El mar de amiantoMercado del Real Cubierta de uralita, entramado oxidado
La lucha contra el amianto
Se intenta relanzar la actividad comercial en el Mercado del Real. Es un lugar muy frío e inhóspito en invierno e igualmente húmedo pero caluroso en verano. Es un lugar difícil, pero tiene una amenaza latente, la enorme extensión de su cubierta de uralita que se proyecta sin protección por todo el espacio.
El amianto se siente y se huele. No es el olor procedente de las cañerías y desagües. Tampoco es el inconfundibles olor de la pescadería y del zonal. Es algo diferente, que pica en los ojos cuando llevas allí más del tiempo recomendable, como en el tejado de Chernobil.
En un día estable, sin viento ni agua, esa cubierta resulta amenazante, oscura, tan oxidada. Un derrumbe allí convertiría todo en una zona infranqueable. En un lugar prohibido. Pero cuando hay viento todo es diferente. La fina película imperceptible que cubre toda la uralita, expulsa miles de pequeñas partículas invisibles pero letales. El veneno se mueve. Igual ocurre con la lluvia, cuando las canaletas reparten el agua por las inmediaciones, en incluso dentro de ña propia superficie del Mercado.
Después de 5 años de lucha en solitario contra el amianto, contra la uralita, desde El Alminar, consideramos una buena noticia que se haya iniciado ña elaboración de un catálogo de este material nocivo, con impacto directo sobre ña salud pública. El siguiente paso debería ser la elaboración de otro plan para su retirada, empezado por aquellos lugares en los que se realiza actividad pública, como este mercado.
Por eso preguntamos, de modo directo, sin margen para la duda, esperando una respuesta directa: ¿ Es seguro seguir manteniendo actividad humana y comercial aquí? Está ahí presente, se le nota, se inhala. Tenemos clara nuestra respuesta. ¡ No !
El Cristo del DockerEntre tinieblasEt in pulverem reverteris
Hace ya casi tres meses que estuvimos aquí, y negaron tres veces estas fotografías de la imagen arrumbada, que en su estado actual, que se mantiene a lo largo de una década, ejemplifica y representa la plenitud de todas las acepciones de la palabra. Porque en el principio fue la palabra, que se tornó en imagen y que finalmente fue abandonada. Corren tiempos en los que se refutan los hechos, se niegan las pruebas e incluso no se reconocen las propias acciones, aunque todo el mundo lo vea. Se prefiere la interpretación a la realidad. Por eso solo vale mostrar.
Nubes de polvo en suspensión recorren la nave vacía, lo que dificulta la observación y la fotografía. El interior solo puede ser observado a traves de rendijas, de alguna lama de madera ya desvencijada o de algún cristal roto. Esas son y serán siempre las puertas del Alminar. En apenas este tiempo ya ha habido varias intrusiones en el interior abandonado del barracón, antaño iglesia de Cristo Rey del Universo. Ya lo dijo un pontífice romano: el humo del diablo se cuela por cualquier rendija. Su humo es muy fino, tanto como es polvo que se levanta y anula los intentos de hacer fotografías nítidas.
El Sol vigila esta fachada, la Oeste. La capilla, que nunca basílica menor, tiene una orientación Sur-Norte en su eje, justo la opuesta que la de San Agustín del Real, En Melilla las iglesias se levantaba sobre los solares que cedían los gobernadores militares, que no solían estar al tanto de las normas canónicas. La única orientada hacia levante, aunque no de modo perfecto, es la capilla castrense, que ahora conmemora su centenario. El templo del Sagrado Corazón buscó la orientación Norte; la preferida por los jesuitas.
Estas imágenes arrumbadas y que ya no reciben culto, son el testimonio mudo de un mundo que ya no es. No conectan con nosotros, o nosotros con ellas. Son, en el mejor de los casos, objeto de atención cultural o turística. Tampoco se merecen acabar así, ésta al menos, que debería ser alojada en el «Museo de Arte Sacro», para poder ser contemplada. Hay otras en la vacía nave, pero son imágenes de serie, de lo talleres de Olot.
