Los cien días


            Hemos buscado entre los blogs de los que escribieron antes que nosotros, para intentar averiguar el origen y significado de la expresión de los «cien días de cortesía» que se conceden a todo nuevo gobierno, aunque esto sea ya algo que está cayendo en desuso. Ya no suele haber treguas en la lucha política, ahora se intenta abatir al adversario en cualquier lugar y momento, como Bellido Dolfos, que asesinó al rey castellano Sancho II en 1072, mientras este andaba descuidado en el asedio de Zamora. Este asesinato, del que fue injustamente acusado como colaborador el Cid Campeador, dio origen al primer gran poema épico en lengua castellano, el Poema de Mio Cid.

               Según el blog de Iustopía, ese margen de 100 días tiene su origen en el efímero regreso de Napoleón (el ogro) desde la isla de Elba, 20 de marzo de 1815, hasta su derrota final en Waterloo, el 18 de junio del mismo año. El 28 de junio, la capital de Francia volvió a recibir al rey Luis XVIII, que tuvo que ausentarse por 100 días. Napoleón regresó de la isla en donde estaba desterrado, para apoderarse nuevamente del gobierno de Francia, hasta su derrota total y definitiva. La analogía no puede resultar mejor, para los tiempos que corren en nuestra ciudad, país e incluso mundo. Nada parece haber seguro, y todo se asienta sobre terrenos muy inestables. La desestabilización parece ser la norma.

                Son muchos los que llegan hasta El Alminar y preguntan qué va a pasar en la ciudad, cuál será el futuro del blog, o qué línea adoptaremos. De momento diremos que en este blog se van a respetar de modo escrupuloso ese margen de 100 días, contados desde el pasado 4 de julio y que concluye el próximo 11 de octubre. En todo este periodo de tiempo puede suceder cualquier cosa. Nosotros seguiremos defendiendo siempre lo mismo, o sea, un gobierno del pueblo y para el pueblo (que es lo que tenemos), y no un gobierno solo para sus votantes (que es lo que teníamos).

                En cuanto al Alminar, su línea será siempre la misma, la que nos ha mantenido y mantiene aquí pasados 8 años. La herencia ha sido una ciudad en ruinas, la que hemos contemplado, la que hemos transmitido. Hay 10 asuntos prioritarios para resolver cada día, en cada consejería. No vamos a molestar a nadie.

                  En la ciudad la inquietud es máxima. No hay certeza más allá del propio día. Ellos no tuvieron en cuenta la posibilidad de la derrota y ahora no se puede caer en la misma imprevisión. No es lo deseable, pero hay que estar preparado para la posibilidad de un regreso temporal de Napoleón, y tener que derrotarlo de modo definitivo, en el plazo de cien días. Napoleón siempre busca a Waterloo.

         El que no contempla todas las opciones, puede perecer, como la casa de la higuera. Esperaremos cien días.

Eduardo de Castro, presidente de Melilla


 


                     

         

                              Melilla es la Asamblea y el Pueblo

       A los que cuenten la historia en el futuro, habrá que decirles que el 22 de junio de 2019 significará para nuestra ciudad  lo mismo que el 17 de marzo de  1808 para Aranjuez, cuando el pueblo, cansado de los manejos de Manuel Godoy, el valido de Carlos IV, decidió amotinarse para provocar su salida.

        En Democracia, cada pueblo cuenta, y aunque en Madrid existan unas líneas generales de actuación entre los grandes partidos, luego la especificidad de cada localidad debe albergar un margen de maniobra. Esto es lo que ha sucedido en Melilla, en donde el único diputado de ciudadanos apoyó la mayoría del cambio, que constituía un anhelo de los melillenses desde 2015.

            Hoy , en la puertas del Palacio de la Asamblea se ha vuelto a congregar el pueblo de Melilla, la gente común, que hasta ahora tenía vedado el acceso al edificio del Ayuntamiento en las grandes ocasiones oficiales y de protocolo. Hoy estaban congregadas todas las autoridades civiles y militares, representantes de la Administración, la gente de melilla, excepto los diputados electos del Partido Popular y de Vox, y los representantes del gobierno saliente. Han mantenido su mal estilo hasta el final, que todavía no se ha producido. Un encadenamiento de denuncias y presuntas irregularidades prolongará la incertidumbre jurídica durante los próximos meses.

