Nexus 6


Hemos visto carriles «b» prolongarse más allá de Las Pléyades, las hijas de Atlas, el Titán que sostiene al mundo, sin distinguirse su final. Hemos recorrido incontables sendas sin cruzarse nunca unas con otras.

Atravesar las Perseidas o lágrimas de San Lorenzo, y el cinturón de asteroides sin chocar, incluso las enormes corrientes de basura espacial. Todo girando en la armonía universal y la inmensidad del espacio exterior.

En el Universo todo es orden, aunque no todos/as podamos verlo, ni podamos verlo todo, porque para ello necesitaríamos varias vidas. Como cada año, nuestro viaje está limitado en el espacio y en el tiempo.

Regresamos a nuestra pequeña base, dominada por la entropía y el caos, en los dos únicos tipos de nave que permiten el acceso a ella. Aire y agua, dos de los cuatro elementos originarios.

En todo este lapso de tiempo que llamamos vida, hemos visto progresar bases más pequeñas y alejadas de nuestro pequeño mundo, en los confines de Riga y Alfa Centauro.

Hemos visto a grandes transportadores «c» trasladar poblaciones de un lado a otro, y a todos los destinos imaginables. Una vez más regresamos a nuestro mundo, que ya no es el de allí fuera.

Los viernes a Educación


Casi todos los países de un mismo ámbito geográfico, económico y político, suelen atender en los derechos básicos a los ciudadanos de otros territorios. Para ello tienen convenios de atención sanitaria, educativa, social. En Melilla y desde hace más de un siglo, existe la Residencia de Estudiantes Marroquíes, que ha forjado grandes nombres para la historia de España y de Marruecos. Es una zona de tránsito educativo para los menores marroquíes no escolarizados por falta de documentación, hasta que obtienen el permiso definitivo de residencia, y el acceso a los centros educativos de la ciudad. La necesidad de la regularización documental es un requisito vigente en cualquier país. Es notorio que existen dos flujos migratorios, el legal y el ilegal.

Entre 1846 y 1848, Estados Unidos conquistó una parte significativa del territorio de México (Alta California, Nuevo México y Texas) en lo que hoy forman los Estados de California. El Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado en febrero de 1848, puso fin a cualquier reivindicación territorial posterior. De hecho, los Estados Unidos Mexicanos, en sus disensiones fronterizas y migratorias con EEUU, ya no discuten la nacionalidad de eses territorios, porque los Tratados se respetan, más cuando el otro firmante es Estados Unidos.

Pese que a la conquista de Ceuta data de 1415 y la de Melilla de 1497, y pese a que fueron excluidas del Tratado de Independencia de Marruecos en 1956, la «doctrina Filali» sigue distorsionando y tensionando las relaciones entre España y Marruecos. Es algo que debería superarse, para normalizar las relaciones entre ambos países, pues se trata de realidades históricas consolidadas. Abdelatif Filali, ex primer ministro de Marruecos y ex cuñado del Rey Mohamed VI, murió en París en 2009, dejando escritas unas memorias en las que instaban a la «inmediata recuperación de ambas ciudades».

El derecho a la Educación

El derecho a la educación, al trabajo, a la libertad, a la libertad de opinión, al respeto a la vida humana, son derechos humanos que deben ser atendidos por cada país. La situación del mundo no permite que esto se cumpla en mucho lugares, lo que provoca movimientos migratorios, que son otro derecho humano fundamental. ¿Qué ocurre en Melilla? Pues que existe una población marroquí residiendo legalmente, y otra cuyo número se desconoce, que reside de forma ilegal, y sin posibilidad de regulación, porque Marruecos no reconoce a estas personas como nacionales, porque en muchos casos también carecen de documentación marroquí.

De los 150 casos de niños y niñas marroquíes, sin residencia legal en España, la ONU (Organización de Naciones Unidas), ordenó escolarizar a uno, que sí pudo acreditar la residencia: «Pese a haber confirmado su residencia legal en ese enclave español del norte de África, una escuela pública se negó a admitir al hijo de una ciudadana marroquí cuando tenía seis años. El niño nació en Melilla y siempre ha vivido ahí. La madre denunció el caso al comité que vela por el respeto de las garantías fundamentales de los niños. Dos años después, el Ministerio de Educación español ordenó la matriculación del niño». Esto es posible y ha sucedido así, porque España es un país democrático, que cumple con los Derechos Humanos y con los dictámenes de Naciones Unidas. ¿Cuál es la responsabilidad del país que no cumple con las resoluciones de la ONU, y que además no reconoce a dos ciudades de otro país? Marruecos tiene ahora mismo a 2.000 menores marroquíes abandonados en la ciudad de Ceuta, y a un número indeterminado de nacionales en la ciudad de Melilla, de los que casi 3 centenares viven en situación de chabolismo, o en cuevas.

