El primer círculo


Lo que nos sirve no lo sabemos. Lo que sabemos no nos sirve. A. Solzhenitsyn

El Infierno se compone de círculos, el Poder también. El infierno en el Poder consiste en quedar fuera de él, por eso se evita de cualquier modo. En La Divina Comedia de Dante, el primer círculo es el exterior. En el Primer Círculo de Alexander Solzhenitsyn, ese primer círculo son los Gulags, los campos de trabajo de Stalin, porque para el Nobel ruso, prisionero en esos campos, eran el mismísimo infierno, el infierno helado, como también se le conocía. Pero «el primer círculo» o círculo íntimo, es también el grupo de personas que rodean al líder, aquellos en quienes confía, porque el Poder es así. No hay amigos en el Poder, cualquiera del que se tenga que prescindir, se prescinde de él. Lo hemos visto suficientes veces, desde el regreso de La Democracia. Ninguna pareja política de amigos ha sobrevivido: Adolfo Suárez y Abril Martorell; Felipe González y Alfonso Guerra, José Mª Aznar y Mariano Rajoy; Pedro Sánchez y José Luis Ábalos.

Alexander Solzhenitsyn describe a los grandes nombres del círculo íntimo del stalinismo, casi todos ya olvidados, como el juez de jueces Abakumov, Poskrebischev, y tantos otros. Él, el camarada Stalin, el padrecito, no escribió nada personal por su propia mano, pero afortunadamente Solzhenitsyn sí, y de modo magistral. Sus obras tienen esa característica de las obras inmortales, la intemporalidad. Sus relatos, sus descripciones, no solo son rigurosamente exactas, sino que además conservan la actualidad. Seguimos viendo esos comportamientos en los personajes del Poder. Teniendo en cuenta que casi todos sus relatos fueron escritos en los periodos de reclusión en el Gulag, asombra la calidad de la narración y la precisión de los datos y hechos narrados. Nadie es insustituible en el primer círculo. Los servicios prestados no sirven de nada. No existe lazo o nudo que no pueda ser destado. No hay gratitud. El elogio es gratuito, pero la lealtad no. Todo se paga, en todos los sentidos.

El caldo gordo, la sopa de neutrones

En un núcleo (de según qué materia) la densidad es mayor, también la presión y las distancias son mínimas. El colapso de un átomo provoca alteraciones que en el exterior. El Parlamento es el núcleo de La Democracia, y las organizaciones políticas son sus elementos constitutivos, por eso las turbulencias parecen mayores vistas desde fuera, pero no ocurre nada que no haya pasado antes, pero con otros nombres. Lo que asombra en Solzhenitsyn, además de la potente ironía, es el sentido del humor, pese a escribir desde el mismo infierno. Sobran analistas airados y la crispación partidista.

Todo lo contrario de los autores actuales, los más leídos y escuchados, en los que todo es crispación, virulencia y antagonismo. Esto invalidará esos libros, esos testimonios, para el futuro, porque no podrán ser separados del contexto en el que fueron emitidos. José Mª Aznar sigue siendo un personaje hosco y airado, del que se duda que tenga amigos, o leales.

José Luis Ábalos pertenece al núcleo, al primer círculo. Esto está escrito y narrado por el propio Pedro Sánchez. Es uno de los cinco del coche, como se describe en Manual de Resistencia, que ni es un manual, ni habla de resistencia. Ya habíamos escrito acerca de este libro, que cobra un nuevo significado en la coyuntura actual. En realidad es la descripción del «círculo íntimo» del Poder, sus relaciones internas, la aparición y formación del propio núcleo, narrada por su elemento constitutivo, esto es, Pedro Sánchez. Eso es lo que diferencia a unos partidos de otros, su composición y su materia. Ábalos es un átomo importante. Deshacerse de él no va a ser fácil. Koldo García fue el custodio de los avales, que no de Ábalos, en la epopeya del retorno de Pedro Sánchez. Estaba en la sopa de neutrones.

