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Reflexiones sobre el terremoto de Melilla


             Pompeya desapareció porque los romanos no sabían lo que era un volcán. Los constantes temblores de tierrra ocasionados por el inicio de la actividad volcánica,  no fueron tenidos en cuenta por los pompeyanos, ni por los habitantes de Herculano, que también fue borrada del mapa en 79 dC. Tampoco hicieron caso de las fumarolas, que anunciaban el estallido. Nadie pudo prever que fuera tan violento y que sepultara ambas ciudades en un espacio muy corto tiempo.

               En el interior de La Tierra no existen relojes ni el computo temporal, algo enteramente humano. Según una vieja leyenda melillense, la isla de Alborán surgió tras una erupción volcánica, seguida por un potente maremoto. La existencia de actividad volcánica en zonas profundas de la corteza terrestre, que se supone de un espesor entre 40 y 80 kms, puede originar movimientos sísmicos. Las 100o réplicas seguidas tras el terremoto principal del día 25 de enero, se sitúan en una zona de terreno submarino muy localizada del Mar de Alborán, podrían indicar esa posibilidad. Las réplicas se han producido entre los 3 kms. de profundidad mínima y los 87 de máxima.

                 Las consecuencias de un terremoto dependen de elementos no previsibles, su magnitud y profundidad, y de otras variables, en la que algunas de las cuales intervine el azar. También de los terrenos sobre los que se asientan las casas, la densidad de la población, y de la calidad de los materiales. Afortunadamente, desde la década de 1960, en Melilla se construyen edificios bajos los parámetros especificados por la Norma de Construcción Sismorresistente, que se va revisando cada cierto tiempo y también con arreglo a las ciudades situadas en zonas de alto riesgo sísmico, entre las figura Melilla.

                     La Melilla de la expansión o del llano

              En la larga noche de los 400 años, la que va desde la conquista de la ciudad hasta el inicio de su expansión territorial, la ciudad se edificó en la total ausencia de materiales resistentes, y en la casi total ausencia de piedra. Los ladrillos eran siempre traídos desde la península. Este es el motivo por el que nuestra ciudad ha víctima de la destrucción causada por terremotos, temporales y otros cataclismos, como asedios y bombardeos, en varias ocasiones. Nada de lo que queda es lo que era. Hasta la expansión urbana iniciada tras los acuerdos de 1860. Muchos de los daños exteriores se han producido en los elementos ornamentales de los edificios, que al ser de cemento o de escayola, se han fracturado con facilidad. Solo entonces se pude acceder hasta materiales más resistentes.

              La construcción en el llano de Melilla,  que hoy conocemos como zona centro, se llevó a cabo sobre terrenos muy arenosos y lodos antiguos, lo que aumenta las vibraciones en caso de terremotos. Los materiales del centro modernistas son muy pobres, con una gran parte de cemento de muy baja calidad. Es un material que se fractura con grandes vibraciones. El Ayuntamiento y la capilla castrense de La Inmaculada son edificios antiguos y construidos antes de la existencia de cualquier normativa sismorresistentes. Un factor del azar que ha influido la levedad de los daños personales, ha sido la temprana hora del suceso, con toda la población en sus casas, afortunadamente de construcción reciente, aunque eso no ha evitado daños en edificios nuevos.

         Japón y Chile son países con mucho riesgo sísmico, y padecen terremotos situados en la magnitud alta, pero que resisten las arremetidas de las placas tectónicas con mucha eficacia. Un terremoto igual en Haití en 2010, arrasó el país y provocó más de 300.000 muertos. Un movimiento sísmico de 8,3 en 2015 en Chile, apenas causó víctimas mortales. El de Sichuán en China en 2008 enterró una ciudad completa y causó 65.000 víctimas. Los terremotos de Irán, en la ciudad de barro de Bam, en 2003, causó 45.000 víctimas mortales. Este terremoto solo fue 3 décimas mayor que el de Melilla. Ambos están situados en la misma franja de daños de la escala Richter.