Desnuda de todo ornamento, cubierta de polvo y plástico, aunque no sea una talla, transmite mucha serenidad. Está resignada a su suerte, del mismo modo que aquel a quien representa. Se conecta fácilmente con ella, sigue intentando estar presente y no arrinconada en su tiempo pasado. Hace ya 20 años estuvimos frente a ella, ahora solo se la puede ver a través de una rendija. La útima foto que existe es del Alminar. Hubo que esperar a que la luz solar entrara de la manera adecuada e iluminara la estancia, rasgando el velo del invisible polvazo y apartando las tinieblas dominantes. Solo entonces la imagen se mostró de manera diáfana, potente, espléndida; ajena a todo lo que sucede a su alrededor. Ahora ya no se podrán negar estas fotos, pero se podrá apartar la mirada. Eso siempre es posible.
Nota: De Cristo, Fernando R. de la Flor. Abada editores, 2011
S. A. R. la Princesa Leonor Jefe del Estado y del Gobierno Rey Felipe VI y la Princesa LeonorProfecías de NostradamusLa Princesa Leonor y el presidente de Melilla
La centuria X alude a la coronación de una Reina, que podría ser Leonor
Michel de Nostradamus vivió entre 1503 y 1566. Era médico y profeta. Escribió sus célebre centurias en la década final de su vida. La redacción de las 10 centurias no se corresponden con un orden cronológico, por lo que la interpretación y su atribución a determinados hechos históricos queda muy abierta. No marcan un final claro, como las del monje Malaquías y el último Papa Pedro Romano.
En la primera mitad del siglo XVI, el mundo eran la luchas entre Francia, España, Italia, Inglaterra y Alemania, por lo que casi todas los cuartetos de las centurias hacen referencia a localizaciones de estos países. Cada centuria tiene 100 cuartetas, muchas de las cuales no han sido atribuidas aún, por ser demasiado oscuras. En aquel tiempo la idea de un posible fin del mundo, impregnaba todavía la literatura y los escritos. El convencimiento en este hecho marcaba un límite a cualquier intento profético. Hoy todo queda reducido al ámbito esotérico y especulativo. Los misterios van desapareciendo poco a poco, aunque persiste el interés sobre qué va a ocurrir en un futuro próximo y en el porvenir de nuestras naciones. En estos días se habla del fin de España y en esa centuria final de Nostradamus, se alude mucho a ella.
Leonor y la centuria X
Cuarteta 19El día que se coronada reina. El día despues de la salvación, la plegaria: La cuenta hecha razón y balbuceada. Antes, cuando era humilde, nunca se sintió tan orgullosa. Una mujer será coronada como reina (en ciernes solo está la princesa Leonor), y será después de la salvación, se supone que del país al que pertenezca. Tras la coronación será la plegaria. La alusión a su condición humilde, podría hacer alusión a sus origenes.
Cada centuria debe leerse como una unidad literaria independiente, con lo que cobra más sentido la propia atribución, y la interpretación del hilo conductor interno. De este modo, una cuarteta anterior o posterior aclara o completa su significado. El número 25 es clave.
Cuarteta 25 Por el Ebro abrirá el pasaje de Brisanne, bien alejado el Tajo hará muestra. En Pelligouxe se cometerá el ultraje de la gran dama sentada en la orquesta. La gran dama ultrajada solo puede hacer alusión a una de las naciones en conflicto en 1550, o sea España. El camino se abrirá por el Ebro (Cataluña) y el Tajo (Madrid) estará alejado pues del gobierno central. Todo sucederá en Pelligouxe (Périgueux), una localidad de Nueva Aquitania, región en donde nació la noble Leonor, que se convirtió en Reina de Francia tras su matrimonio con Luis VII.
Por tanto, esa mujer ¿Leonor? será coronada y salvará a su nación, que habrá sido ultrajada y se rezará un plegaria. España pues no caerá, pese a los intentos, y nada en Nostradamus hace prever un fin así, aunque vendrá un periodo de turbulencia y angustia generalizada.
Las cuartetas de la centuria X
Trabajamos solo con los versos de las cuartetas que todavía no se han atribuido a un suceso histórico. La primera cuarteta es muy clara: «Lo prometido al enemigo no se cumplirá…El resto se condenará para que ellos sobrevivan«. Lo primero es una constante universal,pues nunca se cumple casi nada de lo prometido. Lo segundo también, pues muchos han pagado con cárcel para que el gran actor quede impune. Lo curioso es que aparece en las centurias, y hasta su huída y el posible lugar de su procedencia.