Podemos y Ciudadanos desaparecieron cuando se desintegró su núcleo, bien en un proceso lento, caso de los morados, como muy rápido en el caso de los naranjas. Mas lento es el proceso del verde Vox, pero igualmente inevitable. Las dos estrellas masivas del bipartidismo, cual agujeros negros, devoran todo lo que está a su alrededor, el peligro es que colapsen y se desintegren. Los errores son los mismos, las respuestas casi iguales. Alfonso Guerra también sigue siendo un personaje hosco. En el Poder no hay amigos. Hay que resistir,  pero tiene que existir un motivo que no sea el propio Poder.

Barbate, el mar agitado


     La guerra contra el narco es sobre todo y antes que otra cosa, una guerra. Los defensores del Estado tienen medios, pero no los de última generación, ni siquiera se acercan a los utilizados por el ejército del crimen. Antes perder la vida o matar,  que abandonar la carga, ya sea droga o seres humanos. Ese es lema.

  La noticia de los agentes de la Guardia Civil muertos por la embestida homicida de de una narcolancha ha conmocionado a la opinión pública y quizá haya abierto algunos ojos, pero lo que está ocurriendo en la costa de Cádiz,  en las zonas de los Caños, en las desembocaduras de los ríos Guadiana y Guadalquivir es algo que conoce todo el mundo en la zona, y las fuerzas de seguridad relacionadas con la vigilancia del contrabando o del tráfico de drogas.

  En los últimos 5 años las noticias procedentes de la zona son inquietantes: se estrella un helicóptero de Vigilancia Aduanera, el apedreamiento de guardia civiles,  o el de agentes aduaneros atacados con piedras en el Campo de Gibraltar. Las muertes de agentes de servidores del Estado han sido varias. Es una actividad,  la del narcotráfico,  muy violenta. Todas las muertes se pagan o se cobran,  de una manera u otra. El pasado 1 de febrero moría el tripulante de una narco lancha en aguas de Cádiz

  David Pérez y Miguel Ángel Gómez han sido los dos últimos nombres en sumarse a la lista de agentes caídos en acto de servicio. No hace todavía un año del fallecimiento en aguas del Atlántico del oficial de Vigilancia Aduanera Carlos Esquembri, también el la lucha contra el narcotráfico. Ambos cuerpos (Guardia Civil y Aduanas) trabajan coordinada y conjuntamente en la lucha contra el crimen en la costa sur de España. Carlos Esquembri, que comandaba la patrullera Alcas desde su base en Almería hasta la desembocadura del Guadiana. decía que toda esta zona era más peligrosa y violenta que el propio Caribe, asociado desde siempre a la actividad de los piratas.

  La costa de Cádiz o la de Huelva son espléndidas para el verano, y para practicar deportes náuticos o el simple ocio veraniego, pero no son aguas tranquilas. Es normal ver desembarcar en sus aguas pateras con inmigrantes, ver a las lanchas de Salvamento Marítimo, helicópteros de la Armada, o descargar y recoger fardos de hachis y tabaco en las playas. Todo pasa en esta costa, pero desde hace mucho. Lo insólito es que se abran los ojos antes noticias tan tremendas, pero sin marcha atrás posible: la muerte de agentes de los Cuerpos de defensa del Estado. No es inusual ver narcolanchas, no demasiado escondidas, en playas relativamente concurridas. Si se combate al narcotráfico, y se expone a funcionarios a esta arriesgada e ineludible misión, debe hacerse con los mejores medios y dotación.

Roberte Saviano, el periodista italiano que mejor conoce las actividades del crimen organizado, ha avisado del traslado al sur de España de algunas de estas actividades. La lenidad de las leyes españolas,la no existencia de un mando único contra el crimen organizado, y la ausencia de un reglamento jurídico duro sobre la incautación de bienes del narcotráfico, nos convierten en un objetivo de las mafias de todo tipo y origen. Honor y recuerdo para los agentes caídos en la lucha contra el narcotráfico.

  

  

La AEAT distingue a Carlos Esquembri


  En la mañana de hoy, en la sala de Juntas de la AEAT, en un acto presidido por el delegado de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria Francisco Pérez, acompañado por el secretario general Rafael Lozano, y telemáticamente por la delegada especial para Andalucia Isabel Fernández, desde Sevilla; otorgaron su máxima distinción al funcionario de Vigilancia Aduanera y oficial jefe intructor de operaciones especiales Carlos Esquembri Hinojo, fallecido en acto de servicio en aguas del Atlántico Norte, el pasado 18 de marzo. En concreto se trata del Reconocimiento de Méritos Relevantes, por su actuación en la interceptación de un velero, desde el patrullero de altura Fulmar de la
Agencia Trubutaria, embarcación de la que era su primer oficial. En el acto de reconocimiento estaban todos sus compañeros de Vigilancia Aduanera de Melilla, los delegados de Hacienda y del Tribunal Económico Administrativo, y del Ministerio de Justicia, ya que la causa e investigación de este accidente se sigue en la Audiencia Nacional.

