Annual, el Teutoburgo español


El falso mito de Franco en la defensa de Melilla en 1921

Enrique Delgado

El día 31 de julio de 1921, las fuerzas de Abdelkrim ya no tenían ninguna posibilidad de intentar un asalto, ni siquiera un asedio, de la entonces plaza de Melilla. Entre otras cosas porque las fuerzas de Abdelkrim no eran un ejército regular, y tampoco tenían la cohesión interna de un ejército, con su disposición táctica. En la llanura de Annual se encontraron en una situación de ventaja posicional, que supieron aprovechar de modo completo. Fue un golpe sorpresa y también de suerte, con el que obtuvo una victoria resonante pero de una magnitud inesperada. El Ejército español se derrumbó solo, porque careció de un mando firme, y porque el pánico se apoderó de la oficialidad, que dejó a las unidades de soldados a su suerte en el campo de batalla. Muerto el general Silvestre, la desbandada y retirada se llevó a cabo como Dios dio a entender a cada uno.

Solo el general Navarro y su columna, recompuso un mínimo orden, llevando las tropas a Ben Tieb primero, luego a Dar Drius y finalmente a Monte Arruit, en donde se consumó la catástrofe y la hecatombe, el día 9 de agosto de 1921. Quedaron ejemplos muy honrosos, como el del Teniente Coronel Fernando Primo de Rivera y la Caballería de Alcántara, el coronel Gabriel de Morales, o el comandante Julio Benítez. También los de muchísimos soldados y algunos oficiales que se defendieron con el honor exigido, pero que sucumbieron igualmente, muchos de ellos como héroes anónimos. La desbandada, los errores de la retirada, descompusieron al ejército, multiplicando las bajas y aumentando la victoria de de los rifeños

En el año 9 dC, el cónsul Publio Quintilio Varo, expuso irresponsablemente a sus ejército, tres legiones, a la aniquilación en el bosque de Teutoburgo. En 1921, el general Manuel Fernández Silvestre, hizo lo mismo con su ejército, al adentrarse en un territorio no controlado. En ambos casos, solo el suicidio les evitó la deshonra personal, pero entregaron sus ejércitos al desastre y a la aniquilación. Teutoburgo y Annual están en el libro de grandes masacres militares de la historia.

Las noticias se publicaban en Melilla con tres días de retraso. El viernes 22 de julio, con el desastre ya completado, El Telegrama del Rif informaba de la marcha hacia Annual del Comandante General Fernández Silvestre, el martes día 19. En Melilla se estaba leyendo la noticia ese viernes, pero Silvestre estaba ya muerto y el ejército español aniquilado.

La llegada del Ejército de España

La resistencia de la columna de Navarro, en la ruta de la muerte (Ben Tieb-Dar Drius-Tiztutin-Monte Arruit), entre el 21 y 30 de julio, retrasó y contuvo lo suficiente el avance del ejército de Abdelkrim, que era una suma de cábilas. En esos días arribaron hasta Melilla las mejores unidades del Ejercito de España, en la lista que ahora publicamos, por orden de llegada, según refleja la prensa. El sábado 23 de julio la ciudad de Melilla se encuentra con la cruda realidad. El ejército oriental ya no existe. La censura de prensa se impone. La población se concentra en el puerto y allí permanecerá hasta final de mes. Las tropas entran, pero nadie sale. Ese mismo día llegó a la ciudad el Alto Comisario de España en Marruecos, el general Dámaso Berenguer, quien siempre receló del ya fallecido general Silvestre. Berenguer alcanza la ciudad en el cañonero Bonifaz.

Las cábilas que siempre combatieron a los castellanos desde 1497 (Beni Sicar, Mazuza, Beni Sidel, Beni Bu Ifrur, Ulad Settut y Ulad Chaib), permanecen ahora al lado de la ciudad, de España. Ellas también contribuirán a la salvación de la ciudad. El Ejército, con el general Sanjurjo al frente, llega a partir del día 25. Las tropas llegan al puerto de la ciudad, y desde allí, unas van a los cuarteles y otras directamente a las líneas del frente. Sanjurjo asienta su cuartel general en Sidi Hamed el Hach y conforma un triple línea defensiva. El día 31 de julio, decenas de batallones, compañías y regimientos del Ejército español están en el perímetro de la ciudad. Son casi 30.000 hombres, pertrechados con los mejores materiales de guerra y equipos. Abdelkrim ya no tenía ninguna posibilidad de conquistar Melilla.

