Nostradamus y las profecías sobre España


La centuria X alude a la coronación de una Reina, que podría ser Leonor

Michel de Nostradamus vivió entre 1503 y 1566. Era médico y profeta. Escribió sus célebre centurias en la década final de su vida. La redacción de las 10 centurias no se corresponden con un orden cronológico, por lo que la interpretación y su atribución a determinados hechos históricos queda muy abierta. No marcan un final claro, como las del monje Malaquías y el último Papa Pedro Romano.

En la primera mitad del siglo XVI, el mundo eran la luchas entre Francia, España, Italia, Inglaterra y Alemania, por lo que casi todas los cuartetos de las centurias hacen referencia a localizaciones de estos países. Cada centuria tiene 100 cuartetas, muchas de las cuales no han sido atribuidas aún, por ser demasiado oscuras. En aquel tiempo la idea de un posible fin del mundo, impregnaba todavía la literatura y los escritos. El convencimiento en este hecho marcaba un límite a cualquier intento profético. Hoy todo queda reducido al ámbito esotérico y especulativo. Los misterios van desapareciendo poco a poco, aunque persiste el interés sobre qué va a ocurrir en un futuro próximo y en el porvenir de nuestras naciones. En estos días se habla del fin de España y en esa centuria final de Nostradamus, se alude mucho a ella.

Leonor y la centuria X

Cuarteta 19 El día que se coronada reina. El día despues de la salvación, la plegaria: La cuenta hecha razón y balbuceada. Antes, cuando era humilde, nunca se sintió tan orgullosa. Una mujer será coronada como reina (en ciernes solo está la princesa Leonor), y será después de la salvación, se supone que del país al que pertenezca. Tras la coronación será la plegaria. La alusión a su condición humilde, podría hacer alusión a sus origenes.

Cada centuria debe leerse como una unidad literaria independiente, con lo que cobra más sentido la propia atribución, y la interpretación del hilo conductor interno. De este modo, una cuarteta anterior o posterior aclara o completa su significado. El número 25 es clave.

Cuarteta 25 Por el Ebro abrirá el pasaje de Brisanne, bien alejado el Tajo hará muestra. En Pelligouxe se cometerá el ultraje de la gran dama sentada en la orquesta. La gran dama ultrajada solo puede hacer alusión a una de las naciones en conflicto en 1550, o sea España. El camino se abrirá por el Ebro (Cataluña) y el Tajo (Madrid) estará alejado pues del gobierno central. Todo sucederá en Pelligouxe (Périgueux), una localidad de Nueva Aquitania, región en donde nació la noble Leonor, que se convirtió en Reina de Francia tras su matrimonio con Luis VII.

Por tanto, esa mujer ¿Leonor? será coronada y salvará a su nación, que habrá sido ultrajada y se rezará un plegaria. España pues no caerá, pese a los intentos, y nada en Nostradamus hace prever un fin así, aunque vendrá un periodo de turbulencia y angustia generalizada.

Las cuartetas de la centuria X

Trabajamos solo con los versos de las cuartetas que todavía no se han atribuido a un suceso histórico. La primera cuarteta es muy clara: «Lo prometido al enemigo no se cumplirá…El resto se condenará para que ellos sobrevivan«. Lo primero es una constante universal,pues nunca se cumple casi nada de lo prometido. Lo segundo también, pues muchos han pagado con cárcel para que el gran actor quede impune. Lo curioso es que aparece en las centurias, y hasta su huída y el posible lugar de su procedencia.

Cuarteta 9 De Castelló a Figueres en un día de niebla. De una mujer infame nacerá un príncipe soberano. Sobrenombre de calzado, nacido de padre muerto. Nunca hubo peor rey en su provincia. La provincia no puede ser otra que Gerona, en la que Puigdemont fue alcalde. La mujer infame podría aludir a una idea o ideología espúrea.

El lugar de la huida se cita en el Cuarteto 11: Sobre La Jonquera, por un paso peligroso, hará cruzar el póstumo a su ejército. El póstumo, o el presidente depuesto de la Generalitat.