  El Secretario General de la AEAT leyó el acta del Reconocimiento de Méritos Relevantes, y el Delegado de la Agencia Estatal realizó una semblanza del funcionario Carlos Jesús Esquembri, en la que destacó su gran valía profesional y personal, así como su competencia profesional en el desempeño de su labor, y su reconocida capacitación como Jefe e Instructor de Operaciones Especiales. En representación acudió su viuda Matilde Gómez, quien recibió la placa, la certificación y un ramo de flores. Al emotivo acto de reconocimiento, en el que quedó de manifiesto el cariño y el respeto que se le profesaba, tanto en la Administración, como en cualquier otro ámbito de sus múltiples facetas personales; siguió un desayuno de confraternización.

  Este es el 3er reconocimiento que recibe Carlos Esquembri. El 16 de julio, fue homenajeado por la Comandancia Naval de Melilla, con motivo de la festividad de la Virgen del Carmen, patrona de marinos y marineros. El pasado 18 de octubre, fue distinguido por el MAOC-N (Centro de Análisis y Operaciones Marítimas en materia de Narcotráfico, en Palma de Mallorca, en donde fue distinguido de modo especial, por su competencia profesional y capacitación. El MAOC-N es un organismo internacional con sede en Lisboa, e integrado por España, Portugal, Reino Unido, Francia, Italia, Países Bajos e Irlanda, con la participación de Interpol, representada en embarcaciones españolas por agentes del Cuerpo Nacional de Policia.

              Accidente en el Atlántico Norte

   Todo esto que hemos escrito, explica la presencia del buque español Fulmar en aguas internacionales. Cuando una embarcación, en medio del Atlántico, por donde discurre la autovía marítima de la droga, en el paralelo de Las Azores, apaga el AIS (Automatic Identification System), activas las alertas de tráfico sospechoso. Esto ocurrió con el velero de bandera maltesa y tripulación de Europa del Este, al que interceptaron en día 18 de marzo. Uno de los momentos siempre arriesgados es el abordaje de las embarcaciones interceptadas, que se realiza con una de las dos naves auxiliares, situadas cada una a babor y estribor del Fulmar. En esta ocasión, en el contacto entre ambas embarcaciones, la parte inferior del velero cae y engancha la nave de presa del Fulmar, la levanta y la hace volcar, con sus 6 tripulantes a bordo. El Fulmar está a pocas millas de distancia, que recibe las señales automáticas de los chalecos salvavidas e inicia inmeditamente la aproximación. La lancha auxilar de Vigilancia Aduanera no tiene el dispositivo automático antivuelco, que será accionado por uno de los tripulantes de la lancha de presa. Todo es rápido, la confusión enorme. Se produce el abordaje del velero por parte de los aduaneros españoles, que identifican los fardos de droga, a la vez que rescatan a los agentes del agua y recogen, ya incosciente, al oficial Carlos Esquembri.

   Se encuentran a 700 millas al oeste de Canarias y a unas 300 al sur de Las Azores. Estan todos en la cubierta del velero, el Fulmar lanza su segunda lancha auxiliar mientras se aproxima a la embarcación interceptada. En la confusión, y mientras intentan reanimar a Carlos Esquembri, uno de los narco-tripulantes lanza una bengala que origina el incendio del velero, lo que provocará a la postre su hundimiento. La confusión se convierte en caos, y el Fulmar deberá iniciar el rescate tanto de su tripulación de abordaje, la ya imposible reanimación del primer oficial, como la de los integrantes del velero, que ingresarán inmediatamente en los calabozos del buque aduanero. La guerra contra el narcotráfico es en verdad una guerra. El Fulmar es equivalente a una corbeta de La Armada.

