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El nombre de los puentes


                      Los puentes de la Compañía Española de Minas del Rif

           Todo tiene su nombre y su fecha de origen, porque todo lo que existe en este mundo tiene su principio y su final. Nada escapará a esta ley inexorable. Algo distinto es que con el paso del tiempo se olviden los nombres, e incluso las fechas de nacimiento o de edificación. Esto es lo que sucede con los puentes de la Compañía Española de las Minas del Rif. Uno, el más grande pasa sobre la calle del actor Tallaví y salva el vado existente entre el antiguo cerro de San Lorenzo  y el cargadero de mineral. El otro, más pequeño, salva el cauce del río de Oro, situado un poco por encima de se encontraban los puentes del general Marina y el de Triana (construidos originariamente en madera).

              En 1925 las armas habían callado definitivamente en el territorio del Rif, y los voraces empresarios españoles ya podían explotar a demanda el mineral de hierro de Uixan y Setolazar, a costa eso sí, de dos cataclismos políticos (1909 y 1921), y de más de veinte mil muertos españoles enterrados en los diferentes cementerios de la zona, muchos de las cuales reciben veneración constante en Melilla, bajo el nombre de “Las ánimas benditas”.

              La expansión de Melilla a partir de 1920 exigía comunicar de modo eficiente los dos lados del río, sustituyendo los viejos puentes de madera por otros de hormigón. La Junta de Arbitrios, presidida en aquella época por el general Fresneda necesitaba recabar fondos y subvenciones, la Compañía de Minas del Rif, no. Los abundantes beneficios que ya proporcionaba el mineral,  le permitían iniciar y construir los puentes que necesitaban.

              El olvido de los nombres es una cosa, y colocarle los que nunca tuvieron es otra. Ambos puentes fueron construidos por la compañía minera, bajo la dirección del ingeniero de la compañía Alfonso Gómez Jordana, y con la supervisión  del arquitecto Julio Moreno, Jefe de Obras Públicas de Málaga. Los dos puentes fueron puestos en servicio el 2 de mayo de 1925, tras las oportunas pruebas de carga. El más grande, el inmediato al cargadero de mineral, recibió, con el paso del tiempo, el nombre de puente del cargadero, el otro nunca lo ha tenido, salvo el genérico de “puente de la Compañía de Minas del Rif”.

              La destrucción e incendio del archivo de la Compañía, en los sótanos del cuartel de la Policía Local, en la década de 1980, bajo el mandato del regidor socialista Gonzalo Hernández, nos ha privado de poder establecer muchas cosas. También muestra el trato que históricamente se ha dado en la ciudad, a sus archivos y documentación histórica.

              Una cosa es segura, su nombre jamás ha sido el de “puente de los alemanes”, como una y otra vez se repite y escribe sin justificación alguna. En Melilla se escribe mucho sin constatar fuentes, ni por supuesto citarlas, por lo que el acierto o el error se extienden ad infinitum. La reparación y rehabilitación de este puente, a vuelto a traer a la actualidad el error en su denominación.

                   En El Alminar es conocido como “el puente de la higuera”, por albergar desde hace año una rama del árbol que es símbolo del blog.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2013/03/13/puentes-urbanos-de-melilla/

 

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Donde reposan las gaviotas


        En las mañanas apacibles y tranquilas, las gaviotas reposan sobre el techo del antiguo cargadero del mineral del Rif, el que tantos disgustos causó a España, y que contribuyó a engrosar las fortunas de muchos políticos y empresarios de la época. Algún día habrá que recopilar el catálogo de ideas absurdas y peregrinas que se lanzan a la población, como si fuéramos una balsa de carpas a las que engordar; en época electoral. Una de las más insólitas fue la de crear aquí un hotel de 5 estrellas, y del que incluso se llegaron a ofrecer acciones.