Diez días después, ni la prensa de Melilla, ni la de ninguna otras ciudad de España, mencionan al comandante Franco. Desde El Alminar les animamos a comprobarlo. En ningún caso salvó a Melilla. Ese mérito le correspondió al Ejército llegado desde todos los lugares de España, y a los miles de hijos que las madres españolas enviaron a las tierras de Melilla, y a los que no volvieron a ver nunca.

Batallones y regimientos llegados a Melilla

FechaNomenclatorClaseBuqueProcedenciaMando
25/07/1921Batallón Regimiento de la CoronaInfanteríaIsla de MenorcaAlmeríaTte. Coronel Barrera Baus
Banderas Tercio de ExtranjerosInfanteríaCiudad de CádizCeutaTte. Coronel Millán Astray
Batería de MontañaMixtaCirilo AmorósCeuta
Batallón Regimiento de Granada nº 34InfanteríaMarqués de CamposSevillaTte. Coronel Antono Eugenia López
Batallón Regimiento de BorbónInfanteríaVicente de la RodaMálagaTte.Coronel Manuel Gatín Muñoz
Batallón Regimiento de Sevilla nº 33AmetralladorasRoger de FlorSevillaTte. Coronel José García-Aldave
Tabores de Regulares IndígenasInfanteríaEscolanoCeutaTte. Coronel Santiago González Tablas
Batallón Regimiento de ExtremaduraInfanteríaHespéridesBadajozTte. Coronel Muñoz
Batallón Regimiento de CastillaInfanteríaAtlanteBadajozTte. Coronel Álvarez Agudo
Batallón Regimiento de EspañaInfanteríaVicente PucholLorcaTte. Coronel Vicente Díaz García
26/07/1921Batallón Regimiento de la ReinaInfanteríaCórdoba
Cía. Regimiento de EspañaAmetralladorasLorcaCapitán Rodriguez
Baterías de Montaña y Cuarto LigeroMixtaGranada
Cía. Regimiento de TelégrafosTransmiisonesMadridCapitán Bordón
Batallón Regimiento de CórdobaInfanteríaCórdobaLuis Angosto Palma
Cía de Sanidad MilitarSanidadMadridCapitán Lasso
Batería Regimiento de CeutaMixtaCeutacapitán Molina
27/07/1921Batallón Regimiento de Otumba InfanteríaCulleraValencia
Cía Regimiento de IngenierosIngenierosVicente la RodaValenciaTte. Coronel Carmelo Castañón
Batería Regimiento de Artillería LigeraArtilleríaMonte ToroGranada
Regimiento de Gravelinas nº 41InfanteríaCabo CreuxBadajozTte. Coronel Zacarías García
Regimiento de Segovia nº 75InfanteríaCabo CreuxCáceresTte. Coronel Joaquín Gutiérrez
Cías Regimiento de Tetuán nº 45AmetralladoresVicente la RodaCastellón de la PlanaCapitanes Caravera y Rodríguez
28/07/1921Batalllón Regimiento de Tetuán nº 45InfanteríaRomeuCastellón de la PlanaTte. Coronel Felix Molins
Baterías 6º Regimiento LigeroArtilleríaVicente FerrerValenciaTte. Coronel Leopoldo Salgado
30/07/1921Regimiento Húsares de la Princesa y PavíaInfanteríaMadridGeneral Cabanellas

La placa mitificadora de Franco

Francisco Franco, entonces comandante, no tuvo un papel relevante en las operaciones de socorro a Melilla, que destacara por encima de las Unidades militares y nombres de oficiales ya mencionadas. Su presencia en el pabellón militar de la calle Castillejos se producirá en 1924, y como jefe accidental del Tercio, pues no era coronel, tras la muerte de Valenzuela. La placa actual es completamente falsa en su texto, Fue colocada allí en 2017, sustituyendo una anterior (1972), y en una clara finta a la Ley de Memoria Histórica vigente, pues sigue enalteciendo a Franco. Allí tienen su residencia oficial los jefes del Tercio. enaltecer al tercer Jefe de la Legión, sigue siendo franquismo tardío.