La última alusión a España llega en una de las últimas cuartetas, la 95: Un rey nuy poderoso llegará a España.

Nota: Fotografías Casa Real

Frankenstein y el Espantavox


La Democracia es la suma, que no Sumar. Tenemos a 24 millones de votantes, perfectamente divididos en 2 bloques, completamente legítimos y legitimados para gobernar. Se trata solo de ver quién suma más. Al Partido Popular no le salieron las cuentas con VOX, ni al Partido Socialista con Sumar. El resto, también representado, es la amalgama. ¿Cual de las dos sumas es la más representativa? Evidentemente sería aquella que logre sumar a un mayor número de partidos, aunque muchos sean de tendencias opuestas. La amalgama, que algunos llaman Frankenstein, alcanza 1,5 millones de votantes y agrupa a 6 partidos, aunque algunos de ellos sean tan comprometidos como EH Bildu, Esquerra y Junts siendo el más conflictivo por sus exigencias, el último, que ha impuesto unas condiciones sine qua non (indispensables), que estiran hasta el límite mismo, las costuras constitucionales y legales.

Por gobernar se está dispuesto a pagar cualquier precio, y eso lo hemos visto a lo largo de la actual etapa constitucional española, en los periodos de ausencia de mayorías absolutas. La pregunta es si se debe hacer o si merece la pena. Y aquí ya hay que dejar la respuesta abierta. La sensación es que no hay un plan preconcebido para desactivar el polvorín separatista, salvo el de dejar correr el paso del tiempo. Se van a llevar a cabo una serie de medidas de condonación y de perdón político, sobre el propio borde o de la legalidad vigente, que puede salir bien o mal, pero que solo es una apuesta y no un plan. Esto es lo que causa inquietud a la ciudadanía. Sería una obviedad recalcar que es potestad de un gobierno legislar, y que puede crear un nuevo marco legal si quiere, porque por eso se trata del Poder Ejecutivo. Solo que las puertas se abren para todos, incluidos los gobiernos futuros.

Ocurre que PSOE y PP, los partidos emblemáticos del bipartidismo, están atados irremisiblemente a sus extremos (EH Bildu, Esquerra y Junts en un lado) y VOX en el otro, y aunque no se quiera reconocer, VOX ha dado más miedo al conjunto de la sociedad española, que los separatistas. La respuesta es sencilla y es porque los nacionalismos separatistas actúan o pretenden modificaciones en sus ámbitos autonómicos, mientras que VOX busca implantar su visión en el conjunto de la nación, incluidos los territorios autonómicos. Esta amenaza impidió al Partido Popular llegar a cualquier tipo de acuerdo con el Partido Nacionalista Vasco, y por eso no le supone ninguna dificultad hacerlo al Partido Socialista. No es lo mismo pretender acabar con las Autonomías y sus lenguas, que intentar detener las derivas secesionistas.

Una de las apuestas en impar y negro y la otra par y rojo. Da exactamente lo mismo. Una pasará y la otra no. Nos podemos perder por cualquiera de los dos caminos. Pero también existe la posibilidad de que no salga mal, de que este arriesgado movimiento político resulte bien, que el nacionalismo separatista catalán esté en proceso de reflujo, y que todo el nuevo equilibrio legal de resultado, pese a las muchas dudas que suscita. Existen el Poder Judicial y el Legislativo, que se renueva en elecciones generales cada 4 años. En una Democracia un partido político no puede ser acusado de dar un golpe de Estado, cuando solo está conformando una mayoría política con suma de votos, gusten o no gusten algunos de esos integrantes. En una Democracia una mayoría puede ser revocada en las siguientes elecciones, y eso tampoco sería un golpe de Estado. Si todo es ilegal, hay suficientes controles en el Poder Judicial. En una Democracia la calle no puede ser una alternativa al Parlamento.

