La Luna de San Lorenzo


 

            Cuando uno viaja, está de vacaciones, o en cualquier otra circunstancia, ve las cosas, vive las experiencias y no piensa en cómo las va a recordar después para luego contarlas. Lo noche de San Lorenzo es el ecuador del verano.  La práctica totalidad de los pueblos y ciudades de España están en fiestas por estas fechas. Entre San Lorenzo y la Virgen de agosto. El diácono Lorenzo fue martirizado en Roma un 10 de agosto de 258. Su figura es muy popular, tanto que el monarca español Felipe II le dedicó el monasterio y la villa de San Lorenzo del Escorial, que reproduce la forma de una parrilla, como en la que fue sometido a tormento San Lorenzo.

             Un 10 de agosto, pero del año 1002, moría en Medinaceli el gran emir de Al-Andalus, Almanzor, después de la gran campaña de razias iniciadas en el año 1000, el año del otro gran cambio de milenio. Cada diez de agosto nuestro planeta, La Tierra,  atraviesa un cinturón de asteroides conocido como Las Perseidas, que al entrar en contacto con la atmósfera se incendian y producen el efecto conocido como «lágrimas de san Lorenzo» en los países de tradición católica. Son cientos de luminarias atravesando el cielo entre los días 10 y 15 de agosto de cada año. El fenómeno solo es visible en el hemisferio norte.

             Este año, sin embargo, se producía otro acontecimiento astronómico que eclipsaba el de Las Perseidas, y es el de la Luna llena de San Lorenzo, que solo se repite cada 33 años. A todo esto, se añadía un singular fenómeno óptico, el efecto lupa, que hace que la Luna parezca más grande y cercana en el momento de su salida. Estar en el momento justo y en el lugar adecuado es una clave para algunas cosas.

            Este año 2014 me encontraba en Sotosalbos, aldea cercana a Segovia, que se encontraba en fiestas. Es un lugar sin contaminación lumínica y con un cielo prístino. Un monte cercano, perteneciente a las estribaciones de la Sierra de Guadarrama, en su vertiente oeste, hizo de telón de fondo para la majestuosa salida de la Luna de San Lorenzo. Anarajanda, grande, hermosa, femenina; la Luna de San Lorenzo.

Gaza, la matanza de los inocentes


 

               

               El Rey Herodes pasó a la historia con su matanza de niños inocentes, por mucho menos de lo que está haciendo en la Franja de Gaza, Benjamín Netanyahu y su gobierno, al que no mezclamos con el Estado y el pueblo de Israel, no alcanzarán en la historia semejante categoría. Es un gobierno de halcones y se están comportando de esa manera. Todo Estado tiene derecho a defenderse, pero no a agredir de esta manera. La descompensación de fuerzas en conflicto es descomunal. La cohetería y las bravuconadas de Hamás, no pueden equipararse al infernal despliegue militar puesto en marcha por uno de los ejércitos más poderosos del mundo, que es el israelí. La exhibición de fuerza bruta, aleja al gobierno de Israel de cualquier pretensión justificadora que pudiera alegar. La demolición de infraestructuras, algo habitualmente practicado por los gobiernos israelíes, es un castigo añadido y extendido a una población indefensa e inocente. Siempre hemos defendido el derecho de Israel a su existencia, pero también la necesidad de que se cumplan todas las resoluciones de la ONU, incluidas aquellas que obligan al Estado Israel en sus excesos, y a los Países Árabes en su falta de reconocimiento al Estado israelí, algo que de por sí es un hecho incuestionable. Aún así y pese a todo, hay que evitar cualquier apasionamiento ciego en torno a este conflicto, en el que la tentación del pensamiento antisemita está demasiado cerca. Este es el brutal mundo que han conseguido se ha construido a lo largo de la historia. Triunfa y sale adelante el poderoso, que cuanto menos escrúpulos tenga mejor le irá. La razón es algo que ya no es determinante en nada. La razón que impera es la de Estado, la de Maquiavelo.