Al Ministerio de Defensa, antaño Ministerio de la Guerra, 100 años después, le seguimos pidiendo lo mismo. El número oficial de bajas y el nombre de todos los muertos y desaparecidos.

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El 4º Presidente y los Caídos de 1921


El Estado de la cuestión histórica

Juan José Imbroda Ortiz, 4º presidente de la Ciudad de Melilla, se ha convertido en el defensor del memorial a los soldados y militares caídos en 1921, y en defensor de la estatua de Francisco Franco, que es una estatua erigida a la memoria y exaltación de su figura personal, en lo que se denomina como franquismo tardío. La estatua de Franco dictador no tiene defensa posible. No merece la pena. Ha estado demasiado tiempo, de modo indebido, presente en las calles de nuestra ciudad. La otra opción, está en su derecho de pedirlo y proponerlo, pero también tuvo dos décadas para hacerlo.

Dice el 4º Presidente de Melilla que “los socialistas ya gobernaron dos veces y no retiraron la estatua“, lo que por un lado es cierto y por otro contiene su propia respuesta. Ahora los socialistas gobiernan por 3ª vez en España, y por 2ª vez en la Ciudad Autónoma y por eso mismo, esta vez la van a retirar. A la tercera va la vencida o la definitiva. No es algo pues, que pueda extrañar , es más, resulta lógico.

Monumentos y Mausoleos

Pese a que cuenta con buenos asesores en materia africanista e histórica, el senador y ex presidente Juan José Imbroda, mezcla monumentos y mausoleos, dos categorías totalmente distintas. Los monumentos recuerdan hechos específicos, como La carga de Taxdirt en 1909, o genéricos, como el de los Héroes de las Campañas (1931), que está en la Plaza de España, y que en realidad puede considerarse como un monumento al soldado desconocido. Sin embargo, este monumento, el más hermoso estética y conceptualmente de la ciudad, sí homenajea a todos Los Caídos españoles en todas las Campañas de Marruecos, desde que empezaron las Guerras de África. Implícitamente incluye a los soldados y militares muertos en la más sangrienta de todas, la de 1921, por eso tiene esa denominación.

Estos dos monumentos son, uno específico y excluyente, y otro genérico e inclusivo. El de la Plaza de España, con su bellísimo friso de la Madre Patria, es el monumento matriz de Melilla. Quizá el único que hace referencia a las miles de madres españolas, que perdieron a sus hijos en las Guerras de Melilla.

A los que sucumbieron por la Patria

El Mausoleo o Panteón de los Héroes de las Campañas, cuya construcción se inició el 7 de enero de 1911, con la presencia del Rey Alfonso XIII en Melilla, es un túmulo funerario que consta de capilla, cripta, osarios, nichos y bóveda. Fue costeado con las aportaciones de una suscripción popular llevada a cabo en toda la nación. Su bendición e inauguración se produjo el 8 de junio de 1915. Desde esa fecha se fueron trasladando hasta él, a todos los restos de soldados y militares caídos en combate, de las diversas guerras y combates sucedidos hasta esa fecha, en toda la zona Oriental del Rif.

Tras la catástrofe de 1921, y dados lo miles de restos anónimos, sin posibilidad de identificación, que se fueron encontrando diseminados por todo el territorio, se abrieron dos grandes zanjas, en las que se iban inhumando los restos de los soldados que se iban encontrando, a la par que se recuperaba el territorio perdido.

Monte Arruit tuvo un cementerio propio, denominado La Cruz, en la que se enterraron los más de 3000 restos humanos procedentes de la masacre homónima. Si en Annual, Igueriben u otros lugares puede hablarse de caídos en combate, en Monte Arruit, no. Fue la masacre inmisericorde de un Ejército que se había rendido y depuesto las armas, en espera de que se respetasen sus vidas. La Cruz de Monte Arruit albergó todos esos restos hasta el año 1948, cuando los cementerios de la región oriental rifeña comenzaron a ser trasladados hasta Melilla.

