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Chimeneas industriales en Melilla


         Quedan tres escasos vestigios de lo que fue el pasado industrial de Melilla, son tres chimeneas. La primera, la más alta, la encontré en el mes de junio. Hasta ese momento no era consciente de que existiesen restos industriales en Melilla, pese a que conocía la historia de “los tejares” y las diferentes fábricas de ladrillos de Melilla. La foto de la chimenea de la fábrica de ladrillo que traje como entrada a El Alminar (https://elalminardemelilla.com/2011/07/04/el-pasado-industrial-de-melilla/), originó una serie de comentarios interesantes. El primero databa su localización y nombre: La Bóvila, propiedad de la familia melillense de los Martín Casaña, situada toda o sólo en parte, sobre la llamada finca de Miaja, que dicen era propiedad del que fuera general de La República y que saltara a la fama como Jefe de la defensa de Madrid en 1936.

       Lo más curioso y figura anotado en la entrada, es que al subir por la escalera que rodea el fuste, caña o tubo de la chimenea, hasta el mirador metálico, para realizar fotos desde allí, apareció en la fotografía panorámica otra chimenea industrial de ladrillo cerámico, de la que también desconocía su existencia. Pese al evidente interés que me produjo el “descubrimiento”, el tiempo pasó y no volví en busca de aquella otra chimenea.

       Sin embargo, todo cambió cuando cuatro meses después otra comentarista, Gracia, no sólo volvió a despertar el tema, sino que además me abrió las puertas a un interesante mundo que desconocía, pese a que todos los que viajamos, vemos chimeneas industriales por cualquier lugar de España. Su blog es un documentado catálogo del universo de las chimeneas industriales, http://bloggracia.wordpress.com/.  Espoleado por este nuevo descubrimiento y por su nuevo comentario pidiéndome una foto ampliada de la chimenea de La Bóvila, procedí a buscar y completar el trabajo prometido sobre las chimeneas industriales de Melilla.

        Tras localizar un trabajo en internet, resulta que es de la misma  autora del comentario en El Alminar de Melilla, lo que hace más interesante o casual todo este trasiego de comentarios, redacciones y fotografías. Las chimeneas altas, como la de La Bóvila o la de Serón, pertenecen a antiguas fábricas de ladrillos y tenía una altura mínima exigida, para que los gases tóxicos fuesen directamente a la atmósfera y no perjudicasen ni a los trabajadores, ni  a las personas que pudieran residir en las inmediaciones. Las chimeneas más pequeñas y bajas de altura, como la del antiguo Parque de Artillería, son probablemente para los escapes de los humos  de hornos de pan. Creo que estas son loas tres únicas chimeneas existente en Melilla.

     Hasta la fecha no he visto estudios sobre el pasado industrial de Melilla, ni creo que existan planes o interés en conservarlas, y eso pese a que  existe una especialidad académica denominada como arqueología industrial. Para cualquier información más amplia, recomiendo la lectura del trabajo de Gracia López y las visitas a su blog. Merece la pena y a mí ya me interesa el tema.

Nota: La corona o remate de la chimenea de La Bóvila, parece muy interesante desde el punto de vista arquitectónico. En otra visita posterior intentaré fotografiarlo con detalle.

PD: Trabajo en PDF sobre las chimeneas industriales de la profesora Gracia López Patiño, http://gilbert.aq.upm.es/sedhc/biblioteca_digital/Congresos/CNHC5/CNHC5_057.pdf

El pasado industrial de Melilla


                    Los ladrillos de la carretera de Farhana

            Es probablemente la chimenea industrial más alta de Melilla y está tan escondida por las nuevas edificaciones que no es visible, al menos desde la carretera de Farhana. Los vecinos sí la conocen y también resulta visible desde la zona baja de La Cañada de Hidúm. Yo, ni la conocía ni había reparado en ella, aunque tenía noticias de que existió una fábrica de ladrillos en esta zona. Me la encontré por razones de trabajo, cuando buscaba vecinos para una de las muchas encuestas que realiza el INE (Instituto Nacional de Estadística), en Melilla.

              La fábrica fue instalada allí en los primeros años del siglo XX o incluso algo antes, con la expansión de Melilla tras los acuerdos con Marruecos de 1863 y aunque en un uso completamente distinto, están todos los elementos de la misma. La chimenea, los hornos, las instalaciones industriales y el secadero están intactos. Desde luego es un conjunto que debería ser declarado como Bien de Interés Cultural. La chimenea es muy sólida y no corre riesgo alguno, pero no estaría dé más que fuese catalogada y reflejada como parte de la historia industrial de Melilla, de la que ya quedan poquísimos ejemplos.

               Tras la independencia de Marruecos en 1956, la fábrica vivió sus últimos años de actividad, al quedar las tierras arcillosas al otro lado de la frontera. Hoy, todos los ladrillos que se consumen en la ciudad son traídos desde Marruecos. Hay otra chimenea industrial dentro del Acuartelamiento Pedro de Estopiñán, frente al Parque Forestal, pero tiene  aproximadamente la mitad de altura que ésta. Todavía se puede subir hasta la mitad de la torre, por la escalera metálica, y obtener unas espectaculares vistas de todo el entorno de Melilla. Es un lugar interesante y que está dedicado al desguace de vehículos militares en la actualidad.

                PD: Curiosamente, la fotografía realizada desde la chimenea, sirve para descubrir otra situada justo enfrente,  en la ribera del arroyo Farhana y que señalo con un círculo amarillo.