El paradigma del Holocausto


El paradigma es el ejemplo o modelo de algo, y es en sí mismo una categoría. La serie de crímenes que conformaron el Holocausto, la industria de la muerte pensada y creada por los nazis, es el paradigma de la barbarie humana. Como categoría criminal supone la magnitud máxima. No habrá nunca nada que pueda superarlo, y tampoco nada que se le pueda equiparar. Tanto el Gueto de Varsovia, como la red de Campos de Exterminios, suponen un cenit de la crueldad y del crimen. Intentar ponerlos en relación o compararlos con cualquier otro episodio histórico, pasado o actual, es intentar rebajarlos de esa categoría máxima, que ostentarán, desgraciadamente, en la Historia de la Humanidad. Negarlos es imposible, porque es delito. Es algo que intentó el filósofo francés Roger Garaudy y por ello no solo fue condenado, sino que también su obra reposa en el almacén del olvido absoluto.

El conflicto palestino-israelí y las comparaciones

Las comparaciones son necesarias, pero deben hacer entre elementos o circunstancias equivalentes. El artículo del consejero del Menor y Familia Abderrahim Mohamed (20/03/2021) está lastrado por las comparaciones que establece entre la acciones del Estado de Israel y las de la Alemania (nazi): «A pesar de que lo que se hizo a los judíos es de hecho un crimen de lesa humanidad, los crímenes de expulsar y desposeer a un pueblo (el palestino) por parte israelí, constituye también un crimen de la misma especie». La comparación es tremenda, porque aun siendo cierto que Israel ha desplazado ilegalmente a la población palestina de territorios que le pertenecían por derecho, el Tercer Reich de Adolf Hitler, lo hacía exterminando a la población mediante asesinatos en masa.

Las Einsatzgruppen o brigadas de «sustitución de poblaciones», eran una organización criminal, y no son comparables con nada, ni siquiera con los bárbaros y también criminales traslados de poblaciones llevados a cabo por los bolcheviques, en época estalinista, y que provocaron mortandades espantosas. Los traslados forzosos de población son acciones ilegales, que se convierten en criminales, si se producen muertes en ellos. Pero eliminar físicamente, mediante un plan especialmente concebido, a poblaciones completas, incluyendo ancianos, niños, mujeres y varones, por criterios étnicos, no solo es criminal, sino también monstruoso. No hay una categoría más allá.

El origen político de los conflictos de Palestina se inicia en 1918, con la sustitución del Imperio Otomano por la administración Británica, que se mantendrá hasta 1948. Evidentemente nadie preveía en 1918, que estallaría otra Guerra Mundial y con tan terribles consecuencias. Hasta los más recalcitrantes, reconocen hoy en día, que la división del Territorio en dos Estados en 1947, fue un error de cálculo y de planteamiento, forzado quizá por el resultado final de la II Guerra Mundial.

La evolución de la situación hasta la actualidad, es un cúmulo de errores políticos, violaciones del Derecho Internacional, y de incumplimientos sistemáticos de las resoluciones de la ONU, muchas por parte de Israel. Pero todo esto se encuentra en los manuales de historia, no tiene sentido traerlo a colación y menos de una manera tan sesgada. Dentro del propio Israel, existen fuerzas políticas contrarias a las acciones bélicas de su Estado, y que han sido muy críticas con ellas, como el profesor israelí Ian Pappé, profesor de la Universidad de Haifa, que documenta lo que denomina como «Limpieza étnica de Palestina», el traslado forzoso de casi medio millón de palestinos, y la destrucción de sus aldeas, hacia otras zonas del territorio. Eso sí, aunque sucedieron episodios que pudieran ser calificados como «crímenes de guerra», en ningún caso la población desplazada forzosamente fue conducida a campos de concentración, y luego exterminada. Tampoco fueron traslados al modo estalinista.

