que no está gustando a «los dioses» romanos. O quizá esto sea ya en sí mismo un vaticinio y ya nada pueda evitarse. Estamos viendo sucesos muy extraños. 

        Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/12/12/juerga-en-el-palacio-romano-del-belen/

Frente a los rayos del Poder


                 Frente a los rayos del Poder no hay protección posible,  y más si se trata de individuos aislados,  por muy eficaces que sean en la divulgación de sus ideas, o  incluso hábiles en la creación de amistades y redes personales. Sin una estructura de protección que ampare toda esa actividad, no se es nada frente a «la ira del poder» y más, cuando en Melilla se ha hecho dejación absoluta de la más mínima crítica, ante comportamientos y modos inadmisibles en una Democracia. Todas esas cosas que estoy aquí volcando y publicando son sólo una mínima parte de la realidad que vive y sufre el ciudadano de Melilla.  Hay un blog vecino y amigo: «La otra Melilla», que también intenta poner coto a la autocomplacencia de un Poder que no ha recibido la más mínima crítica en los últimos 5 años, por establecer un límite desde el que trabajar.

                     Ese desierto crítico, ese sometimiento, se ha producido por diversas y complejas causas que  serían demasiado amplias de analizar. Está muy bien y es lícito que un medio de comunicación, sea del tipo que sea, tome una línea editorial de apoyo a una determinada opción política, es legítimo. Lo que no resulta admisible es que se silencie o se reciban órdenes de silenciar cualquier comportamiento de abuso de poder, de nepotismo y otras prácticas absolutistas, que no se corresponde con un «servicio a los ciudadanos», tanto al crítico como al acólito. Se pierden hasta las formas personales y basta una leve crítica o dura hacia una gestión, para que te dejen de saludar «líneas completas» de personas, con las cuales uno jamás ha tenido el más leve roce.

                  Esto sucede porque  el desierto crítico ha sido tal, que el más leve comentario o el señalar una deficiencia, retruene como «un petardo» lanzado en el atrio de un convento de clausura. Es tal la ausencia de  contraste con la realidad, que «la elefántica maquinaria del PP de Melilla» se siente molesta y «casi agobiada» porque dos o tres ratones circulen libremente entre sus patas y sorteen todas las trabas, creando sus «propios medios de expresión», para mostrar simplemente, que hay otro modo de ver las cosas, o que uno ve, solamente aquello que quiere ver.

                           ¿ Creen que es fácil exponerse de modo voluntario a las tormentas eléctricas y a los rayos del Poder ?. Les aseguro que no, pero alguien al menos tiene que decirles, aquello que nadie se atreve o que tienen que oír obligatoriamente. En el sustancioso sueldo que cobran, también está este apartado. Ser Consejero o Viceconsejero es una obligación de servicio al ciudadano y no una recompensa o una canonjía.

    Nota: Esta entrada la publiqué el 20 de junio, entonces tuve «un pico» de 80 visitas. El Alminar de Melilla tenía poco más de un mes de existencia. Me pareció increible . La media de visitas diarias en aquel mes era de 56, y las totales fueron 1600 . Seis meses después, las visitas que recibe El Alminar de Melilla cada día, no bajan de 300, incluso hubo un máximo de 700 el pasado 30 de noviembre, con un total de 11.000 cliks.

          En estos seis meses ha cambiado mucho el seguimiento del blog y eso que junio fue un buen mes. Por lo demás, seguimos expuestos a los mismos rayos que entonces, aunque ahora, mucho más respaldados.

  PD: Fotos de: http://fotosdeculturas.blogspot.com/

Melilla, el absurdo en las calles


 

 

           Calles con nombres prácticamente iguales

       Para los que trabajamos en la calle, encuestadores del INE, trabajadores de correos, del Catastro, de Hacienda, de Justicia, o de cualquier organismo o entidad cuyo trabajo esté relacionado con las visitas a domicilio, comprobará, si mayor dificultad, las absurdas denominaciones de calles, el mal rotulado de las mismas, y la aplicación de un distinto criterio para definir qué es una calle o qué una plaza. Los responsables anteriores no tenían una única idea de como hacer las cosas, o si las tenían las variaban cada día. Según el capricho o la idea del momento.

      En algún momento he llegado a pensar que las situaciones absurdas e incomprensibles, tendrían su fin, que los errores llegarían a corregirse, que habría un criterio único para decidir el nombre y la numeración de una calle. Al final me equivoqué y cuanto más vueltas doy por las calles, veo que los errores se multiplican y que nadie corrige nada. Les dan igual las infinitas molestias que han causado a los ciudadanos, y que seguirán causando, porque este desarreglo en los nombres, deberá ser corregido en el futuro.

         De todo lo que he visto, además del nulo respeto por la historia de la ciudad y de sus gentes, necesario para que los nombres de las calles digan algo, lo que esta semana me ha llamado la atención, asombrado  y confirmado el modo irrespetuoso con que se ha hecho todo, es esta que coloco aquí, la práctica repetición de un nombre en el callejero. No tiene sentido.

