La jubilación del Secretario


José Megías Aznar, deja la UNED tras 40 años

Pepe Megías, el camarlengo de la UNED en Melilla, deja su puesto de secretario tras 40 años de servicios prestados, primero como profesor tutor de Literatura en 1981, y como secretario desde 1983. Dicen que hay algunos cargos que forman carácter, pero en Melilla a veces sucede al revés, y el carácter de ciertas personas, confieren una singularidad al cargo desempeñado, que desaparece tras su marcha. Con Pepe Megías, granadino de Armilla y llegado a la ciudad en 1979, sucede algo parecido.

Hay secretarios que llegan a adquirir más importancia y conocimiento del público que los propios delegados, directores, o incluso alcaldes, entre otras cosas porque ellos permanecen y los rectores y titulares, no. En los últimos 40 años, cifra necesaria para dejar cierta improntas, solo existió un secretario en la Delegación del Gobierno (Francisco Avanzini) y muchos Delegados, algunos de los cuales ya están en el olvido. Algo parecido pasó en el Ayuntamiento con Alfredo Meca Pujazón y José Antonio Jiménez Villoslada. En este senda y camino de grandes secretarios, se encontrará hasta el día 31 de diciembre, José Megías Aznar. Ayer, día 2 de diciembre, abandonó su despacho en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, para disfrutar de su último periodo de vacaciones, antes de la jubilación.

Su primer trabajo en Melilla fue como profesor de las recién creadas Aulas de la Tercera Edad, en 1979, bajo la supervisión de José Manuel García Margallo, ex Ministro de UCD (Unión de Centro Democrático) y diputado por la ciudad en 1979. En 1980 ejerció unos meses como periodista en El Telegrama de Melilla, y también fue contratado como profesor en La Salle, por espacio de un curso académico. Esto último fue posible porque a su condición de licenciado en Filología Hispánica, suma también dos años de Teología en un centro de La Compañía de Jesús o «Jesuitas».

Algún día hablaremos de «las leyes de Melilla», y por eso mismo todos y todas sus conocidos le han preguntado los mismo: ¿Te quedas en Melilla? porque no es usual. Cada día, cada semana, cada mes, se deja de ver a alguien conocido en la ciudad, porque la han dejado atrás por jubilación o traslado. El apartado 5º de las leyes no escritas de los melillenses, estipula que: La persona que se jubila, no suele esperar a acabar el día para abandonar la ciudad. Pepe Megías no será de esos, porque su vida y hacienda están en esta ciudad, a la que ha dedicado más de media vida. Casi igual que a la UNED, fundada en 1975, en una de alas del edificio del Ayuntamiento.

En política su militancia de toda la vida ha sido el Partido Socialista, del que fue ideólogo y jefe de campaña hasta 1999, fecha en que Mustafa Aberchán lo llamara para hacerse cargo de la mega consejería de Economía y Hacienda, en la que que adquirió fama de implacable frente a las trapisondas. Su actividad actual es la de intentar «resucitar la conciencia y moral públicas» en un movimiento de opinión llamado Melilla Levántate, por los que sus integrantes son conocidos como «los lázaros».

Con la marcha de Pepe Megías y la ausencia de director, la UNED de Melilla está en Sede vacante. Sus muchos recursos y actividades, confieren a este centro el carácter de eje cultural de la ciudad. Todo lo que se abra a partir de ahora será nuevo.

Viernes 13 y el Estatuto de Melilla


                                Pepe Megías agita las aguas del pantano

        En un pantano reina la calma y el silencio. Quién quiera que tire allí una piedra observará que no ocurre absolutamente nada. No se mueven ni los pájaros ni las ranas. Nada altera su quietud. En una marisma hay bullicio, en el pantano, que es su opuesto, no. Pepe Megías, peso pesado del socialismo melillense durante dos décadas, las mismas que lleva ahora vinculado a la formación de Mustafa Aberchán. Pepe Megías es hoy el director de la UNED de Melilla, y en el pasado fue Consejero de Economía en «el año de Aberchán» y eso es lo que ha intentado, agitar las aguas del pantano del conformismo local, con un artículo titulado ¿Quo vadis Melilla?.