Los muertos españoles en esta localidad marroquí, están enterrados en la cripta principal, bajo la lápida con el célebre soneto de Goy de Silva, desde 1950. En la parte superior se encuentra una lápida con la lista de todos los cementerios exhumados. Por tanto, a los caídos en 1921 se les rinde memoria y agradecimiento en al menos dos lugares, en un monumento y en un mausoleo. Siendo muy puntillosos, se podría decir que lo único que no existe, es una lápida específica que hable de los muertos de 1921. Sin embargo, la mitad del cementerio de Melilla es puro recuerdo a los caídos en las campañas militares.

El monolito de Monte Arruit

El monolito de Monte Arruit, es una piedra que lleva grabado el soneto de Goy de Silva, y que estuvo sobre la cabecera de la Cruz del cementerio. Es por tanto una piedra sagrada, que sin embargo recibió muy mal trato público. Colocada por el 1er Presidente de Melilla, Ignacio Velázquez, en la plaza de España, fue objeto de vandalismo y de deterioro constante, hasta que tras una campaña ciudadana, llevada a cabo en el Foro del diario digital Meliya.com, se consiguió su restauración y traslado al cementerio, durante el mandato de Juan José Imbroda (2000-2019). El monolito fue donado tras una suscripción popular del diario ABC.

El único monumento ausente en el cementerio

El único monumento, o placa conmemorativa que falta, deliberadamente, en el cementerio de Melilla es el que haga referencia y homenaje, a los 300 melillenses abatidos durante la represión franquista. Todo lo demás son ganas de confundir, y de crispar el ambiente social y político de la ciudad. La fosa a la que fueron arrojadas todas estas víctimas, sigue sin recuerdo alguno, 80 años después. Esto sí nos preocupa.

Los muertos siempre regresan en julio


                                        Sanjurjo, Franco y José Antonio

Enrique Delgado

                  En julio de 1909 aconteció el desastre del Barranco del Lobo, a escasa distancia de Melilla. En otro mes de julio, pero de 1921, a 80 kilómetros de la ciudad, se produjo la gran hecatombe del Ejército español, en la meseta de Annual. Apenas 16 años después, en una frecuencia casi demoniaca, se inició la rebelión del Ejército de África, también en Melilla y siempre en el mes de julio. Tres enormes sacudidas sobre la Nación y siempre con el mismo epicentro.

                  En alguna entrevista perdida, el militar Francisco Franco afirmó: “Sin África yo no puedo explicarme a mí mismo”. Los exégetas del franquismo en la ciudad, afirmaron siempre que la basílica y diseño del Valle de Los Caídos está inspirado en la cripta del Panteón de los Héroes de África, un Valle en miniatura, situada en el cementerio de la ciudad. Ya es hora de reconocer esta vinculación e idea, que hasta ahora no ha traspasado las fronteras del Mediterráneo. Sin este monumento de Melilla, no puede explicarse tampoco el Valle de los Caídos.

                  El panteón y cripta de los Héroes, acoge los restos de los 3000 soldados sacrificados en masa por los rifeños de Abdelkrim, en la villa maldita de Monte Arruit. Hay que decir que era un ejército que se había rendido y depuesto las armas. Entre aquellos miles de muertos, estaba el capitán Primo de Rivera, Laureado de San Fernando a título póstumo. Todos los nombres ahora en litigio, coincidieron en algún momento de sus vidas en la ciudad de Melilla (Franco, Mola, Sanjurjo, Primo de Rivera). En apenas un mes, más de 10.000 soldados dejaron sus vidas en las ardientes tierras de África, en una carretera de 80 kilómetros, en línea desde la ciudad norteafricana.

                   Bajo los pies de la estatua de la Victoria alada, reposan los tres mil muertos referidas, y un poco más allá, se sitúan dos amplias fosas comunes, en las que pueden estar enterrados otros 8000 soldados y militares. Cuando se va a cumplir un siglo del mayor desastre de un ejército español, el Ministerio de Defensa, antes del Ejército, y antes aún de La Guerra, no han publicado ni una lista oficial de bajas, ni siquiera una aproximación numérica. Todo son especulaciones.