La siguiente frase del texto del consejero, provoca perplejidad, aparte de que no se sustenta en nada: «A juzgar por los mismos estándares, Israel y Alemania (nazi), son culpables de crímenes odiosos de alta magnitud». O sea, que acciones condenadas por la ONU del Tházal (Ejército de Israel), e investigadas por el Tribunal Penal de la Haya como presuntos crímenes de Guerra, están en el mismo nivel, que las acciones de las Waffen SS. Se olvida también en el artículo, que ese mismo Tribunal Penal Internacional, investiga paralelamente, la exposición de la población civil por parte del movimiento islamista de Hámas, como escudos humanos, con la misma categoría, la de crímenes de guerra.

La convivencia de dos Estados en Palestina es posible y un deber

La razón moral del conflicto político está, en su mayor parte, sobre las manos de la Autoridad Nacional Palestina. El sufrimiento de la población de Gaza y Cisjordania es inadmisible. Se debe retroceder, lo más posible, a la situación de la resolución de la ONU de noviembre de 1947, en la que se fijaba la partición del territorio. También poner fin a la política de asentamientos en territorio de la ANP. Lo siguiente sería reconocer por parte del Gobierno de Palestina, el derecho a la existencia del Estado de Israel y el reconocimiento mutuo, y del sufrimiento causado, así como compensaciones económicas y reparaciones morales por parte de la Comunidad Internacional. En esa agenda, debería está incluida la desaparición de Hámas, y la renuncia total a la lucha armada, como hicieron las FARC en Colombia o el IRA en Irlanda del Norte. Lo que no parecía necesario era trasladar ese debate aquí, a nuestro presente.

Nota: Israel y Hamás tendrán que rendir cuentas ante la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra | Público (publico.es)

El día del levantamiento del asedio


19 de marzo de 1775

El 9 de diciembre de 1774, tras haber declarado previamente la guerra a España, apareció en las inmediaciones del fuerte de San Lorenzo, el sultán de Marruecos Sidi Mohammend Ben Abd-Allah, con la intención de poner fin a la presencia española en Melilla. Dos hechos resultaron trascendentales, uno el inmenso poder de la artillería española, que seguía siendo de las mejores del mundo, aunque el Imperio español empezaba a declinar. Para estar fuera de su alcance había que situarse bastante lejos, restando eficacia a los disparos de la artillería marroquí, el otro fue el sistema defensivo abaluartado, que resulto decisivo.

Ningún cañón de la época podía elevar el ángulo de disparo por encima de los baluartes. Aparte, las balas todavía no eran explosivas, solo proyectiles de piedra o metal, lo que limitaba mucho el posible daño sobre las defensas. La única posibilidad para rendir una ciudad era ponerla bajo asedio y rendirla por hambre. Si se observan las proporciones de las defensas abaluartadas de Melilla, se comprende la imposibilidad de conquistar la ciudad mediante un asalto, o por la destrucción de sus murallas, que aún así tenía uno de sus puntos más débiles entre los baluartes de san José el de san Fernando.

Las fuerzas del Emperador de Marruecos alcanzaban los 20.000 hombres, pero tenían una artillería deficitaria. No podían acercarse a la plaza de Melilla, y necesitaban disparar sobre la ciudad desde la altura, para conseguir dañarla. Los morteros, la fusilería, las minas y el bloqueo terrestre provocaron grandes daños en la ciudad, que sin embargo y con muchas dificultades logró ser abastecida por mar. La población civil fue evacuada el 12 de diciembre. El bloqueo marítimo no existió, como en Constantinopla.

La misa del levantamiento del Sitio de Melilla

El 16 de marzo de 1775, vista la imposibilidad de la rendición de Melilla mediante el bloqueo y fracasado el intento de conquista, el Sultán Mohammed Ben Abd-Allah, dio por finalizado el cerco y comenzó a retirar sus tropas. El día 19 de marzo evacuó las inmediaciones de la ciudad el último contingente marroquí, por lo que pasó a considerarse este día como el del “Levantamiento del Sitio”. El 2 de septiembre de 1775, se acordó celebrar una misa anual cada 19 de marzo, como recuerdo y homenaje a los que defendieron la ciudad, y a los que murieron en su defensa. Es una efeméride indudable de la historia de Melilla, y una obligación  ineludible la celebración de la misa. Nada más. No es incompatible con nada. No es necesario que sea un día festivo y ya es una efeméride muy lejana.

