la margarita del cabo


          La margarita del cabo, dimorfoteca o «matacrabras» es una planta de origen africano, en concreto de Sudáfrica. Florece entre la primavera y el comienzo del verano. Es un planta florífera muy resistente, de intenso color malva, que solo se abre de modo completo en días soleados. Hoy hemos visto dos colonias silvestres, una en el Parque Lobera y otra en la calle Altos de la Vía, este última más extensa. El color malva o morado es el color del Alminar, y también el de la ya pasada cuaresma. Hace ya tiempo que decidimos incorporar el mundo botánico a nuestras entradas. Paso a paso vamos conociendo y divulgando aquello que descubrimos. También son necesarias las entradas eminentemente visuales. Este color aporta equilibrio y calma a quien lo contempla, pero en una extensión moderada. También se le asocia con el predomínio de la experiencia espiritual.

El espíritu de los árboles


                          El bosque encantado

            Uno siempre ve lo que quiere ver y también es cierto que hay imágenes que son iguales para todos. Otra cosa son las apariencias, que pueden parecernos lo que no son, y  que a veces tendemos a agrupar bajo determinadas formas para verlas como algo de nuestro bagaje cultural y personal. Hay imágenes que son por sí mismas y otras que las hacemos nosotros. Bastó que alguien identificara una forma humana en una fotografía de un árbol podado, para que ya todos no viésemos otra cosa, que aquello que otro había visto. Eso también ocurre a menudo. Cuando un ve y muestra algo, todas las siguientes miradas se orienta hacia esa imagen concreta, que otro nos ha mostrado.

          Todos hemos leído y oído hablar sobre bosques encantados, con árboles de apariencia humana o de espíritus atormentados.  Árboles con formas de gigantes, o de brujas y brujos. Veo todo los días decenas de árboles, algunos con extrañas formas, que si estuviesen agrupados, formando un bosque, sería sin duda «encantado». Nadie se atrevería a entrar en un bosque con este tipo de árboles, solo y de noche. Con la luz de la luna y las sombras incrementando las apariencias, cualquier efecto óptico sería posible. El ulular de los búhos junto a otros ruidos de especies animales y alguna rama baja que nos roza sin que nos percatemos de ella, han alimentando las historias de terror durante siglos. Hay pocas personas que se atrevan a atravesar solas un bosque por la noche.

          El bosque encantado que imagino, estaría compuesto casi sin duda por ficus, con sus retorcidos y extraños troncos, incluso con raíces que a modo de pelambrera desgreñada bajan por ellos. Un comentario a una entrada sin mayor trascendencia, ha desatado mi imaginación, y aquellas formas que veo a diario han cobrado forma. Estas son solo algunas de ellas.

         Eso sí, una vez que alguien nos las muestra, difícilmente las podemos ya ver de otra manera.

La mala sombra de los podadores


                       

Lo que queda de las imágenes de otoño

            Nada, no queda nada. Quien repase las fichas botánicas que elaboramos en otoño,  con las que disfrutamos visualmente, y se decida ahora a pasear por esas calles, no encontrará mas que árboles fantasmas, espectros arbóreos, podados por encima de todo límite y lógica. Dicen que una imagen vale más que mil palabras  y que algunas imágenes no precisan de comentarios. Ambas cosas son ciertas, aunque sea una leve variación de la misma idea. Desde que nos ocupamos de las cuestiones arbóreas, no salimos del asombro y de la incredulidad.

            Los árboles ornamentales de Melilla son una fuente de noticias, aparte de un maná específico para quien esté encargado de su «cuidado»  o como quiera llamarse  eso que hacen con ellos. He leído cientos de páginas sobre poda y cuidado de las especies arbóreas ornamentales y en ninguna se recomienda hacer lo que se ve en nuestra ciudad. Se poda y tala en cualquier época del año y momento, sin atender recomendación alguna, incluso aquellos árboles, como las acacias de Constantinopla, que no precisan de cuidados especiales.

                ¿Por qué se hace esto?, ¿por mala sombra?. Por mala no, porque no dejan ninguna, ni buena ni mala. ¿Por qué callan todos los que pudieran tener algo que decir en esta salvajada?. No he visto hacer esto en ninguna de las ciudades por las que he pasado. Nadie poda de modo constante a lo largo de todo el año.  La sombra que se elimina ahora, tardará años en recuperarse, y eso la de los árboles que sobrevivan.

