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El paso infernal


                  Hubo un tiempo en el que la excelencia convivía con la cochambre en la ciudad. Ahora la excelencia se reduce de manera ostensible, mientras que lo mugriento y cochambroso aparece por cualquier lado, sin que nadie le de solución. La entropía siempre tiende a aumentar en el Universo, y Melilla es su centro. La entropía es el gran agujero negro que devora la ciudad, por cualquier parte en la que uno se fije.

              Este punto es uno de los más cochambrosos de la ciudad. Está situado en el Paseo de ciudad Málaga. Otro absurdo, porque de los mil nombre posibles, a nadie se le ocurriría casi repetir un nombre que ya existe en la ciudad *, salvo claro está, a san Abundio.

            Tres contenedores situados de modo estratégico sobre la acera, a la que estrechan el paso, y esparcen sus olores e insectos, sobre todo en los meses calurosos. Están situados a solo muy pocos metros del Burger King, y del HiperSol de la explanada de San Lorenzo (sin multifuncional). Colindan con un terreno baldío que supuestamente es una zona ajardinada de la urbanización privada adyacente.

          La maleza y las ramas, creciendo de modo  irrefrenable impiden el paso, incluso a personas de mediana estatura. Lo más normal es compartir el paso con personas sin hogar y mendigos que rebuscan en los contenedores. En la noche es una zona adecuada para acechar o para cualquier tipo de encontronazo no deseado. En realidad nadie pasa por allí, ni siquiera a plena luz del día. La infección y los malos olores, además del aspecto del lugar no ofrecen una imagen atractiva, ni siquiera confianza para el paso.

   Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/12/16/melilla-el-absurdo-en-las-calles/

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Melilla, apathy town


La entropía en la ciudad


 

                  Los árboles que se elevan

     Cuando no existen nuevas ideas, ni un proyecto nuevo para una ciudad, entonces del cajón del que se echa mano es del de las ideas viejas ya fracasadas, y volverlas a poner en marcha para ver si vuelven a funcionar. Una de ellas es la de la peatonalización del centro de la ciudad y de algunas de sus calles. En su momento, cuando se intentó hacer, generó un fuerte rechazo entre los propios comerciantes, que incluso llegaron a crear una plataforma en contra del proyecto. Ahora parece que esos mismo comerciantes lo demandan. No hay manera de entender a Melilla, ciudad en la que se defiende con la misma virulencia, lo que 10 años después se condena, incluso con las mismas personas al frente.   Una de las calles “peatonalizadas” fue la de Severo Ochoa, que hoy presenta la característica singular de que algunos de los árboles se están elevando del suelo, casi arrancando los alcorques y creando nuevas oportunidades para tropezar en pleno centro comercial, abierto o cerrado, según la perspectiva desde la que se mire.

                           El aumento de la entropía en Melilla

        La entropía es un concepto físico que se ha extendido también al lenguaje cotidiano. Es una medida del orden o del desorden de un sistema determinado. Hay dos tipos de entropía, la reversible y la irreversible.  Una copa de cristal es un sistema ordenado de moléculas, que si se arroja al suelo estalla en mil pedazos, dando lugar a una situación de entropía irreversible. Todo sistema tiende hacia la entropía, y para frenar el continuo aumento del desorden, es necesario realizar un trabajo constante para frenarlo. Este tipo de entropía es reversible.

          Tal es el caso de las calles de una ciudad. Cuando se asfaltan, urbanizan e inauguran, suelen estar casi siempre en perfecto estado de orden, pero al cabo del tiempo, y por mil diversas causas, todo se empieza a desordenar, a ofrecer un aspecto descuidado. Hay que invertir trabajo, tiempo y dinero para hacer volver todo al estado inicial. Si ese trabajo no se realiza de modo constante, entonces la entropía se adueña de todo y consigue hacer parecer viejo, lo nuevo. Este sucede en un sistema físico, en una ciudad, en la propia vida personal o incluso en nuestra propia casa.  El inexorable avance de la entropía es una constante universal.