El trabajo de las mujeres


¿Medalla de Oro a los/as Trabajadores/as de la Limpieza Pública?

Nos gustan las heroicidades, los éxitos deportivos, pero si esta ciudad presenta una imagen medianamente decente, es gracias a las trabajadoras y trabajadores de Limpieza Pública. Trabajan en las calles, empujando sus carros, a veces en cuestas casi imposibles. Están en sus puntos de recogida de carros a las 7 de la mañana, y antes de que la ciudad despierte, o de aquellos que por su trabajo todavía no se han ido a dormir; ya hay un trabajador o trabajador o trabajadora limpiando nuestras calles.

Salen todos los días a la calle, desde la mañana hasta la tarde. No importa que haga frío, viento, calor, lluvia o que el infierno se caiga sobre nuestras cabezas. No importan tampoco la edad o condición física del trabajador. Salen a limpiar aceras y calles en la ciudad en la que menos colaboración hay, por parte de los ciudadanos, en la limpieza urbana y colectiva.

No descubrimos un secreto a nadie, si decimos que cuanto más desciende el puesto de trabajo en la escala social y laboral, hay más mujeres. Barrenderas urbanas, limpiadoras en hoteles, hospitales, camareras de piso, o limpiadoras de hogar, parecen profesiones destinadas a las mujeres. Existe una Ley de Igualdad laboral efectiva para mujeres y hombres, la Ley 3/2007 de 22 de marzo, que busca promover la equiparación de hombres y mujeres en todos los ámbitos laborales. En Melilla solo hay 1 mujer en el Cuerpo de Bomberos, y acaso poco más de diez en la Policía Local. Es más usual ver mujeres en la Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía y Tropa profesional, pero todavía son minoritarias. La Ley pretendía y pretende, que al menos el 40% de las plantillas de empleados públicos en cualquier ámbito, sean mujeres.

Pero seguimos con la limpieza pública. Cada semana acude a cualquier calle de la ciudad, el camión de baldeo, e inmediatamente, tras su paso, acuden los dueños de mascotas con sus perros, a pasear por el suelo recién refrescado y con olor a limpio. Parece que en la playa o jardines no existe la obligación de recoger los excrementos de los animales. Los dueños de locales de hostelería, deberían dejar relucientes las zonas de terrazas, y no esperar a que sean los trabajadores de la limpieza quienes pongan en orden las calles y las cosas. Y acabamos con la misma pregunta: ¿Por qué no, la Medalla de Oro de la Ciudad a los/as trabajadores de la limpieza de vías urbanas?

La tumba del zar Putin


Vladimir Putin llegó al poder en las elecciones de 2000, las primeras celebradas en toda la historia de Rusia. Ocupaba el cargo de modo interino, tras la dimisión de Boris Yeltsin en 1999. A los meses del inicio de su mandato, se produjo el hundimiento de la joya de la marina soviética, el submarino Kurks. La Constitución rusa no permite renovar un tercer mandato, por lo que en 2008 procedió a su reforma y transfirió los poderes al jefe del gobierno, durante un periodo de 4 años, en los que su lugarteniente Dmitri Medvédev (2008-2012) se convirtió en Presidente de la Federación Rusa. En 2012, tras ganar de nuevo las elecciones, ya sin posibles rivales, gobernó hasta 2020. Una nueva reforma constitucional en ese mismo año, le permite mantenerse en el cargo de modo indefinido. Era un signo de alarma democrática, pero como hemos visto a otras repúblicas convertirse en cuasi monarquías de reelecciones perpetuas y entre familiares (Siria, Nicaragua, Bolivia, Venezuela, Cuba, Argentina, Polonia), no fue tenido en cuenta por la Comunidad Internacional como un posible semáforo rojo.