La crispación es máxima, y la agitación política y social también. No se puede alentar la crispación ciudadana con concentraciones contra una mayoría que acaba de salir de la urnas. Los votos son los que han sido. No existe diálogo de ninguna clase, sino repetir los propios argumentos con el mayor estruendo posible. Ahora todo el mundo demoniza al grupo enfrentado adjetivándolo como fascista o comunista, sin que en esencia lo sean ni unos ni otros. Pueden identificarse tics autoritarios, intransigentes, totalitarios, pero de ahí a calificarlo todo como fascista o comunista hay un trecho muy largo. En España sigue sobrando mucha casta y muchas nomenclaturas. Hay demasiado populismo disfrazado de vitolas de diversa índole, muchas de ellas efímeras. Algunas ya desaparecidas y otras en proceso.

Lo que se nos viene encima es el liberalismo político y económico, y el desmantelamiento de los Estados clásicos. Este es el verdadero peligro. La Democracia es la que precisa ser defendida, pero el solo hecho de presentarse a unas elecciones no convierte a nada ni a nadie en demócrata. Los hábitos democráticos se ejercitan y se promueven.

En el Frankenstein de Mary Shelley no se le presentaba como una idea mala, es más se le denominaba como «el moderno Prometeo». Sin embargo es el resultado lo que le convirtió en algo malo. En Waterloo se acabó con una ambición desmedida, la de Napoleón, que sin embargo en su Directorio salvó a Francia y a su Revolución de la locura homicida del Terror, la época más sangrienta de Francia. Napoleón acabó convertido en alguien del que hubo que deshacerse por sus propios pasos.

Cuidado con la maldición de Waterloo. España no se ha desintregrado en el periodo 2018-2023, ni lo hará a partir de ahora, pese a que algunos trabajan de modo indudable para ese fin. El resultado no puede saberse cuando todavía no ha empezado la partida. España tiene futuro.

Interstellar en el Perímetro


Interstellar es una magnífica película de ciencia ficción, sobre la 5ª dimensión y la curvatura del espacio-tiempo. Si se pudiese viajar a través de un agujero de gusano, el tiempo no pasaría del mismo modo para el viajero, que para el que permaneciese observando. La película es del año 2014, y dirigida por Crhistopher Nolan. Como en todo en esta vida, hay cosas que solo nos producen un efecto en un momento determinado, y no antes ni después. El horizonte temporal cambia, aunque el espacio físico en el que vivamos sea el mismo. Se puede coincidir aunque alejados en el espacio, o no compartir el mismo tiempo aunque se viva sobre el mismo espacio. Separa el tiempo, no el espacio, y el tiempo puede no ser el mismo, ni su medida.

Este fenómeno ocurre en pequeña escala sobre la carretera perimetral de Melilla, que separa dos realidades físicas muy distintas, las de España y la de Marruecos. A esa carretera de 7 kilómetros de longitud espacial se la denomina como «el perímetro», porque lo es. Cuando se circula por ella y te captura el satélite marroquí, inmediatamente tomas una hora de diferencia con el interior de la ciudad. Esto sucede en la magnitud física medible, pero la distancia podría ser mayor, incluso de siglos, de aplicar otros sistemas, como los calendarios.

El caso es que Interstellar nos ha dado un clave para interpretar y definir lo sucedido en Melilla en la pasadas elecciones de municipales de mayo. El gobierno en ejercicio involucionó, se descompuso, y empezó a rotar descontroladamente, como una nave en ausencia de gravedad, creando un agujero de gusano. Ante la falta de nuevas opciones y pwrspectivas, con toda la legitimidad democrática del mundo, el electorado decidió que el pasado era la única posibilidad de futuro y decidió volver a 2019, para borrar así la realidad de un presente que no tenía que haber sucedido de esa forma, ni era el esperado.

En el caso del Alminar de Melilla el desfase producido es de 4 años, pues llevamos viajando en el espacio y en el tiempo desde el año 2011. No estábamos dispuestos a regresar a ese pasado que dejamos atrás, y seguimos nuestro propio horizonte temporal, que es el del 2023, respetando eso sí, la voluntad soberana del pueblo melillense. Por eso, el 7 de junio comunicamos en una entrada que nos íbamos, que no volveríamos a posar nuestra nave sobre la realidad cotidiana de la ciudad. La lámpara sigue encendida, alumbrado, pero viajando siempre hacia el futuro.