                                                  Franco y Stalin

                   Las comparaciones, salvo sin son correctas, no tienen porqué ser odiosas. La figura histórica que más se acerca a la de Franco es la de José Stalin. Ambos fueron generalísimos, ambos murieron en la cama, y ambos sustentaros sus tiranías o dictaduras, con un instrumento muy preciso: la represión y el terror ejercido contra su propio pueblo. Proporcionalmente, las estadísticas represivas son bastante similares. Ambos usaron los campos de concentración para los presos políticos y sustentaron obras públicas con el trabajo esclavo de los prisioneros. La comparación con Stalin sitúa a Franco en su justo lugar. Ambos gozaron del culto a la personalidad y de un temor reverencial.  En 1956, tras el proceso de desestalinización, el cuerpo embalsamado del dictador soviético fue trasladado desde la Plaza Roja, a una discreta zona bajo las murallas del Kremlin. Hasta en esto acabarán asemejándose los dos tiranos.

     Aunque sea de modo tardío, España debe iniciar ahora un proceso de “desfranquistización”, en un plan común para todo el Estado. Ya es hora de ajustar las cuentas históricas con el franquismo. Stalin también realizó obras públicas, la modernización e industrialización de Rusia, y no por ello se desvanecen ni uno solo de sus crímenes.

                           La cuestión del enterramiento de Franco y Sanjurjo

           La potestad sobre los enterramientos recae al completo sobre el Poder civil y Público. Ya no existen cementerios religiosos ni privados. Solo la Iglesia tiene algunas prerrogativas en sus catedrales y basílicas, pero en consonancia con la Autoridad Pública y el Derecho eclesiástico del Estado. El Gobierno de la Nación, ahora bajo la presidencia del socialista Pedro Sánchez, ostenta todo el poder legítimo y autoridad para decidir sobre el traslado de los restos de Franco, dictador  durante casi 40 años.

            La sentencia nº 000139/2018, de la Sala de lo Contencioso de Iruña/Pamplona, de 27 de junio, es un salto en el vacío, porque pretende anular decisiones legítimas del Poder civil, simbolizado en este caso por el Ayuntamiento de Iruña. El mausoleo en donde reposaban Sanjurjo, Mola y otros conocidos militares y golpistas navarros, podría ser un monumento, pero no un cementerio o un lugar de enterramiento. Desde la promulgación de la Constitución de 1978, toda la legitimidad en España recae sobre el Poder civil.

              Sanjurjo Sacanell reposa en Melilla desde hace más de un año, con el consentimiento y autorización de su hija, en el Panteón de Regulares, cuerpo castrense  al que perteneció en su vida militar. Fue enterrado aquí, con honores militares y en estricto aunque efímero secreto. Emilio Mola fue llevado por sus familiares a un cementerio de Jaén.

                 Francisco Franco, al igual que Stalin, fue Jefe de Estado, pero su figura sigue suponiendo un grave elemento de división en el país, por lo que se hace necesario el traslado de sus restos a un enterramiento familiar, en este caso el panteón familiar de El Pardo. Al tratarse de un jefe de Estado, los derechos de la decisión no están en modo completo en manos de la familia, sino que también el gobierno de la Nación tiene su parte alícuota de legitimidad. Es claro que todo sería mejor con el beneplácito familiar, pero si ésta niega su colaboración, entonces el Estado tiene todo el derecho a decidir su traslado al lugar que considere más apropiado, y en el que mejor se preserven “sus derechos mortuorios”.

                     José Antonio se quedará en el Valle, considerándole víctima de guerra, lo que supondrá, en cierto modo, reconocer la presunta “ilegalidad” y error de su ejecución en Alicante, en  el mismo día que Franco, en esas extrañas paradojas que tiene la historia.

 

 

 

Igueriben, 1921. El día antes.