El baluarte

El baluarte puede considerarse un avance tecnológico de los ingeniería militar del siglo XV. conocido como la trace italienne*. La muralla plana y longitudinal siempre podía ser batida por la artillería y provocar su derrumbe. El baluarte, con sus flancos, revellines, fosos, carpas y contraescarpas, sus coronas, puntas y ángulos, resistían cualquier tipo de ataque con artillería, y asalto frontal, salvo que se quisiese quedar atrapado en los fosos, sin posible salida y a merced del fuego desde la altura. Esto es lo que ocurrió en Melilla entre 1774 y 1775. Una técnica constructiva y de defensa muy moderna y desarrollada, frente a un sistema de ataque medieval y obsoleto. Constantinopla sucumbió en 1453, porque tenía unas murallas potentes pero medievales. De haber contado con un sistema abaluartado, Mehmet II no la hubiese conquistado nunca. El baluarte tenía una fácil defensa.

Sin embargo, el primer ejército del mundo, el español, se encontró con el mismo problema en las campañas de Flandes. El asalto español sobre Maastrich en 1579, fue el último que consiguió el triunfo, por el sistema de asedio y rendición por hambre, tras un brutal asedio de 4 meses, impuesto por el más poderoso ejército de la época.

A partir de ahí el sistema de baluartes se desarrolló con rapidez, y las guerras se convirtieron en penosísimas campañas de asedio e intentos de rendición por hambre. Muchos asedios de los Tercios españoles fracasaron del mismo modo en que fracasó aquí, el sitio impuesto por el Emperador Sidi Mohammed.

Todavía en 1800, con la Grande Armèe de Napoleón, seguía vigente el sistema de asedio bárbaro y demolición a cañonazos de las defensas de las ciudades. El último gran sitio con derribo total y entrada al asalto, fue el de Zaragoza en 1809.

Nota:*Geoffrey Parker; El ejército de Flandes y el Camino Español.

El Estatuto, frente al Asedio


Entre el 13 y el 19 de marzo

La celebración del 13 de marzo de 1995, o Día del Estatuto, es una imposición de Coalición por Melilla, que no ha sido discutida en lugar alguno, probablemente tampoco en su Ejecutiva nominal, que no efectiva. La coalición que cambió la historia política de Melilla, no es un partido político, o no ha conseguido estructurarse como tal. Celebrar algo que no se ha conmemorado desde su aprobación, carece por completo de sentido. Este año ni siquiera ha habido premios ni distinciones, salvo el de Rosa Narváez Ferre, ni participación alguna de la ciudadanía. El 13 de marzo nació bajo el mal agüero del viernes 13, y apenas pudo celebrarse nada, y marcó el inicio del confinamiento pandémico, que todavía nos preside.

El 19 de marzo fue la fiesta franquista de san José obrero, porque en el Estado social y católico de Franco no podían existir trabajadores ni celebrarse el 1º de mayo. El 19 de marzo de 1775, fue el día en el que el emperador de Marruecos Sidi Mohamed Ben Abdallá, decidió levantar el asedio al que sometía a Melilla desde el 9 de diciembre de 1774. Al terminar aquel sitio, el más duro al que fue sometida la ciudad desde su conquista en 1497, la cifra de víctimas mortales ascendía a 105, y a 584 los heridos*. No hay datos de lo ocurrido en el campo marroquí. Tras concluir el sitio de Melilla, se acordó que para la posteridad, se celebraría una misa en recuerdo imperecedero a los defensores, a los muertos y a los heridos.

La evolución de las festividades

En 1991 llegó al poder municipal en Melilla el que posteriormente sería su primer presidente, Ignacio Velázquez, procedente del sector más conservador del Partido Popular de Granada. Bajo su mandato se hicieron cosas, que ni siquiera durante el franquismo habían sido pensadas. Una de ellas fue la declaración del 17 de septiembre como Día de Melilla, y el 19 de Marzo como festividad, no por San José, sino por el día del levantamiento del Asedio. También proclamó a la Virgen de la Victoria como Alcaldesa. Fue un giro muy conservador y muy nacionalista.