         Las gaviotas no vuelan todo el día, pasan mucho tiempo posadas. Cada una tiene su farola, o su lugar de reunión. Ahora están tranquilas. Ya ha pasado la época de cría y el alimento no falta. Reposan tranquilas en espera de lo que les deparará el nuevo día. Viven confiadas. El antiguo cargadero del mineral, se asemeja a una flecha que se adentra en el mar. El eco doloroso de la guerra ya está olvidado.

Imágenes de octubre en Melilla


                      Octubre tiene una luz especial. Es todavía intensa y fuerte pero empiezan a producirse contrastes muy acusados. Es frecuente que las mañanas de octubre aparezcan cargadas de nubes que desaparecen a lo largo  del día. San Narciso, San Judas Tadeo y San Quintín cierran un mes cargado de significados y de nombres. Desde el origen del Alminar, suele ser uno de los mejores meses, con más visitas y temas variados e inesperados. Nunca puede preverse lo que va a ocurrir. Los temas van surgiendo sin que podamos atisbar el más mínimo indicio. Lo que pensábamos no sucede, y lo que nadie esperaba acaba ocurriendo.

                              Es un mes de contrastes y como dice el refrán: en octubre de la sombra huye pero si sale el Sol, cuídate de la insolación. Es el mes de la siembra del cereal y también de la vendimia. La luz disminuye casi en una hora y media a lo largo del mes y su último día marca el ecuador del otoño. Es un mes largo, de los de 31 días. Solo el verano tiene dos meses completos de 31 días, mientras que el resto de las estaciones sol tienen uno completo y otro deben compartirlo. A veces es necesario pararse a contemplar, aunque sea solo por un instante.

Cambio de rumbo en el Puerto Deportivo de Melilla


      Lentamente, virando poco a poco, para no crear alarma social ni conflictividad de ningún tipo, aunque nada tienen que temer porque han renovado los mandatos electorales en mayo ( Ciudad Autónoma), y en noviembre ( Gobierno de España); la Autoridad Portuaria de Melilla se está deshaciendo de los locales de restauración y ocio que todavía quedan en el Puerto Deportivo de Melilla y en el antiguo Cargadero del Mineral. Hace unos pocos meses privatizaron la gestión de la Estación Marítima y la primera medida fue  desplazar al restaurante existente en la parte alta,  para instalar allí un futuro gimnasio

   La opacidad es absoluta, porque la Autoridad Portuaria no informa de nada, pero en la ciudad se habla de una futura privatización de las instalaciones del Puerto Deportivo. Al parecer, pretenden un cambio de rumbo del que nada se sabe. Allí no quieren ruido, ni diversión de jóvenes, ni nada que moleste a los residentes de la clase media-alta de Melilla. Hay un plan, dentro del nuevo e inextricable PGOU (Plan General de Ordenación Urbana) que pretende fomentar el “turismo de calidad”. Para ello, probablemente sobre toda la zona de ocio del Puerto Deportivo, en el estado en que todos lo conocemos.

         Para empezar, se ha subido el alquiler de modo notorio a los locales de restauración y hostelería que están actualmente asentados, tanto en el propio Puerto como en el Cargadero y además, se ha exigido el deposito de una fianza de 5000€ para la renovación, lo que ha llevado directamente al traspaso a una cafetería ( Kentias ) en la zona del Cargadero. Hay algunos locales que ya se trasladaron o finiquitaron su actividad hace tiempo, como El Mexicano. Otros acaban de completar su traslado de modo reciente.

     Se habla también de que  suprimirán las terrazas de aluminio del Puerto Deportivo, reduciendo así el aforo y fomentando el abandono. Esta medida contrasta con otras zonas de la ciudad, como la Plaza de Las Culturas, en donde sí se permite la ampliación del aforo mediante las terrazas cerradas de aluminio.

     Nota: Habrá que estar vigilantes, porque alguno de esos locales ya se ha establecido en el Barrio del Real, que hoy es un barrio residencial y el más populoso de Melilla. La instalación de estos locales altera claramente el clima social de la zona en donde se ubica. Otro anuncia su apertura en El Tesorillo y los demás están ya buscando nuevos emplazamientos. No todos pueden ir a los mismos lugares.