         El olvido del Comandante Benítez en Melilla
En la mañana del jueves 21 de julio de 1921, el Rey Alfonso XIII se encontraba en Burgos junto a su esposa, la Reina Victoria Eugenia. España no sabía nada de lo que estaba sucediendo en el Rif. En la loma de Igueriben, en la madrugada, apenas unos poco hombres, al mando del comandante Julio Benítez, entre los que se encontraba el capitán Luis Casado Escudero, resisten sin apenas munición, sin víveres, ni agua y sin ni siquiera esperanza. Estaban vivos, pera ya muertos. Les quedaban 21 disparos de cañón, y en el último heliógrafo al Cuartel General de Annual, “Julio Benítez dice: contad 12 disparos, y luego abrid fuego sobre la posición, pues moros y españoles estaremos envueltos en la posición”. Pasado el medio día, el silencio sobre Igueriben era absoluto. La paz que instaura la muerte ya se había adueñado de la loma. Era o fue el preludio del gran desastre, el de Annual, la loma de Igueriben fue “el día antes”.
Luego llegó la hora de los honores, con autoridades, con presencia Real en Málaga y la inauguración del Monumento al Comandante Benítez, junto al único superviviente de la posición, el capitán Casado Escudero. Y después de la hora de los honores, llego la del olvido. No sé que fue de la viuda de Julio Benítez, pero su única hija, murió sola y pobre en Melilla, en lo que hoy es la calle del Doctor Sancho Miñano, en una casa próxima a la calle del General Marina. Es verdad que hay en Melilla una calle con su nombre, y con un placa que estaba colocada en un edificio que fue derruido, y que al no concluirse la obra del nuevo, todavía no se ha sido repuesta en su lugar.
Sé que los objetos personales de Benítez, están en manos de una persona, a la que la propia hija del comandante se las donó, porque fue de la pocas que la atendió en los últimos años de su vida, llenos de soledad y probablemente de tristeza.
Demasiada guerra en Marruecos, demasiados muertos españoles y rifeños en los campo del Rif, para nada, salvo para el enriquecimiento de unos cuantos, y para llenar las pecheras de muchos, aunque no tantos. Melilla y su cementerio, que deben ser declarado de Héroes, pero de héroes a la fuerza. Nunca deben olvidarse la cosas, aunque ya hayamos escrito de ella. Aunque hasta hoy, no teníamos fotografías del monumento al comandante Julio Benítez en Málaga.
Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/08/09/la-doble-cruz-del-capitan-casado-escudero/

Laureada a la Caballería de Alcántara en 1921


           Esta entrada va a ser breve, porque lo que busca es el debate abierto y directo, en una decisión sorprendente tomada el pasado viernes por el Consejo de Ministros presidido por Mariano Rajoy. El Desastre de Annual es un hecho luctuoso para el Ejército español, pero afortunadamente lejano en el tiempo. Pese a esa distancia temporal, es obviamente un acontecimiento de mucho calado y peso en la historia de España. El interés que suscita es tan grande, que se siguen esribiendo una novela tras otra sobre este tema. Ya hemos comentado dos en El Alminar.

         Yo no soy versado en asuntos militares, aunque me interesan. Tenemos como  colaboradores y opinadores a grandes expertos en esta materia en El Alminar. Son ellos, si quieren, los que deberán arrojar luz sobre este asunto, el de la concesión de La Laureada Colectiva al Regimiento de Cazadores de Alcántara, cuyo heróico sacrificio salvó muchas vidas, en la vergonzosa retirada del ejército español desde el campo de Annual. Lo triste es que ese sacrificio resultaría baldío a la postre, pues los que salvaron sus vidas y se refugiaron en Monte Arruit, perecieron también de igual modo, como el propio Fernando Primo de Rivera, Tte. Coronel del Regimiento y que moriría finalmente en la localidad marroquí de infausta memoria para España.

        Lo que me ha sorprendido y mucho, es que el Regimiento no tuviera concedida esa medalla militar, la de mayor categoría del Ejército español. No seré yo quien escriba que aquel sacrificio no fuese merecedor de esa recompensa, pero en su momento. Concederla en el año 2012 es claramente un anacronismo, que obliga a pensar en las motivaciones del Ejecutivo del Partido Popular para hacerlo ahora. Todas las razones que se me ocurren no son ninguna buena, ni bienintencionadas. Hay algo oscuro en esa decisión del Gobierno de Mariano Rajoy, además de que resulta una maniobra de distracción, claramente patriotera, que no va a dar los resultados esperados.

         En Melilla, el silencio es absoluto. La autoridades multiculturales de la ciudad no se han atrevido a decir nada, pese a que acuden a cualquier acto militar, y fomentan la vinculación de la ciudad con el mundo militar por el motivo más nímio. Está claro que la concesión les ha pillado con el paso cambiado y fuera de juego. Me gustará ver este 21 de julio, cuando recuerden la gesta del Regimiento de Alcántara, que autoridades acuden a la Tribuna de Honor, para imponer La Laureada a la Caballería de Alcántara.