Historia de Kiev y Moscú

La historia de Rusia y de Ucrania o de Kiev y Moscú, fue una historia común desde el siglo IX ( tan indistinguible en algunos momentos como lo pudiera ser la de Cataluña y Castilla o la de Serbia y Kosovo) hasta la invasión de los Mongoles. La frontera natural entre el mundo eslavo y el europeo fue el río Dnieper. Hasta el siglo XIX, las tierras el oeste del río pertenecieron al Imperio Austro-Húngaro e incluso a Polonia.

La historia no importa ahora, pero sitúa a los países y explica algunas causas. Rusia surge en Kiev, del mismo modo en que España se inicia en Asturias. Moscú y Kiev aguantaron juntas todas las invasiones posibles y Moscú sustituyó a Kiev en el liderazgo, del mismo modo en que Castilla sustituyó al Reino de Asturias.

Los configuración actual de los países europeos no es la histórica. Todo fue alterado por los nacionalismos europeos expansivos, como el imperio Austro-Húngaro o el de Francia. Los europeos invadieron Rusia tras la Revolución de 1917. Los zares conquistaron el antiguo imperio mongol, pero ningún soldado rusa ha puesto su bota en Europa con intenciones invasivas. La geografía actual de Ucrania es la que trazó la Unión Soviética. Crimea perteneció a Moscú, hasta que fue regalada por Khushchev a Ucrania. Alaska fue vendida a Estados Unidos por los zares.

Vladimir Putin y Anna Politkovskaya

Hay comparaciones recurrentes pero falaces, entre Putin con Stalin o Hitler, pero no superan una vigencia de más de un día. La primera que intuyó el verdadero rostro de Putin, invisible para Occidente, fue la periodista rusa, cuyo artículo «Porqué no me gusta Putin», publicado en 2004, resulta premonitorio. Así lo debió considerar el propio autócrata y en 2006, Anna Polikovskaya fue asesinada en su domicilio. Para la periodista, la clave del desorden moral y humano de Putin hay que buscarlo en la segunda guerra de Chechenia y en lo que ella calificó como «la deshonra rusa». Esa guerra rompió todas las barreras morales del nuevo estado ruso, y de su único dirigente.

Ucrania: La derrota de Rusia

Rusia es un país tan grande, que nunca ha necesitado del colonialismo, como el resto de países europeos. Los rusos no salían de Rusia. El. desmantelamiento de la URSS en 1991 fue modélico, en el mismo año en que Yugoslavia iniciaba el camino hacia la división violenta. Vladimir Putin ha destruido una herencia y una tradición secular. Los rusos han soportado a los peores tiranos de la historia, pero siempre dentro de sus propias fronteras.

Hace un mes escribíamos que Ucrania había sido la tumba de cualquiera que hubiese intentando invadirla. Putin ha llevado a rusos a combatir contra rusos. Ucrania ha resistido una semana al ejército más poderoso del planeta. Ya han vencido, ocurra lo que ocurra. La guerra de Chechenia fue una percepción interna, como reflejó Politkovskaya, aunque durase 4 años. La de Ucrania ha sido ante todo el mundo. El neozarista Vladimir Putin ha deshonrado la historia y la tradición de Rusia, la del pueblo más sufriente de Europa. Lo que tampoco se entiende es la pervivencia de la OTAN, un instrumento de la Guerra Fría, cuando Rusia disolvió todas sus estructuras bélicas y abandonó toda sus presencia militar en Europa en 1991. Hoy por hoy, sigue siendo un elemento desestabilizador. Es un anacronismo, al igual que la ONU. Es cierto, Ucrania está sola, y Rusia ahora, más que nunca.

Sobre la ofensa a la Theotokos y Panagia


A partir de ahora asumiremos la terminología ortodoxa cristiana oriental y ya solo nos referiremos a Maria como la Theotokos ( Madre de Dios) y Panagia (Toda Santa). Títulos excelsos que configuran con la mayor dignidad posible, el papel que esta mujer representa dentro de la teología cristiana y de la propia religión. Una posición y un lugar que no tiene comparación posible en el marco de cualquier otra creencia.

