Archivo diario: 10 octubre, 2015

Barruntos de agua en octubre


El fin del tiempo seco

            Los cielos barruntan agua, pero luego lo que parece anunciarse  se disipa. Hace apenas unos días vimos una sombra de agua en unas nubes al atardecer, que dibujaban un pequeño arco iris. Pero como dice el refrán: “el agua del arco no llena el charco”. Melilla está muy seca. Esa pequeña señal del arco iris al atardecer, indica la continuidad del calor. En las iglesias ya se lanzan rogativas para la lluvia, y en el mundo rifeño, antaño, se veían por la ciudad  a los danzantes de la lluvia, que con chirimías recorrían los campos y las calles de Melilla, lanzando también rogativas, cánticos y solicitando limosnas.

            Esto se asentaba en antiguas tradiciones preislámicas. Octubre es mes de siembra, por lo que lluvia es muy necesaria, sobre todo en el seco norte de Marruecos. La Tagonja es una especie de muñeca, que representaba a la esposa de la lluvia . Se cogía una pala o tridente utilizado para aventar el grano y se le vestía con ropas de mujer. La cofradía de la lluvia recorría los aduares tocando música y solicitando limosnas. Luego, se celebraba una pequeña fiesta en los márgenes del arroyo, a la que acudía el pueblo y se celebraba un pequeño banquete. La Tagonja era rociada con agua y finalmente quemada, en la esperanza de que al final, la propia agua de la lluvia apagase. De todos los ritos utilizados para implorar la lluvia, éste es el más extendido. También se ofrecían sacrificios rituales de animales, bien de modo específico o dentro de la propia fiesta. Las mujeres son las encargadas de vestir y crear a La Tagonja.

             Hay un indicador de sequía en la ciudad y su entorno, y es la lagunilla de Mari-Guari. Hace años era usual verla casi siempre con una pequeña cantidad de agua, salvo en los meses de verano, lo que hacía constante la presencia de las aves. Lo usual es ahora verla casi completamente seca, a lo largo de todo el año.

             No hay lluvia y el agua es necesaria. Renueva el ambiente, moja el suelo y hace crecer lo sembrado. El olor de la tierra húmeda y de la vegetación es muy intenso y gratificante. La renovación ritual mediante el agua.

                                                Un millón de visitas

                Inmersos en la sequía, en la incertidumbre del tiempo presente, en la impredecibilidad  del futuro, hoy diez de octubre, en el quinto año desde la creación de Alminar, hemos alcanzado el millón de visitas. Era una cifra  impensable en aquel 4 de mayo de 2011. Lo señalamos solo como un dato estadístico.