       Las Guerras de Marruecos, desde la primera hasta la última, fueron guerras coloniales, llenas de héroes, pero de héroes a la fuerza. Eran soldados que defendia intereses comerciales y políticos de otros,  en un país que nunca les había pertenecido y en el que no tenían porqué estar, exceptuando claro, a las ciudades de Ceuta y Melilla. Todo lo que sucedió en el Norte de África, en Marruecos es mejor no recordarlo, al menos de esa manera, salvo que se pretendan otras cosas, que prefiero no pensar.

       El otro silencio llamativo es el de los exégetas y hagiógrafos del mundo militar, de los que Melilla está llena. Por cualquier motivo o asunto hacen un relato de heroicidades, y en esta caso nadie ha salido a felicitarse por esta anacrónica concesión, o a alabar al Gobierno de Rajoy porque 91 años después salden esta deuda histórica, que sin duda el Ejército español tenía con este Regimiento. Demasiado silencio. Esperemos a esa Tribuna de Honor el próximo 21 de julio.

   Nota: Artículo del periodista Ignacio Cembrero sobre la concesión de La Laureada: http://blogs.elpais.com/orilla-sur/2012/06/el-gobierno-de-espa%C3%B1a-glorifica-un-episodio-de-la-guerra-colonial-del-rif.html. Aprovecho la ocasión para añadir el enlace a su blog: “Orilla Sur”, en el blog roll.

 

  

Retorno a Annual


          Annual, una herida abierta

    Hay comentarios que merecerían ser post o entradas. Este es el caso del comentario que presento ahora y que había quedado oculto entre diversas respuestas, aunque en principio fue directo, sin motivo, a la carpeta de spam, que reviso a diario. Recuerdo que cuando llegué a Melilla en 1979, siempre había un tema del que se habalba en voz baja, y ese era  Annual y el célebre expediente Picasso. Este comentario incide en esa sensación, por eso lo repoduzco como entrada, con todos los videos y enlaces y con todos los honores que merece una colaboración así. No pretendía entrar en este tema, pero Monte arruit me ha llevado hasta él.

        Comentario de Jesús:   

Hola, hace un par de semanas, buscando datos de la historia de Melilla llegué a tu blog y he de decir que me tienes enganchadisimo. Yo no soy de Melilla, pero mi mujer si lo es, y he de decir que yo pienso igual que tu en relacion a esa especie de “dejarse llevar” de los melillenses en relacion a ese pensamiento unico que esta claro que campa a sus anchas en esa preciosa ciudad.

Sobre el tema de Monte Arruit y del desastre de Anual en general, hay un documental que no se si conoceis que esta realmente bien:http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=ri5PZNTtM4k

        En mi opinion merece mucho la pena visionarlo y disfrutarlo. Para mi, descubrir la historia de Anual y especialmente Monte Arruit ha sido un bofeton en toda la cara que aun me tiene conmocionado, ahora, Igueriben, Abarran, Sidi-Dris, Ben-Tieb, Monte Arruit o Izumar son lugares que no consigo quitarme de la cabeza, cuando apenas hace dos meses ni siquiera sabia que existian. Parece mentira como todo lo relacionado con Anual ha sido borrado de los libros de historia, cuando deberia ser algo estudiado y analizado hasta la saciedad para que no volviera a ocurrir nada parecido.

           Siempre que iba a Melilla tenia la impresion de que algo habia pasado que explicara esta lenta decadencia de la ciudad, y que yo no podia explicar como se habia venido abajo tan pronto toda la gran riqueza que el centro de Melilla aparentemente demostraba. Ahora lo tengo claro: yo creo que el origen de esa decadencia hay que ir a buscarla en el papel que Melilla fue perdiendo poco a poco despues del desastre de Anual. Ahora Melilla esta viviendo una segunda epoca de esplendor economico (yo creo que irreal y con pies de barro) que seguramente no sera eterna, segun los tiempos que vivimos. Antes fue el espejismo colonial en Marruecos, ahora el espejismo de la irreal economía prospera europea, y a ver en que queda esto….

Un saludo y sigue con tu labor, los que aman (y amamos desde la lejania) Melilla te lo agradeceran con el tiempo.

 Nota: El blog de Jesús : http://soycalamardo.blogspot.com, y su reportaje sobre Annual: http://soycalamardo.blogspot.com/2011/12/el-desastre-de-annual-i-prologo-bajada.html