Cuarteta 9De Castelló a Figueres en un día de niebla. De una mujer infame nacerá un príncipe soberano. Sobrenombre de calzado, nacido de padre muerto. Nunca hubo peor rey en su provincia. La provincia no puede ser otra que Gerona, en la que Puigdemont fue alcalde. La mujer infame podría aludir a una idea o ideología espúrea.
El lugar de la huida se cita en el Cuarteto 11: Sobre La Jonquera, por un paso peligroso, hará cruzar el póstumo a su ejército. El póstumo, o el presidente depuesto de la Generalitat.
La última alusión a España llega en una de las últimas cuartetas, la 95:Un rey nuy poderoso llegará a España.
S. A. R. Leonor de Borbón jura La Constitución Benito Pérez GaldósFrankenstein, de Mary ShelleyLos libros de AznarSede de VOX en Melilla
La Democracia es la suma, que no Sumar. Tenemos a 24 millones de votantes, perfectamente divididos en 2 bloques, completamente legítimos y legitimados para gobernar. Se trata solo de ver quién suma más. Al Partido Popular no le salieron las cuentas con VOX, ni al Partido Socialista con Sumar. El resto, también representado, es la amalgama. ¿Cual de las dos sumas es la más representativa? Evidentemente sería aquella que logre sumar a un mayor número de partidos, aunque muchos sean de tendencias opuestas. La amalgama, que algunos llaman Frankenstein, alcanza 1,5 millones de votantes y agrupa a 6 partidos, aunque algunos de ellos sean tan comprometidos como EH Bildu, Esquerra y Junts siendo el más conflictivo por sus exigencias, el último, que ha impuesto unas condiciones sine qua non (indispensables), que estiran hasta el límite mismo, las costuras constitucionales y legales.
Por gobernar se está dispuesto a pagar cualquier precio, y eso lo hemos visto a lo largo de la actual etapa constitucional española, en los periodos de ausencia de mayorías absolutas. La pregunta es si se debe hacer o si merece la pena. Y aquí ya hay que dejar la respuesta abierta. La sensación es que no hay un plan preconcebido para desactivar el polvorín separatista, salvo el de dejar correr el paso del tiempo. Se van a llevar a cabo una serie de medidas de condonación y de perdón político, sobre el propio borde o de la legalidad vigente, que puede salir bien o mal, pero que solo es una apuesta y no un plan. Esto es lo que causa inquietud a la ciudadanía. Sería una obviedad recalcar que es potestad de un gobierno legislar, y que puede crear un nuevo marco legal si quiere, porque por eso se trata del Poder Ejecutivo. Solo que las puertas se abren para todos, incluidos los gobiernos futuros.
Ocurre que PSOE y PP, los partidos emblemáticos del bipartidismo, están atados irremisiblemente a sus extremos (EH Bildu, Esquerra y Junts en un lado) y VOX en el otro, y aunque no se quiera reconocer, VOX ha dado más miedo al conjunto de la sociedad española, que los separatistas. La respuesta es sencilla y es porque los nacionalismos separatistas actúan o pretenden modificaciones en sus ámbitos autonómicos, mientras que VOX busca implantar su visión en el conjunto de la nación, incluidos los territorios autonómicos. Esta amenaza impidió al Partido Popular llegar a cualquier tipo de acuerdo con el Partido Nacionalista Vasco, y por eso no le supone ninguna dificultad hacerlo al Partido Socialista. No es lo mismo pretender acabar con las Autonomías y sus lenguas, que intentar detener las derivas secesionistas.
Una de las apuestas en impar y negro y la otra par y rojo. Da exactamente lo mismo. Una pasará y la otra no. Nos podemos perder por cualquiera de los dos caminos. Pero también existe la posibilidad de que no salga mal, de que este arriesgado movimiento político resulte bien, que el nacionalismo separatista catalán esté en proceso de reflujo, y que todo el nuevo equilibrio legal de resultado, pese a las muchas dudas que suscita. Existen el Poder Judicial y el Legislativo, que se renueva en elecciones generales cada 4 años. En una Democracia un partido político no puede ser acusado de dar un golpe de Estado, cuando solo está conformando una mayoría política con suma de votos, gusten o no gusten algunos de esos integrantes. En una Democracia una mayoría puede ser revocada en las siguientes elecciones, y eso tampoco sería un golpe de Estado. Si todo es ilegal, hay suficientes controles en el Poder Judicial. En una Democracia la calle no puede ser una alternativa al Parlamento.