No nos ha ocurrido nada. Seguimos aquí observándolo todo, con nuestro candil situado en lo más alto, para que los que entren, vean la luz. Son muchos y muchas los que nos preguntan, pero no sucede nada malo. Seguimos nuestro viaje, apoyados, amparados y leídos por nuestra extensa y silenciosa comunidad alminarense. Somos también una Odisea en el espacio, y una Stargate (puerta de las estrellas). Todo eso y muchas más cosas están en el perímetro, nuestro horizonte de sucesos.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2023/06/07/nos-vamos/


Siempre es el momento


El eterno retorno de lo mismo

Mariano Rajoy volvió a Melilla, una ciudad que es importante y que importa mucho en la historia de España. Los principales personajes que han configurado la historia de nuestra nación han pasado por aquí en algún momento, hasta el «soldado Josep Tarradellas«, primer presidente de la Generalitat de Cataluña tras restablecerse la Democracia en 1978. Mariano Rajoy lleva mucho tiempo viniendo a nuestra ciudad desde que en 1997, con ocasión del V Centenario, lo hiciera como ministro de Administraciones Públicas, para presidir los actos solemnes de la efeméride de la gloriosa conquista de Melilla, por las huestes del Duque de Medina Sidonia y bajo la administración del Obispado de Badajoz. Pese a todas esas visitas, quizá sea el personaje político que más veces nos ha visitado, nunca lo hizo como Presidente efectivo del Gobierno de España (2011-2018). Ante la proximidad de su victoria, Alberto Núñez Feijóo, también ha evitado pisar nuestro perímetro, porque Marruecos vigila a los presidenciables, aunque sí lo hiciera en la campaña de las pasadas elecciones municipales. La visita de Mariano Rajoy solo puede entenderse en esta clave, porque se trata de un ex presidente. Debería ser una obligación que todo Presidente del Gobierno visitase las ciudades de Melilla y Ceuta en su mandato.

Claves de la campaña inexistente

La campaña política en estas elecciones Generales de 2023 no existe en Melilla, porque la derrota es segura para todos, excepto para el Partido Popular, que cuenta con un colchón inabordable de 10.000 votos de diferencia con el siguiente partido. Tanto es así, que el partido que vuelve a liderar Melilla ha realizado tres movimientos que no ha explicado, ni que tampoco nadie se ha interesado por los motivos, como son el traslado del diputado Díaz de Otazu al Senado, y la sustitución de Sofía Acedo e Isabel Moreno, destinadas a integrar el gobierno de la ciudad, y a ser cabezas visibles en el mismo. Nadie lo ha preguntado y desde El Alminar tampoco lo haremos. Dentro de nuestro silencio, que mantendremos, nos parecía necesario mencionarlo al menos.

Si las previsiones son las que son, dentro de poco habrá que renovar todos los cargos de libre designación dentro del área del Estado, y esto no es una cuestión menor.

Verdades y mentiras

Para saber qué es una mentira, primero debemos ponernos de acuerdo sobre qué es una verdad, y definir su contenido, como dice el profesor Pablo Frontela en su tesis doctoral «La Metafísica como problema lingüístico y gramatical en Nietzsche». Si no definimos ésta, no podremos saber cuando ocurre la otra. ¿Existen verdades en política? La realidad es que no, salvo que una afirmación sea tenida por una verdad, lo cual sería un error. «Nunca gobernaremos con Bildu» o «nunca gobernaremos con VOX«, afirmaciones hechas por los dos grandes partidos mayoritarios, no constituyen verdades, pero la realidad es que no se han cumplido ni la una ni la otra. Luego entra en juego el lenguaje y se afirmará que no es lo mismo «alcanzar acuerdos» que «gobernar con», lo que lleva cierta carga de veracidad. Lo cierto, lo relevante, es que Pedro Sánchez no ha sido un presidente mentiroso, aunque pase por ello, y que Alberto Nuñez Feijóo tampoco se ha distinguido por decir verdades, sino más bien, por eludirlas. Para evitarlo, tampoco acude al debate a cuatro de TVE en el día de hoy, para evitar «restar». La realidad de los pactos demuestra que es menos cierto que Pedro Sánchez gobierne con Bildu, aunque tenga su apoyo, que el que el Partido Popular gobierne con VOX, que es más evidente.