           Cuando Coalición por Melilla llevó a una comisión municipal su propuesta del 13 de marzo como posible para el día de la Autonomía, en El Alminar no dijimos nada, por puro cansancio y hartazgo. No hubiésemos escrito nada, ni aunque se hubiese propuesto el 28 de diciembre como fiesta autonómica. El 13 de marzo es simplemente el día de la nada. Es una propuesta sin sentido y sin fundamento, aunque como regalo nos prometía retirar ese día la estatua de Franco.

             Llevamos muchos años diciendo que el 17 de septiembre no es el día de Melilla, aunque sí la efeméride de la conquista, y proponiendo una alternativa, la del 7 de junio, fecha en que la Corona de España aceptó la ciudad de Melilla bajo su dominio. Hasta ese día de 1556, Melilla era solo una ciudad perteneciente al Ducado de Medina Sidonia, y esto ya lo escribimos en el año 2011. ¿Por qué este día?. El primer motivo y el más importante es porque el Día de Melilla debe reflejar necesariamente, como condición sine qua non, su vinculación efectiva con el Reino de España. La segunda razón que lo avalaría sería que no es un día de sangre, como exige CPM, ni refleja una acto bélico, como apunta José Megías.

                                      La importancia del año 1995

              El año 1995 fue un año importante para la ciudad, pero no por la aprobación del Estatuto de Ciudad Autónoma, asunto al que nadie dio importancia y que se consideró solo un trámite administrativo. Fue rechazado por todos excepto por PP y PSOE, que fueron los partidos que lo pactaron y aprobaron en el Congreso. Entre 1991-1995 la composición del Ayuntamiento era la siguiente: PP 12 concejales, PSOE 11 y Partido Nacionalista Español (PNEM), 2.

              En 1995 surgió una formación nueva, Coalición por Melilla, el día 1 de abril, cuyo primer portavoz era Yahfar Hassan Yahía,  apareció rechazando el Estatuto ya aprobado, por omitir, esconder la realidad rifeña y amazigh de la entonces segunda comunidad mayoritaria de la ciudad. En mayo se celebrían las primeras elecciones locales bajo la fórmula estatutaria y esta nueva formación obtuvo un primer resultado de 4 escaños con 4072 votos.

              Este año significó también el regreso a la política de Juan José Imbroda tras un lustro de oscurecimiento, con otra neoformación, Unión del Pueblo Melillense, heredera del la anterior UMI (Unión Melillense Independiente). Los discursos de su congreso celebrado en el mes de marzo les convierte en los precursores de Junts per Cat, pero bajo la fórmula de Junts per Mel. Solo se encontraba a 5 años de acceder al Poder, pero con el PP de Ignacio Velázquez en proceso de descomposición acelerada, pese a que obtendría 14 diputados, el discurso de Imbroda y su UPM, se situaba en la línea de Puigdemont, y su rechazo frontal a un Estatuto que venía impuesto desde Madrid. El entonces ideólogo del partido, Daniel Conesa lanzaba esta advertencia: «Lo importante de su aprobación, es que comienza el plazo para su denuncia, ya que se podrá presentar un recurso de inconstitucionalidad, ya que este Estatuto representa una violación flagrante de los derechos constitucionales de ceutíes y melillenses».

            La firma del Estatuto el día 13, pero lunes, y su publicación en el BOE el martes 14, coincidió con un temporal que derrumbó casas  y anegó casi toda la ciudad. Conocido esto, ahora ya se puede celebrar el próximo 13 de marzo, o secundar el movimiento ciudadano propuesto por Pepe Megías, Director de la UNED de Melilla.

 Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/06/07/7-de-junio-el-verdadero-dia-de-melilla/