  Son héroes civiles, son funcionarios de la Administración Tributaria, son agentes de la autoridad, a los que no se identifica con operaciones tan arriesgadas. Sin embargo, el Fulmar lleva en su cubierta dos ametralladoras pesadas, y espacio para un helicóptero. Estaban muy lejos de cualquier posibilidad de ayuda. Se enfrentaban a este riesgo entre dos y tres veces al año, en navegaciones superiores a un mes, y con pocas posibiliades de relevo, porque las tripulaciones escasean. El 20 de enero habían interceptado un barco que transportaba vacas hacia el Líbano, de tripulación asiática, cargado con 4500 kgs. de heroína, en lo que fue el mayor alijo incautado hasta la fecha. Con poco más de un mes de descanso, la tripulación del Fulmar fue de nuevo reunida y enviada a una interceptación larga y difícil, ya que los tripulantes del Rothmans, demostraron estar muy capacitados, con constantes cambios de rumbo, y con una navegación sostenida de entre 7/8 nudos.

  Complace ver el reconocimiento del Estado a la figura de Carlos Esquembri, el cariño y respeto con el que hablan de él sus compañeros, las distinciones de las que se le hace objeto. Pero el sabor es agridulce, porque debió regresar de esa misión, como tantas otras veces. Es guerra pura y dura contra un enemigo que cambia de aspecto en cada ocasión. Era la vida que había escogido y de la que estaba orgulloso, por eso no podemos decir nada más, salvo agradecer que se le reconozca de esta manera, y tener la satisfación de haber compartido con él tantos buenos instantes. Ese es el gran consuelo.

Nota: https://www.epe.es/es/reportajes/20230417/vigilancia-aduanera-profesion-riesgo-barco-85835061

   

Martín Vigil, el sacerdote oscuro


           Pecados tras el confesionario

  Cuando en la década de 1970, aunque el fenómeno venía de antes, los libros del sacerdote de Oviedo, Martín Vigil, inundaban las librerías con sus numerosas ediciones, empezamos a prestarle atención. Sobre todo cuando muchas amigas y compañeras de la escuela y del Instituto, los leían con asiduidad. No nos gustaban los títulos de los libros, ni tampoco su modo de plantear los supuestos temas que preocupaban a los adolescentes de la época. Los libros llegaron sin problemas a la década de 1980. Nos recordaba a los curas preguntones, esos que con rodeos, nunca de modo directo, te preguntaban en las confesiones que si tenías el vicio (siempre respondíamos con otra pregunta ¿el del tabaco?, que si salías con chicas, que si realizábais tocamientos, que si llegabas hasta el final (sin saber en qué consistía eso, porquedesconocíamos hasta el principio). Tal era nuestra inocencia.

No nos gustaba este sacerdote escritor. Su omnipresencia, su influencia, que ya presumíamos como malévola, sobre las adolescentes que conocíamos. En sus novelas, muy sórdidas, se intuía algo maligno. Así pues, iniciamos una particular campaña de liberación, que consistía en buscar sus libros entre amigas, amigos, pedírselos y pegarles fuego en una chimenéa natural que llamábamos «el hornillo Vigil». La idea gustó y tuvimos bastante trabajo.

  El asunto quedó como una anécdota adolescente mas, pero siempre nos estremecía ver sus libros en estantes olvidados, en librerías o bibliotecas, hasta que desaparecieron completamente, e incluso su nombre, que fue borrado de cualquier recuerdo público. Murió en 2011 y no se publicó casi ninguna necrológica suya. Algo había pasado.

          Acusaciones de pedofilia y abusos

  El 5 de abril de 2023, apareció en El País el artículo «Citas y abusos en el piso del cura escritor Martín Vigil». El estremecimiento provocado por el artículo traía también la confirmación de que aquella sospechas adolescentes eran también ciertas. Como alumnos de colegios religiosos (Maristas) estábamos acostumbrado a esquivar las confesiones más escrutadoras, y a los hermanos con «manos largas». Por eso los largas series de preguntas que aparecen en las novelas de Vigil: ¿Sabes qué es la fornicación? ¿Haces el coito? nos impactaban, porque eran esas las preguntas que hasta 1975 oíamos en las confesiones, sin saber qué era una cosa ni la otra. En una de las novelas, uno de los adolescentes pregunta que qué cosa era eso a su madre, porque se lo había escuchado en el colegio como advertencia: «Guardaos de la fornicación«, como si fuese un monstruo que acechaba en las esquinas.