El síndrome de Casandra

Cuando nació el Alminar cambió el ciclo político nacional, cuando el Presidente Rodríguez Zapatero convocó las elecciones Generales para noviembre de 2011. A remedo de la gran profetisa Casandra anunciamos la amarga derrota que le esperaba, y así fue. Sin embargo, los dioses, para neutralizarla, consiguieron que nadie la creyera. Eso sucedió durante el largo asedio de Troya. ¿Qué ocurrirá ahora, nos preguntan? y mucho nos tememos que lo mismo. En mayo de 2011 Juan José Imbroda obtuvo una de sus más resonantes victorias, con más de 16.000 votos y 15 escaños en la Asamblea de Melilla. La situación se ha repetido 12 años después.

La diferencia actual es que el Presidente Zapatero esperó hasta noviembre , y que el Presidente Pedro Sánchez ha querido evitarse unos meses de agonía, en un gobierno internamente insoportable. Esta es la sensación que se transmite. Al utilizar la palabra «remontada» en la campaña, se está diciendo claramente que se va por detrás, lo que no resulta demasiado halagüeño. Todo dependerá de los pactos que «no van a hacerse», solo en principio, con el entramado liderado por Sumar y prolongado por Bildu-Esquerra, uno; y con la ultraderecha (porque lo es) de VOX, otro. Ambos pueden quedar atados por sus extremos. Pintan bastos para todos.

Siempre es el momento, pero no sabemos de qué. Puede ser el momento de avanzar hacia algo nuevo, o de retroceder hacia algo ya visto. Como escribiera Maquiavelo: «las experiencia muestra que quienes han hecho grandes cosas han sido los príncipes (gobernantes) que han tenido pocos miramientos con respecto a sus propias promesas«. Aquí ya no hay nada más que decir.

El colmo de la ineficacia


El edificio nuevo de la Policía Local

Escribimos esto porque lo que no se relata no se conoce y lo que no se sabe no existe. Es preferible que te lean un pequeño grupo de personas y ya quede para el futuro, que dejar que algo así quede 3 en el olvido

Cada gobierno se señala, a su pesar, por una obra que en su momento consideró emblemática. Esto ocurrió con la fuente de la desembocadura del Río de Oro, que fijó el límite de un gobierno vanidoso, pero esto nos retrae a 2019.

Ahora, en 2023, tenemos un gobierno que ya no existe, ni en funciones, porque ya ha cambiado la Asamblea que lo sustentaba. Están en estado de agonía prolongada, por el recurso habitual de impugnación electoral, de uno de los partidos que lo formaban, y que siempre lo interpone cuando los resultados le son adversos. Este hecho jurídico mantiene en «vida artificial» a un gobierno, más incinerado que la hoguera de San Juan de 2023.

El nuevo edificio de la Policía Local de Melilla constituirá el paradigma del gobierno que desaparecerá el próximo día 7 de julio, esto es, hacer una obra que luego no fueron capaces de inaugurar ni poner en servicio. ¿Qué ocurrió? Nadie lo sabe, porque hemos padecido uno de los gobiernos más herméticos y con menos capacidad de comunicación de los últimos decenios.

Ha pasado un año desde que se instaló allí una placa que dice que «este edificio fue inaugurado tal día por tal y por cual». No es cierto. Como mucho aquel día se acabaron las obras, pero tampoco es seguro. Lo mismo no hay ni cédula de habitabilidad. No fue inaugurado ni nada. Sigue sin uso, y sin explicación alguna sobre lo sucedido, que no han sido capaces de explicar. Ahora serán otros quiénes lo acaben, inaugure, y pongan en servicio.