En la nueva polémica religiosa católica de Melilla, el año pasado fue la del árbol, nos enfrentamos más con la vulgarización de temas complicados que con la ofensa. Desde luego los que se rasgan las vestiduras son los escribas y fariseos, siempre prestos al escándalo. El caso es que parece que nos encontramos frente a una obra teatral, en la que la presunta ofensa pasó desapercibida en años anteriores.

La adaptación de cuestiones teológicas al tiempo actual es siempre un riesgo, porque la susceptibilidad es mucha y un esceso de contemporaneidad puede llevar al error y a una interpretación retorcida, como parece ser el caso. Una vulgarización es llamar a una representación en imagen de la Theotokos, «novia de Melilla», aunque eso sea considerado una expresión de fe.

Concord, Mirrolde son creaciones de Jose Maria Antón y Teresa Jornet, ambos eminentes profesores de Melilla, ambos cristianos y de ideas socialistas, por lo que resultaría difícil aceptar que de un grupo teatral que extiende su legado, pueda surgir una ofensa armada contra los dogmas católicos. Para ofender tiene que existir tanto una intención, como un hecho manifiesto, que tampoco parecen ser el caso.

Si existiese una deficiencia en el control de calidad de lo representado, afectaría también a los años anteriores, en los que se representó esta obra. De un grupo teatral como Mirrolde, con muchas tablas, tampoco puede esperarse una calidad deficiente.

¿Qué ocurre pues? La sensación que ofrece todo esta polémica es que se busca el escandalo y el enfrentamiento a toda costa, y que cuando «se juega a diario con la ruleta rusa, se acaba encontrando la bala». No resultó el año pasado con el árbol, tampoco parece ser este con Mirrolde.

Lo que yace debajo de todo es el carro de la censura, al que muchos no dudarían en subirse, y el acabar con el intento de crear y mantener una multiculturalidad en la que nadie quede o se sienta excluido.

La Theotokos y el Paráclito ( Espíritu Santo) están muy por encima de todas estas vulgaridades en las que nos enredamos.

El instante necesario


El sillón del Poder nunca está vacío, salvo en el instante necesario del protocolo de transmisión. Es igual que tus antecesores hayan sido Calígula o Tiberio, y que el que te preceda sea Nerón. Hay que gobernar entre un nombre y el otro. Ni las ciudades ni los países pueden quedar abandonados.

Eduardo de Castro es, pese a muchos, el 5º presidente de los Barrios Unidos de Melilla, o lo que es lo mismo, nuestra Ciudad Autónoma. Si la guardia pretoriana no hubiese reconocido de modo inmediato a Claudio como emperador en enero de 41, probablemente se hubiese desatado una nueva guerra civil en Roma. Entre tanto nombre brillante (Germánico, Druso, Octavio) y tanto loco, a menudo se esconde un hombre tranquilo, que aunque no estuviera destinado para eso, cumple atinadamente con su misión.

En julio de 2019 salimos, como no podía ser de otro modo, de forma abrupta de una época oscura, entre los gritos de las arpías, y el vocerío y las alaracas de partidarios y detractores. No había otro modo, pero se abrió la puerta de la transición en el Poder melillense, monolítico e inmóvil desde el inicio del siglo XXI. ¿Alguien querría imaginar nuestra situación, si Eduardo de Castro no se hubiese salido del guion previsto, y hubiese proclamado al candidato de la derecha, con los votos de los diputados de VOX? El Alminar lo ha imaginado y estaríamos en un brecha social y política irreparable. La ultraderecha es como la ceniza volcánica, todo lo que toca lo asfixia y lo araña. Se nutre de todas las fobias de la sociedad, especialmente de la homofobia y de la misoginia.