                                        Tiempos de cambio

          La toma de posesión de Eduardo de Castro, 5º presidente de la ciudad, estuvo refrendada por la presencia de la Ministra de Industria María Reyes Maroto, quien recalcó la vinculación permanente entre Melilla y el Gobierno del Estado, que siempre atenderá a sus necesidades y a su peculiar situación. Tras su intervención tomó la palabra el recién investido Presidente Eduardo de Castro, que dejó clara su voluntad de formar un gobierno para todos y cada uno de los melillenses. Por encima de cualquier nombre estará siempre el interés de Melilla y el de todos los ciudadanos y comunidades que la integran. La desaparición del viejo estilo ha quedado  clara desde el principio, con la presencia del ex presidente Enrique Palacios, invitado por primera vez a un acto oficial desde 1999, cuando dio el relevo a Mustafá Aberchán en el cargo de presidente de la ciudad.

         También y por primera vez en décadas, la puerta de antesala que da acceso al despacho oficial de Presidencia, estaban abierta. Hasta ahora, toda esa área constituía «la zona prohibida» del Poder, como en la era de los emperadores de la dinastía Ming en China. Además, el Salón Dorado se llenó de ciudadanos sin invitación, lo que tampoco ha sido habitual, ni la norma  en los últimos 20 años. También pudimos ver al senador emérito Carlos Benet.

                                             Toma de posesión

         La ceremonia de posesión estuvo muy bien conducida por Antonio Ramírez, el maestro de ceremonias habitual en todo tipo de actos protocolarios, hasta su depuración hace un año. Primero se leyó el Acta de sanción Regia con refrendo de la Presidencia del Gobierno, tras la que se dio paso al  propio acto del Juramento, en presencia de la Vicepresidente de la Asamblea Dunia Almonsouri. El bastón de mando y el collar presidencial tuvieron  que ser recogidos por el propio Eduardo de Castroen ausencia del ex presidente saliente Juan José Imbroda. En todo momento la corrección del público presente fue absoluta, refrendando con aplausos los actos ceremoniales sin gritos ni alharacas, como sí sucediera el pasado sábado, en el Pleno de votaciones.

        El tiempo de cambio  se ha abierto para la ciudad de Melilla. Cuando empezamos a escribir en 2011, el presidente saliente Juan José Imbroda llevaba ya 11 años en el poder. Han pasado 8 años más desde entonces. Hoy hemos visto, relatado y compartido una jornada histórica. Todo bajo la presencia y fe pública del Secretario de la Asamblea Jiménez Villoslada. Lo que importa es lo que él lee y oye.

Calle de El Bierzo


 

La gestión en apariencia

                          Existía una gestión, pero era solo en apariencia, y esa apariencia acababa por hacerse pasar por gestión.  Asociaciones de vecinos como correas de transmisión. Silenciado cualquier atisbo de crítica o de disconformidad. Los medios de comunicación o entregados a  la propaganda o silenciando la realidad, que era la que veían y ven los ciudadanos/as cada día. Desapareció la opinión libre de la gente, ya nadie reclamaba nada y la imagen de la gestión aparente se adueño de todo y se multiplicó por doquier.

                         Las casas se vaciaban, los antiguos vecinos o bien abandonaban la ciudad, o se trasladaban a otros inmuebles y entonces sobrevenían la ruina y el abandono durante décadas, sin que ninguna Consejería responsable se tomase las más mínima molestia por verificar y comprobar cual era y es el estado de calles y barrios. Pasará mucho tiempo antes de que pueda detenerse este proceso de deterioro, para  poder revertirlo y avanzar de nuevo.

                      En Melilla hay cientos de casas abandonadas y vacías en claro proceso de deterioro. También hay muchas casas ya sin dueños y herederos, de las que se están adueñando otros, que nada tienen que ver con sus antiguos y extintos propietarios. Con el paso del tiempo, existe una vía legal para adquirir la propiedad de esa casa abandonada. La casuística en esta ciudad es interminable, supera cualquier cosa que pueda imaginarse.

                     En la calle de El Bierzo del Barrio del Real existen varias antiguas viviendas en completo estado de abandono y ruina. Las que tienen los números 5 y 7 están impracticables como posibles refugios de la población ambulante. Las otras, que se corresponden con los números 14 y 16 lleva abandonada una década, tapiada y ha sido recientemente reventada para su uso como refugio esporádico.

