- Chiclana, Río Iro
- La Guardia, Toledo
- Brasero solar, Melilla
El mes de agosto tiene verbo propio: agostar. Lo que ha sobrevivido al mes de julio, no lo hará al de agosto. De éste mes se dice que guarda el secreto de doce meses completos. En la sabiduría popular existe lo que se denomina el cálculo de «las cabañuelas», según el cual, en los doce primeros días de agosto se ejemplifican lo que va a ocurrir en el resto del año. El día primero marca lo que ocurrirá todo el mes de agosto, el día 2 señala a septiembre, el tres a noviembre y así hasta el duodécimo día, que marcará lo que ocurra el mes de julio, pero del año siguiente. El cálculo también puede repetirse en enero.
La tradición, o la leyenda dicen que «las cabañuelas» toman su nombre de las costumbres de los sucesivos invasores de la península ibérica, que iban talando y despejando bosques para ganar superficie para la agricultura y ganadería, y que al aproximarse septiembre iniciaban la construcción de cabañas o cabañuelas, para pasar los meses de otoño e invierno.
Atravesar la península en agosto resulta desolador, por la cantidad de superficie, casi provincias completas, desprovistas de cualquier resto de masa forestal (Córdoba, Jaén, Ciudad Real, Toledo, Valladolid, Almería, Albacete). Todas estas y algunas más, conforman una inmensa superficie yerma de bosques, que componen lo que muy bien pudiera llamarse «la pampa española».
Pese a que el mes de agosto pierde casi una hora de luz entre su principio y su final, el implacable sol del mes tiene tiempo más que suficiente para abrasar amplias superficies del hemisferio norte. El sol de agosto es un inmenso brasero sobre el cielo. Cuando algo se acaba y llega a su final, se dice que se agosta.



Y sin embargo, septiembre también es verano.
«Aún quedan días de verano», aunque ya es notorio el paulatino acortamiento en las horas de sol.
El Alminar no se agosta, ha estado lleno de interesantes entradas este verano. Gracias, hospitalario.
Poema al caluroso agosto
Se ha acabado agosto
calentando lo suyo
A bordo de un Alvia
y por la ventanilla
diviso la sequedad
de la tierra agostada
y el verdor de las viñas.
Avanza rápido el tren
entre el enorme bullicio
en el vagón abarrotado.
Me pongo a hacer dibujos
y a componer poemas.
El ruido me molesta
a veces pero yo a lo mio.
De la estepa castellana
al Mar Mediterráneo
el calor es sofocante
Y se hace amo y señor
de campos huérfanos
de vegetación y arbolado.
Y siento dentro de mí
la llamada del Sur lejano
y muy próximo a la vez.
Me refrescaré a la sombra
de un Alminar solidario
que da cobijo en su seno
a todos los que buscan
la verdad,justicia y libertad.
Muchas gracias Ego y Freire Yolanda. Es verdad que queda mucho verano, la tercera parte. Todo dista mucho de haber acabado. Septiembre traerá novedades y cambios. Gracias por seguir pendientes del Alminar. En agosto ha habido escasas y muy escogidas entradas. Dicen también que lo bueno, si breve, es dos veces bueno. Todavía nos queda un día de agosto. Gracias por vuestra fidelidad al Alminar. Sé que en la distancia, la intensidad del recuerdo aumenta lo vivido en estas tierras.
Pues sí Nadorense, los viajes en tren son necesarios, porque todo se ve a un ritmo lento, al menos este trayecto entre Madrid y Almería, que es todavía un tren clásico. Las líneas de alta velocidad ya no tienen esa magia. Vivimos en el mundo de la prisa, de lo inmediato.
Aún queda mucho verano por delante. En Septiembre podremos disfrutar de la vista de las constelaciones zodiacales, el escorpión, Sagitario y Capricornio. Del escorpión decir que fue el monstruo que envió Zeus para acabar con el pesado y repelente gigante Orión el cazador.
Lo escrito vale tanto para el que lee como para el que escribe. Ningún profeta puede quedar al margen de lo que proclama, ni pretender que lo que dice no le alcance a él mismo. Lo escrito es válido para todos.
Según las personas entendidas con las que he estado hablando sobre el tema, las cabañuelas anuncian para el próximo año una temporada seca, sin apenas lluvias. Tendremos la ocasión de comprobarlo…o no.
Tendremos ocasión de comprobar casi todo aquello de lo que hayamos dicho o escrito, y eso será bueno.
La voz cabañuelas, según se entiende popularmente, correspondería a una forma de pronóstico a largo plazo, donde la creencia y el conocimiento de la Tierra tienen un peso especial. El día 1 de agosto es la clave del año. Disculpe Ego, el señor de ciudad un poco incrédulo. Bueno, confío en que en este espacio de tiempo y hasta el próximo verano, las lluvias sean destacables.