  Que se sepa, al menos se verificaron 12 denuncias por abusos sexuales contra él, pero en Los Jesuitas, su comunidad de origen, existieron sospechas o certezas de esa actividad de depredador sexual, lo que motivo su expulsión de la Orden. Según relata Iñigo Domínguez, sus libros estan llenos de referencias sobre dónde y cómo localizarle en Madrid, o en otras ciudades, como Oviedo. Comprobado esto en unos libros viejos suyos. localizados en los intercambiadores de libros, podemos certificar que sin ningún pudor, en la novela: Y ahora qué Señor Fiscal, ofrece en la última página su dirección exacta, con nombre y apellidos, en el nº 75 de la calle Velázquez, del barrio de Salamanca de Madrid. Sus preferencias se inclinaban hacia los varones (sus descripciones eran claramente sexualidas) , pero tambíen abusó de mujeres adolescentes, a las que identificaba en sus novelas con nombres absurdos, como Totoni.

  Pero el pecado y la conciencia del pecado deja rastro, y en sus libros recrea sus modelos de confesión, o su predilección por la mortificación de la carne, como método de penitencia. Esto aparece claramente en Sexta Galería, un novela ambientada en la minería asturiana. Sus páginas están llenas de posibles localizaciones para encontrarle en Madrid (Paseo de la Castellana, parque del Retiro, sótanos de Granvía) y otras muchas, pero la que se repite de modo incansable es la del «piso de la abuela en Velázquez, que no se te olvide». Hay 12 casos documentados, pero pudieron ser centenas. Su depravación pudo extenderse a lo largo de décadas. Su más de 40 novelas y cientos de ediciones, le permitieron comprarse pisos en diversas partes de España. Tambíen había sido ingeniero naval, además de jesuita y escritor.

  Pero lo más impactante es esta última confesión suya: «Sé que aunque sea yo el diablo en persona, ya encontrará Él la manera de salvarme». Está claro que su lugar de destino era el averno. Este mal, el de los abusos es insondable. Se extiende a cualquier actividad social y profesional, y efectivamente hunde sus raíces en el mismísimo infierno.
Nota:https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20120111/muerte-olvidada-martin-vigil-1315323

El nudo gordiano


La historia del cruce imposible

El rey Gordias trenzó un nudo que nadie podía desatar. Cuando Alejandro de Macedonia inició su conquista del mundo en el siglo IV a.C., le fue presentado el ya entonces célebre enigma, que resolvió cortándolo con su espada, y acabando de una vez y para siempre, con semejante pérdida de tiempo. Ante las dificultades, siempre debe buscarse cómo salir de ellas lo más rápido posible y con el menor desgaste. Lo normal es deshacer una dificultad y no trenzarla.

Eso es lo que se ha hecho sobre el antiguo cruce de las calles Altos de la Vía, carretera del Docker, Donantes de Sangre y General Astilleros. Sobre un cruce existente y relativamente fluido, que provocaba pocos atascos, se ha trenzado un nudo gordiano que convierte todo en un atasco, y que además provoca el enfrentamiento de sentidos contrarios de tráfico en donde antes no los había, por lo que ha tenido que ser corregido antes de ponerlo en uso, con una señal amarilla. Ahora se corta y enfrenta el tráfico ascendente y el descendente, con el lateral, en una difícil ejercicio de práctica vial. En vez de hacerlo todo más sencillo y rápido, se ha convertido en justo lo contrario.

¿Quién es el responsable del cruce en nudo?

Por lo general se nombra como consejeros respectivos en cada área a personas con nulo o escaso conocimiento en la materia a gestionar (lo decimos sin ningún ánimo de crítica), por lo que dependen de aquellos que suelen ser conocidos bajo el denominador de «técnicos», sin que nadie sepa muy bien quiénes son y qué tipo de conocimientos tienen sobre cada obra en cuestión, seguridad vial en este caso. Especialmente funesta fue la resolución del nudo de comunicación en la parte alta del nuevo Hospital Universitario, con una rotonda plana, totalmente desequilibrada y con giros totalmente descentrados, en la calle Luis de Ostariz.

