Parque Hernández,sala de lectura infantil


                La gestión de una ciudad es esto. Es también dar la mayor oferta posible de opciones, gastando la menor cantidad de dinero que se pueda. Esta última ecuación es imposible de entender o aplicar en Melilla, también en otras ciudades de España, pero claro, la que nos afecta es la nuestra, porque es en la que queremos las cosas. Llega un fin de semana y ya no hay ningún lugar al que llevar a los niños/as que no sean los habituales parques. Las bibliotecas están cerradas y no hay lugares en donde puedan llevar a cabo actividades lúdicas de mesa o de aprendizaje. En esta zona del parque se eliminó la antigua y tradicional pista de baile y patinaje y ya no hay niños por esta zona. Es una parte abandonada y solitaria del Parque Hernández.

           Cualquier cosa sería más deseable que este estercolero, un basurero de lujo en el centro de la ciudad. Se podría hacer una sala de proyecciones de películas infantiles. Una televisión plasma de grandes dimensiones, unas cuantas butacas, un reproductor DVD y no sería difícil emplear esta sala en cosas provechosas para los niños/as. Tampoco sería caro. Incluso se podría instalar un pequeño «ambigú» con meriendas a bajo precio para los niños. Podría estar incluido el bocadillo y la proyección de la película infantil. Ideas sobran, pero no hay voluntad de salir de esta entropía que devora a la ciudad de Melilla. Es una inercia que corroe y va degradando la ciudad poco a poco.

          Se gastaron 3 millones de euros en la reforma de este parque. Se acaban de pedir otros 8 millones para inversiones, en general, pero lo que tenemos, son estas cosas.

Fotos antiguas y desconocidas de Melilla


          La aportación documental de un amigo de El Alminar, va a servir de base a esta nueva sección de El Alminar de Melilla. Son fotografías antiguas, poco conocidas, que voy a compartir con todo aquel que quiera descargarla. No le voy a poner ningún tipo de marca de agua, para que todos puede utilizarla como mejor le parezca. La idea es de Dani JSR, que abrió un post con una temática parecida, en un Foro de infausto recuerdo. Todas son del año 1971, realizadas desde un avión. Algunas son fácilmente identificables, otros no.  Iré subiendo las fotografías de dos en dos,  hasta que se acaben las fotos novedosas.

         La 1ª fotografía está realizada sobre la desaparecida Isla de Talleres y antes de que se hicieran los chalets. Destaca el parque Hernández y otros edificios característicos, incluso el campo de deportes de la calle Bandera de Marruecos,que hoy es un edificio de viviendas. La 2ª de las fotografías es una panorámica completa del Bº del Real, que necesita muy pocos comentarios. La calle Mar Chica es la arboleda del lado derecho de la foto. Se ve perfectamente el campo denominado como  «huertas del Real» y también que no está construido el puerto marroquí de Beni Enzar.

          Es una medida contra los APAs (archivos personales de autor), cuyos fondos proceden en su mayoría de extintos organismo oficiales, inconsultables y destinados solo  a ocultar la verdadera historia de Melilla y al provecho personal y único del autor.

          Nota: Las fotografías fueron realizadas por uno de los helicópteros del portaaeronaves Dédalo, en su visita a Melilla en 1971.

Verdín peligroso en el Parque Hernández


            La ciudad está llenas de zonas en donde cualquier ciudadano se puede accidentar, debido a la mala conservación de pavimentos, aceras o de cualquier otra zona de tránsito. De hecho, son decenas los ciudadanos que se caen a diario en las calles, aunque son muchos menos los que luego reclaman «esos daños corporales» al Ayuntamiento, que es el responsable civil subsidiario de este tipo de accidentes. La Dirección General de Administración Pública o la de Sanidad y Consumo, deberían hacer una campaña pública en la que se animase al ciudadano a «denunciar» cualquier incidencia peligrosa que vea en las calles y aparte, informarle de sus derechos, el de recibir asistencia médica con cargo al municipio y el de reclamar daños corporales. Pero eso sería en el caso de que existiese una Administración preocupada por los ciudadanos.

                         Verdín peligroso en el Parque Hernández

       El verdín se forma en zonas muy húmedas y en presencia de agua, justo lo que ocurre en esta parte del «remozado» Parque Hernández. Lo que iba a ser «el paseo del agua» se ha convertido en un gran y permanente charco, que afea esta zona del Parque y que además carece de valor estético. Por si fuera poco, esta zona ya de por sí umbría, se encuentra mojada constantemente y se ha creado una fina y peligrosa capa deslizante de verdín. Por aquí pasea la gente y sobre todo niños y el riesgo de caídas, que de hecho se producen, convierte este malogrado «paseo del agua», en algo verdaderamente peligroso.

Una zona infantil en colapso absoluto


                 Peligroso estado del travesaño del columpio

                   Han pasado sólo dos días desde que un ciudadano, desde un blog personal (La otra Melilla), lanzara la alerta.  El lunes, el propio «cuidador» del Parque Infantil llamaba a la Policía Local alarmado por el estado de una de lsa áreas de juego, que procedió a clausurarla. Ayer mismo, desde este blog, poníamos nombre a la causa que está devorando «el parque infantil», la carcoma. Por la mañana, los Bomberos y los servicios de inspección de La Ciudad Autónoma, cerraban otra atracción, la tercera de las cinco existentes en el parque.

                      Sin embargo, se les pasaba por alto el gravísimo estado del travesaño del columpio, completamente carcomido y a un solo paso del resquebrajamiento, a un sólo paso de que cualquier niño o niña salga lanzado mientras se mece en los columpios.

                     Todo un ejemplo de un tipo de gestión, que los ciudadanos han decidido que continue cuatro años más. Una gestión virtual, basada solo en la propaganda, que no resiste ser sometida a la realidad de las cosas. Una Gestión, en la que son los propios ciudadanos los que tienen que alertar, del estado de las cosas, mientras un gobierno esclerotizado y sin capacidad de reacción, absolutamente desgastado, ni siquiera es capaz de tomar la única medida que debe, la única medida sensata: «Cerrar el área infantil del Parque Hernández».