   Nota: La 2ª de las calles de igual nombre, la del Paseo Ciudad de Málaga, debería haberse llamando Paseo del Río de Oro, u otro con algún significado propio de la zona.

Monolito de los Ángeles Custodios


        En el nuevo espacio recuperado del Baluarte de San Fernando, que no hubiese habido que recuperar si hubiesen sido capaces de mantenerlo, existía un monolito dedicado a los Ángeles Custodios, Rafael, Miguel, Gabriel o cualquiera de ellos. Allí estuvo hasta la década de 1990 el cuartel de La Policía Nacional de Melilla. No recuerdo si ese monolito de mármol blanco se instaló en época de los alcaldes de La Democracia, o si fue instalado en épocas anteriores, cuando se reinterpretó todo el pasado de Melilla en claves místico imperiales. Es lo mismo. El caso es que el monolito estaba allí en la navidad del año pasado, en 2010, cuando realicé todos las fotografías con las que demostrar la falsificación de la zona. Estaba allí cuando se iniciaron la sobras de reconstrucción del Baluarte.

      Podría haber permanecido en ese lugar simplemente como elemento decorativo, pero estamos en la ciudad en donde se roban estatuas de la calle  o en donde desaparecen cañones de Melilla La Vieja, sin que nadie llegue a enterarse del  asunto. Aquí se prefiere un ladrillo con tal de que sea nuevo, antes que conservar cualquier elemento ornamental del pasado. A quien correspondiese, está claro que le sobraban todos los ángeles custodios. Realmente no necesitan ninguno.

En El Rastro de Emvismesa


            

                      El fracaso de El Rastro

    La Empresa Municipal de la Vivienda de Melilla fue creada en 1991 por el entonces concejal Enrique Remartínez, que gobernaba en coalición con el PP de Ignacio Velázquez, que no obtuvo la mayoría absoluta en aquellas elecciones, lo que le obligó a pactar con los dos concejales del PNEM (Partido Nacionalista Español de Melilla). La idea de Enrique Remartínez (q.e.p.d.), anterior  Decano del Colegio de Médicos de Melilla, era la de construir viviendas de bajo coste y poder ofrecerlas a personas con bajos recursos. Ideó las famosas viviendas prefabricadas de la calle Castellón de La Plana y una promoción de la calle Sión, en el barrio hebreo. La Sede de la Consejería de Servicios Sociales, en Carlos de Arellano,  es también obra suya, e igualmente de paneles prefabricados, que reducían mucho el coste y el tiempo de construcción.

          Algo no resultó de todo aquello y tras la marcha del concejal nacionalista de la política activa, Emvismesa  siguió, pero para fomentar la creación de empresas, y la elaboración de estudios sobre el futuro económico de nuestra ciudad. Actualmente, aparte de seguir cumpliendo con las funciones para las que fue creada, es un varadero de cargos de libre designación de «alta gama». A lo largo de estos últimos diez años, Emvismesa construyó otras dos promociones de viviendas protegidas, la de la urbanización «Lo Güeno» y la del antiguo grupo de Primo de Rivera (*).                        

         Construcción de viviendas en El Rastro

    No se sabe si por el mal de altura, o por la creencia de que todo el monte es orégano, la empresa publica melillense se lanzó a la compra indiscriminada de solares (**)  en la zona de El Rastro, comportándose: «como una promotora privada», como muy bien dijera la ex concejala socialista Celia Sarompas. La diputada de la anterior legislatura autonómica,  diseccionó perfectamente el fracaso al que se encaminaba Emvismesa con aquella acción.

          Se estaban comprando solares pequeños, a precios muy elevados y el precio resultante de la vivienda era muy caro, en relación a la capa social a la que iban dirigidas. En realidad, eran caras para casi cualquier bolsillo, habida cuenta de que por su situación, gran parte de la población no iba a comprar nunca una casa en El Rastro. Como siempre, no hicieron caso a nadie, se rieron de la muy digna diputada Celia Sarompas y de quien hubiera hecho falta. Hoy, un año después de terminadas, no han vendido una sola casa. No le interesan a nadie. Por su situación, porque son pequeñas y finalmente por el precio, que nadie está dispuesto a pagar.

     Ahí está todo, perfectamente construido, totalmente vacíos los cuatro bloques, y como última ocurrencia, dicen que estudian alquilarlas con opción final a compra. La idea de rehabilitar la zona de El Rastro y del Barrio Hebreo no es mala, integrarla en el centro de la ciudad, como pretendió en su día CpM, tampoco era desdeñable. Ocurre que para hacer eso, antes hay que diseñar todo el barrio, demoler prácticamente todo y luego hacer surgir una nueva zona urbana, y esto nunca lo hicieron. Ahora tenemos cuatro bloques de casas nuevas, dentro de un ámbito absolutamente deteriorado.

En el Rastro de Melilla


                     

              ¿ Suficientemente abandonado ?