Se supone, y lo decimos solo con ánimo descriptivo, que el nuevo cruce procede del mismo equipo de asesores. Ambas obras son un legado de los anteriores gestores. Lo importante no es lo que solucionan con este nuevo diseño: nada; sino todo lo que han eliminado: mucho. Pese a todo, se supone que el consejero debe de retener alguna capacidad resolutiva sobre cada actuación urbana.

Melilla es una ciudad diseñada para el ferrocarril, por eso se explanó entera y se eliminaron todas sus pendientes y sinuosidades. Lo primero que se ha eliminado es la posibilidad de ir en línea recta desde el barrio de Real hasta el mismo centro de la ciudad. La ruptura del ramal de Altos de la Vía es imperdonable. El seccionamiento del pequeño y frondoso parque existente, también es una fechoría que ya señalamos en su momento.

Se ha eliminado la entrada directa a la zona militar del hospital, que antes se realizaba de modo directo, por un complejo sistema de carriles y de giros, inhábiles para vehículos de gran tamaño, Ya no se puede girar en sentido descendente desde el ramal del Docker, ni en sentido ascendente desde Altos de la Vía. Es muy peligroso el enfrentar sentidos opuestos del tráfico en la zona de corte con la calle del General Astilleros. Es posible que incluso vaya en contra de los nuevos criterios de la seguridad vial. ¿Se asesoran los técnicos con expertos en cada materia? ¿Por qué un consejero no puede buscar soluciones por sí mismo y asesorarse a su vez por otros asesores? Lo que se ha hecho en esta zona es para analizar en algún master específico. En el mismo periodo de tiempo en el que otras ciudades de nuestro entorno tienen ya hasta Metro, en la nuestra resulta cada vez más difícil ir de un barrio a otro.

Ya no hay manera de salir en línea recta desde el Real, ni de rectificar el giro, ni siquiera existe la posibilidad de tomar otra dirección. La zona de cruce y continuidad de dirección es tan pequeña, que apenas caben dos coches entre paso y paso. Todo se bloquea en cuanto la afluencia de vehículos llega a 10. Lo peor es que se ha empeorado toda la zona para el tránsito peatonal, que ahora es más largo y dominado por la solana. No ha quedado sombra ni refugio en todo el área. Ahora el tráfico rodea y cruza por cualquier lado, hasta por detrás.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2023/04/25/la-ultima-barbarie-de-medio-ambiente/

Alto riesgo de amianto en el Mercado


Todo ha quedado en silencio. Se vuelve a escribir al dictado. En El Alminar, no. Seguimos viendo y observando todo. Aquí no escribimos porque no es nuestra voluntad hacerlo desde el pasado 28 de mayo. Nos hemos tomado 150 días de descanso preceptivo, porque es imposible escaparse de la realidad circundante. El único recurso es alejarse de ella lo más posible, hasta que vuelta a asaltarte, porque lo hace. El silencio del Alminar no tiene otra causa detrás de él que el cansancio y el hartazgo infinitos.

Las obras de la calle García Cabrelles

Hasta 2019 nos gobernó la desidia, hasta este mismo año la irresponsabilidad. Ahora no sabemos. Nos gobiernan, de momento. Las obras de la calle García Cabrelles fueron literalmente abandonadas por el gobierno saliente. Pasear por allí supone un ejercicio de averiguar qué pasó. ¿Dejaron las obras y salieron corriendo? ¿Están abandonadas o acaban de empezar después de un año? Los combativos grupos de denuncias han desaparecido, o solo se mantienen activos para «denunciar al que denuncia» algo. Los otros merecieron su final, pero los melillense siguen esperando que les gobiernen de acuerdo con el inmenso mérito de seguir resistiendo aquí, porque son miles los que han abandonado la ciudad en el último lustro.

Amianto en inhalación

Parece que hay gobierno porque han colocado un cartel de «Alto Riesgo de Amianto por inhalación«, junto a la puerta del Mercado Central de Melilla. El cartel advierte de que la presencia de amianto en suspensión supera el máximo legal permitido, y de que la permanencia en la zona o incluso el tránsito es peligroso. Sin embargo, no se han adoptados las medidas que seguirían a ese tipo de anuncia, que está camuflado como un cartel de obras cualquiera. De hecho obliga a detenerse y leerlo, que es lo que no recomienda la advertencia: «ni detenerse ni pararse» allí para nada.