La crispación es máxima, y la agitación política y social también. No se puede alentar la crispación ciudadana con concentraciones contra una mayoría que acaba de salir de la urnas. Los votos son los que han sido. No existe diálogo de ninguna clase, sino repetir los propios argumentos con el mayor estruendo posible. Ahora todo el mundo demoniza al grupo enfrentado adjetivándolo como fascista o comunista, sin que en esencia lo sean ni unos ni otros. Pueden identificarse tics autoritarios, intransigentes, totalitarios, pero de ahí a calificarlo todo como fascista o comunista hay un trecho muy largo. En España sigue sobrando mucha casta y muchas nomenclaturas. Hay demasiado populismo disfrazado de vitolas de diversa índole, muchas de ellas efímeras. Algunas ya desaparecidas y otras en proceso.
Lo que se nos viene encima es el liberalismo político y económico, y el desmantelamiento de los Estados clásicos. Este es el verdadero peligro. La Democracia es la que precisa ser defendida, pero el solo hecho de presentarse a unas elecciones no convierte a nada ni a nadie en demócrata. Los hábitos democráticos se ejercitan y se promueven.
En el Frankenstein de Mary Shelley no se le presentaba como una idea mala, es más se le denominaba como «el moderno Prometeo». Sin embargo es el resultado lo que le convirtió en algo malo. En Waterloo se acabó con una ambición desmedida, la de Napoleón, que sin embargo en su Directorio salvó a Francia y a su Revolución de la locura homicida del Terror, la época más sangrienta de Francia. Napoleón acabó convertido en alguien del que hubo que deshacerse por sus propios pasos.
Cuidado con la maldición de Waterloo. España no se ha desintregrado en el periodo 2018-2023, ni lo hará a partir de ahora, pese a que algunos trabajan de modo indudable para ese fin. El resultado no puede saberse cuando todavía no ha empezado la partida. España tiene futuro.
El perímetro Brumas en el valle de Farhana Interstellar StargateDesfase horario en el perímetro
Interstellar es una magnífica película de ciencia ficción, sobre la 5ª dimensión y la curvatura del espacio-tiempo. Si se pudiese viajar a través de un agujero de gusano, el tiempo no pasaría del mismo modo para el viajero, que para el que permaneciese observando. La película es del año 2014, y dirigida por Crhistopher Nolan. Como en todo en esta vida, hay cosas que solo nos producen un efecto en un momento determinado, y no antes ni después. El horizonte temporal cambia, aunque el espacio físico en el que vivamos sea el mismo. Se puede coincidir aunque alejados en el espacio, o no compartir el mismo tiempo aunque se viva sobre el mismo espacio. Separa el tiempo, no el espacio, y el tiempo puede no ser el mismo, ni su medida.
Este fenómeno ocurre en pequeña escala sobre la carretera perimetral de Melilla, que separa dos realidades físicas muy distintas, las de España y la de Marruecos. A esa carretera de 7 kilómetros de longitud espacial se la denomina como «el perímetro», porque lo es. Cuando se circula por ella y te captura el satélite marroquí, inmediatamente tomas una hora de diferencia con el interior de la ciudad. Esto sucede en la magnitud física medible, pero la distancia podría ser mayor, incluso de siglos, de aplicar otros sistemas, como los calendarios.
El caso es que Interstellar nos ha dado un clave para interpretar y definir lo sucedido en Melilla en la pasadas elecciones de municipales de mayo. El gobierno en ejercicio involucionó, se descompuso, y empezó a rotar descontroladamente, como una nave en ausencia de gravedad, creando un agujero de gusano. Ante la falta de nuevas opciones y pwrspectivas, con toda la legitimidad democrática del mundo, el electorado decidió que el pasado era la única posibilidad de futuro y decidió volver a 2019, para borrar así la realidad de un presente que no tenía que haber sucedido de esa forma, ni era el esperado.