Puede entenderse que Coalición, como agrupación política, no quiera que el 19 de marzo sea festivo, pero debería proponerlo de una manera clara, y en mesas de debate en la Asamblea de Melilla, no mediante maniobras palaciegas, porque los melillenses nos damos cuenta de todo, y puede malinterpretarse una oposición a un acontecimiento histórico, con una acción de rechazo a la españolidad de la ciudad, que sabemos que no es el caso. Un partido, una ciudad, no pueden dirigirse desde la tramoya. La Democracia es luz y taquígrafos. Así pues, en pleno mes de marzo nos encontramos con dos conmemoraciones que nadie quiere celebrar. Mientras fue festivo y obligatorio, nadie acudía al 19 de Marzo, como tampoco ahora acude nadie al día 13, y no solo porque estén prohibidos los encuentros de más de 6 personas.

El Estatuto y el Presidente de Melilla

Celebrar el Estatuto es una cuestión y cumplirlo otra. El artículo 12, apartado c, dice que : La Asamblea de Melilla elige al Presidente entre sus miembros. Eso fue lo que sucedió en julio de 2019, y en todos los Plenos anteriores. Los pactos éticos entre los partidos, impiden que un diputado o parlamentario condenado por la Justicia, aunque se inocente, puede acceder a un cargo público, en tanto que esa condena no sea revocada. Eso es lo que ocurrió con Mustafa Aberchán en las últimas elecciones. No existen presidentes en la sombra, y los líderes políticos deben a su vez su posición a las asambleas de afiliados, aunque en la realidad sean órganos de trámite.

El capitulo II está dedicado a las funciones del Presidente, cuyo nombramiento es refrendado por el Rey. El presidente delega funciones en los consejeros, que a su vez deben reproducir las mismas acciones de transparencia , pues se deben a un Consejo de Gobierno, al Presidente, y a los ciudadanos. Las camarillas y taifas no suelen producir buenas sensaciones. El absolutismo ejercido desde la democracia es abominable. Un gobierno sin control, como los padecidos en las últimas décadas, hacen desaparecer la fe en la democracia. Tampoco se puede gobernar desde las nomenclaturas y clanes.

Al Presidente solo se le puede destituir mediante una moción de censura (Ignacio Velázquez (1998) y Mustafa Aberchán (2000), algo previsto en el artículo 19, puntos 1 y 2. Aunque no se explicita en ningún lado, siempre cabe la posibilidad de una renuncia personal.

Eduardo de Castro es el Presidente de la Ciudad de Melilla, nombrado legítimamente por la Asamblea. Su puesto no debería estar en discusión, porque el Pacto Antitransfuguismo refrendado en noviembre de 2020, impediría incorporar al gobierno al edil transfugado desde VOX, Jesús Delgado Aboy.

Maniobras orquestales en la oscuridad

El Gobierno del cambio necesita cambios en el gobierno. La erosión de la pandemia ha desgastado algunas áreas más que otras. De un mal, el obligado cese de Aberchán por la inhabilitación del Tribunal Supremo, puede sacarse un bien, como es la entrada de una nueva diputada, Cecilia González Casas, que además puede asumir competencias de gobierno. Cecilia González es maestra y una política experimentada, pues ya desempeñó áreas funcionales en el pasado (1999). La maniobras maquiavélicas tabernarias y de pacotilla llevadas a cabo en Murcia, Castilla-León y Madrid, pueden sumir al país en el caos, y según sean los resultados, provocar un adelanto electoral del gobierno de Pedro Sánchez .

Debería aprenderse de los ejemplos próximos y pasados, y no iniciar movimientos convulsos en Melilla. Hay que dar entrada a un nuevo diputado y remodelar el gobierno. Nada más. «En tiempo de desolación, nunca hacer mudanza»; y como dice el refrán: No hay quinto malo.

