Movimientos en el Barrio Uno


El Mantelete

La conocida como Puerta de la Marina, con su aljibe antiguo (prehispánico) y esas grandes murallas, que esconden respuestas, junto con la Alafía, ofrecen el perfil más parecido al de la Melilla que vieron las huestes de Pedro de Estopiñán en 1497. Tenemos que imaginarlo todo sin puerto, sin los fosos, sin las edificaciones. En este sector están los tramos más antiguos de las murallas que todavía pueden verse. Por aquí estaba la cueva en donde predicaba el santón nazarí Sidi Ouarich, llegado poco antes de la conquista de Granada.

Hay que imaginar la línea de playa en lo que hoy es la avenida del general Macías. En esta zona debió de producirse el gran desembarco. El río de Oro desembocaba apenas a unos cien o doscientos metros de la villa antigua de Melilla. Si embargo, estos suelos limosos, enriquecidos con las aportaciones de otros arroyos, conformaban una fértil zona de huertas, que en periodos de paz, proporcionaban a la ciudad algunos recursos alimenticios, con los que paliar la penuria que caracterizó a la larga noche de los 400 años.

Aquí se encuentra la Consejería de Fomento, hoy de Infraestructuras, que es la más poderosa de todas, pues es la que rige, junto con la de Hacienda, los destinos de la ciudad. Quien maneja el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) tiene el poder de decidir cómo será la ciudad. Todo lo que se hace, desde una humilde acera, un derribo, una recalificación, una nueva construcción, o las importantes recepciones de suelo liberado desde el Ministerio de Defensa, se decide, en la modesta estructura que vagamente recuerda a los bazares del viejo Mantelete. Esto lo han sabido todos, de hecho, hay empresas inmobiliarias de personas que en el pasado formaron parte de algún gobierno. Aunque existe alguna objeción legal sobre no participar en áreas en las que se tengan intereses, o ese teatrillo de salir de una reunión en el instante en que se decide algo que afecta a una empresa familiar, todo el mundo sabe que eso es solo teatro, sin mas, porque la información adquirida queda ahí para siempre. Melilla es una ciudad con los metros cuadrados contados. Por ello, la Consejería que recibe más presiones es esta.

El Mantelete fue la zona de desahogo de la ciudad amurallada, algunas huertas, almacenes, incluso la famosa y nunca localizada “ermita de extramuros”. En el periodo político previo al actual, se iniciaron algunos movimientos para rehabilitar y revalorizar la zona. En general son casas muy viejas, con escaso valor arquitectónico, pero singulares. El único edificio que tenía interés arquitectónico fue derribado. Todo esto se ha contado en el Alminar. Una década da para mucho. El valor de la zona multiplica el del suelo. Hay casas que se están reformando manteniendo la fachada, otras que han sido derribadas y que se están reedificando de manera inmediata, y otros edificios que caerán bajo la piqueta en breve. El barrio, pese a la zona en la que se encuentra, se encontraba en un estado lamentable de abandono. El anterior gobierno fue incapaz de gestionar incluso la zona centro de la ciudad.

Estamos atentos a los movimientos en este barrio, también de interés arqueológico máximo, aunque hay otra zona mucho más importante y que también hemos visitado y fotografiado. Por encima de las campañas de propaganda, hay que hacer una ciudad acogedora, habitable para todas y todos, que conserve su pasado y su sentido. Melilla tiene una singularidad única, que hay que seguir manteniendo. La especulación urbanística tiene que tener un límite. Los edificios antiguos del Mantelete y la Ciudad Vieja están arruinados en su totalidad. Hay abundantes solares en donde construir. El terreno está abonado para la especulación. La calle de San Miguel es una pura ruina.

Nota: Edificio liquidado | El Alminar de Melilla

Incluimos el último catálogo de edificios protegidos del 2012.