La persecución interna que acosa al presidente de Melilla desde su «ghost party» está orquestada en otros ámbitos y esferas. Claudio gobernó el Imperio romano hasta el año 54 y equilibró la administración y la política imperial, acechado siempre por su sobrina Agripina, madre que sería su sucesor, el inolvidable Nerón. La cuestión no es si tal persona u otra merecen o están capacitadas para ser presidentes, alcaldes, o cualquier otra cosa. Los partidos presentan las listas que presentan y con los nombres disponibles, que no pueden cambiarse. El problema es que las listas son elaboradas por los clanes que dominan en cada momento en un partido, y no siempre están plenas de personas capaces de asumir funciones y responsabilidades de poder. Ese es el riesgo de unas elecciones, que el electorado puede votarte, y la acción de gobierno desnuda y pone a la luz cualquier deficiencia o carencia.

Una saludable y democrática idea, sería permitir la participación ciudadana libre, al margen de los partidos, o las listas abiertas, pero eso acabaría con muchos sistemas y redes clientelares.

Quedan 18 meses de tiempo efectivo de gestión, antes de enfrentarse a unas nuevas elecciones en 2023. Ya vivimos la experiencia multipartidista en 1998, tras el derribo del cesarismo en el que había se había convertido el gobierno de Ignacio Velázquez, y la peligrosa experiencia con el populismo del GIL, de Jesús Gil, en 1999. Los tripartitos, los cuatripartitos o las coaliciones no son necesariamente malas, son incluso más democráticas que las mayorías absolutas, siempre que todos remen en la misma dirección. Esta es una sensación que ahora no se siente en la ciudad, mientras la oposición sí actúa en bloque y sí camina en bloque, derecha a un solo fin.

La intención o los movimientos dirigidos a que el presidente, ya sin partido, se hunda y sucumba es una maniobra políticamente suicida y de muy estrecha visión estratégica. La advertencia queda hecha. Eso sí, todo esto cambiará mucho de aquí al año 2023. Nada podrá darse por seguro, porque nada de esto se repetirá y Ciudadanos desaparecerá. Las oportunidades también pueden perderse.

El Sexto Mandamiento


Impresiones frente a la caída del Bisbe de Solsona

El asunto presenta tantos ángulos, que es imposible acometerlos todos en un solo artículo, y a la vez dar respuesta satisfactoria a lo sucedido. Si ha ocurrido lo que nos tememos, entonces lo que precisa el de momento obispo emérito Xavier Novell Gomá (1969), es que se rece por él de modo intenso. Al menos para los que se consideren fieles de la Iglesia Católica. Antes que condenas o juicios, oración y mucha.

Hay muchos datos que merecen atención en este caso, que ha llenado de zozobra a la feligresía católica. El primero sería la vertiginosa carrera de alguien que es nombrado como obispo de la Diócesis de Solsona, tan solo con 41 años. Eso es enigmático, salvo que su segundo apellido tenga alguna relación de parentesco, con el emblemático cardenal de la Cruzada franquista, y también catalán, Isidro Gomá (1869-1940). Hay sagas familiares en las tres profesiones más antiguas del mundo; magistraturas en el sentido político, jueces y sacerdotes.

No es que esto nos escandalice, en absoluto, pero en estas profesiones mencionadas, hay una autoexigencia de comportamiento ético y de referencia moral. Por eso causa tanta zozobra en la sociedad que un juez prevarique, que un político se lucre, o que un sacerdote de alto rango, sucumba ante la lujuria. Su deber es evitar en lo posible, la infestación mundana. Son profesiones vocacionales y la ciudadanía les exige un comportamiento a la altura de lo que representan.

¿Un problema de la Iglesia de Roma?

Que sepamos, todos estos problemas de pederastia y abusos sexuales por parte del clero, solo se circunscriben al ámbito de la Iglesia de Roma. No existen, que se conozca, sucesos semejantes y a gran escala en la Iglesia ortodoxa oriental, 70 veces 7 santa, y 70 veces 7 perseguida y martirizada. Este es el pecado de Roma, y por decirlo así de claro, Girolamo Savonarola, Giordano Bruno y otros muchos, fueron pasto de las llamas, en las hogueras inquisitoriales.