En el caso del Alminar de Melilla el desfase producido es de 4 años, pues llevamos viajando en el espacio y en el tiempo desde el año 2011. No estábamos dispuestos a regresar a ese pasado que dejamos atrás, y seguimos nuestro propio horizonte temporal, que es el del 2023, respetando eso sí, la voluntad soberana del pueblo melillense. Por eso, el 7 de junio comunicamos en una entrada que nos íbamos, que no volveríamos a posar nuestra nave sobre la realidad cotidiana de la ciudad. La lámpara sigue encendida, alumbrado, pero viajando siempre hacia el futuro.
No nos ha ocurrido nada. Seguimos aquí observándolo todo, con nuestro candil situado en lo más alto, para que los que entren, vean la luz. Son muchos y muchas los que nos preguntan, pero no sucede nada malo. Seguimos nuestro viaje, apoyados, amparados y leídos por nuestra extensa y silenciosa comunidad alminarense. Somos también una Odisea en el espacio, y una Stargate (puerta de las estrellas). Todo eso y muchas más cosas están en el perímetro, nuestro horizonte de sucesos.
El momento de Mariano Rajoy El Presidente Sánchez en MelillaCon Núñez Feijóo, el candidato elidido
El eterno retorno de lo mismo
Mariano Rajoy volvió a Melilla, una ciudad que es importante y que importa mucho en la historia de España. Los principales personajes que han configurado la historia de nuestra nación han pasado por aquí en algún momento, hasta el «soldado Josep Tarradellas«, primer presidente de la Generalitat de Cataluña tras restablecerse la Democracia en 1978. Mariano Rajoy lleva mucho tiempo viniendo a nuestra ciudad desde que en 1997, con ocasión del V Centenario, lo hiciera como ministro de Administraciones Públicas, para presidir los actos solemnes de la efeméride de la gloriosa conquista de Melilla, por las huestes del Duque de Medina Sidonia y bajo la administración del Obispado de Badajoz. Pese a todas esas visitas, quizá sea el personaje político que más veces nos ha visitado, nunca lo hizo como Presidente efectivo del Gobierno de España (2011-2018). Ante la proximidad de su victoria, Alberto Núñez Feijóo, también ha evitado pisar nuestro perímetro, porque Marruecos vigila a los presidenciables, aunque sí lo hiciera en la campaña de las pasadas elecciones municipales. La visita de Mariano Rajoy solo puede entenderse en esta clave, porque se trata de un ex presidente. Debería ser una obligación que todo Presidente del Gobierno visitase las ciudades de Melilla y Ceuta en su mandato.
Claves de la campaña inexistente
La campaña política en estas elecciones Generales de 2023 no existe en Melilla, porque la derrota es segura para todos, excepto para el Partido Popular, que cuenta con un colchón inabordable de 10.000 votos de diferencia con el siguiente partido. Tanto es así, que el partido que vuelve a liderar Melilla ha realizado tres movimientos que no ha explicado, ni que tampoco nadie se ha interesado por los motivos, como son el traslado del diputado Díaz de Otazu al Senado, y la sustitución de Sofía Acedo e Isabel Moreno, destinadas a integrar el gobierno de la ciudad, y a ser cabezas visibles en el mismo. Nadie lo ha preguntado y desde El Alminar tampoco lo haremos. Dentro de nuestro silencio, que mantendremos, nos parecía necesario mencionarlo al menos.
Si las previsiones son las que son, dentro de poco habrá que renovar todos los cargos de libre designación dentro del área del Estado, y esto no es una cuestión menor.
Verdades y mentiras
Para saber qué es una mentira, primero debemos ponernos de acuerdo sobre qué es una verdad, y definir su contenido, como dice el profesor Pablo Frontela en su tesis doctoral «La Metafísica como problema lingüístico y gramatical en Nietzsche». Si no definimos ésta, no podremos saber cuando ocurre la otra. ¿Existen verdades en política? La realidad es que no, salvo que una afirmación sea tenida por una verdad, lo cual sería un error. «Nunca gobernaremos con Bildu» o «nunca gobernaremos con VOX«, afirmaciones hechas por los dos grandes partidos mayoritarios, no constituyen verdades, pero la realidad es que no se han cumplido ni la una ni la otra. Luego entra en juego el lenguaje y se afirmará que no es lo mismo «alcanzar acuerdos» que «gobernar con», lo que lleva cierta carga de veracidad. Lo cierto, lo relevante, es que Pedro Sánchez no ha sido un presidente mentiroso, aunque pase por ello, y que Alberto Nuñez Feijóo tampoco se ha distinguido por decir verdades, sino más bien, por eludirlas. Para evitarlo, tampoco acude al debate a cuatro de TVE en el día de hoy, para evitar «restar». La realidad de los pactos demuestra que es menos cierto que Pedro Sánchez gobierne con Bildu, aunque tenga su apoyo, que el que el Partido Popular gobierne con VOX, que es más evidente.