El primer paso tras detectar la presencia de tuberías y canalizaciones con amianto hubiese sido el advertir de la incidencia a la población. ¿Quién es el/la nuevo/a consejero/a de Sanidad? La siguiente medida hubiese sido acordonar la zona, impedir el paso por la acera contigua, por los restos de lo que en su día fue un paso de peatones, e incluso cerrar esa pùerta de acceso al Mercado Central. Nada de eso se ha hecho, y el amianto sigue allí especiendo su veneno. ¿Quién es el Consejero de Seguridad Ciudadana?

La reflesión final es si este amianto detectado en el suelo es solo un resto, si hay más, y sobre todo si lo hubo a lo largo de toda la obra de García Cabrelles, y que el anterior gobierno ni siquiera detectó, o no quiso detectar, o ni siqueira comunicó, total ¿para qué? Urgen respuestas, una previsión seria sobre lo que puede haber allí, y medidas que preserven el riesgo para la salud de las personas. La advertencia invisible recomienda el uso de mascarilla al pasar por las inmediaciones.

Post data: Nos enteramos de esta incidencia gracias al soplo de un ciudadano colaborador del Alminar.

A la corrección fraterna del Obispo de Málaga


«Un sacerdote nunca se va solo al cielo…ni solo al infierno; para bien o para mal, siempre arrastran detrás de ellos un largo cortejo de almas». San José Mª Escrivá

Este frase del fundador del Opus Dei, recogida por Pilar Urbano en El hombre de Villa Tévere, es la clave de los sucedido en la parroquia de Santa Mª Micaela. A pesar de su escaso tiempo en Melilla (julio de 2021-enero de 2023), las fiestas y francachelas en los aledaños del llamado Patio del Cura habían cogido fama en la ciudad. Todos hablaban de ellas como «el nuevo dinamismo de la parroquia», como el nuevo espacio para la fraternidad. No diremos que allí ocurriese nada malo, pero el rosario no se rezaba. A pesar de la popularidad de las fiestas y del ambiente jubiloso, ahora nadie recuerda nada. Nada vio nada extraño, ni se percató nadie de que el cura tenía novia, pese a que el comportamiento del sacerdote no era usual. En Antena 3 noticias se recoge esta afirmación: En Melilla, algunos cuentan que el cura acusado de agresión sexual realizaba fiestas y se quedaban «hasta tarde». La periodista explica que, según los testimonios, el padre Francisco terminaba estos farolillos a altas horas de la madrugada y al día siguiente «se le olvidaba que tenía que oficiar misa». Incluso si era un bautizo o un entierro, el sacerdote terminaba ausentándose.

El deber del silencio impuesto desde el Obispado de Málaga, ha provocado una ola de enmudecimiento y de falta de recuerdos, pese a que la situación se extendió durante año y medio. Otros hablan del carácter iracundo y autoritario del sacerdote. El miedo a La Iglesia está haciendo el resto. No se puede traspasar el espeso muro de silencio que se ha alzado alrededor de esta parroquia y de lo sucedido en ella.

La novia del cura, que parece que también era bígamo, descubrió el material audiovisual que guardaba el siniestro sacerdote, hijo a su vez de una monja de clausura, y quedó aterrada. Así fue descubierta por el otro párroco de la iglesia y juntos fueron a ver al Vicario Episcopal, don Eduardo Resa, que inmediatamente aconsejó la comparecencia ante el Cuerpo Nacional de Policía. La confundida mujer se enredó entre cartas al obispo, en solicitudes de audiencia y en nuevas visitas al Vicario, que siempre aconsejaba lo mismo: «Acude a la Policia, acude a la Policia«. El Vicario melillense informó a su superior jerárquico, el obispo Catalá Ibáñez, y el sacerdote en desgracia abandonó la ciudad «como alma que lleva el diablo». En toda los círculos católicos melillenses se comentó el abandono relámpago del párroco que se había hecho popular, y se especuló sobre las posibles causas, pero nadie averiguó nada. La novia, trompetista de la Banda de Cautivo, vagó errabunda y sin protección alguna, por diversas dependencias, hasta que finalmente hizo lo recomendado por el Vicario Episcopal, y acudió a la Policía Nacional.