El «escándalo» del ya ex obispo de Solsona (las provincias eclesiásticas no coinciden con las civiles) llega en el peor momento posible. La Iglesia de Roma está acosada por turbios asuntos financieros y tenebrosas prácticas de depredación sexual, extendidas a lo largo del tiempo. Escribimos, en el inicio de su proclamación , que el pontificado de Francisco I se significaría por una sola piedra de toque, esto es, si se atrevería a disolver la siniestra y poderosa orden de Marcial Maciel. No lo ha hecho y por ello, la iglesia se encuentra en caída libre.

Podríamos citar mil ejemplos y textos tanto de la Biblia como de los Evangelios, pero no hace falta, porque al final de todo, prevalece el libre albedrío y la responsabilidad individual de los actos. No vale escudarse en quién lo nombró y el porqué, o en las no muy claras intenciones de la catequista y escritora porno. Al final ha sido él, que condenaba con dureza cualquier práctica libidinosa, el que ha dado el paso al frente hacia el abismo. Ha pulverizado su carrera eclesial, y sus 11 años como obispo, en un solo mes de incendio y de lujuria.

La infestación y posesión diabólica

¿Está poseído el ex bisbe Novell? Es imposible saberlo, pero sí pueden distinguirse las clarísimas trazas de las maniobras del diablo, que se ha cobrado una notable victoria en la cabeza de un obispo, y frente a toda la feligresía católica romana. En la iglesia ortodoxa no supondrá este incidente más que una breve nota a pie de página. Para la Iglesia Oriental, la Romana está en manos del diablo desde hace muchos siglos. Para los orientales, Roma paga sus excesos y sus pecados seculares y de la que solo esperan su caída, es más, la consideran condenada y sin salvación posible. Pero esto también lo afirmó Lutero, aunque hoy día su Iglesia reformada se asemeje a un self service, en la que los pecados se auto perdonan.

En El Alminar seguimos de cerca estas cuestiones, y tenemos como manuales de lectura y aprendizaje, los libros del ya fallecido sacerdote y exorcista Gabrielle Amorth (16/09/2016). Para el padre Gabrielle, el que más peligro corre es siempre el exorcista, y el Bisbe de Solsona lo era. «El humo del diablo entra por cualquier rendija», afirmó el Papa Pablo VI, aunque en este caso, parece que le han abierto la puerta de par en par.

Parece, por lo leído estos días, que el propio Xavier Novell pasó del interés teológico a la más pura pasión por la demonología. Y aquí apareció la joven escritora de erotismo satánico, como la nueva Salomé, frente al Bisbe. Pero en esta ocasión no era la cabeza del Bautista la que estaba en juego, sino la suya propia.

No se puede tentar al diablo, mucho menos jugar con él o abrirle la puerta. Tampoco mencionarle por su nombre o llamarle, porque es infinitamente más poderoso que cualquier mortal. Solo por debajo del Eterno y de san Miguel, el arcángel que lo derrotó tras la rebelión celestial. Una de las principales plazas de París está dedicada a San Miguel, y en Melilla tenemos al menos una calle, pero no sé si alguna imagen protectora dentro de las iglesias.

En la Diócesis de Solsona, sumida en el desaliento, ha fallado todo. Exponerse, es aventurarse a caer y el bisbe Novell lo ha hecho y mucho. Un solo instante de descuido y estás perdido, pero a su vez, también es una magnífica señal y advertencia.

Hemos conocido sacerdotes de vocación y también de oficio. Muchos para los que el celibato no es una cuestión importante. Los sacerdotes pueden casarse tanto en la iglesia oriental como en la anglicana. Sin embargo sí hemos visto a muchos sacerdotes, enredados e indefensos, en las redes que tejen los fieles y el clericalismo tienden a su alrededor. No es pues una cuestión relacionada con el celibato, sino más bien el haber subestimado la potencia del enemigo invisible de la Iglesia, al que el propio apóstol Pedro, denominó como «señor de este mundo».