Por eso esto es el colmo de la ineficacia en una gestión. Dejárselo hecho a otros.

La soledad del final


El presidente De Castro en el Hospital del Rey

Ahora ya solo es tiempo de reflexiones, porque todavía seguimos viviendo este final, este desmoronamiento por etapas, por días, por actos. Dentro de no muchas semanas todos será recuerdo u olvido de un sueño que transmutó en pesadilla, según cuentan los que estuvieron allí dentro, según muchos de los que lo vimos desde fuera. Importa el final e importa mucho, lo hemos escrito en otra ocasiones. Ya no es momento de defender a nadie, porque se van a emitir muchos juicios sobre lo sucedido en esta ciudad, pero tampoco de hacer leña alguna del árbol a punto de caer.

Eduardo de Castro es todavía el 5º Presidente de Melilla. Para la historia, para la ciudadanía, para los medios de comunicación, para casi cualquier ámbito, es el gran villano de esta historia política que ahora concluye, pero no es ni con mucho, el mayor responsable de la sucedido, ni el único, y casi podría decirse que los verdaderos y grandes culpables se están ocultando tras las cortinas.

Lo vimos ayer, en el que será uno de sus últimos actos públicos, en la despedida de Vicente Moga como responsable del Archivo Central de Melilla, y como director del Servicio de Publicaciones y de la Fundación Melilla Ciudad Monumental, en el antiguo Hospital del Rey. Los últimos galardonados por la Fundación fueron Jose Luis López Belmonte, José Martín Cano y Vanessa Martínez.

Es el único que está hablando y expresando opiniones de decepción y frustración ante la magnitud del desastre electoral, cosechado por el que fue considerado como «gobierno del cambio» y que acaba «perseguido por la Justicia» en algunas de sus áreas. Ante esta situación nadie está hablando, salvo él. El resto del gobierno calla, en una situación completamente insólita, sobre todo en la que respecta al partido que aspiraba a gobernar en solitario. No solo no ha hablado nadie, sino que tampoco han vuelto a convocar ruedas de prensa, ni a mostrarse en público. Estas borrando las cuentas oficiales de las redes sociales, y congelando y vaciando las que son personales. Los últimos mensajes existentes son del 26 de mayo, en aquellos que todavía las mantienen.

Así pue, el único que merece ser destacado en este final, es el Presidente Eduardo de Castro, que está dando la cara por «un gobierno ya inexistente» que va a ser borrado del mapa, y que no se ha ocultado cobardemente, como otros muchos. Como está escrito en La Conjuración de Catilina del escritor romano Salustio, al final mostró un valor digno de mejor causa.

Ya nadie se acuerda de Ignacio Velázquez, primer presidente de Melilla, ni de como acabó. Ya nadie se acuerda del voto al GIL, ni del regreso del lobo bajo las siglas de PPL (Populares en Libertad) ni de todos los que le secundaron, ni del enorme cansancio que existía en 2019, tras 19 años de gobierno del mismo Partido Popular, que ahora regresa para gobernar. En los finales se muestra también la verdadera condición humana y también en la generosidad con el vencido.

Aquí ha habido mucho mal, muchas esperanzas, frustradas en su conjunto, como el propio presidente ha reconocido. La derrota es muy amarga. Algunos se salvarán, aunque no todos. Detrás de su salida vendrán otras muchas. Desde este blog, el veredicto es de absolución, o no culpable, como les gusta decir en los Estados Unidos,.

¡ Nos vamos !


La dura voluntad popular

La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. Es el artículo más sencillo, pero también el que más miedo da. Toda la obsesión de los partidos políticos es limitar la potencia de este artículo, mediante mil añagazas y artimañas. Sin embargo, cuando la voluntad popular se expresa , derrumba carreras, prestigios, gobiernos enteros y descose el mapa del todo el territorio nacional. Solo se nos pide consulta cada cuatro años, en teoría, salvo los adelantos electorales, pero con ese poco, se hace mucho. La evidencia es que los analistas políticos se desconciertan intentando analizar qué ha pasado y porqué, sin acertar demasiado. No hay ninguna opinión que satisfaga enteramente y como mucho, definen solo verdades muy parciales, no extrapolables a ningún otro territorio salvo al propio. Ganar saben muy pocos, perder casi ninguno.

