Archivo diario: 18 agosto, 2014

El retiro del gran explorador


    Con   Miguel de la Quadra Salcedo en Sotosalbos

                Las cosas siempre suceden en un orden determinado. No siempre lo más interesante es el inicio ni lo peor el final. Todo ocurre cuando ocurre. Hay que evitar la tentación de amplificar solo aquello que nos ha gustado y reducir lo menos atractivo. Todo puede ser escrito, pero en el orden en el que sucedieron, para alterar el recuerdo lo menos posible.

              En Sotosalbos, el lugar en el que puede suceder cualquier cosa, pude encontrarme con Miguel de la Quadra Salcedo, en su merecido y escondido  retiro. Hay un antes y un después de la exploración contemporánea  en España tras la aparición de Miguel de la Quadra.  Su abuelo, José Miguel de la Quadra Salcedo, fue un gran arquitecto, fallecido en 1952, que desarrolló casi toda su obra en el Protectorado Español de Marruecos, concretamente en la ciudad de Tetuán. Según me contaba su nieto en su retiro de Sotosalbos, el mercado de Melilla lleva la firma de su ilustre antepasado. La familia tiene concedido el marquesado de Castillejos.

             Poco hay que decir sobre este hombre, pues su nombre habla por sí solo.  Pocas personas hay en España, de mediana edad, tanto mujeres como hombres, que no recuerden el gran bocado que le lanzó la anaconda en el río Amazonas. De la Quadra Salcedo y Félix Rodríguez de la Fuente revolucionaron el mundo de los documentales y de los viajes en España. Hay unos proverbios que dicen que: uno abre el pozo y mil beben de su agua, y otro muy parecido que afirma: uno abre el muro por el que otros pasan. Ambas afirmaciones describen perfectamente la actividad profesional de este singular periodista y gran persona, a la que la fortuna, me ha permitido conocer y saludar, aunque sea en la época de su retiro, que es cuando más se agradecen y necesitan los reconocimientos, aunque sean así de fugaces.

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La Luna de San Lorenzo


 

            Cuando uno viaja, está de vacaciones, o en cualquier otra circunstancia, ve las cosas, vive las experiencias y no piensa en cómo las va a recordar después para luego contarlas. Lo noche de San Lorenzo es el ecuador del verano.  La práctica totalidad de los pueblos y ciudades de España están en fiestas por estas fechas. Entre San Lorenzo y la Virgen de agosto. El diácono Lorenzo fue martirizado en Roma un 10 de agosto de 258. Su figura es muy popular, tanto que el monarca español Felipe II le dedicó el monasterio y la villa de San Lorenzo del Escorial, que reproduce la forma de una parrilla, como en la que fue sometido a tormento San Lorenzo.

             Un 10 de agosto, pero del año 1002, moría en Medinaceli el gran emir de Al-Andalus, Almanzor, después de la gran campaña de razias iniciadas en el año 1000, el año del otro gran cambio de milenio. Cada diez de agosto nuestro planeta, La Tierra,  atraviesa un cinturón de asteroides conocido como Las Perseidas, que al entrar en contacto con la atmósfera se incendian y producen el efecto conocido como “lágrimas de san Lorenzo” en los países de tradición católica. Son cientos de luminarias atravesando el cielo entre los días 10 y 15 de agosto de cada año. El fenómeno solo es visible en el hemisferio norte.

             Este año, sin embargo, se producía otro acontecimiento astronómico que eclipsaba el de Las Perseidas, y es el de la Luna llena de San Lorenzo, que solo se repite cada 33 años. A todo esto, se añadía un singular fenómeno óptico, el efecto lupa, que hace que la Luna parezca más grande y cercana en el momento de su salida. Estar en el momento justo y en el lugar adecuado es una clave para algunas cosas.

            Este año 2014 me encontraba en Sotosalbos, aldea cercana a Segovia, que se encontraba en fiestas. Es un lugar sin contaminación lumínica y con un cielo prístino. Un monte cercano, perteneciente a las estribaciones de la Sierra de Guadarrama, en su vertiente oeste, hizo de telón de fondo para la majestuosa salida de la Luna de San Lorenzo. Anarajanda, grande, hermosa, femenina; la Luna de San Lorenzo.