        Desgraciadamente, la consecuencia que se extrae de todo esto es que la negligencia humana por un lado (construcción deficiente en zonas de elevado riesgo sísmico), y sobre todo, la falta de recursos económicos del país, incide en el aumento de los daños que un terremoto provoca en la población. Los más pobres serán siempre los más desprotegidos, los más afectados, independientemente de sus creencias. Lo que sí es cierto es que la línea que separa un gran susto de una catástrofe, es muy estrecha.

Magnitud en escala Richter                   Efectos del terremoto 

6.1 – 6.9           Puede ocasionar daños severos en áreas muy pobladas.

          Las cuentas del terremoto de Melilla 

     La ciudad de Melilla ha evaluado en 12 millones de euros los daños materiales causados por el terremoto del 25 de enero. Las ayudas económicas destinadas a reparar los daños, estarán solo destinadas a propietarios que residan en los inmuebles, y a la compra de enseres de primera necesidad. Solo los que tenga algún tipo de seguro de hogar o de edificios podrán ver resarcidos algunos de sus daños. Un terremoto es una ruina económica, salvo para las grandes empresas constructoras y de reparaciones. En una ciudad en donde la gestión administrativa ha sido puesta en tela de juicio en muchas ocasiones, y en donde los gastos se deciden mediante acciones directas,  debe vigilarse muy de cerca el destino y manejos de los fondos que lleguen hasta la ciudad para este fin, no vaya a ser que el mes enero se convierta en el agosto de algunos.

               Daños en las iglesias y templos de melillenses

       La iglesia más afectada por el terremoto ha sido la capilla castrense, que ya está evaluando sus daños. A ella le siguen el templo de San Francisco Javier, que presenta grietas longitudinales en su bóveda, y en la que ya se ha tenido que demoler el despacho del párroco. En orden menor le siguen el templo patronal de La Purísima, que ha perdido elementos ornamentales en su cimborrio, y la casa conventual de los Padres Paúles. Todo lo demás son pequeñas grietas y daños menores. La capilla del Centro Asistencial no presenta desperfectos reseñables. Tampoco en Sta. Mª Micaela y la Medalla Milagrosa. Por eso, ha sorprendido la rapidez con que la Fundación Melilla Monumental ha destinado 600.000€, una cantidad elevada, para la reparación de los daños en el templo patronal de la ciudad. Cuando hay una gran cantidad de familias desalojadas, y otras muchas viviendo en infraviviendas, ese celérico anuncio no parece procedente, más cuando el templo no precisa de actuaciones tan urgentes.

        Notas: (1)http://www.fomento.gob.es/MFOM.CP.Web/handlers/pdfhandler.ashx?idpub=BN0222. (2)http://www.udc.es/dep/dtcon/estructuras/ETSAC/Investigacion/Terremotos/QUE_ES.htm

En el día siguiente


Al borde del derrumbe

        Lo único que le faltaba a esta ciudad, para acentuar su aspecto de decadencia, era un terremoto como el del pasado día 25. Es verdad que no ha habido que lamentar ninguna desgracia personal, salvo los 26 heridos. El movimiento sísmico de Lorca en mayo de 2011 se produjo durante el día, lo que agravó sus consecuencias, además de que la ciudad se encontraba casi sobre  el mismo epicentro. Las fuerzas de la naturaleza desencadenadas no son visibles ni predecibles. Todo lo demás sí.

         Las réplicas no cesan desde el pasado jueves, y se producen a una media de entre 80 y 100 diarios, que pese a no ser sentidas (salvo una de cada diez), sí actúan sobre el terreno y sobre edificios en mal estado. Salvo algunos que nadie podía imaginar, como el del Ayuntamiento o la capilla Castrense, todos los demás que han sufrido daños presentaban un estado ruinoso en sus fachadas. Han sido décadas de descuido.

