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Elecciones, recuentos y recursos


             Celebrar unas elecciones sin la presencia de Coalición por Melilla situaría a la ciudad en los tiempos de la Suráfrica de Pieter Bhota. En 1984 la ciudad multicultural y multiétnica de Sarajevo fue sede Olímpica de los Juegos de Invierno y apenas una década después fue el escenario de una guerra en donde se liberaron todos los demonios de las diferencias raciales, religiosas y nacionales. Pasar de un estado a otro es solo cuestión de una decisión errónea, de una declaración fuera de lugar. Volver a la situación política y social de 1985 no es deseable ni recomendable.

                   Mustafa Aberchán es el fundador de Coalición por Melilla y su líder indiscutible. Agrupa y cohesiona a un movimiento o partido con sensibilidades muy diferentes. Eliminarlo de la vida política, tanto a él como a su formación, como afirman con asiduidad los dirigentes del Partido Popular melillense, colocaría a la ciudad ante el abismo de la incertidumbre política y social. No es un partido de corte musulmán, como se aventuró a calificarlo un medio de comunicación. Es ante todo el partido de los desclasados, el partido de esa otra Melilla por la que muy poca gente se atreve a transitar, y que coincide con la población española de origen amazigh, y a la que pocos partidos suelen prestar atención. Coalición se ha erigido con la representación de esos votantes, que están en situación de orfandad política y de desamparo social.

                             La participación electoral

                 El bien mayor en una democracia es el derecho de sufragio. El derecho a la participación activa y pasiva en las listas electorales. El derecho a escoger a los representantes más afines, como establece el artículo 23 de La Constitución. Este es el bien mayor a proteger. Por tanto: ¿Puede cercenarse ese derecho máximo por un error minúsculo y de carácter administrativo?. La lista electoral de CpM sí era paritaria, pues estaba compuesta de 13 mujeres y 12 hombres, pero mal ordenada entre los puestos 11 al 16, y 21 al 25.

                La listas del Partido Popular  y de Vox llevan a 3 hombres en los 3 primeros puestos. Todas respetan el ordenamiento 3/2 que prevé la ley pero están desequilibradas. Lo lógico serían las listas cremalleras, como sí hacen Podemos y PSOE, cuyas opciones políticas están encabezadas por mujeres. En Ciudadanos hay 3 varones entre los 4 primeros puestos. Se cumple la ley pero dando prevalencia a los varones.

                 Otra cuestión sería la presencia de ciudadanos españoles rifeños en las listas de los partidos, casi nula en el caso de los Populares y de Vox, con solo un integrante en cada  lista y con nula posibilidad de salir elegidos. Si no fuese por la presencia de Coalición por Melilla, la Asamblea de Melilla sería solo un parlamento de ciudadanos de origen europeo (blancos), dicho con todas las precauciones necesarias. Es pues esta formación la que corrige este desequilibrio en la representación de las comunidades mayoritarias de la ciudad. Solo el partido socialista sitúa en el número dos a un español de ascendencia rifeña, con claras posibilidades de obtener el acta de diputado.

                Volvemos pues a la cuestión que abre esta reflexión. Siendo indudable el error de Coalición de la confección de su lista: ¿Sería legítimo dejar a Melilla sin esta opción política esencial para la ciudad, solo por un error mecánico?. Fuera de la certeza del error, todo son dudas. ¿Se advirtió de modo claro y por escrito, con indicación precisa de cual era la deficiencia y de cuando se iniciaba y cerraba el plazo para subsanarla?

                              La presentación del recurso

               Coalición por Melilla ya ha presentado un recurso ante  la Junta Electoral Central y mañana lo hará en el Juzgado Número 1 de lo Contencioso en nuestra ciudad. La esperanza de muchos melillenses, de todas las ideologías y etnias, es que se acepte que un error administrativo, no puede impedir la opción mayor del derecho de voto, ladrillo básico de La Democracia. En alguna de estas instancias, o incluso en el Tribunal Constitucional, la decisión tomada en Melilla será anulada. En caso contrario, lo que espera es muy incierto.