Estampas ciudadanas en Melilla La Vieja


La media plaza de San Miguel

Hemos visto muchas cosas: aceras incompresibles, ubicación diabólica de contenedores, obras repetidas en el mismo lugar como una condena infernal, ascensores que no funcionan con la lluvia, papeleras desaparecidas, rotondas sin sentido y así hasta superar la imaginación de cualquiera; pero media plaza escapa a nuestra compresión. ¿Cuál es el sentido de hacer media plaza, o reventar solo la mitad y no repararla luego?. Este lugar es el inicio de la calle de San Miguel, en Melilla La Vieja, una de las más antiguas de la ciudad, casi la primera a la que se dio nombre, el posible lugar en donde estuvo la primera ermita cristiana. Debajo de esta media plaza están los aparcamientos públicos del barrio de Medina Sidonia y también algunas galerías y almacenes. La ciudad vieja tiene problemas y por las noches se convierte en el lugar de los sin techo y de los merodeadores. Hay huellas de incendios en los contenedores y si se mantiene limpia la zona, es por la eficacia del “barrendero” que está allí destinado y que cuida de las calles como si fueran suyas. Algo pasa con esta parte de la ciudad. Se ha invertido mucho dinero en la ciudad vieja, pero no acaba de ofrecer una imagen adecuada. No hay un  modelo definido,  ni accesos adecuados para subir hasta sus calles, ni servicios públicos, ni vigilancia en condiciones. En Melilla La Vieja puede pasar cualquier cosa, por la noche.

Nuevo derribo en Melilla La Vieja


     

            El edificio oculta la entrada a una cueva y una galeria       

        Un nuevo edificio va a ser derribado en Melilla La Vieja. El casco antiguo e histórico de la ciudad se despersonaliza año tras año, con el beneplácito de la Comisión de Patrimonio de Melilla. Hace tres años, el 26/09/2009, fue derribada la parte final de este edificio, la que hacía esquina, era el número 19 de la calle de San Miguel (la más antigua de Melilla) y ahora se va a derribar el número 17. En el suelo removido por el derribo aparecieron ladrillos de color rojo y amarillo. Hace no muchos meses se permitió y autorizó el vaciado de la Casa de los 4 Patios,  y en ella había material histórico digno de haber sido conservado. Quién compra un inmueble en un casco histórico ya sabe lo que hace, que todo está sujeto a controles y que como máximo debería rehabilitar el edificio y no derribarlo. La parte vieja de la ciudad es ya una despersonalizada amalgama de edificios de diversas épocas. Esta parte de Melilla está supuestamente protegida por un doble Decreto Ley que la cataloga como Bién de Interés Cultural. Está claro que en Melilla eso no sirve para nada.

                      La casa de la calle de San Miguel

     La calle de San Miguel es la más antigua de Melilla, la única que conserva su nombre desde el siglo XVI. En un punto no determinado estuvo edificada la primera iglesia de la Melilla española, ubicada probablemente sobre la arruinada mezquita que abandonaron los pobladores de la ciudad, cuando ya daban como segura la conquista castellana. El número 19 de  esta calle, el que va a ser derribado, estuvo habitado hasta hace poco menos de un año, por una familia o grupo de jóvenes,  que fueron deshauciados para permitir su expropiación, pública subasta y derribo final.

     Sin embargo, esta casa guarda una sorpresa y es que en su interior y en la zona marcada con un círculo, oculta la entrada a una cueva, la boca de una galería o quizá un antiguo algibe. El derribo podría deteriorar definitivamente ese resto histórico o incluso comprometer la seguridad del edificio colindante.

      Hace dos meses un amigo me mandó al correo el anuncio de la subasta y derribo de esta casa. En Melilla todo sucede demasiado rápido y a veces no se da a basto con tal cantidad de temas a estudiar o a darles salida. La demolición de la casa estaba prevista para el día de ayer y ha sufrido un retraso de 4 días, quizá el tiempo necesario para evitarlo, o  al menos aplazarlo hasta que se investigue a dónde lleva esa cueva o galería y qué hay ahí dentro. Hay que dar una oportunidad a la historia de la ciudad.

     Nota: Es una sencilla ecuación en un casco histórico: Todo derribo debe llevar aparejado la consiguiente excavación, si es que se quiere construir algo allí. No hacer eso es desfigurar la ciudad y borrar el pasado.

        PD: https://elalminardemelilla.com/2012/03/01/la-casa-de-los-4-patios/