                 Resulta curioso que las podas más salvajes se hayan llevado a cabo en las calles mostradas en El Alminar. Durante el día de hoy podaban los naranjos amargos de la calle Sor Alegría. Han liquidado todas nuestras fichas botánicas. Si alguien puede explicar esto, que lo hago.

La acacia de Persia o de Constantinopla


Fichas botánicas de Melilla IV

Es un árbol con con nombre bonito, aunque su nombre persa, que es su zona de origen junto con China y Japón, sea el de Albizia Julibrisín (1). Es uno de los árboles ornamentales considerados como de los más hermosos, y fue introducido en Europa a partir de 1745, casi tres siglos después de la caída de Costantinopla (1453). De dónde le viene  ese nombre es algo que no ha habido manera de averiguar, aunque también es conocido como árbol de la seda, según refieren los libros y páginas especializadas, en donde otro de sus nombres es el de Acacia de Persia. Tampoco es una acacia, sino una especie  perteneciente a la subfamilia de la Mimosoideae. El nombre de Constantinopla desapareció pronto y la ciudad siempre fue conocida como Bizancio, que es como ha pasado a la historia. En este caso, lo que llamó mi atención sobre este árbol, es el sobrenombre de Constantinopla, y cuya relación no he conseguido establecer.

En Melilla están presentes a la avenida de Los Donantes de Sangre, en la calle Cataluña plantadas a partir de 1960, que es la fecha de construcción del parque, en lo que antes era una loma pelada.

La Acacia de Constantinopla destaca por la delicadeza de su follaje y por la variedad de colores que presenta, en especial sus flores, de muy agradable aroma. Produce una sombra amplia y ligera con ramas que se expanden con forma de paraguas. Requiere ambientes cálidos y soleados, no siendo demasiado apropiada la presencia cercana del mar, aunque lo tolera.

En Melilla presentan un aspecto desordenado y poco cuidado, pues se han mezclado árboles de diferentes plantaciones. Son muy exigentes en su cultivo en los dos primeros años, requiriendo cuidados específicos. Una de sus características es que no son árboles que necesiten podas constantes, salvo en sus ramas secas. En nuestra ciudad han sido objeto de podas incluso en sus primeros años, que han dejado huellas evidentes en sus troncos, especialmente en las acacias de la calle Cataluña.

Se le utiliza como árbol ornamental porque no suele presentar plagas. De sus raíces se obtienen jugos con propiedades astringentes y también remedios eficaces contra las picaduras de insectos y arañas venenosas*.

Notas: (1) http://es.wikipedia.org/wiki/Albizia_julibrissin. * Paseos botánicos por  Melilla, J.A. González y C. Enrique.

La explosión de los cinamomos


Fichas botánicas de Melilla III

Fue muy sorprendente ver como ayer, día 13 de noviembre, los cinamomos de la avenida de Donantes de Sangre soltaban todas sus hojas y cubrían las aceras de la calle y la calzada. Hoy ha sucedido eso mismo, en el Barrio del Real, en las calles del General Villalba y en la de Las Infantas de España. Volvemos a disfrutar, aunque sea visualmente, de los colores amarillos y dorados del otoño. Todo tiene su momento y al final este nos alcanza justo en el instante menos esperado. Se trata solo de seguir en pie, pese a todas las dificultades y seguir atentos a cualquier cosa que acontezca en nuestro derredor. No se pueden forzar las circunstancias ni alterar el destino, pues eso solo suele traer malas consecuencias. El otoño llega para todos, pese a que nunca lo hubiesen imaginado, previsto o se creyesen inmortales. De igual modo, dentro de medio año, se volverá a abrir el ciclo de la primavera.

Como en todo, siempre hay que tener cuidado, pues igual que detrás de la cruz suele estar el diablo, tras lo bello puede esconderse algún peligro. El fruto del cinamomo*, árbol originario de Asia, tiene propiedades narcóticas, tóxicas e incluso venenosas. De sus hojas y frutos también se extraen remedios para las neuralgias, para matar los piojos y se utiliza como relajante uterino.