            Hay edificios afectados seriamente y de casi reciente construcción, pero hay otros que llevan en abandono total desde hace más de 10 años, como este inmueble del inicio de la calle del General Astilleros. Hace años que existía ahí un taller, un puterío con el nombre que existe en su fachada, y en el que todavía quedan dos negocios, una tienda de ropa y un estanco. El estado de la techumbre de tejas, asentada sobre vigas de madera, es el que se ve en la foto. En cualquier momento, en un nueva réplica, todo eso puede venirse al suelo. Estas son las cosas que sí pueden evitarse. Ahora la esquina está acordonada, pero si el tejado se derrumba, pueden correr peligro los propietarios de los negocios allí asentados.

Balance tras el terremoto de Melilla


 Grietas en las Torres del V Centenario

      Los trabajadores que estaban las Torres de V Centenario el pasado jueves 21, en el terremoto de las  14h 47 (con una magnitud de 5,1), sintieron la violenta oscilación del edificio, tanta que muchos sufrieron mareos y dolores de cabeza. Aquel terremoto fue mas corto. El del día 25 se produjo a las 05h 22´, con una duración de 20 segundos, y con una magnitud de 6,3. A esa hora el edificio está solo habitado por el delegado de Hacienda y su familia y el personal de seguridad. La crudeza del terremoto debió ser considerablemente mayor.

        Hay que tener en cuenta que se trata del edifico más alto de Melilla, y que solo cuenta con muros en los laterales Este y Oeste del edificio, ya que el resto son cristaleras. Los únicos muros que conforman las torres desde el suelo hasta la undécima planta son los de los huecos de las escaleras y los que rodean los ascensores. el resto son cristaleras. Estos muros son de un gran espesor y es ahí en donde han aparecido las grietas.

         Tras recorrer por completo las escaleras de ambas torres se percibe que las grietas han aparecido en las dos, pero con una diferencia sin explicación aparente, y es que las grietas en la torre Sur, que son más acusadas, asciendes desde la planta 6ª hasta la undécima, mientras que en la torre Norte, las grietas son más leves y van desde la planta 5ª hasta la planta baja. La torre Sur presenta sus grietas en ambos laterales de la escalera, en la parte maciza y en la de las puertas. Las grietas de la torre Norte son solo en la zona maciza, siendo más acusadas en las plantas bajas, mientras en que la torre opuesta las grietas son del mismo tamaño, independientemente de la planta en la que se encuentren. ¿Quiere esto decir algo?. Es una respuesta que solo podrán evaluar los técnicos.

                                    Una obra muy polémica

        Las Torres del V Centenario fueron una obra polémica desde su inicio, edificadas en la época del cesarismo conmemorativo, con el que el entonces presidente de Melilla, Ignacio Velázquez, qusio fijar para la historia la efeméride del V Centenario de la conquista de Melilla, llevada a cabo en 1497.

         Fue una obra muy cara, de estilo faraónico y megalómano, concebidas para un fin muy distinto del uso actual, que no es otro que el de almacén de la Administración del Estado. El Consorcio que gestionaba las torres se encontraba en quiebra en el 2002, fecha en la que se obligó a las diferentes instituciones estatales a trasladarse hasta allí. Su estado actual es de deterioro acelerado e irreversible, que obligará a desalojarlas en un periodo no muy largo de tiempo. La estructura metálica está en muy mal estado y el edificio presenta un aspecto muy envejecido, pese a no tener ni siquiera dos décadas de antigüedad.

         La obra en su conjunto presentó problemas de cimentación, un gran retraso en su acabado, y desprendimientos de cristales en su etapa inicial. El platillo superior, concebido como una zona de ocio y de restauración, alberga ahora al Tribunal Contencioso Administrativo. El ascensor panorámico no funcionó nunca, y fue demolido en la mitad del año 2015.