Nota:https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/territorial/Paginas/2020/111120-transfuguismo.aspx

La fina línea que separa el destino


El retorno de los Idus de Marzo

Enrique Delgado

El éxito y la derrota se deciden en una estrecha línea y se deciden con apenas un escaso margen de horas, Los afectos y sentimientos humanos están también separados por esa misma fina línea. El recuerdo y el olvido; la felicidad y la tristeza; la confianza y el recelo; el amor y el odio; la lealtad y la traición; la vida y la muerte. Aun así, las cosas son de una u otra manera según en qué lado se esté y ambas suceden a la vez. Wellington y Napoleón estaban estaban sobre el mismo terreno, Nelson y Churruca sobre el mismo mar, Julio César y Junio Bruto pisaban el mismo suelo, Hamlet vivía acosado por el fantasma de su padre, pero en diferentes dimensiones.

Grandes parejas crearon grandes cosas juntos, pero luego algunas de ellas quedaron separadas por la enemistad, como Stalin y Trotsky, como Felipe González y Alfonso Guerra, como Pedro y Pablo, los de la Iglesia católica, no los del Gobierno de la Nación. Es la teoría de los pares. El par de Luis XVI era María Antonieta. Marie-Charlotte Corday d´Armont fue la mujer que mató Jean Paul Marat. Hay pares positivos y pares opuestos. La evolución del mundo no hubiese sido igual sin Cleopatra y Marco Antonio.

Lo que corona una obra es su final*

Si el final es el éxito, nada recordaremos de los entresijos, apenas unos cuantos datos para contextualizar la historia. Sin embargo, si lo que preside todo es el fracaso, entonces, hasta el más mínimo detalle quedará enlazado a la biografía y a su historia. Cuando el general en jefe, en este caso Pablo Iglesias, se lanza al campo de batalla, significa dos cosas, la primera es que el adversario le ha sorprendido con su movimiento, la segunda es que ya no quedan más opciones. Los Idus de marzo, que no suelen ser tenidos en cuenta en la época moderna, porque ya no se cree ni en el azar ni en el destino, suelen ofrecer opciones contrapuestas, o llenas de gloria o letales.

El destino está en Madrid

Los campos de Jaén (1212 y 1808) y la ciudad de Madrid, han decidido el destino de España. El 2 de mayo fue el aldabonazo para que el resto de España iniciase la guerra total o de La Independencia contra la invasión francesa. La caída de Madrid en marzo de 1936, puso fin a la II República. Lo que ocurra en Madrid el próximo 4 de mayo, puede significar el fin político de Iglesias y de su formación, a la que las encuestas daban 0 diputados antes del desembarco desde el caballo gubernativo, del líder extremo e indiscutible. El fantasma que persigue a Pablo Iglesias Turrión es el de Errejón. ¿Ser o no ser? o seguir siendo, esa es la cuestión. Quien fantaseaba con juegos de tronos, ha acabado atrapado en las conspiraciones de Elsinore.

El que venza gobernará durante décadas en el solar patrio. El que pierda, arrastrará en su caída a todos los que vayan con él. Esto ya es todo o nada, tras el fracaso de la operación murciana. Penélope y Ofelia esperan. El Manzanares será el Rubicón o el Beresina. No habrá descanso a lo largo del 2021.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2016/12/26/podemos-en-la-iglesia-de-pablo/. * Muestra mi cabeza al pueblo; François-Henri Désérable

En busca de las tejas árabes


Nuevos indicios en el Área 51

Romanos, bizantinos y finalmente árabes, fueron los reyes del ladrillo y de la cocción de tejas. Este tipo de teja, ondulada en el centro, se la conoce todavía como «teja árabe», aunque su fecha de fabricación sea el siglo XX. Pese a que esto es de manual de 1º de arqueología, en el museo de Melilla, el antiguo, siempre estuvieron expuestas como «tejas de tipo púnico», hasta que en una breve etapa, se restableció su datación y denominación correcta. Era el año 2013, los almacenes de Las Peñuelas habían sido rehabilitados como Museo Arqueológico y Étnico, y todavía existía ilusión por contar la verdad. Las tejas fueron expuestas como «piezas del mes», en una acción similar a la de otros museos, para atraer a los visitantes.