  Algún día de hace mucho tiempo, se oyó decir que El Rastro de Melilla quería integrarse en «La red de Juderías de España» y hasta nos hermanamos con Toledo, como si la judería de la capital manchega o incluso la de Córdoba, tuvieran algo que ver con los que en Melilla, conocemos como El Rastro. Hubo viajes de hermanamiento, campañas publicitarias, y como siempre, pasado el tiempo ya nada se volvió a saber. Durante muchos años hemos vivido el cuento de la lechera, imaginándonos que nos concedían galardones sin fín como:  «Ciudad Patrimonio de La Humanidad».

      Por El Rastro de Melilla, no se puede transitar más allá de la mezquita central, y no por que sea una zona insegura o sucia, sino simplemente porque no hay nada que ver. El antiguo «barrio hebreo» no tiene más que el nombre de las calles, es una zona muy deprimida y mísera. La fuente del Bombillo está en un estado lamentable y muy descuidada, y poco más allá, en la calle Montes Tirado, en donde está el mercadillo de El Rastro, solo hay una zona cochambrosa y puestos de objetos usados, pero tirados en el suelo. Nada que ofrecer a un supuesto e hipotético turista.

    Lo más insólito puede encontrarse en El Rastro, como este coche, que ya hace tiempo que ha superado el estado de «abandonado». Está en situación de desguace constante. Si alguien necesita una pieza, vaciar el aceite del motor, o incluso una llanta, no tiene más que servirse directamente. Lo que resulta increible es que siga en la calle y no en cualquiera de los depósitos de vehículos abandonados. Esta claro que a 500 mts. del centro de la ciudad, la gestión ya ni siquiera existe.

          En esta zona están las viviendas que EMVISMESA (Empresa Municipal de la Vivienda de Melilla),  no consigue vender, pero de ello hablaremos en la siguiente entrada.

En la misa del obispo Ramón Buxarrais


           Monseñor Buxarrais cumplio 82 años el pasado 12 de diciembre

             Todo obispo, cardenal o incluso Papa, es antes que nada un sacerdote y como tal, tiene la obligación canónica de decir misa al menos una vez al día. Es muy raro ver a obispos oficiando la misa diaria, pues generalmente lo hacen en pequeñas capillas, de las residencias de sacerdotes en las que viven o en las capillas de los palacios episcopales. Como máximo, se le puede ver los domingos, en las catedrales, oficiando misas concelebradas, esto es, en compañía de otros sacerdotes, o en ocasiones muy especiales.

      El obispo emérito de Málaga, Monseñor Ramón Buxarrais, fue el titular del episcopado malacitano entre 1973 y 1991, año en el que renunció a la dignidad episcopal para ser capellán de las Hijas de La Caridad en Melilla. En esta situación de simple párroco ha estado 20 años, hasta el intempestivo abandono de Melilla, por parte de las hijas de La Caridad, cumpliendo una orden de sus jerarquías. Hasta ese momento y durante 20 años, el obispo emérito Buxarrais cumplió con su obligación de celebrar una misa diaria, con las hermanas, a las que impartía la misa a las 06h 30 de la mañana, en su ya extinta capilla privada.. Los domingos oficiaba la misa, abierta al público y  para todos aquellos internos que quisieran asistir, en la capilla del Centro Asistencial.

     Tras la marcha de Melilla de la comunidad de monjas, monseñor Buxarrais se ha hecho cargo de la capilla y oficia misa, desde el día siguiente a su partida, a las 10h 00 de la mañana, diariamente, para todos aquellos que quieran asistir. Realmente es un privilegio raro, para la comunidad católica melillense, el poder asistir a una misa oficiada por un obispo, y además con fama de santo. No lo decimos nosotros (El Alminar), sino un blogero de Málaga y que lo ha dejado escrito:   » Conocer a Buxarrais es todo un privilegio. Tratarle, para muchos, lo más parecido a tutear a un santo. Que se lo digan a los presos de la cárcel de Melilla, donde preside la pastoral penitenciaria, y que se dirigen a él como Santo Padre o Papa Ramón. Carismático, afable y de gran lucidez, el sacerdote maneja una personalidad arrolladora y un excelente sentido del humor. Don Ramón Buxarrais merece la pena». El enlace al texto completo lo dejo en la nota (3 ).          

     Informado El Alminar de Melilla,  por un trabajador del Centro, asistimos a una misa de Monseñor Buxarrais, para dejar constancia histórica del hecho y cumplir con aquella frase de: «París bien vale una misa».

   (1)http://www.conferenciaepiscopal.nom.es/baseobispos/Fichaobispo.asp?IdObispo=29

(2) http://www.diocesismalaga.es/index.php?mod=content&secc=view&id=2010111202&idobis=9

(3) http://jlmartinezhens.blogspot.com/2008/04/batallitas-don-ramn-buxarrais.html

 PD: En Málaga no se le ha olvidado y creo que son más sus admiradores que sus detractores. La web de la Diócesis de Málaga ofrece una cuidada biografía y su foto, nota (2). Roma tampoco ha olvidado su renuncia contundente, casi sin esperar el permiso Papal y por eso, la web de La Conferencia Episcopal Española (nota 1), ofrece una muy sucinta y escueta biografía y ninguna foto.