Errores en cadena del Obispo de Málaga

La política de transparencia del Obispado malacitano se hundió en el mes de enero, al no publicar el cese en Melilla del párroco caído, y al no anunciar suss nuevos destinos. No contentos con esta falta, procedieron al borrado total de su nombre, y de todos sus anteriores destinos, pero se olvidaron de uno que posteriormente borraron, el primero, el del 7 de agosto de 2017, nombrado como párroco de Álora, Ardales y Carratraca.

Que se sepa, tampoco activó el obispo malacitano la oficina de Abusos Sexuales, a cuyo frente están Francisco García Villalobos e Ismael Álvarez García, desde marzo de 2022. No se ha informado de un expediente interno sobre este asunto. El caso, es que en vez de apartar de modo preventivo al sacerdote y ex fraile de la Trinidad, se le dejó peregrinar por varias parroquias, sin que se sepa cuales porque tampoco se hicieron públicas, aumentando el riesgo de que prosiguiera con sus fechorías. Se ha publicado que su todavía enamorada pareja, intentó una reconciliación postrera. Al detectar a una nueva novia, se decidió por entregar todo el material a la policía. El sacerdote siguió ejerciendo su ministerio religioso hasta el día anterior a su detención. Esto es una absoluta falta de reacción por parte del Obispado, por mucha carta fraternal que dirija ahora un obispo, que no suele hacerlo.

Suspensión tras su ingreso en prisión

Si la Iglesia retuviera todavía parte de lo que fue en su día, con los procesos inquisitoriales, no le hubiese costado más de tres meses averiguar las falsedades o no del sacerdote ahora encausado por «el brazo secular», o sea, la Justica . Es más, debió ser internado de modo forzoso en un convento, tras su salida intempestiva de Melilla, ante el riesgo de fuga, o del borrado de pruebas, o del acercamiento a otras mujeres. Solo con el ínclito entre rejas, se ha formalizado el expediente que le llevará a la expulsión del sacerdocio, y se le ha suspendido de sus funciones, que ya no debió seguir ejerciendo desde enero.

Nulidad de actos sacerdotales

La sociedad exige responsabilidades a los políticos, a los cargos públicos, y muchos son destituidos o cesados, pero cuando se hace lo mismo frente a La Iglesia se está en contra de ella. El silogismo esgrimido por el Obispo de Málaga es falso, pero no dará cuenta frente a nosotros, sino frente al Vaticano y al Papa Francisco. En Roma conocen muy bien cualquier tipo de falsas excusas y allí no «suelen entender de barcos». Con otro nombre, pero el Santo Oficio sigue existiendo.

¿Son nulos los actos sacerdotales del párroco caído? Esta es la cuestión más espinosa y a la que sí se ha anticipado el Obispado, pero que es la más difícil de dirimir. Si la investigación llega hasta el mismo origen y determina que el sacerdote pronunció sus votos en «falsía», y que ya estaba en desorden espiritual, serán nulos todos los matrimonios, comuniones, bautizos y confesiones que haya realizado. La Iglesia tendrá que extender una nueva validez para todos esos sacramentos. Deberá elaborar una lista de todos aquellos en los que hay intervenido desde 2017 a 2023.

La destrucción de los Padres Paúles en Melilla

Cuando el obispo Catalá Ibañez se asentó en la Diócesis de Malaga en 2012, una de sus primeras decisiones fue la de arrebatar las parroquia de San Agustín a los Paúles, de la que habían sido sus fundadores en 1928. Acataron la decisión y fueron sustituidos por el clero diocesano, sometido a constantes relevos, otro mal que aqueja a la diócesis. Quedaron recluidos en la iglesia de Santa María Micaela, de la que fueron definitivamente removidos en 2021. Fue como abrir directamente la puerta al diablo, como así ha sucedido. Las fechas coinciden.

En Melilla fue rectificada una bendición suya, cuando volvió a la parroquia de San Agustín el busto original del Cristo de Limpias, guardado por una mujer del barrio. Un monaguillo impío abrió la urna bendecida y lo sustituyó por otro de su conveniencia.

Nota:https://www.religiondigital.org/rumores_de_angeles/Vayase-monsenor-Catala-Malaga-Espana-cura-depredador_7_2602609715.html