Extinguidas casi todas las prevenciones por la pandemia, las concentraciones de los viernes vuelen a repetirse frente a la Delegación del Ministerio de Educación en Melilla, como si fuese un tormento infernal de las comedias de Dante: «Por mí se va a la ciudad doliente, por mí se va al eterno tormento: por mí se va tras la perdida gente». Aunque de hecho se reiniciaron en el mes de enero.

Septiembre, elecciones Legislativas en Marruecos

Tras el colapso de los partidos tradicionales, los islamistas llegaron al Poder en Marruecos en 2011. Una década después, se habla ya del casi total fracaso de su gestión, caracterizada en una tensión casi constante con España. Nizar Baraka, líder del partido Istiqlal, responsabiliza al actual gobierno islamista, presidido por Saadeddine Othmani, incluso de lo que él mismo califica como «la tragedia de Ceuta«: Todo ello para evitar la tragedia de Sebta, donde miles de jóvenes marroquíes se lanzaron como locos al mar para llegar al enclave. «Este es el resultado de las políticas catastróficas del actual gobierno». Según Baraka «el 20% de los más ricos del país, acumulan el 54% de la riqueza de Marruecos».

Una década de gobierno islamista ha vaporizado las relaciones con España. Con Marruecos hay que hablar de todo y hablarlo todo, como corresponde a dos países que tiene una historia paralela y común. Lo principal será recomponer las relaciones exteriores, y sobre todo, las de Ceuta y Melilla con su entorno humano y geográfico. Especial atención merece la Aduana Comercial entre Melilla y Marruecos, con más de 300 años de vigencia, hasta que fue fulminada en 2018 por el gobierno de Othmani, apenas un mes después de la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa. Esta es solo una teoría, de no ser así, habrá que ir preparándose para otro posible escenario.

Humazos fronterizos


Las fronteras entre España y Marruecos llevan inactivas año y medio, y no hay visos de que vuelvan a tener actividad alguna. La preocupación se palpa en ambos lados, sobre todo por los que tienen sus familias en el otro lado. Los trabajadores transfronterizos han desaparecidos. Cientos de expedientes de renovación están caducado sin posibilidad de realizar los trámites necesarios. Todavía hay muchos nacionales marroquíes atrapados en Melilla y desconocemos cual es la situación en el lado marroquí.

En una frontera no puede existir zonas opacas. La semana pasada ardía el cañizo silvestre crecido en la zona de Beni-Enzar, en la otra ladera del arroyo mezquita, que sirve de frontera natural entre ambos países, aunque este curso es artificial y fruto de un desvío hecho con posterioridad a 1920. Hoy el humazo se dejaba sentir en el antiguo paso peatonal de Mariguari. El humo solo es humo, pero no deja de alarmar, porque el fuego es incontrolable y la quema del cañizo hay que hacerla con mucho tiento, ya se una quema fortuita o controlada.

Hay obras y actuaciones en ambos lados de la frontera. Todo está cada vez más despejado y la visibilidad es muy grande. Así pue, en una frontera nada ocurre de manera fortuita, ya sea un grupo pequeño, como el de ayer en el espigón del dique Sur, o en «la gran evasión a Ceuta» de hace un mes.

Pensado con el tiempo y la distancia, o sea, con perspectiva, el cierre total de la frontera con Melilla en marzo del año pasado, recuerda más al cierre ordenando por Franco de la verja de Gibraltar, que a otra cosa. El gobierno de un «país amigo» con el que se tienen relaciones diplomáticas, no cierra sus fronteras de un solo golpe, de modo permanente, y sin permitir corredores humanitarios, para que los atrapados de uno y otro lado pudiesen reintegrarse a sus respectivas zonas.

De momento todo lo que tenemos es esto, humo.