El síndrome de Casandra
Cuando nació el Alminar cambió el ciclo político nacional, cuando el Presidente Rodríguez Zapatero convocó las elecciones Generales para noviembre de 2011. A remedo de la gran profetisa Casandra anunciamos la amarga derrota que le esperaba, y así fue. Sin embargo, los dioses, para neutralizarla, consiguieron que nadie la creyera. Eso sucedió durante el largo asedio de Troya. ¿Qué ocurrirá ahora, nos preguntan? y mucho nos tememos que lo mismo. En mayo de 2011 Juan José Imbroda obtuvo una de sus más resonantes victorias, con más de 16.000 votos y 15 escaños en la Asamblea de Melilla. La situación se ha repetido 12 años después.
La diferencia actual es que el Presidente Zapatero esperó hasta noviembre , y que el Presidente Pedro Sánchez ha querido evitarse unos meses de agonía, en un gobierno internamente insoportable. Esta es la sensación que se transmite. Al utilizar la palabra «remontada» en la campaña, se está diciendo claramente que se va por detrás, lo que no resulta demasiado halagüeño. Todo dependerá de los pactos que «no van a hacerse», solo en principio, con el entramado liderado por Sumar y prolongado por Bildu-Esquerra, uno; y con la ultraderecha (porque lo es) de VOX, otro. Ambos pueden quedar atados por sus extremos. Pintan bastos para todos.
Siempre es el momento, pero no sabemos de qué. Puede ser el momento de avanzar hacia algo nuevo, o de retroceder hacia algo ya visto. Como escribiera Maquiavelo: «las experiencia muestra que quienes han hecho grandes cosas han sido los príncipes (gobernantes) que han tenido pocos miramientos con respecto a sus propias promesas«. Aquí ya no hay nada más que decir.
El edifico acabado y vacío La Policía Local La placa
El edificio nuevo de la Policía Local
Escribimos esto porque lo que no se relata no se conoce y lo que no se sabe no existe. Es preferible que te lean un pequeño grupo de personas y ya quede para el futuro, que dejar que algo así quede 3 en el olvido
Cada gobierno se señala, a su pesar, por una obra que en su momento consideró emblemática. Esto ocurrió con la fuente de la desembocadura del Río de Oro, que fijó el límite de un gobierno vanidoso, pero esto nos retrae a 2019.
Ahora, en 2023, tenemos un gobierno que ya no existe, ni en funciones, porque ya ha cambiado la Asamblea que lo sustentaba. Están en estado de agonía prolongada, por el recurso habitual de impugnación electoral, de uno de los partidos que lo formaban, y que siempre lo interpone cuando los resultados le son adversos. Este hecho jurídico mantiene en «vida artificial» a un gobierno, más incinerado que la hoguera de San Juan de 2023.
El nuevo edificio de la Policía Local de Melilla constituirá el paradigma del gobierno que desaparecerá el próximo día 7 de julio, esto es, hacer una obra que luego no fueron capaces de inaugurar ni poner en servicio. ¿Qué ocurrió? Nadie lo sabe, porque hemos padecido uno de los gobiernos más herméticos y con menos capacidad de comunicación de los últimos decenios.
Ha pasado un año desde que se instaló allí una placa que dice que «este edificio fue inaugurado tal día por tal y por cual». No es cierto. Como mucho aquel día se acabaron las obras, pero tampoco es seguro. Lo mismo no hay ni cédula de habitabilidad. No fue inaugurado ni nada. Sigue sin uso, y sin explicación alguna sobre lo sucedido, que no han sido capaces de explicar. Ahora serán otros quiénes lo acaben, inaugure, y pongan en servicio.
Por eso esto es el colmo de la ineficacia en una gestión. Dejárselo hecho a otros.
Blog de Julio Alejandre, autor de las novelas Reporte de una boda y un entierro, Las islas de Poniente y La corona del marReporte de una boda y un entierro.