         Este es el estado de abandono y de ilegalidad en el que se encuentra la ciudad. Este es el tipo de gestión que se resiste a dejar paso a otra. Este es el punto desde el que hay que reflotar. Esta era la calle León, pero la gestión aparente decidió dividir el nombre de la mitad de las calles del barrio (Orense-Vigo, Pamplona-Navarra, A Coruña- Ferrol, etc).

 

 

 

SOS Melilla


              Todo empezó en 1999, cuando el corruptísimo GIL (Grupo Independiente Liberal) desembarcó en Melilla obteniendo 7402 votos y 7 diputados. Coalición por Melilla obtuvo 5833 votos y 5 escaños, el Partido Popular 5338 y otros 5 escaños. La Unión del Pueblo Melillense (UPM)  partido regionalista y siempre a la derecha de los populares obtuvo 3258 votos y 3 escaños. El Partido Independiente del todavía presidente en funciones Enrique Palacios obtuvo tres escaños y otros dos el Partido Socialista de Román Dobaños. En esas elecciones la UPM obtuvo su techo electoral. Nunca sacaron más de esa cifra, y a veces sí obtuvieron menos.

                      En una situación de desmemoria absoluta y de amnesia selectiva e intencionada, el corifeo del régimen acusa a Gloria Rojas, cabeza electoral socialista, de pretender la Presidencia de la ciudad con solo 4 diputados, cuando la UPM de Imbroda alcanzó el cargo que hoy ostenta con solo 3, en la moción de censura contra el entonces presidente Mustafá Aberchán en 2000. Todo esto parece haber sido olvidado. Ocurre que en Democracia 13 son más que 12. Así pues, la suma de esos 3 diputados upemistas, más los transfugados del PIM de Enrique Palacios, los 5 errantes del PP y los dos socialistas a los que obligaron desde Madrid a votar a Imbroda, sumaron 13 y acabaron con el gobierno efímero de Aberchán, primer presidente de origen rifeño de la ciudad de Melilla, desde 1497.

                              En marzo de 1808, el pueblo de Madrid no tuvo más remedio que amotinarse en Aranjuez, en lo que se denominó como la primera revolución española, contra el valido Manuel Godoy, al grito de «abajo Godoy y su camarilla», que se habían adueñado del la Corte y de la voluntad soberana. La Democracia moderna estableció varios mecanismos para acceder al Poder, que no fuese los motines. El principal es la votación en urna, aunque ya hemos visto de que modo puede ser adulterada. La conspiración palaciega ha sido sustituida por la democrática y también legítima, moción de censura.

                      Juan José Imbroda, todavía presidente de la Ciudad, accedió al gobierno en 1998 tras derrocar al primer presidente de Melilla Ignacio Velázquez, mediante una moción de censura, promovida, impulsada y llevada a cabo desde la UPM. De un modo democrático se acabó con un gobierno desviado y sin rumbo. El siguiente peldaño hasta la Presidencia lo alcanzaría en una segunda moción de censura, la del año 2000. De este modo, puedo afirmarse correctamente que el presidente Imbroda no alcanzó el poder máximo por una votación directa en elecciones, aunque luego sí lo haya refrendado entre 2003 y 2011 con 3 victorias electorales. En 2015 precisó de nuevo de maquinación y pacto, para alcanzar la suma de 13, que en nuestra ciudad no es maldita, sino todo lo contrario.

                     A Ignacio Velázquez se le censuró dos veces, la primera el 1 de marzo de 1997, en el Pleno que interrumpió mediante un decreto fraudulento, y la definitiva en 1998, que proclamó presidente a Enrique Palacios, que también intentó impedir una ulterior censura  de Imbroda intentando cerrar el Palacio de La Asamblea y acabó igualmente inhabilitado para cargo público. La misma pena que hoy pesa sobre Mustafá Aberchán, hasta que su condena en 1ª instancia sea revisada y probablemente anulada

                                                   Frente a los Idus

                       Los Idus romanos eran unas celebraciones que se llevaban a cabo los días 13 o 15 de cada mes. Siempre había que guardarse de ellos porque solían traer sucesos imprevistos. No es justo que se haya puesto la línea roja sobre el nombre del presidente cepemista, porque el remedio nunca puede ser igualado a la enfermedad, y el médico no es lo mismo que el paciente. Aun así, la medida de excluirlo de un pacto de gobierno resulta adecuada aunque excesiva, y permite una posterior reparación.

