Las fuentes del Parque Hernández


 

                       Agua que no has de beber

        A veces no hay una sola fuente, sino varias. En el parque Hernández hay tres, una en el mismo lugar que hace cien años, cuando fue inaugurado. Hace apenas una semana dimos cuenta de una que presentaba un estado lamentable y hoy podemos decir que ya está reparada y pintada. Esto es bueno porque indica que todavía algo se mueve en la anquilosada máquina del Gobierno de Melilla, y también porque quiere decir que El Alminar se lee y tiene su influencia. La prensa sometida a «la voz de su amo», sea quien sea (no nos vamos a molestar en averiguar eso), ya no cumple enteramente la función de vigilar el estado de las cosas de la ciudad, y por esos los ciudadanos, se buscan foros, redes sociales, o blogs en los que expresar sus opiniones o poner de manifiesto sus denuncias. Algo hay que hacer.

        La fuente está reparada, pero no hemos aclarado su la cuestión de la potabilidad, aunque lo suponemos, porque no hay indicación contraria. Sin embargo, en la entrada del parque se advierte de que el agua de las fuentes no es potable, pero no especifica que son solo las ornamentales. En 2010 se reintepretó el centenario parque melillense y se le añadieron fuentes, losetas, esculturas y nuevos paseos, tras los durísimos años de la instalación de la Feria de Melilla en su recinto. La sensación es que el Parque Hernández no ha superado ese mal trato y ha perdido consistencia forestal. La sombra ya no abunda, salvo en su lado Oeste, en la zona infantil y en la de la extinta ludoteca.

          Siempre nos encontraremos con fuentes, pero no toda el agua puede beberse. Cada vez hay menos agua pública a disposición de los ciudadanos. En los años del paro y de la crisis, cada vez hay más gente sentada por las mañanas en el recinto del parque, que resulta un buen termómetro social. Se dice que las cosas han sido testigos de muchos sucesos, como este parque, sin embargo, probablemente quede muy poco de su estado original. Es el mismo lugar, el mismo nombre, pero todo es ya diferente. La placa de la reinauguración, la del año 2010, apenas se lee ya. Como diría Antonio Machado: Todo pasa y todo queda.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/09/18/la-fuente-del-parque-hernandez/

La fuente del alcalde Gonzalo Hernández


 

          La increíble historia de la fuente del Parque Hernández

       Nada hay más traicionero que la memoria, ya sea propia o ajena, y nada peor que la selectiva. Por eso son muy importante las hemerotecas o el escribir las historias para que nadie las olvide. En sólo una semana, se ha calificado al alcalde socialista de Melilla (1983-1991), de ser el mayor arboricida, déspota, inútil, y prepotente.  Resulta increíble y estremecedora la virulencia y vigencia  del recuerdo hacia Gonzalo Hernández, después de haber visto todo lo que vimos durante el mandato de Ignacio Velázquez, y de lo que seguimos viendo en el de Juan José Imbroda. Algunos no recuerdan lo que escribieron, y quizá tampoco recuerden lo que vivieron. Y digo, para que nadie piense que vengo a recordar el pasado, que tanto las posibles culpas reales o atribuidas, de los dos primeros nombres mencionados, están suficientemente expiadas, y que todo el mundo es merecedor de una segunda oportunidad. Han sido los últimos comentarios enviados al Alminar, lo que me ha llevado a recordar esta historia. Es la historia de una fuente, que todos han creído olvidar, hasta que lo recordemos aquí.

                               La fuente del Parque Hernández  

                 En el Parque Hernández hay en la actualidad 6 fuentes con luces y colores, una de ellas musical, y todo el mundo está encantado y atribuye a Juan José Imbroda la invención*. Es más, las fuentes de colores han proliferado por toda Melilla. La plaza multifuncional de San Lorenzo está llena de música acuática. Pero para hacer justos, hay que recordar que el primero que instaló una fuente de estas características en Melilla, fue el alcalde socialista Gonzalo Hernández en 1990. ¿Qué ocurrió, por qué ya no está?.

                La respuesta es sencilla. La derecha de Melilla de entonces, no sé si era Coalición Democrática o Alianza Popular,  se volvió loca e incluyó en su programa electoral «la demolición de la fuente».  Animo desde aquí, antes de que la quemen o desaparezca, a que analicen la hemeroteca de aquel año y las declaraciones de nuestros entonces próceres, sobre la fuente. Fue un esperpento digno de Valle Inclán. El caso es que al día siguiente de iniciar su mandato, se obligó desde todos los medios posibles, al recién elegido Ignacio Velázquez a derribar la fuente. Las máquinas retroexcavadoras la demolieron hasta no dejar rastro de ella.

              Hoy me consta que el recién elegido alcalde y luego primer presidente Autonómico de Melilla, quiso, a modo de los presidentes estadounidenses, otorgar un perdón presidencial a los posibles desatinos del mandatario anterior, pero  los sectores más radicales de su partido, se lo impidieron. La derecha extrema era muy dura en Melilla en 1991, e Ignacio Velázquez era un recién llegado, al que luego devoraron los mismos lobos de su partido, con la ayuda de algunos más. ¿Si esto hicieron con una fuente, qué no hubiesen hecho con los nombres de Franco?. En 1999 enviaron a los Tribunales de Justicia a cuatro ciudadanos por pintar de modo simbólico, la estatua del dictador. Nunca antes o después, se ha denunciado a nadie por pintar o arruinar en nuestra ciudad, estatua o monumento alguno.

      Nota: La instalación de fuentes en el Parque Hernández, tuvo precedentes en la etapa franquista. La de Gonzalo Hernández fue conocida como «la bañera».

    PD: * Es una recomendación para que renueven el repertorio musical de la fuente del Parque Hernández. Nos sabemos de memoria las canciones de Enya y Bonnie Tyler.