                 Sorprende también la tibia o nula reacción del resto de las formaciones políticas melillenses, salvo en el caso de Gema Aguilar de Podemos, que se ha posicionado claramente junto a las tesis de Coalición. Parece que algunos crean posible la celebración de unas elecciones sin el concurso de esta formación.

 

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2019. La campaña final


              En mayo de 2011, junto con la campaña electoral autonómica, surgió este blog, El Alminar. Ya entonces vaticinamos que el PP de Imbroda iniciaba su lento, pero inexorable descenso. El 2015 no alcanzó la mayoría absoluta, y solo el pacto con el exiguo Populares en Libertad, propiciaron una prórroga no deseada por el electorado melillense, de un modelo de gestión que ya estaba agotado en aquel momento. Estos últimos 4 años han supuesto la prolongación de un régimen agónico, gracias entre otras cosas, a los caprichos y engaños del sistema electoral D´Hont, que otorga una representación proporcionalmente mayor a los partidos más votados,  que el porcentaje de votos recibidos. Escribíamos entonces, y lo repetimos ahora, que con un sistema proporcional de asignación de escaños, el Partido Popular estaría sin mayoría absoluta desde el año 2011.

             Estas primeras elecciones de abril de 2019 serán distintas, porque convertirán en inútiles todos los sondeos para las siguientes, los de las elecciones Locales y Autonómicas del mes de mayo, en el 8º año del Alminar. Los políticos suelen decir que el único sondeo válido es el del día de las elecciones. En esa ocasión, casi por única vez, al adelantarse por solo un mes las elecciones Generales a las Locales, van a saber cuál será su suerte electoral con un mes de anticipación. En abril se sabrá quién va a perder en mayo, y también quién alcanzará la victoria en las urnas.

           Concurrir a esas segundas elecciones sabiendo casi con una aproximación del 95%, cuál será el propio destino, se va a tornar o como un  calvario, o como un camino de rosas.

                                   Instantáneas de una noche de abril

           La noche del 12 de abril anticipaba varias cosas, la primera era la de un final de ciclo. La presencia de Coalición por Melilla en unas elecciones Generales por primera vez, significa un cambio de rumbo muy importante. La llegada al Congreso de un diputado melillense rifeño no solo es posible, sino probable. Mustafa Aberchán ya fue el primer rifeño en acceder a la Alcaldía de Melilla en 1999, y ahora puede convertirse en el primer diputado. Lo tiene al alcance de la mano, en unas elecciones en las que parten desde la posición ganadora en nuestra ciudad. La división en la derecha y la desaparición del bipartidismo imperfecto, propicia que la ciudadanía tenga más posibilidades de propiciar cambios.

             La obtención del diputado va a ser muy disputada, pero es casi seguro que al menos un senador sí caiga del lado de la coalición Cepemista. A priori la mejor situada es Dunia Almanosuri, Vicepresidenta 2ª de la Asamblea de Melilla y uno de los grandes valores políticos de CpM.

                  La victoria en las elecciones Generales va a caer del lado del Partido Socialista, en eso no existe discrepancia alguna. La única duda será el margen de ese triunfo y los posibles pactos para formar gobierno. Pedro Sánchez seguirá como presidente en funciones casi hasta las puertas del verano. Lo que acechará al futuro político del Estado será, a partes iguales, la presencia y expansión de Vox y el más que probable auge de Esquerra Republicana de Catalunya, que concentrará casi todo el independentista. Son dos sombras, tirando en sentidos opuestos y que pueden producir grandes fracturas en el consenso de la sociedad española.

