Archivo de la etiqueta: cementerio de san carlos

San Carlos, el primer cementerio


Aunque con anterioridad a la creación de este primer cementerio melillense, existieron otros lugares de enterramiento (san miguel, criptas, foso de los carneros, patio de la iglesia), sí puede considerarse al recinto de San Carlos como el primer cementerio de Melilla, que estuvo en uso hasta 1892, fecha en el que se inauguró el actual de La Purísima Concepción. Todos los restos de los que albergaban los lugares antes mencionados, fueron exhumados y trasladados a las fosas comunes del nuevo cementerio.

El inmenso traslado, que concluyó con el vaciado de las criptas de la Iglesia Patronal de Melilla, del mismo nombre que el cementerio actual, no distinguió entre galeotes, siervos, nobles, potentados, alcaides, hombres o mujeres. Todo enterramiento anterior a 1892, quedó unificado por la tierra igualitaria, en un cementerio que entró en actividad el primer día de ese año.

En la mitad del siglo XVIII, en 1752, unas fiebres muy malignas acabaron con la vida de muchos melillenses, que tuvieron que ser enterrados en el foso llamado de Los Carneros. En este zona extramuros, se enterraban también a los presidiarios, a los huidos y a los renegados de la fe.

La ocupación incruenta del cerro del Cubo en 1734, permitió consolidar el perímetro de la ciudad, y extender y consolidar el territorio del Cuarto Recinto, en cuya zona se levantaría el fuerte de San Carlos (1761) de donde tomaría su nombre este primer cementerio melillense. En la segunda mitad del siglo XIX, se situó justo a su lado, el primer cementerio hebreo de Melilla, que es también conocido por el mismo nombre. Todavía permanece en su lugar, dada la imposibilidad de abrir enterramientos, según la Ley Mosaica.

Sin que sepamos el motivo, el solar de san Carlos estuvo abierto y sin puerta durante varios meses, tiempo en el que pudimos hacer estas fotografías. A principios de mes, la muy atenta Consejería de Fomento, volvió a cerrar el solar, colocando una sólida puerta metálica.

Notas:https://elalminardemelilla.com/2016/03/10/el-cementerio-hebreo-de-san-carlos/

El Alminar desde el cielo


        Fotos desde el aire de zonas del casco histórico de Melilla 

       Las contínuas dificultades para fotografiar zonas cerradas, áreas restringidas, obras en las que no se permite el paso, o simplemente para fotografiar las cosas desde otra perspectiva, obliga a una búsqueda constante de nuevos modos de ver aquello que está frente a nosotros y que habitualmente pasa desapercibido.  Asaltar la realidad, mirar en donde otros ha mirado y ver lo que otros no han visto, o simplemente prestar atención a aquello a lo que nadie se la presta.

          Se corren riesgos, no suele gustar este tipo de actividad, y ya se sabe que cuanto más alto es el alminar, más se llama la atención del enemigo. Hace exactamente un año no éramos nada, solo un proyecto, una idea. Un blog más entre cientos de miles. Es mucho lo que nos amenaza, hay maniobras más oscuras de las que nadie imagina en contra de El Alminar. Aquí se escribe todo, con nombre y apellido y a la vista de todos, o del que quiera verlo. Por eso, hemos decidido no sacar nunca a la luz, a aquello que habita en la sombra y cuyo alimento es la oscuridad.

        Hoy colocaremos a la vista de todos, omnes gentes, una serie de fotografíss obtenidas desde el aire.  La vista  del tejado completamente demolido de la Cámara de Comercio, una fotografía de la escalera, único elemento que han decidido proteger en la Comisión de Patrimonio del Ayuntamiento de Melilla, y la vista total de la superficie en donde se va a construir el Centro Tecnológico, para que se aprecie la barbaridad que ha supuesto autorizar, en una zona histórica y arqueológica, un edificio de semejantes características. Una fotografía de la Casa Lafont sin tejado y cuyas pinturas no se sabe si fueron conservadas o no.

         El Alminar es un elemento arquitectónico  alto, pero sus cimientos están en el suelo. No perdemos de vista esa situación, y por es Alminar el nombre de este blog. Mientras sea más y mas poderoso lo que nos protege que lo que nos amenaza, sobreviviremos.  En cualquier caso, nada es eterno y El Alminar tendrá su fin, porque como dice un proverbio árabe: “Incluso el Sol se pone”.  

     Nota: El Alminar se está preparando para una interrupción prácticamente total de su actividad, desde el día 10 de junio, hasta el próximo 10 de julio. Dejamos tras de nosotros un mundo con 600 entradas y más de 3000 comentarios. Para que todo pueda seguir es necesario renovarse de modo constante, aunque a veces esos cambios resulten imperceptibles.