                  En 2000 Juan José Imbroda ya como Presidente,  no tuvo reparo o remordimiento en sentar en su consejo de gobierno a Ignacio Velázquez, al que había destituido y que ya estaba condenado por la Justicia. Dos años después tuvo que destituirlo nuevamente al ser confirmada su pena de inhabilitación (17 años), por el Tribunal Supremo. Cuando el claque del régimen se rasga las vestiduras por un posible pacto de gobierno con CPM, por la condición procesal de Aberchán, vuelve a demostrar un desconocimiento absoluto de la historia, y de cuál es el origen del poder imbrodista.

                               En Melilla hemos visto convocar un pleno urgente en 1993 (Ignacio Velázquez),  aprovechando que una concejala socialista estaba fuera de la ciudad. Hemos visto como se compraban las voluntades de 2 diputados en 1997, para provocar su salida de la mayoría del Popular y servir de apoyo a la moción de censura promovida por UPM. Hemos visto interrumpir votaciones, intentar cerrar el salón de plenos., destituir concejales desde Madrid (Román Dobaños y Malika Mohamed) y forzar pactos contra natura. Hemos visto casi todo, pero hay una realidad y es que 13 son más que 12.

                                                     Sábado 15 de junio

                          El próximo sábado no debe ocurrir nada que no sea un relevo ordenado y dictado por la aritmética parlamentaria, tras un legítimo pacto entre fuerzas políticas opuestas o en común acuerdo. El Partido Popular, con la incrustación de UPM desde el año 2000, no puede reprochar nada a nadie, tras 19 años de gobierno.

                         En aquellos años, 1997, 1998 y 2000, hubo enfrentamientos y algaradas en las inmediaciones de la Asamblea. Esperamos que este año se proteja todo el entorno de la plaza de España. Si sucede cualquier otra cosa que no sea la suma de 13 contra 12, se impide votar, se cambian la voluntad de algún diputado, alguien no llega al Pleno, o se fuerza una abstención desde Madrid, las consecuencias pueden ser imprevisibles y fulminantes para el futuro de la ciudad. Hay temor entre la ciudadanía, que recuerda vagamente todas estas cosas. Lo único posible y admisible es un relevo ordenado, y bajo mandato de las urnas.

          Cada diputado tiene idéntica representación, un 1/25 de soberanía popular. No hay lucha entre sociedades alternativas, ni Oriente contra Occidente, ni medievo contra modernidad. Hay aritmética democrática, la que llevamos aceptando desde hace 19 años. No sabemos más que nadie, solo hemos sido testigos de las cosas, y hemos escrito sobre ellas, recordamos y probamos lo que decimos.

Tarde de ascenso en el Álvarez Claro


           En la tarde de Pentecostés, el domingo de la lengua de fuego, se presentó en el estadio Álvarez Claro el líder del grupo III de 2ªB, el Atlético Baleares, equipo de Palma de Mallorca, conocido con este nombre desde 1942. Juega en el campo federativo Balear de Son Malferit.

              Esta categoría de 2ª B fue creada en 1977 y dividida en 4 grupos por proximidad geográfica. La UD. Melilla pertenece a esta categoría desde su creación, no ha descendido nunca, pero sí ha participado en dos fases de ascenso consecutivas, en las temporadas 2010 y 2011 con García Tébar como entrenador. También participó en la liguilla de ascenso de 1999, siendo el entrenador López Caro.

            La tarde del domingo 9 de junio ha resultado agradable de temperatura y de viento, lo que ha facilitado el juego, frente a un campo de deportes lleno de melillenses dispuestos a jalear a su equipo, algo que sí han hecho; y a cantar un gol, lo que no ha sido posible porque el marcador se ha mantenido a cero.