Epílogo del Modernismo en Melilla


Principio y fin de «la manzana de oro» del Real

La penúltima vecina del edificio de planta baja de la calle Cataluña, la gran manzana del modernismo obrero del barrio del Real, se fue de allí en octubre de 2011. Ya existía este blog para dar testimonio de ello, igual que todavía existe para contar la marcha del último vecino, el que vivía en el número 3 de la calle de Pontevedra. Con él, una década después, se puede dar por finiquitado este conjunto de pequeñas viviendas, agrupadas en un parcela única de 1205 m2, con lindes en las calles Mar Chica e Infanta Cristina.

Con las nuevas técnicas de edificación y la edificabilidad permitida en el Real, la superficie habitable se multiplicará por 5, con sus bajos comerciales, garajes y/9 aparcamientos. Quizá se saquen moldes de las 7 caras, que se han mantenido vigilantes durante 100 años, o quizá no. Pero da igual. El barrio del Real ha perdido casi todo lo que le dio su carácter y especificidad urbana, salvo unos pocos restos, que podrán conservarse o no.

Una década después de la creación del Alminar (la defensa del trazo modernista en los barrios de Melilla fue uno de nuestros hilos constructores) damos por perdida esta batalla. Hemos visto caer demasiados edificios durante estos 10 años. El barrio del Tesorillo es ya un almacén de zapatería, y el barrio del Real ya no se distingue, en la faceta arquitectónica, de su localidad vecina de Beni-Enzar. Seguiremos dando cuenta y testimonio. Fotografiaremos lo que podamos o lo que de tiempo, pero nada más. Nuestra categoría específica, la de «Modern-ruinismo», seguirá activa, acumulando datos, hechos y fechas.

Las 7 caras dejaran pronto de vigilarnos, se construirá un bloque gigantesco que aumentará la densidad de población del barrio, sin que se cree ninguna nueva zona de servicios para el barrio, ni aparcamientos, ni nada colectivo. Algunos seguirán viviendo en la ilusión del Real peatonalizado. Ahí mismo, delante de nuestras narices, en la calle Valencia, tiraron un edificio con la firma de Enrique Nieto, y nadie movió un solo dedo. Sin embargo todo está aquí escrito, para dar testimonio de lo sucedido, o de lo perpetrado, que tanto da. Una década de advertencias, y muy pocos, o casi ningún resultado.

Cada mes, cada semana, pasábamos por la esquina del vecino resistente, temiendo que algún día lo veríamos tabicado, como hoy mismo. Punto y final. El modernismo en Melilla ya solo es una marca. En los barrios desaparecerá todo, pero ya advertimos de que: «nada de lo que se construya, durará tanto como lo derribado». Y se volverá a empezar, allá por el año 2100, que también llegará.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/10/08/la-desaparicion-del-viejo-real/

¿Cuándo desapareció la higuera centenaria?


El Alminar tiene ya 10 años. Tiene ritos y temas recurrentes, a los que acudimos año tras año. Uno de ello es el de la higueras, árbol bíblico y mediterráneo. El renacer de las higueras con el inicio del calor en mayo, es un festival para los sentidos. Pocas cosas hay tan reconocibles como el olor de una higuera.

Las hemos seguido desde el mismo centro de la ciudad hasta su confín, y algunas fueron taladas, con toda la intención, porque estaban situados dentro de viviendas y edificios antiguos con patios interiores, que fueron derribados para construir otros nuevos, o no. La más emblemática, la que fue designada como símbolo del Alminar, estaba en el Puente de las Minas del Rif, que no de los alemanes. Al rehabilitar el puente durante más de un año, se la llevaron por delante. en realidad era una pequeña rama, pero muy frondosa y potente.

La higuera solo necesita agua cerca, porque es un árbol de barrancos y de laderas. Hay higueras en la fuente de Trara y en otros lugares y parajes de la ciudad. No suele haberlas en los parques, porque sus frutos atraen muchos pájaros. La del puente del ferrocarril desapareció, pero ha crecido otra en pilote opuesto, en donde está el desagüe del lavadero de coches. La vimos florecer en días pasados y nos embriagamos con su olor. Aunque nadie debe dormir a la sombra de una higuera, aconseja el refrán. Tampoco deben talarse.