Aquí, en este caso, lo que está en cuestión es la propia supervivencia de la iglesia de Pedro, muy batida por el diablo y los servidores de lo oscuro, y si seguirá siendo un referente para el tercer milenio o los inmediatos siglos. Al obispo de Solsona, le queda en su condición, lo que tarde en pronunciarse la Congregación para la Doctrina de la Fe, ex Santo Oficio.

Fotografías de la Diócesis de Solsona

Argumentos contra un monumento


La distancia entre monumento y patrimonio es la misma que entre costumbre y tradición. Las costumbres varían y las tradiciones se mantienen. Los mismo ocurre con los monumentos. Cada época tiene su monumentalidad, pero hay monumentos que se convierten en patrimonio común y otros no. Algo así ocurrió con la monumentalidad nazi en Alemania o la estalinista en Rusia. No es lo mismo volar con dinamita los Budas de Bamiyán, que quitarse de encima un monumento de Franco. Lo citamos porque alguien habló de «talibanismo cultural» en días pasados. Imaginamos que hoy no se atrevería a hacer tan disparatada y errabunda comparación.

Si tenemos que explicar que no es lo mismo darle un martillazo al David de Miguel Ángel, o acuchillar La Gioconda, que derruir un feo y ofensivo monumento franquista, inaugurado el 20 de julio de 1941, es que hemos descendido al barro y al sedimento del debate cultural y político. Defender el monumento al Alzamiento Nacional, solo es posible desde el franquismo puro, o sus cepas mas camufladas, la residual y la nostálgica.

El monumento y su historia

Francisco Franco dictador, nunca reconoció el 17 de julio como fecha del Alzamiento o sublevación militar. Es más, la maniobra impulsiva de «los adelantados y fanáticos militares melillenses» ebrios de vino del Casino Militar, a punto estuvo de dar al traste con el «golpe de Estado». La fecha real es la del 18 de julio, cuando él mismo se puso al frente del Ejército de Marruecos, acantonado en Llano Amarillo. Por eso impidió la inauguración del monumento en Melilla, tanto el día 17, como era la pretensión, o el 18, fecha oficial de la sublevación contra la República. Lo inauguraron el día 20 y porque ya no había más remedio.

En realidad, tampoco sabe nadie como se llama el monumento, que no es ni de héroes de España, ni al Alzamiento, ni a nada por el estilo. El periódico de la época solo lo denomina como «monumento de Melilla a su ejército». Es un monumento ideado y creado por Falange, pero por esa época, Franco dictador ya la tenía atada en corto, por lo que tampoco se les permitió demasiado protagonismo. La celebraciones oficiales se realizaron el día 18, y Álvarez Claro inauguró su monumento el día 20, con la presencia de García Valiño, y la total ausencia de cualquier ministro del gobierno de Franco, que ni siquiera mandó «un saluda» a los melillenses. Y este es otro dato que merece resaltarse, Franco solo autorizó en 1961, la concesión del título de Adelantada a la ciudad de Melilla.

El conjunto escultórico es de Vicente Maeso, lo único que merece conservarse, pero no en ese lugar. La dirección de obras correspondió a Enrique Nieto como arquitecto municipal, pero sin que pueda considerarse un proyecto o diseño suyo. La estética es claramente fascista y representa más el ideario de Falange, que la arquitectura o la ornamentación de Enrique Nieto, bastante alejada de ese feo mamotreto.