Nota: *Paseos botánicos por la ciudad de Melilla., de J.A. González  y  C. Enrique

La carretera de los plátanos de sombra


Fichas botánicas de Melilla II

El otoño estaba a punto de comenzar en la ciudad. Apenas unos días antes había visto hojas amarillas de ficus caídas en el parque Hernández. Buscaba imágenes otoñales, pero a veces la hojas amarillean porque no hay suficiente alimento en el  suelo. Algunos días después, trabajando, me encontré con el que plátano de sombra que hay junto a la travesía de Madrid, en la subida hacia el barrio de La Victoria. Recogí unas hojas de muestra y al buscar de qué árbol se trataba, me encontré con un libro sobre Rutas Botánicas en los Parques de Melilla*. Allí estaba la única fotografía existente del plátano de sombra, lo que me facilitó su identificación. En días posteriores, ya buscando nuevos ejemplares de este árbol, localicé dos en el centro del Parque Forestal, que no fotografié por ser ya de noche. Luego vino el temporal de poniente y no pude fotografiar los árboles.

Yendo de un lado a otro de la ciudad por las carreteras de Farhana y la de circunvalación (única manera de evitar los atascos organizados por las diferentes consejerías), y habiéndome olvidado ya de los plátanos de sombra, me encontré con toda una calle llena de ellos, al menos medio centenar y a ambos lados de la carretera, desde la curva de la Barriada de La Constitución y hasta la rotonda final de la carretera de Farhana. La imagen del otoño que buscaba, se abría ante mis ojos justo en el instante en el que ya no la estaba buscando.

La luz del Sol a esa hora de la mañana no era demasiado brillante, lo que acrecentaba los tonos dorados de las hojas de otoño. Es muy común en las calles de la ciudad de Granada, en los márgenes del Darro junto al centro de la ciudad. La esencia obtenida de las hojas del plátano de sombra tiene propiedades medicinales: tranquilizantes, antiinflamatorias y expectorantes. También se elaboran algunas infusiones.

* Juan Antonio González y Carmen Enrique

Nota: http://www.ugr.es/~aerobio/platano.htm

Naranjas amargas


 

Fichas botánicas de Melilla I

Hemos aprendido muchas cosas desde la última entrada sobre podas. Entonces nos preguntábamos si esto que vemos en nuestra ciudad era podar, y hoy ya sabemos que no. Hay un tipo de poda para los árboles ornamentales, y lo que se hace en Melilla no cumple los requisitos. Simplemente se desmocha la copa con la motosierra, casi hasta el límite, o se  realiza un serrado alrededor de la misma para obtener una forma, ya sea redonda o cuadrada franquista.

El caso es que nos estamos fijando en los árboles y estamos aprendiendo a identificarlos. Ahora sabemos que tenemos casi toda la flora arbórea de Australia en nuestras calles, y no sabemos el motivo.  También nos hemos dado cuenta de que no hay tanta variedad como parece a simple vista. Tenemos muchos ejemplares pero son variedades (taxones) del mismo tipo arbóreo, siendo los más abundantes los ficus,  las palmeras, los laureles y los eucaliptos australianos. Eso sí, son escasos los árboles de hoja caduca, los que ofrecen las mejores imágenes otoñales. Hay poco pero algo se ha encontrado, hasta un parque olvidado.

El naranjo amargo

Su procedencia  se sitúa en el Asia tropical y llegó a Europa a través de las distintas expediciones de civilizaciones antiguas*.  Es el árbol ornamental del Tesorillo, del Monte de La Libertad, parte del Centro de la ciudad y del barrio de La Victoria, siendo su lugar más representativo el «patio de los naranjos» de la Escuela de Enseñanzas Artísticas.                                                                                                       Estos días nos hemos encontrado con las podas en las calles del General Moscardó y la del General Pintos. Como puede observarse, los árboles han sido pelados, en su hojas sanas, sin síntomas de enfermedad y con el fruto sin madurar. Eso sí, el aroma era intenso en las zonas de descopado.                                                                                  Tiene muchas utilidades, como en perfumería, pues el agua de azahar se extrae de sus flores. La mermelada de naranja amarga se obtiene de la pulpa de su fruto. De la corteza de la naranja amarga se obtienen algunos licores, y también algunos remedios para afecciones respiratorias y circulatorias, sí como algunas infusiones.

PD: La conclusión sería que de algunos frutos amargos, también se extraen cosas buenas e incluso algunos remedios.                                                                          Notas: (1) http://fichas.infojardin.com/arboles/citrus-aurantium-naranjo-amargo-agrio.htm . (2)* Paseos botánicos por la ciudad de Melilla, de Juan Antonio González y Carmen Enrique.