La bandera franquista ondea en Melilla


                                                 Así que pase 40 años

                      En principio parecía una bandera española, algo frecuente de ver en nuestra ciudad, siempre muy necesitada de gestos españolistas y de reafirmaciones constantes de amor patrio; algo que no sucede en Albacete o Segovia, en donde solo se ven en edificios oficiales y en tiempos de campeonatos de selecciones nacionales de fútbol. Nada que objetar pues a la exhibición de la bandera española.

                        Sin embargo el viento hizo flamear la bandera, y apareció el águila negra del franquismo, en lo alto de un edificio de la calle Cataluña en el barrio del Real. Claro, estamos en el mes de noviembre, en donde se conmemora al difunto al que nuestra ciudad le es más fiel, o si lo prefieren: Franco, el fiel difunto de Melilla. No hay más que decir, es la imagen del día.

                   PD: Francisco Franco, Generalísimo de los Ejércitos, Dictador y asaltador del Gobierno Constitucional de La República, sigue presente en nuestra ciudad. Este año se cumplen 40 años desde su fallecimiento. Gobernó en la mitad de España durante 39 años, y en la otra mitad, la protegida por el Ejército de La República, solo 36. Pese a la diferencia de tiempo, mató tanto en un lado como en el otro.

Imágenes de octubre en Melilla


                      Octubre tiene una luz especial. Es todavía intensa y fuerte pero empiezan a producirse contrastes muy acusados. Es frecuente que las mañanas de octubre aparezcan cargadas de nubes que desaparecen a lo largo  del día. San Narciso, San Judas Tadeo y San Quintín cierran un mes cargado de significados y de nombres. Desde el origen del Alminar, suele ser uno de los mejores meses, con más visitas y temas variados e inesperados. Nunca puede preverse lo que va a ocurrir. Los temas van surgiendo sin que podamos atisbar el más mínimo indicio. Lo que pensábamos no sucede, y lo que nadie esperaba acaba ocurriendo.

                              Es un mes de contrastes y como dice el refrán: en octubre de la sombra huye pero si sale el Sol, cuídate de la insolación. Es el mes de la siembra del cereal y también de la vendimia. La luz disminuye casi en una hora y media a lo largo del mes y su último día marca el ecuador del otoño. Es un mes largo, de los de 31 días. Solo el verano tiene dos meses completos de 31 días, mientras que el resto de las estaciones sol tienen uno completo y otro deben compartirlo. A veces es necesario pararse a contemplar, aunque sea solo por un instante.

Nuevo mobiliario urbano


Nuevo mobiliario urbano

Nuevo mobiliario urbano

              A primera vista parece una cómoda salita de estar callejera. En una mañana soleada, sin demasiado calor, no sería mala idea disfrutar en la calle, sentados  en un cómodo sillón orejero, de los de toda la vida. En la sociedad del consumo, es difícil deshacerse de muebles y trastos viejos. En realidad, en nuestra ciudad se confía en el reciclado urbano, al margen de los contenedores y programas oficiales de separación de basuras. No hay nada que no puede ser reutilizado en Marruecos. Sin la labor diaria de los rebuscadores de basura, y sin la gente que se dedica a hacerse cargo de lo que ya no nos sirve, nuestras autoridades no serían capaces de  hacerse cargo de todas las cosas que desechamos. Una ciudad así sería más hogareña.

Campos de Melilla


                   Este campo de espigas de cebada está por debajo de la pista del aeropuerto, en su lado sur y por debajo del barranco de Alfonso XIII. Es el último vestigio de un pasado de huertas, antes de la invasión del cemento  y de su gris uniformidad. Desaparecen las tonalidades y el contacto con la naturaleza. El imperio gris parece incluso anular la voluntad de resistencia. Esta zona se correspondería con la antigua huerta de La Abastecedora de Alhucemas; un poco más hacia abajo estaría la huerta de Caballería.

                           El primer día hacía viento y el campo de espigas aparece mecido y ondulante, el segundo no, y las espigas aparecen enhiestas. El silencio y la calma reinantes eran iguales ambos días. El bullicio de la ciudad y del tráfico están a poca distancia, pero suficiente.

                            Trigo y cizaña crecen siempre juntos, por mucho cuidado que se tenga en la siembra del campo. No es posible distinguir una planta de otra a simple vista, salvo para los ojos del experto. Solo en el proceso final, en el de la criba, es posible separar ambos granos mediante un tamiz calibrado, pues el grano de la cizaña es más pequeño y cae al suelo.