Ese mismo año y mes de julio, se creó la Medalla de Oro de Melilla, que por supuesto, le fue concedida a Francisco Franco dictador, generalísimo de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire

El COCISSFRA y la Consejera de Cultura Elena Fernández

En 1999 se creó el Colectivo Ciudadano para la Supresión de Símbolos Franquistas, que llevó a cabo una intensa actividad hasta el 2001. Cientos de noticias, acciones, comunicados y argumentarios llenaron las páginas de la prensa en ese tiempo. Sin embargo, nada de eso es accesible porque entonces no existía internet. Tenemos los archivos, pero no son visibles. El 13 de febrero de 2001 escribíamos esto: «La historia la constituyen hechos y los hechos no pueden cambiarse, por tanto, no se trata de cambiar la historia , sino la manera en que se recuerda. Por ello, resulta muy significativo el estallido de cólera del presidente Imbroda, tras ser pintado el monumento a La Victoria, sito en la plaza Héroes de España, y que constituye la piedra angular del recuerdo franquista en Melilla. Este monumento tiene un valor ideológico muy superior a las placas de Comandancia (2001), o a la estatua de Franco (2021), y por eso resultar muy revelador estudiar sus reacciones ante el ataque simbólico (con pintura malva), por parte del Grupo de Grafiti Antifranquista (GGAF) a este monumento, verdadero corazón y cofre de las esencias franquistas de nuestra ciudad».

Dos décadas después, la situación se mantiene, y han vuelto a reaccionar con ira, ante la intención de proceder a su demolición, comunicada por la Consejera de Cultura Elena Fernández Treviño, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica (2007). Este es el monumento que consideran importante, el que tienen que defender y por eso han reaccionado de esta manera, haciendo cosas que antes nunca se habían visto. Esto monumento solo se puede defender desde una óptica franquista, el resto son excusas o pintura de camuflaje.

Así pues, consideramos desde el todavía vigente COCISSFRA, que tanto Elena Fernández Treviño, como el Gobierno del que forma parte, son, en sus valientes y decididas acciones, la culminación de una larga lucha de concienciación que se remonta a 23 años atrás, respaldada por una amplia mayoría social, que quiere progreso, democracia, concordia y una monumentalidad moderna y acorde con el futuro de Melilla.

Las tenebrosas fuerzas que se desencadenaron en Melilla, siguen resistiéndose a dejar de cubrir la ciudad con la sombra siniestra que sigue aportando ese monumento. Es un monumento creado para la ofensa, porque conocían muy bien qué había en ese lugar, y qué es lo que pretendían ocultar para siempre. Es más, es un monumento erigido para amedrentar, con un tamaño y forma que sobresalía, y sigue sobresaliendo, sobre cualquier otro edificio del centro modernista. Esto no es Patrimonio, solo monumentalidad franquista.

La «guerra fría» de Marruecos


Enrique Delgado

¿Es la actual crisis con Marruecos una «guerra fría» por parte del Reino Alauita? Decisiones como el cierre de la Aduna comercial con Melilla en 2018, y la exclusión de España de la Operación Paso del Estrecho. ¿Pueden considerarse como sanciones comerciales encubiertas? ¿Entraría en este grupo la no renovación del permiso para el gaseoducto que trae el gas argelino hasta España a través de Marruecos? Este acuerdo entre la empresa española Naturgy y la argelina Sonatrach, cumple el próximo mes de octubre.

En Marruecos todo empieza y termina en la Casa Real, que es la que vertebra todo el país y la que hace el papel del Estado. El gobierno de Marruecos actúa con funciones delegadas, al igual que el Parlamento, en una situación muy similar a la de España a partir de 1960, cuando la presión internacional obligó al Régimen franquista a adoptar un maquillaje de «democracia orgánica».

El Majzem representa a la oligarquía de la clase dominante en Marruecos, al que muchos califican como un «gobierno en la sombra» y otros como un «Consejo de Estado», con el que el propio Monarca Mohamed VI debe hacer equilibrios o contar con sus apreciaciones. Sea lo que sea, el conjunto es más poderoso que el propio gobierno, y casi tanto como la propia Monarquía.