Retorno al pasado en Melilla

Hemos vuelto a la situación preexistente en 2011, al año del origen del Alminar. Lo que quiere decir que la mayor parte de este viaje político no ha tenido sentido. Ni la década perdida (2011-2019), ni el gobierno del cambiazo (2019-2023). Todo ha regresado al mismo punto, con las mismos actores y con diferentes testigos. En estos 12 años Melilla se podría haber transformado en el territorio con más expectativas de todo el territorio autonómico español. Sin embargo, no se ha conseguido formar ni una mayoría política nueva, se han auto terminado las más prometedoras y otras siguen estancadas en el mismo punto del que salieron. Nos volverá a gobernar la antigua lista, casi con los mismos nombres y personas, pero como lo ha decidido la voluntad popular, no se puede hacer objeción alguna. Ninguno de los que han perdido, pese a estar en el gobierno, porque se ha perdido desde allí, ha sido capaz de construir la más leve autocrítica, porque el que gana no necesita hacerla, pese a que no haya aportado novedad alguna.

Mayo el mes profético

Mayo es nuestro mes, el de este blog, que siempre ha sido y es un mes profético. No hemos borrado ni alterado nada en 12 años de historia, salvo corregir erratas y algunos errores de sintaxis. Y esto es porque queremos que lo escrito quede, para que lo opinado no pueda manipularse. Ese ha sido nuestro interés desde el principio, desde el mismo 3 de mayo de 2011. Así, los que no regresaremos al pasado seremos nosotros. En mayo publicamos 10 artículos, dos de los cuales pasaron a la prensa escrita. En total 2637 artículos desde nuestro Big Bang inicial, también en periodo electoral, tiempo político al que ha regresado la ciudad o la han hecho regresar. Vamos a seguir vigilando la ciudad, porque nos importa, pero ya no nos ocuparemos de su baches, de sus infinitas corruptelas, de los negocios, de los pelotazos, ni de sus aconteceres diarios. Todo está aquí para siempre.

Alfa y Omega, cuando el final es el principio

Miguel de Cervantes quiso enterrar a su Quijote, para que nadie pudiese levantarlo y hacerle hacer cosas que no quería, como en el pseudo Quijote de Avellaneda. No va a ocurrir eso con el Alminar, porque vamos a seguir dentro de él, y porque tampoco queremos verlo derrotado, como a don Quijote en las playas de Barcelona, en un episodio muy triste, pero necesario para su posterior inmortalidad, en el más grande de todos los epitafios: Tuvo a todo el mundo en poco; fue el espantajo y el coco del mundo, en tal coyuntura, que acreditó su ventura morir cuerdo y vivir loco.

Ni morimos cuerdos, en El Alminar, ni vivimos locos, aunque sí hemos sido el coco del mundo. Nos acompañaron tantos y ya quedan muy pocos, así que como dijera don Quijote: Vámonos yendo Sancho, que en los nidos de antaño, no quedan pájaros hogaño. El mundo del pasado necesitará otros narradores. Nos vamos para seguir.

Escribiremos de lo que queramos y seguiremos estando, pero esta explicación era debida, para todos los que han formado y formarán siempre nuestra comunidad alminariense. La que nos ha acompañado en esta odisea en el espacio, tanto física como temporal. Desde «La Campaña final» (12/05/2023), hasta «El hundimiento» (29/05/2023); nada hay escrito que no se haya cumplido, incluso para nosotros mismos: El final siempre te alcanza aunque lo retrases. No lo demoremos más. Los signos han sido muy claros. No es El Alminar, lo que ha cambiado.

Y nos vamos el verdadero Día de Melilla, el 7 de junio, el día por el que siempre apostamos.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/06/07/7-de-junio-el-verdadero-dia-de-melilla/