                           Mayo está a las puertas, mes de labradores. Debe ser un mes caliente y lluvioso a la vez, pero justo hasta su mitad: San Isidro labrador, quita el agua y saca el Sol. Mayo está cerca y será un mes importante, igual que el de hace cuatro años, en el que, de la nada, fue creado El Alminar.

                             El campo de la victoria y el de la derrota es el mismo para los contendientes. Tras la lucha solo queda la paz y el silencio, como testigos mudos de los sucedido. Después,  todo cambia, en uno u otro sentido.

Imágenes del inicio de marzo


                           El acantilado de Melilla

                       En marzo suele  pasar de todo, es un mes imprevisible:  «viento de todos los cabos, tiempo de todos los diablos».  La garra de invierno se resiste abandonar sus últimos días y la primavera se abre paso con timidez, casi pidiendo permiso.  En marzo pueden producirse temporales, tan violentos como los de febrero, aunque menos duraderos e intensos. Tanto para unos como para otros vale lo mismo este refrán: «por ningún tempero, abandones el camino real por el sendero». Cuando el temporal hace caer, o obliga a detenerse, es mejor permanecer a refugio durante el tiempo que sea necesario, antes que arriesgarse a transitar por sendas desconocidas, aunque parezcan más cortas o seguras.

              Marzo se ha iniciado en calma y eso es lo que importa. Estas son imágenes de la playa natural de Horcas Coloradas, obtenidas desde un lugar que no identificaremos. Las aguas y el viento agitado han desaparecido.  Un ave sobrevuela la zona de modo apacible. A veces es mejor esperar y volver a empezar en calma, desde u lugar seguro y tranquilo.  La luz incrementará en una hora y 28 minutos su tiempo de vigencia. En marzo: siembra avena, poca y en tierra buena.

Imágenes de podas en Melilla


El agente naranja en el Cerro de Camellos

         El agente naranja era un herbicida y exfoliante que utilizó Estados Unidos en la selva de Vietnam, para evitar los escondrijos y los túneles del Vietcong, en su guerra contra el invasor estadounidense. El agente naranja o napalm, salvando las distancias, dejaba en la selva una imagen similar a esta, la de la devastación absoluta. Es solo un símil, pero alguien que vive en las inmediaciones del Cerro de Camellos, me aconsejó que me pasara por allí para que pudiese comprobar qué tipo de poda se había llevado a cabo. Siempre digo que en Melilla hay que mantener la capacidad para la sorpresa intacta, pero no me esperaba una imagen como esta que ahora comparto en El Alminar.

                Se que la zona estaba muy sucia (lo hemos escrito aquí), que había abundancia de roedores, que era refugio y zona de paso de maleantes o de gentes sin techo, que se realizaban actividades poco decorosas, que algo había que hacer. Sin embargo, en nuestra ciudad no hay términos medios, o se abandona un determinado lugar hasta que los árboles se le caen encima a los vecinos (también está escrito en El Alminar), o se llega y se arrasa la zona hasta la misma raíz, como es el caso. poco más hay que decir, solo ver, contemplar y admirarse.

                       Las fotografías están realizadas desde el mismo lugar, una en noviembre de 2014 y otra en febrero del presente año.

          Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/10/01/un-arbol-cae-sobre-una-casa-en-el-tesorillo/

Cormoranes en Melilla


 Los cormoranes anidan en el peñón rocoso de Melilla

           Sus negras siluetas son visibles desde hace meses en el peñón rocoso de Melilla La Vieja, por debajo del Baluarte de La Concepción. En una ciudad a la que se le ponen tantas dificultades a la naturaleza, es un hecho a celebrar que una especie nueva, la del cormorán, anide entre las rocas calcáreas de Melilla. Ya lo dice el refrán: por San Antón, toda ave pon. Según nos cuenta uno de los especialistas de Guelaya,  Manolo Tapia, una de las aves está anillada en Estonia, en observación realizada por Diego Jerez.

              Esta especie de ave acuática, es una de las más extendidas del planeta y viven tanto en agua salada como dulce. Sus plumas no son completamente impermeables, por lo que aumenta de peso al mojarse y pueden llegar a hundirse hasta 10 metros en busca de peces con los que alimentarse. Su nombre científico es Phalacrocorax, aunque nosotros las conoces como cormoranes. Tiene muchas subespecies, aunque esta colonia que ha anidado en Melilla es la del  Cormorán grande (Phalacrocorax carbo). El cambio climático está produciendo cambios en la vida de los animales, y el cormorán, que era una especie migratoria, , está ya estableciendo colonias fijas en determinados puntos, tanto de costa como interiores, incluidos los  embalses, siempre y cuando tenga pescado abundante del que alimentarse.