Las tejas han desaparecido, no hay manera de localizarlas y ni siquiera están expuestas, pese a su importancia, pues parece que procedían de un enterramiento. No se ha vuelto a saber de ellas. La única fotografía existente, procede de los archivos del Alminar, tiene número DSC y corresponden al año 2013. Llevamos meses buscándolas, sin que nadie, pese a la buena voluntad mostrada, de con ellas, porque hemos encontrado otras, empotrada en su sector de la muralla más antigua.

El 5º principio de la geología, el de las inclusiones, afirma que cuando una roca incluye trozos o fragmentos de otra roca, estos fragmentos tienen que ser anteriores a la formación de la roca que los contiene. Si trasladamos esto a la teoría de formación de murallas, se puede afirmar que los fragmentos contenidos en el relleno de la misma, son forzosamente anteriores a su construcción. Por eso cuando una muralla se desmorona, libera todo el material con el que fue compuesta. La diferente composición de piedras que conforman las murallas, y los distintos materiales utilizados, proporcionan mucha información sobre las mismas.

En una muralla en proceso de desmoronamiento, apareció un hermoso fragmento de teja de color rojo. En las murallas de Melilla la Vieja se distinguen dos tipos de ladrillos, lo rojos (mayoritarios) y los amarillos. Recogido el fragmento desprendido, y en una observación más atenta, pudimos verificar la presencia de dos magníficas tejas, similares a las del Museo de Melilla, utilizadas para macizar el paño de la muralla, en uno de los que es probablemente uno de los más antiguos. Han pasado 6 meses desde el hallazgo, y por fortuna, las dos tejas siguen en su lugar original, no así las del museo, que no aparecen.

Nos hubiese gustado mostrarlo todo a la vez, el fragmento desprendido, las tejas empotradas y las del museo, pero no ha sido posible. Lo que sí creemos, es que la puesta en la luz pública de este hallazgo, forzará la localización de las desaparecidas. Una cosa llevará a la otra, porque en esta ciudad se lee todo, otra cosa es que se reconozca.

Lo lamentable es que se dejen caer las murallas, y luego se mixtifiquen en la rehabilitaciones, con materiales que las alteran y desdibujan por completo, como últimamente se hizo con las del pasadizo del mantelete y la calle de Santiago. Seguimos sin información pública de lo que acontece.

Nota:La piedra del emperador Carlos | El Alminar de Melilla

Los trenes chechenos


En recuerdo a las 190 víctimas mortales del 11 de marzo en Madrid

El 6 de febrero de 2004, un atentando suicida en el metro de Moscú, dejó la cifra de 49 muertos y más de 300 heridos. El comando terrorista, compuesto por dos mujeres y un hombre, hizo explotar la bomba dentro de uno de los vagones del tren, que se acercaba a la estación de Pavelétskaya. Los vagones estaba todavía dentro del túnel, lo que aumento el efecto de la explosión e hizo más complicadas las labores de rescate. Los expertos en lucha antiterrorista saben que cada grupo terrorista tiene sus propios patrones de actuación, sus propios métodos. A cada grupo terrorista suele corresponderle un tipo de atentado.

En el año 2004 la comunicación por internet no se encontraba en el nivel de desarrollo actual. WhatsApp se fundó en 2009. Las ediciones digitales de los periódicos no estaban tan desarrolladas. No existía la información instantánea tal y como la conocemos y usamos ahora. Para una comunicación inmediata solo se podía utilizar un recurso que hoy casi nadie utiliza, el servicio de mensajes sms. La confusión o la falta de información podía entenderse entre la población general, pero no dentro de un gobierno, o entre los medios de comunicación, que podían utilizar otros recursos. Seguir intentando confundir a la población 17 años después es inadmisible.

