Resaltos abruptos en el Real


          Los resaltos sirven para reducir la velocidad de los vehículos, pero deben estar pintados en un color distinto y llamativo. También debe haber una señal que advierta de su presencia y esto no se cumple en ninguno de los instalados en los accesos laterales a la zona de prioridad peatonal de la calle de La legión. Están instalados por las bravas. Sin embargo, el que no estén pintados y señalizados convenientemente es el problema menor, porque ocurre en otras parte de la ciudad.

                 El problema principal, el más peligroso es que no tienen las dimensiones y pendientes exigidos por la normativa sobre este tipo de bandas reductoras de velocidad, no son ni siquiera del tipo «lomo de asno», sino que más bien parecen jorobas de camello. Los instalados en el Barrio del Real son escalones demoledores. Son dañinos para los vehículos, reventadores para los  neumáticos y amortiguadores.  Algunos golpean las cervicales al desplomarse el vehículo. Si esto ocurre con los automóviles, peor debe resultar para motocicletas y bicicletas.

                   Melilla es la ciudad que más asociaciones tiene del mundo, con un mínimo de tres por cada única causa, y no cuenta con una sola de vehículos. El Real Automóvil Club no tiene delegación en la ciudad. Los usuarios de vehículos no tienen quién les defienda, ni haga cumplir la normativa vigente para el tráfico rodado. Casi todas las bandas reductoras, badenes y resaltos instalados en los dos últimos años son, probablemente ilegales. No cumplen con las dimensiones exigidas.

                  Resaltar una por encima de otra en el Barrio del Real es difícil, sin embargo la hemos encontrado. Está en la calle Castilla,  en la intersección con la calle La Legión. El nivel del pavimento es descendente, para de inmediato encontrarse con el resalto ascendente. El vehículo hinca las ruedas  en sentido descendente y casi al mismo tiempo debe realizar el ascenso., con el consiguiente peligro para la seguridad del vehículo, del conductor y de los pasajeros.

                        Como muestra ponemos la imagen de un resalto en una ciudad francesa, el de la calle Luis de Sotomayor, y los escalones del Real.

     Nota:http://www.fomento.es/NR/rdonlyres/180E9859-01CD-45A2-92CB-B5B4D1137624/81033/1160101.pdf

El patio del colegio del Real


53.000  euros desaparecidos en una obra efímera

           Los alumnos del Colegio Público del Real juegan en la calle Coronel Cebollinos, que se corta al tráfico cada mañana para ese fin. Hasta hace tres años lo hacían sobre el asfalto o sobre la calzada de hormigón, que al ser ambas superficies muy rugosas, provocaban gran número de caídas y sobre todo, grandes erosiones en la piel de los niños y niñas.

                   En noviembre de 2012 la Consejería de Fomento realizó una inversión de 53.445€, rebajando los bordillos, nivelando las aceras y sobre todo, eliminado el rugoso y agresivo suelo de la calzada, por unos ladrillos de hormigón almohadillado, que limitaban tantos las caídas de los alumnos, como las consecuencias de las mismas. La inauguración del «nuevo patio», a la que asistieron las Autoridades Educativas y de La Ciudad Autónoma llevó consigo un gran despliegue informativo y grandilocuentes declaraciones, que tres años después han  quedado reducidas a humo, a cenizas, a un titular más de propaganda.

                               Las obras de peatonalización del Real

              Las obras de peatonalización del Barrio del Real, calificadas ya como «chapuza» por parte de aquellos que las ordenaron y llevaron acabo, se han tragado los 53.000€ invertidos hace apenas tres años. El pavimento de hormigón almohadillado, de color verdoso, ha desaparecido y por completo y ha vuelto el rugoso y agresivo hormigón, al centro de la calzada. También han vuelto las vallas, antes solo presentes en las esquinas o en algunos pequeños tramos, y que ahora circundan todo el perímetro del colegio, tanto en el edificio principal, como en el de educación infantil.  Este el el resultado de las obras que impusieron a todo el barrio.

                     El barrio del Real, en su bulevar principal,  es ahora un lugar peligroso, tanto para peatones como para coches. Antes, bordillos y aceras separaban a vehículos y personas. Ahora ya no. Cuando lleguen las lluvias e inundaciones, han sido suprimidas las alcantarillas, el pavimento uniforme solo servirá para multiplicar los efectos del agua. Una inundación como la del año 2007, arrasaría el barrio.

   Nota:http://elfarodigital.es/melilla/educacion/111110-los-alumnos-del-ceip-el-real-disfrutan-ya-de-su-nuevo-patio.html

Hospital Militar Pagés de Melilla


Abandono y suciedad en el antiguo Hospital militar

      El 26 de abril de 1986 explotó la central nuclear de Chernobil, como consecuencia de una acción de sabotaje contra la antigua Unión Soviética. Pripyat era la ciudad satélite cercana a la central nuclear, en la que que vivían cientos de trabajadores y sus familias. Tras el accidente la ciudad tuvo que ser abandonada. Hoy es un a ciudad fantasma, en el que el tiempo se detuvo tras su evacuación. Hay miles de fotos de Pripyat e incluso se ofrecen excursiones hasta ella. Solo crece la vegetación, que se está adueñando de la antigua ciudad y de sus calles, invadiéndolo todo. El tiempo se detuvo, desaparecieron sus habitantes, y solo la naturaleza sigue su curso y desarrollo.

       Una sensación igual a la de Pripyat, puede verse en el perímetro y calles del antiguo Hospital Militar de Melilla, Máximo Pagés. fue cerrado de modo definitivo en 2010. Fue un cierre lento pero inexorable. Áreas quirúrgicas y enseres fueron clausurados y repartidos, mientras el personal sanitario y administrativo se distribuía por diversos organismos administrativos.

         La historia desapareció del lugar y con ello llegó el abandono absoluto. No se culminó el derribo de los edificios y pabellones sanitarios y todo adquirió un aspecto mayor de abandono. Han pasado 5 años y la abundante vegetación y arbolado se ha adueñado de todo. El aspecto es selvático. La suciedad acumulada en la puerta es inmensa. Las fotos muestran el aumento de la selva y de la basura, entre 2014 y 2015.

          Mientras una de las zonas más emblemáticas de la ciudad y de su historia ofrece este aspecto, las autoridades que nos gobiernan, recientemente elegidas, siguen ajustando el número de altos cargos que comprondrá el gobierno de Melilla, y el volumen del sueldo a percibir. Cada vez es más alto lo uno y lo otro. Una de  las preguntas a realizar es qué ocurrirá con toda esta vegetación, si será talada de modo indiscriminado o si será conservada. El abandono de la ciudad es absoluto.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/03/31/la-desaparicion-del-hospital-militar/