             Los dos equipos se tenían mucho respeto desde el inicio del encuentro, y ninguno de los dos quería cometer errores en una eliminatoria a doble vuelta. Los dos equipos parecen de similares características, y el factor campo no parece ser decisivo cuando el nivel es parejo. El Atlético Baleares venía precedido con el dato de que no conoce la derrota desde el pasado mes de diciembre, aunque en Melilla también ha demostrado que le cuesta ganar y marcar goles. Las únicas ocasiones del partido han sucedido en la segunda mitad del encuentro, y han corrido a cargo del equipo melillense. El equipo insular no ha disparado sobre la portería local en ninguna ocasión. Está claro que venían a conservar el 0-0 inicial. El equipo titular de Melilla ha roto el cerrojo mallorquín en varias ocasiones, pero no ha podido marcar.

          Vuelve a quedar claro que la UD. Melilla es el equipo representativo de la ciudad, y el que congrega y suma todas las voluntades, sin distinción de ninguna clase. Cuando la temporada es buena, y los partidos necesitan de la presencia de su público, éste se congrega de modo masivo.  Hay que seguir exigiendo una apuesta decisiva por la cantera melillense, de la que ya han salido jugadores de gran relieve nacional, como Munir, o Borja Garcés, en la actualidad, y otros muchos en el pasado, como Ramoní o Totó.

              Todo queda pendiente para Palma de Mallorca y el Melilla puede ganar y alcanzar la final de la fase de ascenso. Entre 1950 y 1954, la UD Melilla (que ostenta este nombre desde 1943) jugó 4 temporadas en la categoría de plata del fútbol español. 

Un siglo de vino en Melilla


 

                   La civilización Mediterránea no se entiende sin el vino, ni sin el olivo, desde el Líbano hasta el cabo de San Vicente. Griegos y romanos tenías deidades dedicadas al vino, bien Dionisio o Baco, constituyendo las tabernas uno de los pilares más solidos de la romanización. Sin ellas, la expansión el latín no hubiese sido lo mismo.

                  Con el cierre de las bodegas El Gallo concluye un siglo de la historia del vino en nuestra ciudad. La Melilla de la expansión se extendió gracias al fruto de las parras. Es verdad también que fue causa de grandes tragedias, pero en conjunto define a una civilización. El vino tiene que ser tratado con mucho respeto, porque la línea que le separa de ser un buen a un mal compañero es muy tenue. La relación de los Hijos de la civilización del Desierto con el vino,  la islámica, fue muy ambigua, y aunque en el libro sagrado del Corán hay «suras» ambivalentes, prevalece la prohibición final: «ciertamente el vino es abominación y procede de la actividad de Satanás»*. Como norma general durante la etapa del califato, las autoridades musulmanas fueron tolerantes con el vino, y lo consideraron como algo propio de los cristianos. Tras el desembarco de los Almorávides en 1040, y posteriormente de los Almohades en 1147, concluyó cualquier tipo de tolerancia con respecto al líquido de las cepas.

          Los franceses tampoco se entienden sin el vino, y por ello, en la parte francesa del Protectorado de Marruecos plantaron y cultivaron vides, de las que solo persisten los vinos de Mequinez y los de Fez. Son muchos los melillenses que echan de menos los vinos de Berkan, que eran muy consumidos y apreciados en nuestra ciudad.

                                               Cierre de las Bodegas El Gallo

        José López Rodríguez es el último bodeguero de Melilla. En estos primeros días de junio pone fin a una actividad familiar de casi un siglo, la de distribución de vino a granel en barricas de roble. El cuidado de los barriles de vino es una de las faenas más laboriosas y delicadas. Antes de la llegada del vino en botellas de vidrio, no había otra forma de abastecerse de los caldos que no fuese la de acudir a las bodegas, con las propias garrafas de cristal generalmente de color verde, para preservarlo mejor.

       A lo largo de este siglo, son muchas las familias procedentes de todo el territorio peninsular, que han vendido vino a granel en barricas en Melilla, y que aparecen recogidas en el anuario del Protectorado de 1928: Luis Andujar, Pedro Albós (El As de copas), Francisco Albert, Salvador Buendía, José Cabo, Miguel Camacho, A. Espinosa, Escaño y Cía, Manuel González, Estanislao González, Samuel Benguigui, José López, Martínez Soto, Cristobal Muñoz, Francisco Mira, Antonio Ruiz.
José Lopez es descendiente por línea paterna (López Ventaja), del obispo mártir de Almería Diego Ventaja Milán († 30/8/1936), asesinado  junto al también obispo de Guadix, Manuel Medina Olmos, en el barranco del Chisme, en Vícar. Como anécdota, al desarmar las bodegas, apareció entre los barriles y estantes, la imagen de un santo, cuyo nombre parece desconocido, aunque por el hábito negro pudiera tratarse de un fraile hospitalario. El vino con el que se oficia la santa misa, también se compraba aquí.