La higuera más grande y antigua de Melilla

La encontramos en el año 2012, en el segundo año del blog y desde esa fecha, la fotografiamos muchas veces, y encontraremos las fotografías. Afortunadamente le dedicamos una entrada o un artículo completo, que merecía tanto por su tamaño como por su antigüedad. En donde hay una higuera, se necesitan muchos cuidados, pues es un árbol que produce muchos residuos, y si se descuida el entorno, pueden aparecer roedores. Lo que no esperábamos, tantos años después, es que hay sido talada por completo. No queda nada en donde estaba situada, al pie de la calle del río Nervión, frente a la incineradora. Es mejor talar que cuidar. No podemos datar esta fechoría, aunque podríamos hacer algún pronóstico.

Llevamos un tiempo agitado y necesitábamos un descanso.

Nota: Una higuera centenaria en Melilla | El Alminar de Melilla

Lo que el ojo no ve


El ángel de las calles

En días pasados vimos caminar a una mujer invidente por la renovada calle del general Chacel, la misma en la que hace unos días alguien ordenó retirar un quiosco de venta de cupones de la ONCE (Organización Nacional de Ciegos Españoles), porque molestaba a la visión de no sabemos qué fachada. Este es otro de los temas que no habíamos tratado hasta ahora en El Alminar. En este décimo y trascendental año, seguimos saldando cuentas con asuntos en los que no nos habíamos detenido hasta ahora.

Fue el blog amigo de La Otra Melilla, el que nos hizo fijarnos en la cantidad de obstáculos existentes, en las remozadas y peatonalizadas vías del centro de la ciudad, y en las muchas incongruencias existentes. Hay una frase muy común entre nosotros/as, cuando ocurre algún accidente, el exclamar: «si no pasa nada más es porque..» Ese es el ángel de la calles. Con frecuencia lo noticiable es que no ocurra nada, cuando lo normal debería ser lo contrario. Aun así, hay muchas caídas de peatones en las calles de Melilla, y siempre recordamos que se puede y debe denunciar al Ayuntamiento, con el correspondiente parte de lesiones, porque es el responsable de que si hay obras, estas estén convenientemente señalizadas, y con los debidos pasos alternativos.

Estas calles peatonalizadas o semi, son las que tienen el resto de las capitales españolas, pero desde hace 10 años como mínimo. Este es el retraso que llevamos. Volvemos a insistir en que se centra todo en la movilidad del que puede moverse en cualquier tipo de vehículo, y no se atiende debidamente a aquellos que por diversas razones, entra en el amplio grupo de las discapacidades, ya sean temporales y definitivas.

Invidentes en Melilla: Ciudad de peatones

La discapacidad visual es un handicap de primera magnitud para moverse en una ciudad. Los/as invidentes deben memorizar recorridos, calculando el número de pasos y los giros a realizar, para poder desenvolverse por las calles. En día pasados contemplamos como una mujer invidente recorría la calle del general Chacel, guiada por el sendero podotáctil y su bastón. Lo que no sabemos todavía, es cómo pudo salir de él y atravesar la maraña de maceteros y obstáculos diversos, para continuar su recorrido hacia la calle del general Marina. Fue un milagro o el ángel de las calles.

El 17 de febrero de 2020 (a un mes del confinamiento) un varón invidente alojado en la Gota de Leche, intentaba recorrer el pequeño tramo de la acera hasta el primer banco de la avenida del general Aizpuru. Se desenvolvió bastante bien hasta el paso de cebra, pero fue incapaz de acceder por el inaccesible acceso al paseo elevado de Aizpuru. Al final precisó de nuestra ayuda. Tenía bien memorizado el sendero, pero existía un obstáculo infranqueable.

Todas las obras realizadas en el centro de los 6 millones de euros, están dirigidas hacia la movilidad de aquellos que todavía pueden desenvolverse sin dificultad algunas, para el resto, todo es un camino constate de obstáculos viales. ¿Cuáles son las principales barreras que identifica la ONCE para las personas invidentes?. La principal es la plataforma única, por la que se ha apostado decididamente en nuestra ciudad, porque las bicicletas y patinetes eléctricos no hacen ruido. En la calle Marqués de los Vélez, en donde acecha el carril de bicicletas, es uno de los mayores peligros para las personas con discapacidades visuales.