Amigos de España

En 2009 falleció en Paris el otrora muy poderoso primer ministro Abdelatif Filali, «marchaverdista» convencido, con quien tuvo que vérselas el ministro de Exteriores español Francisco Fernández Ordóñez, quien siempre dijo de él: que tras su hierática expresión «no se escondía un amigo de España«. Para no desairar a Marruecos, Hassan II y a Filali, el Presidente Felipe González (1982-1996) nunca viajó a Ceuta o Melilla, ni autorizó la visita de los Reyes de España. Sería otro Presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, el que haría ambas cosas, provocando la retirada del Embajador de Marruecos en España, tras las visita Real de 2007.

Contra esa visita, ya en su últimos años de vida, el ya retirado ex primer ministro marroquí, se pronunció abiertamente. así como contra la ruptura completa de relaciones con España. Teoría de la que no ha participado hasta ahora Mohamed VI, que ha evitado siempre mencionar a los dos ciudades españolas, en su discurso del Trono, que se produce cada 29 de julio. El Monarca reinante no puede ser considerado, hasta el momento, como un «no amigo de España«. No podría decirse lo mismo del actual Ministro de Exteriores, Naser Burita, o de la Embajadora de Marruecos en España Karima Benyaich Millán, que han realizado declaraciones no usuales, en la terminología de relaciones diplomáticas.

Las crisis con Marruecos

Siempre han existido crisis con Marruecos, pero hay una olvidada, la del año 1975, a la que se conoció en Melilla como «crisis de las trincheras o de los tanques». La zona de perímetro fronterizo conserva todavía las huellas de esas trincheras, nidos de ametralladoras e incluso algunos búnkeres. Al frente de la Comandancia se encontraba el general de división Tomás de Liniers. Carros de combate españoles cubrieron todo el perímetro fronterizo, y los militares españoles se desplegaron a lo largo de la frontera, en varias líneas de trincheras. El incidente se originó al colocarse los hitos de demarcación fronteriza, algunos todavía existen, y al instalarse una primitiva alambrada. No ocurrió nada más, y la información desapareció muy pronto de la prensa de entonces (ABC 01/07/1975)

La situación actual

Nadie piensa que cuestiones que pueden hablarse (Sáhara, Brahim Ghalli) sean las causas reales de esta falta de entendimiento, que ha llevado a las relaciones entre España y Marruecos a su peor momento, desde la Independencia de Marruecos en 1956. El propio Monarca Mohamed VI, parece mostrarse cansado de ese constante desgaste que provocan las relaciones políticas y diplomáticas, cuando es Él, el que decide todo. Sin embargo, poco puede decirse, más allá de algunas confidencias y aproximaciones en torno a lo que sucede con la Casa Real de Marruecos, que es en definitiva es casi el Estado.

Dicen que a Mohamed VI le preocupa mucho la imagen de su país. Si esto es así, debe empezar a buscar un responsable de lo sucedido en Ceuta hace un mes, y que ha colocado la imagen de internacional de Marruecos , en uno de los niveles más bajos posibles.

El cierre de la frontera con Melilla, decidido por el gobierno marroquí el pasado 15 de marzo, se asemejó más al cierre de la Verja de Gibraltar llevado a cabo por Franco en 1969, o al levantamiento del Muro de Berlín por la administración soviética, en 1961, que a las relaciones existentes entre dos países limítrofes y con relaciones diplomáticas, dentro del mundo moderno.

La sensación es que la política marroquí está anclada en la época de la Guerra Fría, mas que en la de la voluntad de diálogo y entendimiento con España. También podrían existir actores e intereses que podrían estar empujando a la Monarquía, hacia la falta de relaciones entre ambos países, que «no están condenados a entenderse», frase que repudiamos. El entendimiento, el diálogo y la buena vecindad, no pueden ser nunca una condena o un castigo. Los perjuicios ocasionados a los nacionales marroquíes, es superior al ocasionado a los sectores españoles.

Nota: Discurso del rey de Marruecos en el “Día del trono” no convence a muchos · Global Voices en Español