               En esta lucha de dos, en lo que se refiere a Melilla, sigue en la senda de la esperanza, la candidatura de Podemos, ya como única alternativa a la izquierda del PSOE en Melilla. Gema Carolina Aguilar se ha consolidado como líder de la formación podemita, y tiene ya una personalidad política definida, en el difícil y abrupto mundo de la política melillense. Su objetivo es estar lo más cerca posible del 5% de los votos, que le permitan alcanzar la representación política en la Asamblea, en el siguiente mes, el de mayo.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/05/28/aberchan-versus-imbroda/

 

 

 

 

 

 

 

 

Las razones de CpM


              

            La abstención activa de Coalición por Melilla

      No hay nada que comentar del triunfo del PP en Melilla, esperado por otra parte. Tampoco hay nada que decir del descalabro del PSOE, pues era imposible equilibrar un partido que desde el inicio pierdes por 4 a 0. La candidata socialista Gloria Rojas ha sido una convencida y magnífica defensora de un programa perdido de antemano. El candidato Popular Antonio Gutiérrez, diputado desde 1996, no me parecía el más indicado para liderar una imagen de cambio o renovación,  pero esos análisis no son los que se hace el votante, que es al fin y al cabo el que decide. Así pues, descontado todo esto, previsible desde el mismo inicio de la campaña electoral, sólo quedaba despejar la incognita de “la abstención activa” de Coalición por Melilla.

                                       La abstención activa

        CpM ha hecho decrecer en un 11% la votación en toda la circunscripción de Melilla, en una acción que no ha sido entendida por casi nadie. No ha encontrado ningún defensor en esta finta política, que si se habla con ellos detenidamente, se llega a comprender. CpM pone vez tras vez de manifiesto que en Melilla existen dos mundos, dos realidades, la de los dos partidos mayoritarios de ámbito estatal y el de los Coalicionistas, que se esta consolidando como una fuerza alternativa y local, a la que no se puede marginar más.

        Mustafa Aberchán esta ejerciendo de elemento cohesionador de una masa electoral muy amplia, con sensibilidades muy distintas y que lucha por ser reconocida y tratada en pie de igualdad. Intentar acabar con Mustafa Aberchán por la vía de la presión judicial, como intentó el PP en las pasadas elecciones municipales, o fraccionar su electorado mediante operaciones políticas más que dudosas, puede resultar a la larga muy arriesgado, por no decir peligroso.

       La abstención es en Democracia, una alternativa tan legítima como el votar a cualquier otro partido y es quizá la más arriesgada de todas, porque si el decrecimiento no es claro (sí lo ha sido en Melilla), la acción política puede tener un efecto boomerang. CpM no ha podido llegar a un pacto con un partido, el PP, que no sólo recela de éste rival político, sino que pidió para el mismo, su desaparición absoluta en las pasadas elecciones municipales. Por otro lado y tras el mal resultado de las municipales, en el que el PSOE no aguantó su cuota de voto y se quedó con dos escaños, no se podía pedir a CpM que se subiera voluntariamente y sin ninguna contraprestación, a un carro electoral que iba a ser incinerado, sin ningún género de dudas y a la vista de todo el mundo.

        Por tanto, CpM, pese a la incomprensión generalizada y el recelo casi absoluto de todos,no solo  ha aguantado este difícil envite, sino que además ha mantenido cohesionada a su base electoral, en una acción política en las que las razones expresadas son menores que las no pronunciadas. No se puede seguir dando la espalda política y social a esta otra realidad que representa Coalición por Melilla, ni se puede seguir buscando sólamente una relación clientelar con los barrios desfavorecidos de Melilla, que mayoritariamente se siente representados por CpM. No todo se puede conseguir a golpe de talón (fundación 5º distrito) y no precisamente de Aquiles. Pese a todo, parte del electorado cepemista a acudido a votar al Partido Socialista y el PP de Imbroda ha absorvido a casi tos los votantes del PPL de Ignacio Velázquez.

  La otra realidad de lo que estaba pasando, se encontraba en los colegios Leon Solá, Juan Caro, Mediterráneo y Carmen Conde, en donde el triunfo de la abstención ha sido claro.

         Nota: Ofrecemos la carta de CpM a sus afiliados y la fotografía de la antigua residencia Militar de la calle Polavieja, que en un principio iba a ser destina a la CIM (Comisión Islámica de Melilla), como compensación por la despatrimonialización que sufrieron los musulmanes melillenses en la década de 1960, cuando el Alcalde Luis Carvajal Arrieta les expropió la Mezquita Central y disolvió la 1ª Comunidad Musulmana de Melilla. Sería algo así como la deuda histórica del Estado con los musulmanes de Melilla.