Hay obstáculos que los perros guías no saben resolver. El resto serían las papeleras, el alineamiento de farolas, señales y postes, los desniveles en las mismas vías peatonalizadas, como los vierteaguas. El entorpecimiento de los bordes de los edificios que deben estás siempre despejados, la obstaculización del propio sendero podotáctil. Las arquetas por las que se puede colar un bastón, el mal estado de las aceras, la acumulación de tapas de todo tipo. La ausencia de señales acústicas en los semáforos, los bolos anti-intrusión de vehículos en los pasos de cebra, o la deficiente alineación de los bordillos con la calzada.

Son muchos los ciudadanos y ciudadanas que se caen a diario en nuestras calles, incluso en el mismo Alminar, probamos de esa medicina, en penúltimo día de febrero, en un bordillazo en la calle del cardenal Cisneros. En Melilla hay solo un barniz de sostenibilidad urbana.

Sacar los colores a Melilla


Mujer gorda en pelota

Un nuevo escándalo ha surgido en la cultura melillense, cada vez más pacata y timorata. La figura de una mujer en caldereta, instalada en el epicentro de la ciudad, ha hecho arder las redes de comentarios peyorativos. Nuestra única duda era si «la mujer gorda en pelota» está dándose un baño, o está siendo cocinada. La cercanía despejó la duda; se trata de un baño floral, como homenaje a la campaña Melilla en Flor. En esta ciudad domina el cardo y la chumbera, que no deja de ser un cactus de erizadas púas.

Sin embargo y por fortuna, existe un blog paralelo a éste, La Otra Melilla, que ha demostrado que «la mujer gorda desnuda» ya fue utilizada en otra campaña de mayo, años atrás. En aquellos años no había debate, ni disenso posible, por lo que nadie habló del tema. Simplemente se dejó correr. Este importantísimo hallazgo, demuestra que estamos frente a otra arremetida del ariete de guerra, contra la Consejería de Cultura, bajo la dirección de Elena Fernández, «delomition woman» de los restos del franquismo en la ciudad. Nadie se había atrevido a tanto y tiene una guerra declarada en su contra.

Hubo otra mujer al frente del la Cultura melillense, cuya personalidad superaba a la de la propia Consejería, Simi Chocrón, a la que siempre consideramos amiga de este blog. Ella trajo el Museo Ibáñez a nuestra ciudad, pero se dejó la parte más provocadora y rupturista del excelente artista, en Lucainena de las Torres (Almería). De haber llegado parte de esa obra a la ciudad, hubiese provocado verdaderos escándalos. No se trata pues de provocar o de herir susceptibilidades de modo innecesario, pero si mostrar que en el arte, en la cultura, en las letras, se pueden atravesar ciertos convencionalismos sociales, que nos reprimen de manera innecesaria.

Quizá hagan faltan más consejos de participación ciudadana, un aporte de ideas que los cargos de libre designación no pueden ofrecer. En el entorno de la Escuela de Enseñanzas Artísticas existen muchos jóvenes que difunden su creatividad al margen de las Instituciones Públicas. Es un talento que se pierde en el vacío. En la época del concejal Narváez (Culi) del mismo apellido que el Espadón de Loja, existía un consejo de participación juvenil, que intervenía en la mayor parte de las actividades culturales del Municipio. No es fácil manejar algo así, pero las nuevas tecnologías abren un camino de posibilidades.

Existen muchas inercias que son casi imposibles de detener o modificar su dirección, pero debe intentarse, porque cuando se inicie el mes de mayo, el reloj empezará a correr hacia atrás. Cada día quedará uno menos para los próximas elecciones. Si la presión parece insoportable ahora, cuando llegue el año clave (2023) será como estar frente a una amoladera de trigo. Por lo que se ve, es demasiado fácil sacarle los colores a Melilla.

Antes, en el periodo absolutista, no existían estos debates, o sí, pero en sentido inverso. Esa legión que hoy bate al gobierno actual desde las trincheras, disparaba a fuego libre sobre los que osaban criticar las acciones del gobierno anterior. Los años duros, en los que surgió y logró atravesar este blog, fueron realmente muy duros. Esto que vemos no es nada, siendo bastante. Si la prensa de apenas hace dos décadas estuviese digitalizada y accesible, algunos sorprenderían de ver lo que realmente eran portadas inmisericordes.

Nota: Museo García Ibáñez en Melilla | El Alminar de Melilla