A las 8 de las mañana del 11 de marzo de 2004, las noticias empezaron a llegar a la radio de una manera muy confusa. A las 07h 37 minutos, un tren procedente de Alcalá de Henares hizo explosión en los andenes de la estación de Atocha, en Madrid. Solo dos minutos después, otro tren procedente igualmente de Alcalá de Henares, hacía explosión en la estación de Téllez, a solo 600 metros de la primera. En esa misma franja de minutos, otros dos trenes en dirección a Madrid, explotaban en las estaciones del Pozo del Tío Raimundo y la de Santa Eugenia. Cualquier otra noticia o agenda quedó evaporada en cuestión de segundos. La cifra de víctimas se incrementaba con cada avance informativo. La conmoción era tremenda.

Desde el primer momento, desde las 8h 00 de esa misma mañana, pensé en Chechenia, en los trenes chechenos, en el primer atentado en el metro de Moscú, sucedido tan solo un mes y 5 días antes. Es incomprensible que los ministros y el gobierno de José María Aznar no tuvieran en cuenta ese antecedente tan cercano, como para dirigir hacia ahí las investigaciones, por mucho que los atentados terroristas de ETA estuviesen todavía presentes en el suelo español. La confusión podría disculparse dentro de ese primer día, pero no en el siguiente ni en los posteriores.

En la entrevista concedida el pasado domingo 7 de marzo al periodista Jordi Évole, el expresidente Aznar insistía todavía en que: «con la información que manejábamos entonces no podíamos descartar la intervención de ETA». Mentía entonces y lo sigue haciendo 17 años después. Esa tarde, Israel ya había ofrecido a España sus expertos en atentados de tipo islamista, que buscan causar el mayor número de víctimas posibles y la máxima repercusión. Esa falta de reconocimiento, esa incapacidad para reconocer el error y pedir perdón, incapacita a José María Aznar hasta para opinar del tiempo. No vuelve a la política, no porque no quiera , sino porque está lastrado, por su actitud durante aquellos días tan aciagos. Todavía se siguen publicando libros negacionistas sobre el 11 M, con Pedro J. Ramírez como máximo exponente.

Nota: Atentados de Madrid, 15º aniversario | El Alminar de Melilla

6 estampas perdidas


En una década como testigos de lo que ha sucedido en la ciudad, se han perdido muchas cosas, y no siempre para bien. Llega un momento en que los recuerdos se desvanecen y cuesta encontrar a quien tenga un imagen de aquello que se desea recordar. Hoy nos ofrecen un pequeño barco rápido, como si se tratase de un transatlántico, sin mencionar, que una vez tuvimos un verdadero buque estrella el Milenium Dos, y vamos a compartir esta evocación, con la imagen de su poderosa proa. Nos olvidamos ya de los cruceros, del hotel en el cargadero de mineral y de todas aquellas noticias imaginadas que nunca sucedieron,

Hemos visto caer mucho y recuperar muy poco, o al menos no en la relación con la inmensa cantidad de dinero que se invirtió en Melilla en las dos últimas décadas. En el origen del Alminar se paralizaron las obras del hospital nuevo, cayó la placa del comandante Benítez y nunca se repuso en su lugar, en donde hoy existe un edificio vacío y sin puerta de entrada para las deshabitadas plantas. Fue una de las primeras noticias de este blog.

La Ilustre y muy Franciscana Congregación de la Victoria sigue sin celebrar elecciones o cabildo, sin que se ofrezca motivo alguna para ese retraso. La Patrona sigue sin regresar a su templo, que permanece cerrado y en deterioro, y se disolvió el grupo de presión que reclamaba el inmediato regreso a su templo, hace 5 años.

El río de Oro, en su tramo final en nuestra ciudad, no ha vuelto a tener los pequeños embalses de agua, en donde solían posarse y refrescarse las aves. El año 2012 marcó el inicio de una pertinaz sequía, que se prolonga ya una década, la del Alminar. Con la reforma del puente de las Minas de Rif, hicieron desaparecer la bonita y frondosa higuera allí arraigada, que fue símbolo también de este blog.

Cuesta mucho recordar y también mantener vivos esos recuerdos. Son miles de imágenes, agrupadas por años, que tenemos que rebuscar y tener la fortuna de encontrarlas. Este blog es ya mucho más que su autor. Es memoria colectiva, que siempre compartimos y que crece con sus seguidoras/es.