                 Nota: El vino en el Islam: rechazo y alabanza; Paulina López Pita. El vino en el islam clásico; Eduardo Escartín González.

Gobernar Melilla


                           Entre socialistas y Ciudadanos
Un funcionario de policía ya jubilado, gran lector y amigo del Alminar desde su origen, nos manifestó lo siguiente hace ya algunos años: «Me gusta leer El Alminar, aunque no coincida con tus planteamientos, porque desde la primera línea se sabe lo que piensas y dejas clara tu posición, sin que queden dudas». Como otros muchos melillenses este viejo amigo ya no está en la ciudad. El éxodo es constante y continuo porque las oportunidades no son iguales para todos.
En aras de esa claridad que alababa este lector, vamos a decir una cosa: Melilla, en la situación actual, y después de una gestión pésima, tienes escasas posibilidades de futuro de proseguir la senda actual. Prolongar esta agonía cuatro años más sería una irresponsabilidad inadmisible. ¿Pueden reciclarse el discurso racial de Miguel Marín o el de Vox?, ¿Puede transformarse la actual gestión en otra distinta con los mismos nombres en el gobierno?. El caso PPL y la acción de la diputada Paz Velázquez han demostrado que no.
Hace 4 años existió una posibilidad y se desaprovechó, porque el partido Populares en Libertad decidió entregarse sin condiciones a la lista más votada, la del Partido Popular, firmando un pacto del que no se cumplió una sola línea. Pasado este tiempo la situación es mucho peor que entonces. Con el dinero recibido desde el Estado en los últimos 10 años, Melilla podría ser casi Andorra, de haberse invertido el dinero de una manera equilibrada. Como ejemplo baste decir, que se ha tardado una década en construir una sola calle (Marqués de Montemar) del mismo estilo de las que pueden verse a decenas en cualquier ciudad de España, pero por el precio de todas.
La mayor parte de los barrios de la ciudad se encuentran en una situación de gran deterioro. El derroche sigue produciéndose en cada actuación y se paga, con cargo al erario público, un gobierno de magnitud desproporcionada. Una pléyade de altos cargos y de libre designación consumen grandes cantidades del presupuesto , mientras el paro y la ausencia de oportunidades laborales sumen en la desesperación a una parte importante de la población, y en la incertidumbre al resto. ¿Podría Ciudadanos, un partido que desde su aparición criticó de modo implacable la gestión del Partido Popular y el presidencialismo del gobierno Imbroda, favorecer ahora un pacto con los populares?. La respuesta es igualmente no.
Los resultados electorales
En 2015 ya escribimos que fueron más los melillenses que votaron a partidos que querían el cambio, que los inmovilistas. Sin embargo, la aritmética de D’Hont y las dificultades de formar un gobierno cuatripartito, propiciaron una continuidad no deseada por la mayoría. En 2019 la situación es la misma, pero la necesidad de renovación es ya una urgencia. «El progreso consiste en renovarse», decía Miguel de Unamuno, en una cita recogida por Victor Corcoba, un antiguo colaborador. Lo contrario sería el estancamiento y el fin.
El voto depositado en urna vuelve a expresarse en la misma dirección. En 2015 redujo los escaños populares de 15 a 12, y ahora de 12 a 10. ¿Va a seguir gobernando la misma lista y así ad aeternum?. Dos décadas de la misma gestión desconsiderada ya es suficiente. La oposición, Ciudadanos en este caso, solo debe recordar cuál ha sido el trato recibido por su formación en los 4 últimos años, desde el primer hasta el último miembro del gobierno.
En 2015 y en un artículo que ahora rescatamos, opinábamos esto: «El futuro estable de la ciudad, pasaría ya por pactar cualquier gobierno, o conformar cualquier alternativa política, con Coalición por Melilla. Cuanto más se tarde en aceptar esta realidad, peor será». En 2019 y después de los 10 120 votos y 8 escaños obtenidos por CPM, lo que antes era recomendación, ahora es ya casi una exigencia.
Los nombres dan igual, los importantes son Melilla y el Pueblo.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2015/07/07/gobernando-con-su-enemigo/